Los ojos de Nathalie estaban tan abiertos que por un momento pensó que se iban a salir de sus cuencas. No esperaba que la habitación a la cual había entrado por error era la de aquel arrogante. Los nervios pudieron con ella y salió corriendo hacia la puerta sin pensarlo solo con la idea de salir lo antes posible de ahí, pero Draco, que estaba justo en medio puso su brazo cortandole el paso a la altura de su cuello y la paró en seco. Nathalie se giró lentamente y le miró a los ojos, sin saber que decir. ¿Porqué se volvía tan tonta cuando él estaba cerca?
- ¿Me vas a decir que hacías en mi habitación?- dijo Malfoy con un tono falsamente calmado. Su habitación era su templo y ella lo había mancillado con su presencia. Su mente intentó que esa idea no se le fuera de la cabeza.
-Yo, yo... lo siento, me equivoqué de escaleras y de cuarto y estaba oscuro y me caí y no me di cuenta...
- Calla, ¿Como vas a equivocarte de lado?Sabes de sobra que el de las chicas es el lado izquierdo. ¿Es que acaso eres retrasada?- las palabras de Draco eran demasiado duras y eso hizo que Nathalie reaccionara de golpe.
- ¿Pero tu quien te has creido que eres? ¿Te piensas que me he colado aquí por gusto?¿Para qué? No conozco el colegio, es normal que alguien nuevo se equivoque. Parece mentira que te creas tan listo y no caigas en esa conclusión. ¿Que iba a sacar yo de provecho metiendome en la habitación de un traidor?
Las palabras salieron con mas rabia de la que había sonado en su cabeza. Draco sintió una punzada en su pecho y otra en su cabeza, esta empezó a dolerle y la rabia se apoderó de su cuerpo. Cogió a la chica de los hombros y la empujó levemente hacia la habitación, cerrando la puerta tras de si. Nathalie se quedó blanca, no esperaba para nada esa reacción y no sabía que intención tenía así que no sabía a que atenerse.
- ¿Que haces? Quita de enmedio, me voy. Siento haber jodido tu privacidad.
Nathalie dió unos pasos hacia la puerta pero el muchacho se puso frente a ella, quedando ambos muy cerca. El silencio se hizo eterno, sus ojos se cruzaron y por un momento la rabia se fué de ambos cuerpos. La tensión se palpaba pero sus ojos no eran capaces de despegarse el uno del otro.
"¿Que me esta pasando? Deja de mirarla, la odias, odias a todo el mundo, te ha ofendido, vamos Draco, hazte respetar" Pero sus ojos no eran capaces ni de parpadear por miedo a perderla cuando los abriera.
Draco, poniendo toda la fuerza posible se alejó unos pasos de ella y desvió la mirada cosa que sintió Nathalie como una punzada.
- Vete, y que no te vuelva a ver en mi habitación, ni cerca de mi, mejor ni te cruces conmigo.
El chico se quedó mirando a algo por encima de la cabeza de la chica y Nathalie, que se había quedado sin respuesta pasó a su lado, rozando sin querer su brazo desnudo, haciendo que la piel de ambos se erizara y con paso decidido salió del cuarto, dando un portazo. Se quedó apoyada en la puerta y Draco, desde el otro lado sin saberlo imitó a su odiada compañera de casa. La respiración de ambos era irregular. Nathalie no sabía que estaba pasando, se sentía confusa, enfadada, nerviosa... una mezcla de sensaciones muy raras.
Intentó dejar de pensar y se dirigió a su cuarto, con paso cansado, llegando en apenas unos minutos y metiendose en la cama con un rastro de pena y verguenza. Se quedó dormida antes de que pudiera seguir pensando y soñó algo extraño. Estaba hablando con Ron, como había hecho esa misma tarde pero cuando le miraba a los ojos no encontraba aquellos inocentes ojos azules si no que se topaba con aquellos ojos plateados llenos de lujuria. Y se sentía diminuta, desprotegida, frágil.
Draco se había tumbado en la cama, había notado el olor diferente en sus sábanas, un olor dulce, como a galleta, un olor que seguramente la chica Potter había dejado ya que la había encontrado sentada en ella. No había dormido y el día había acabado por cazarle.
El día siguiente fué en principio de lo más tranquilo. No había clases por lo que Nathalie se levantó tarde, desayunó tarde y paseó tarde. No quería ver a nadie, ni a su hermano, ni a sus amigos ni a nadie por lo que intentó esconderse por los rincones del castillo, investigando, conociendo y evitando las miradas de la gente que seguían pendientes de ella como si fuera un bicho raro. Acabó por meterse en una de las aulas vacías del cuarto piso y cerró la puerta tras de si. Estaba mareada y le dolía tremendamente el pecho.
- ¿En serio?¿Me estás siguiendo estúpida?- la voz sonó en su cabeza mas fuerte que de costumbre y la reconoció al momento. Se giró y Draco estaba tras ella, sentado en una especie de butaca enorme y con aspecto cómodo.
- Mira, no es el mejor momento para discutir. No te preocupes, me voy, no sabía que había nadie aquí.
Volvió hacia la puerta pero al levantar su mano notó como esta se quedaba rígida. Le dolía todo el brazo y el dolor del pecho era cada vez mas fuerte. Notó como la nariz empezaba a sangrarle y las piernas se le doblaban sin fuerza.
- ¿Es que acaso a parte de tonta eres sorda? Que te vayas- dijo enfadado pero Nathalie no se movía. A duras penas consiguió darse la vuelta para verle, para decirle que pidiera ayuda pero no podía hablar. Sus manos estaban manchadas del liquido que salía de su nariz que inutilmente había intentado limpiar, el cual era de un color negro azabache. Sus ojos abiertos de dolor.
La imágen que Draco vió frente a él lo dejó sin respiración y sin pensarlo dos veces saltó de la butaca y corrió hacia ella justo a tiempo para coger su cuerpo en el momento que este caía inerte, sin fuerza. Con cuidado y lleno de histeria la colocó encima de sus rodillas, las cuales estaban ya apoyadas en el suelo. Nathalie se asfixiaba, no podía respirar, el dolor del pecho era demasiado fuerte. Su visión se nublaba por momentos y no podía emitir ni siquiera un sonido.
- Nathalie, Nathalie... joder, no puede respirar, Nathalie aguanta. - dijo con terror en su voz.
Levantó la varita que tenía guardada en los pantalones y lanzó un pequeño conjuro que hizo que de su varita saliera un halo de luz que viajó a través de la puerta en busca de ayuda.
- Aguanta, no me dejes, aguanta por favor.
