Título: Locura en la Preparatoria Danafor.

Emparejamiento: Meli (Fem Meliodas) x Harem Inverso.

Género: Humor / Romance.

Resumen.

UA: Después de 8 años de ausencia en ese horrible internado para señoritas de la alta sociedad, ¡Finalmente estoy en casa !

Eso era lo que pensaba la hermosa rubia con una gran sonrisa pícara que no proyectaba nada bueno. Pobres almas desprevenidas, el Pecado de la Ira está de vuelta.

Respondiendo Review.

W.M King: ¡Muchas gracias! 😊

Saludos.

Fire Dragon King: Sorry, aunque gracias por el review.

Saludos.

Adoro sus follows y Favs. ¡Les doy las gracias por ellos!

Disclaimer: Nanatsu no Taizai no me pertenece, todo es propiedad de su increíble creador Nakaba Suzuki.

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Capítulo 4: Las Galletas Mortales.

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Eran las 5:30 am cuando se podía ver a Meli en la cocina terminando de hacer la mezcla para unas galletas de chocolate. Minutos después metía dentro del horno el primer lote de galletas que planeaba regalarle a king como agradecimiento al ayudarla tanto el día de ayer.

Así pasó el tiempo hasta que finalmente, la ojiverde sonreía alegremente mientras sacaba su última tanda de galletas recién hechas del horno. La rubia estaba tan concentrada en su tarea que ni siquiera notó que sus hermanitos menores habían llegado a la ¡para ellos? aterradora escena la cual les hizo tener varios horribles flashbacks en los cuales Meli, cuando ellos eran más pequeños, les preparaba diversos postres y platillos que se veían obligados a comer, pues ninguno de ellos quería poner triste a su hermana mayor después de que ella se había esmerado tanto en hacerlos, y aunque el comerlos casi los matara, valía la pena cuando la ojiverde les regalaba las más dulces sonrisas y los llenaba de mimos todo el día.

Sin embargo, pese a los bonitos momentos con su hermana antes de que fuera enviada al internado, Estarossa y Zeldris, no podían evitar mirar con horror cada una de esas aparentemente deliciosas galletas.

ambos hermanos de la joven querían preguntarle a su querida hermana, por qué estaba preparando dichas galletas, pero temían que si le daban a conocer su presencia a la rubia, ésta les daría a probar una de ellas y ninguno de ellos tenía deseos de terminar con un grave caso de malestar estomagal.

Como por acuerdo tácito, ambos chicos salieron lentamente de la cocina sin hacer ningún ruido,encaminándose hasta la sala de estar de la mansión Demon todavía preguntándose quienes o quien será el pobre infeliz destinado a morir bajo las encantadoras manos de su adorable hermana.

5 minutos después, escucharon que suaves pasos subían las escaleras. Al parecer, su hermana ya había terminado y fue a refrescarse y arreglarse para ir a la escuela.

Estarossa le dio un vistazo al reloj de la sala, este daba las 6:15 am, su padre se marcharía a las 7:00 am al trabajo. Los cocineros de la mansión ya comenzaban a preparar el desayuno Y Meli ya se había ido a arreglar para ir a la escuela. Era hora de que ellos hicieran lo mismo, si no, se les haría tarde.

20 minutos más tarde, todos los integrantes de la familia Demon junto con los tutores de los jóvenes se sentaban a desayunar tranquilamente y al finalizar el desayuno, Meli se acercó al mostrador de la cocina y tomó una bolsita color naranja lindamente decorada.

"Meli, ¿qué llevas en esa bolsa?", preguntó el padre de la rubia.

"Son galletas de chocolate para un amigo, padre!. Respondió la ojiverde con una pequeña sonrisa, sacando una de las galletas para mostrársela al hombre.

"¿Quiere probar una, padre?"

Sin embargo, antes de que el pudiera dar alguna respuesta, una pequeña migaja de ésta se desprendió y cayó al suelo bajo las miradas de Zeldris, Estarossa, Chandler, Cusack y el mismo Dietrich quienes observaron detenidamente como una cucaracha se acercaba a aquella inocente migaja e inmediatamente después de comerla, asustados contemplaron como la cucaracha se retorcía con clara agonía hasta quedar inerte en el suelo totalmente muerta.

"Ahmm..., tal vez luego hija. Debo irme. Cusack, Chandler, vámonos". Dijo el señor Demon saliendo rápido de la mansión seguido por los susodichos despidiéndose de pasada de sus tres hijos con los dos tutores imitando las acciones del hombre al despedirse de sus alumnos quienes solo se quedaron viendo anonadados la gran puerta por la cual estos habían cruzado a toda prisa.

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De camino en limusina a la empresa de la familia Demon Dietrich Demon le dijo a los dos tutores de sus hijos.

"Chandler, Cusac".

"Sí señor Dietrich". Dijeron ambos al unísono.

"Recuérdenme mandar una ambulancia a la escuela de mis hijos y tener a mano el número telefónico de la funeraria por si al caso". Dijo el hombre serio.

