Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer . . .
¿Fantasmas de paso?
Ellos solo caminan
Los pasos que dieron
Antes de su muerte
Me sentí en las nubes, tan relajada, que como quisiera estar así por siempre, sentí un olor desagradable que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, arrugue la nariz.
"Se está despertando"
"Hay Eddie pobre chica la atontaste"
"Chicos esperen afuera"
¿Esperen afuera?¿ Pues donde estoy? trate de abrir los ojos pero me dolían, al tercer intento pude divisar a un señor de espaldas a mí, por su apariencia sabía que era doctor, por que quien anda todo de blanco, oh espera tal vez ya estoy muerta, si eso parece, trate de levantarme pero algo me tenia sujeta.
—No te muevas—
Lo observe detenidamente, me resultaba familiar pero de donde, como si la pregunta fuera respondida algo en mi interior hizo clic, lo mire espantada, dios me estaba tocando, el uno de ellos, sin poder contener mas el grito que amenazaba por salir, lo deje ir. Grite como si la vida se me fuera en ello y el soltó mi brazo, sin pensarlo me pare lo más rápido posible pero en el proceso me tambalee por lo mareada que estaba, cerré los ojos esperando el golpe, pero este nunca llego. Sentí como me alzaban para recostarme de nuevo, abrí los ojos lentamente para encontrarme al chico del pelo cobrizo observándome fijamente.
—Bella— me llamo alguien a mi costado.
Me gire. El doctor me observaba temiendo alguna otra reacción de mi parte.
—Solo fue un pequeño mareo ¿Haz comido bien últimamente? — preguntó
Negué. En realidad no lo hacía.
—Tendré que darte unas vitaminas— asentí — Creo que tenemos que hablar de algo importante ¿No te parece? —
Bufe — Mire señor lamento haber sido grosera pero—
— ¿Qué ya se conocían? — pregunto la rubia interrumpiéndome.
Asentí—Como decía lamento lo anterior pero por lo regular no los pueden ver—
—Pero nosotros no somos fantasmas Bella— me aclaro la duende.
Rodee los ojos — Lo sé pero no me dejaste acabar —
—Lo siento —
—Yo debería decirte lo siento, fueron demasiadas emociones en un día— dije
—Bien Bella, Ángela quiere verte—
Lo mire aterrada. Ángela esta aquí. Hay Bella ni siquiera sabes dónde demonios estas.
— ¿Dónde estoy? — pregunte
La mujer de forma de corazón me contesto —Estas en nuestra casa, que está enfrente de tu hogar— me contesto.
¿Quién es esa? ¿Y cuando llego a mi lado? Peor ¿Por qué se quito el chico guapo?
—Te quedaras esta noche para administrarte tus vitaminas vía suero, de acuerdo—
—No me queda de otra —
El doctor rio — Chicos dejen que pase Ángela y esperen afuera—
Los chicos y la mujer de corazón se salieron y el doctor solo se quedo revisando unos papeles.
— ¿Qué ve? —
El dejo de mirar sus papeles para enfocarse en mi —Te hice unos análisis— respondió frunciendo el seño.
—Oh— respondí justo cuando mi amiga estaba entrando.
Ella corrió prácticamente hasta mi abrazándome — Bella, me asustaste —
Reí — Te dije que no iría ah clases—
—Te sentiste mal —
Asentí —Pero ya estoy mejor—
Ella negó — Tienes que cuidarte más Bella—
—Vaya en vez de que me ayudes—
Ang me dio un golpecito leve en la frente — Tonta—
Estuvimos platicando de que paso en la escuela, como siempre nada interesante para mi, luego me empezó a decir sobre el incidente de la mañana cuando íbamos hacia la prepa, le dije que me confundí y se lo creyó, es lo bueno, después me ayudo con los apuntes de la escuela y como yo no podía comer por el maldito suero, ella no pudo aguantar más el hambre y dijo que vendría antes de irse mañana a la prepa a visitarme, le dije que no se preocupara, pero es Ángela ella como yo se preocupa de todo, cuando la vi salir a los pocos minutos tenia a todos los Cullen a mi alrededor, demasiada atención para una persona.
Mire a cada uno, todos perfectos, definitivamente hermosos.
—Si terminaste de analizarnos, queremos que nos expliques algo—dijo molesta Rosalie.