"Claro señor". Respondieron los dos solemnemente.

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De vuelta con los hermanos Demon.

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"Uhmm, será mejor que nosotros también nos vayamos ya hermanos". Dijo Estarossa rompiendo el extraño silencio en el que se había sumido el lugar desde la apresurada partida de su padre con Chandler y Cusack.

Meli y Zeldris solo asintieron y fueron a buscar sus cosas, luego se encaminaron con Estarossa a la limusina que ya los esperaba.

En el camino, Estarossa y Zeldris de vez en cuando le echaban fugases vistazos a la bolsita naranja que Meli llevaba sujeta en sus manos todavía curiosos por saber quien sería dicho amigo que recibiría el mortal presente.

Sin poder soportar la curiosidad, Estarossa por fin preguntó.

"Ahmm, ¿Mel?".

"¿Sí Estarossa?"

"¿Exactamente para quién, son esas galletas de chocolate?"

"Oh, son para King. Las hice especialmente para él como agradecimiento por ayudarme tanto el día de ayer". Respondió esta jovialmente.

Estarossa y Zeldris compartieron una mirada cómplice y Zeldris dijo.

"Ese es un gesto muy amable de tu parte, hermana. Estoy seguro que Harlequin lo apreciará mucho".

"Muy cierto Mel. Morirá de alegría por tu regalo". Añadió Estarossa con una sonrisa.

"¿De verdad?", dijo Meli feliz.

"Claro". Respondieron ambos riéndo malignamente para sus adentros. Hoy se desharían de ese roba-hermanas.

"¡Gracias Hermanitos!"

"De nada Meli". Contestaron estos.

Los tres luego cambiaron el tema de la conversación con Zeldris tratando de convencer a la rubia para que dejara a los Siete Pecados y se uniera a los Diez Mandamientos, pero para molestia del pelinegro y diversión de Estarossa, éste no lo logró.

Al fin, llegaron a la preparatoria, y al salir de la limusina, Meli se molestó por el grupo de chicas que se comenzaron a reunir al rededor de sus hermanos, y a causa de todos los empujones que le daban las fangirls de Zeldris y Estarossa para estar más cerca de ellos, las galletas se le cayeron al suelo.

Sintiendo un repentino escalofrío, Zeldris, Estarossa y las Fangirls de ambos chicos se giraron hacia el lugar que emitía tan peligrosos instintos de matar, topándose con la aterradora visión de una Meli Demon que se acercaba a ellos lentamente con una feliz sonrisa, pero sus ojos y el aura oscura que emanaba de ella reflejaban todo lo contrario.

Sin entender la razón de la repentina furia de su hermana, Zeldris y Estarossa comenzaron a buscar rápidamente la causa de tal estado en ella, no obstante, al ver ambos la bolsa naranja que su hermana llevaba, tirada en el suelo, con todo su contenido echo trisas, todo quedó claro. Sus estúpidas fans habían arruinado las galletas que hizo su hermana, y por ende, la oportunidad que se les había presentado para alejar a Harlequin de ella... ¡MALDITA SEA!, exclamaron ambos chicos mentalmente.

Antes de que Meli pudiera dejar caer su furia sobre el grupo de chicas, estas fueron salvadas por el sonar del primer timbre que anunciaba que ya debían entrar todos a clases.

Meli, no tuvo más remedio que irse a su aula de clases, sin esperar a ninguno de sus hermanos para que la acompañaran por lo enojada que estaba.

En el camino a su clase de Matemáticas, Meli se fue calmando y con su mente más despejada, recordó que su penúltima clase del día era la de gastronomía y que allí podría aprovechar a preparar otras galletas para su amigo.

Con mejor estado de ánimo, entró al aula de Matemáticas y tomó asiento entre Ban quien la saludó alegremente y Harlequin quien ya se encontraba dormido en su asiento (ya sabía por qué Ban le dio el título de Pecado de la pereza). También se dio cuenta que Galand, quien le dio un guiño coqueto al verla que la hizo reír, Monspeet, Merlin, Escanor y Gowther se encontraban allí.

Meli también los saludó a ellos y estos le devolvieron el gesto con una sonrisa.

Decidiendo alistar sus cosas para la clase, la bella ojiverde no se percató que Gloxinia y Drole entraron juntos al aula de clases hasta que el pelirrojo la saludó animadamente.

"¡Hola Meli!, ¡buenos días!", siendo secundado por Drole quien solo dijo un tranquilo "hola".

"¡Gloxinia, Drole!, buen día a ustedes también!", dijo la ojiverde igual de efusiva que el ojiámbar.

Valiéndole un carajo que King estuviese durmiendo tranquilamente en el asiento a lado Izquierdo de Meli, Gloxinia lo sacó de dicho asiento despertando con un sobresalto en el proceso al pobre castaño quien al darse cuenta de lo que había ocurrido, le reclamó a su primo por echarlo de su lugar, sin embargo, Gloxinia solo le dio una sonrisa burlona mientras acomodaba sus cosas en el anterior lugar del castaño, ignorándolo descaradamente y el pobre de King no tuvo más remedio que tomar asiento en el pupitre detrás de Meli, lanzándole miradas asesinas al pelirrojo que se detuvieron al ver que el profesor Hendrickson ingresaba al aula para comenzar con la clase..