La mire con odio —Si estuvieras en mi lugar harías lo mismo—
— ¿Una humana común? No gracias— respondió
—Tan siquiera no soy una vampira que — me calle.
¿Por qué siempre me sucede esto? Oh cierto soy anormal. Me tense no era algo terrorífico pero por lo regular esas personas, los fantasmas de paso, a si los llamo, son los que pasan a una velocidad impresionante, pero yo aunque vayan a esa velocidad los puedo ver perfectamente, este era una especie de soldado, eso creo es que iba de verde, en fin, paso tan rápido que me desoriente.
¿Saben que es lo bueno de los fantasmas de paso? Fácil, que no necesitan ayuda. Solo están recorriendo lo que en su vida hicieron. Eso es grandioso porque no me molestan.
Cuando ya deje de pensar en eso. Me gire hacia la rubia que desvié mi mirada por ver al soldado que desapareció en la pared.
—Lo siento, no quiero discutir— le dije sinceramente
Ella me miro mal — Humana cobarde—
—Dios, tanto odio nos tienes, soy Bella ok—
—Rosalie — dijo la mujer de corazón — No discutas por favor, por cierto querida soy Esme—
—Mucho gusto Esme, soy Bella— me presente
Ella asintió —Puedes explicarme porque te tensaste—
Lo mire confundida ¿Cómo saben ellos?
—Puedo sentir tus emociones Bella— dijo el rubio
Lo mire — ¿Y tu eres? —
—Jasper — respondió sonriendo
Asentí —Vale, entonces lo de los vampiros es cierto— no deje que respondieran — Dios no me digan que si existió Dracula—
Ellos rieron a excepción de la rubia.
—No claro que no Bella, solo los hombres lobo— lo mire asombrada —Si y además que te parece si nos cuentas sobre eso de los fantasmas— dijo el doctor
Alice se acerco a mi sentándose a mi lado —Nunca en todos los años siendo esto hemos conocido a alguien a si como tu —
Reí —Tienen suerte—
—Tan malo es — dijo Edward.
Edward. Edward. Edward. Jamás se me olvidara su nombre.
Lo mire estaba enfrente de mí — ¿Qué quieren saber? — pregunte
— ¿Desde cuándo los ves y porque no corres al vernos? —pregunto con enfado la rubia.
Bufe — Desde pequeña y porque no inspiras miedo—
Ella rio —Te puedo matar muy rápido—
La mire desafiante —Entonces hazlo, nada te lo impide—
—No me provoques—
—Mira Rosalie—dije juntando mis manos —No te estoy provocando, es más te estoy dando permiso—
Ella me miro incrédula —Tienes agallas—
—Yo — El grandulón me interrumpió.
—Hey rara, no digas eso nadie quiere morir— dijo
—Jazzy— la duende miro al rubio.
El me miro —No está deprimida ni asustada—
—Am ¿Cómo dijiste que te llamabas? — dije señalando al grandulón.
—Emmet — respondió sonriendo.
Asentí —Vale, no tengo ganas de morir— aclare —Pero si me toca pues ni modo—
La rubia de la nada desapareció.
—Se fue— dijo simplemente el rubio.
— ¿Qué fue lo primero que viste? — pregunto Alice
Huy, buena pregunta —No recuerdo —le conteste sonriendo.
— ¿Qué fue lo que te dio más miedo? — volvió a preguntar Alice.
Pensé un momento, la mire —Yo creo que el señor del año anterior— le respondí
Ella me miro confundida— Lo que pasa es que iba caminando y de la nada un señor se me pone enfrente y su cara era terrorífica, tenía una rajada en la cara llena de sangre, pensé que estaba herido pero luego cuando desapareció pasando por encima de mí, comprendí que era uno más de ellos— concluí
Ellos asintieron, sabía que iban a preguntar más cosas, pero yo también tenía dudas.
— Existen mas como el de hace rato verdad — dije
Ellos comprendieron — Si Bella, pero solo estuviste en el momento equivocado—
— Como toda mi vida— dije
El doctor sonrió— Somos vegetarianos Bella, solo saciamos la sed en animales—
Sabía que eran extraños, si no horita estuviera muerta.
—Tienen súper fuerza y corren rápido —
El de pelo cobrizo asintió —Además puedo leer la mente, excepto la tuya—
Sonreí —Vaya también mi cerebro está mal—
—Eres diferente— dijo pasando una mano por su lindo cabello.
— ¿Diferente? —
El sonrió. Que hermosa pensé—No eres como las demás—
Bufe —Oh por ser anormal, pues vaya— le dije
El iba a decirme algo pero el duende se le adelanto.
—Miren luego pueden hablar todo lo que quieran pero necesito saber cosas de ti—
— ¿Qué más quieres saber? —
Ella negó —De fantasmas no, tengo que saber todo de mi nueva mejor amiga—
Abrí mis ojos como platos — ¿Mejor amiga? — Gemí —No lo creo —
El semblante de ella cambio a uno de tristeza —Pero porque no quieres—
—No es que no quiera, no soy buena compañía—
Era verdad, Ángela era mi amiga pero porque éramos iguales pero Alice y yo no éramos para nada iguales.
—Pues te aguantas, eh visto que lo seremos—
— ¿Visto? — pregunte
—Veo el futuro— respondió simplemente
Sonreí—Que sorpresa—
—Ves, mañana que papá te dija que ya te puedes ir iremos—ordeno
Me encogí de hombros —No me gustan—
Ella negó —Iras de todos modos—
—Vale iré — ya que me quedaba.
El doctor conecto algo en la maquina donde sonaba mi corazón — Listo Bella, creo que no dormirás tanto pero yo me retiro, espero que con el tiempo podamos hablar lentamente, de acuerdo—
Asentí —Sera un placer Dr. —
—Llámame Carlisle—
La mujer de corazón me abrazo —Que descanses los chicos te acompañaran un rato —
—Hasta mañana—respondí simplemente.
Ellos se tomaron de la mano y salieron por la puerta, hasta horita me doy cuenta que estaba en un cuarto normal, y no en uno blanco como en los hospitales, observe detenidamente, era lindo, a mi gusto, había una pila de libros en las esquinas ya que el estante de libros estaba demasiado lleno, había muchos discos y una gran pantalla de plasma, dios bella tan concentrada estabas en ellos que no te diste cuenta. Definitivamente me falta poner más atención.
Jasper hablo — Oye chica—
—Si—
—Te molesta si te pregunto algo—
Negué, el continuo — ¿Por qué no te importa morir? —
Bufe—No tengo por qué vivir—
Emmet se sentó a mi lado izquierdo ya que Alice estaba en el otro —Tienes a tu familia es motivo suficiente— dijo
—Déjala morir si eso es lo que quiere— dijo Rosalie ¿Rosalie? Esa cuando entro.
La mire—Exactamente ¿Quieres hacerme el honor? — le pregunte
Ella no respondió, pero seguía molesta.
— ¿Puedo preguntarte por qué tan molesta conmigo? —
Ella chasqueo la lengua —Eres humana —
—Que observación — me burle
Rosalie me asesinaba con la mirada.
—No es bueno pensar en eso si tienes gente que te quiere— dijo el rubio
—No estoy deprimida solo dijo lo que siento —
—Pero y tu familia— dijo Emmet
Reí —Ellos están muy bien sin mí —
La duende negó —Estas equivocada—
—De todos —
— ¿Crees que con morir arreglaras algo? — pregunto para mi asombro Rosalie.
La observe detenidamente. ¿Qué no me quería matar hace rato?
—No hay nada que arreglar—
— ¿Por qué dices todo eso? —pregunto enojado Edward.
Lo mire —Cualquiera puede expresarse como quiera no—
—Pero morir, eso ya es demasiado— dijo el
Rodee los ojos —A ti que más te da—
Emmet se rio de la nada—No puedo creer Eddie—
— ¿Qué no puedes creer? — pregunte
El negó —Nada rara, oye Ross vámonos— dijo para después desaparecer junto con la rubia.
No entendí nada. Pero lo deje pasar.
—Alice amor, porque no vamos a comprarme algo— dijo Jasper.
—Jasper tu odias ir de compras— dijo Edward molesto
El rio —Ya no — dijo tomando a Alice de la mano y desapareciendo como los demás.
—Que raros— murmure
El me miro —Siempre son a si—
— ¿Me escuchaste? —
Edward sonrió. Ok definitivamente adoro esa sonrisa.
—Tenemos un excelente oído—
Yo solo solté un "Oh" y nos quedamos en silencio no se por cuánto tiempo pero el solo estaba hay parado observándome, decidí romper el silencio.
— ¿De quién es esta habitación? —
—Es mía —
Me ruborice —Lo siento—
— ¿Por qué te disculpas?—pregunto divertido
Lo mire—Por invadir tu privacidad será—
El negó —Debería yo disculparme no crees—
— ¿Por qué por deslumbrarme? —
El sonrió. Engreído. —Te deslumbro—
Negué avergonzada.
—Bella— demando
Asentí mirándolo.
Su sonrisa se hizo más grande. ¿Ya dije que es un presumido?
—Oh por favor dese juro tus novias te han dicho—
De donde demonios tuve el valor de decirle algo así. Dios este maldito suero es en realidad una pócima para decir la verdad no es así, ya me creen loca ahora pienso en Harry Potter. Oh hablando de la película él se parece a Cedric. Pero Edward esta más guapo. Eso que ni que.
Su carcajada me saco de mis pensamientos — Pues no me lo han dicho por qué no tengo— dijo con algo de ¿Tristeza?
Reí —Si claro, no te creo —
Como ese ser no tiene novia. Dios es todo un dios griego.
El negó —En serio con lo de mi naturaleza es imposible ¿Quién se enamoraría de un vampiro? —
Yo. Yo. Yo. ¿Dónde es la fila?
—Vaya autoestima— dije
El me miro. No me mires así no de esa manera sobrehumana.
—Lo dice la chica rara que quiere morir—
Bufe —Ya aclare que no estoy deprimida—
—Pero lo dices como si hablaras del clima—
Lo ignore y mire hacia la ventana, precioso, se veía la luna, ¿Luna? — ¿Qué hora es? —pregunte
El miro hacia atrás —Falta poco para la media noche—
Asentí—Am donde dormirás—
El se encogió de hombros—No duermo—
—Tienes insomnio — afirme
El negó —Nosotros no podemos dormir—
—Oh —Como ellos— Entonces porque tienes cama— pregunte curiosa.
Edward se sentó a mi lado, dios prácticamente podía sentir algo, pero que dijo, ni siquiera lo conozco, pero dios no negare que esta mas que atractivo.
—La cama la podemos utilizar para otras cosas aparte de dormir—
Cosas pensé. Definitivamente se que a cosas se refiere. Será vampiro pero es un hombre. Para mi desgracia.
Me ruborice —Vaya no pues ya veo que lo tuyo es lo de una noche—
— ¿Una noche? —
Me ruborice más — Si las de solo pasan por aquí y se van—
El comprendió —Oh no eso no —
Lo mire —Yo no soy de esos—
— ¿Pero? —
El me interrumpió—Mi madre me la compro, por si tengo alguna otra relación—
—Ah entonces acabas de terminar con alguien—
Su semblante cambio a uno de tristeza, me arrepentí.
—Lo siento —me disculpe.
El bajo la mirada —No salió como espere— respondió simplemente.
No sé de donde tome el valor pero lleve una de mis manos a su pierna.
—Lo mío tampoco funciono—
El sonrió— Pero es muy diferente a lo mío—
Lo mire confundida — ¿Diferente en qué? —
—No creo que te interese—
Retire mi mano. No me gustaba que me juzgaran.
El levanto su mirada hacia a mi—Bella—
No lo mire —Mira sé que no somos amigos pero tengo corazón—le dije
—Tan siquiera el tuyo late—
Lo mire molesta— Siempre eres así —
— ¿A qué te refieres? —
Bufe —No lo ce quizás a que eres un bipolar—
—De verdad quieres saber —
Asentí — Pero primero tenemos que ser amigos para contarnos nuestro pasado—
El rio— Eres rara—
—Creo haberlo oído antes—
—Entonces amigos— dijo estirando su mano.
Respondí el saludo— Amigos—
El rio —Entonces amiga —
Definitivamente esa palabrita no me gustaba como sonaba.
—Si amigo— seguí la corriente
Sin querer bostece —Creo que la humana tiene que dormir—
Negué—No tengo sueño—
—Pero si acabas de bostezar—
Volví a negar pero bostece.
El rio —Tenemos mucho tiempo para conocernos Bella— dijo el
Algo en mi dijo que eso tenía doble sentido
—Buenas noches Bella—
Yo asentí y me recosté, sentí que se hundía más el colchón antes de quedarme profundamente dormida.