Ya sentado en el pupitre detrás de su mejor amigo, Drole rodaba los ojos por las travesuras del pelirrojo.

Gloxinia estaba divirtiéndose con las expresiones de celos que su querido primito Harlequin y el Zorro de la Avaricia Ban Undead ponían cada vez que él coqueteaba con Meli. Sinceramente ella le gustaba y la quería como su novia, aunque para lograr eso primero: debía enamorar a la hermosa rubia sentada a su lado, segundo: sacar al resto de los pretendientes de su Meli del camino y por último: ganarse la aprobación de Zeldris y Estarossa, pues no deseaba tenerlos de enemigos, ni tampoco quería que estuviesen interfiriendo en su futura relación con ella, si lograse cumplir las dos primeras partes de su plan.

Apartándose un mechón de cabello que tenía en el rostro (insertar suspiros de varias chicas) observó a Meli por el rabillo de su ojo pensando en lo hermosa que la ojiverde se veía con su dorado cabello cayendo como cascada sobre su espalda con uno que otro mechón enmarcando su delicado rostro. Ella se mordía levemente el labio inferior en concentración, mientras resolvía las ecuaciones que el profesor Hendrickson les había puesto para trabajar en clase.

Que tentador, sus carnosos, suaves y rosados labios invitaban a saborearlos y los dulces aromas a vainilla y fresas que venían de ella le fasinaban. Mmm..., definitivamente Meli Demon sería su linda novia, pensó decidido Gloxinia jugueteando con su bolígrafo después de terminar de hacer la última ecuación.

Así transcurrió toda la mañana, con Gloxinia, Ban y King haciendo una lucha silenciosa por llamar la atención de Meli, cosa que enfadaba mucho a los clubes de fans de los chicos y divertía a Merlin quien para echarle más leña al fuego, le daba en momentos aleatorios uno que otro abrazo a la rubia quien se apoyaba en ellos ayudando sin saber al joven pelinegro a fastidiar a los demás chicos.

a la hora del almuerzo, en la que Pecados y Mandamientos volvieron a reunirse en una sola mesa (faltando solamente Merlin quien se fue a quien sabe donde) asombrando nuevamente al resto de los que estaban allí, Meli conoció a Gerheade Fairy, la hermana menor de Gloxinia y a su mejor amiga Elaine, la hermanita menor de Harlequin. Las dos eran muy agradables aunque al principio tuvo la impresión de que Elaine y Ban eran novios por lo cariñosos que actuaban entre sí, cosa que por una extraña razón, la hizo sentir algo triste y molesta, pero su creencia se demostró errónea cuando Elaine se despidió del grupo para ir a ver a su novio que la esperaba en los jardines de la preparatoria.

La ojiverde pudo notar que King se quedó viendo el lugar por donde se había ido su hermanita con el ceño fruncido, y como este luego suspiraba con resignación, hecho que la divirtió. Típicos hermanos sobreprotectores, pensó ésta con una sonrisa mirando a sus propios hermanitos los cuales se habían estado disculpando con ella por el incidente de la mañana, aunque realmente no fue culpa suya y ella se lo dijo a ambos para tranquilizarlos.

"Hola capitana. Saludó Merlin sentándose alado de Meli rodeando la cintura de la chica con su brazo atrayéndola más cerca de él.

"¡Que tal, Merlin!, pensé que ya no vendrías a almorzar con nosotros".

"Juju, pues, su suposición es algo certera Capitana. Toda la comida de la cafetería a sido vendida y ya no pude conseguir mi propio almuerzo". Respondió éste despreocupado.

"Oh, ¿si tu quieres?, puedes comer del mío". Ofreció la rubia amablemente.

"¿De verdad?"

¡Claro Merlin". Confirmó Meli.

Con eso la rubia procedió a tomar una cucharada de arroz al curri y un trozo de carne y darle de comer a Merlin en la boca.

En aquel momento, Merlin se la estaba pasando de lo lindo al ver a King, Ban, Gloxinia, Galand, Eilad y a su pequeño hermanito Arthur super celosos de él. También podía detectar la furia fraternal de Zeldris y Estarossa. ¡Jaja, que divertido!.

Dios, aquí se va a derramar sangre, pensaba Escanor viendo todo el tenso panorama frente a él provocado por su mejor amigo que aumentó de intensidad cuando la capitana terminó de darle de comer a Merlin y éste le agradeció con un beso por la comisura de los labios causando que ella se ruborizara mucho.

Zeldris y Estarossa se levantaron de golpe sobresaltando al resto de los chicos, pero antes de que pudieran matar a Merlin, el timbre que anunciaba el final del reseso sonó para alivio de Escanor que ya se imaginaba en el funeral de su amigo.

Así, todos se marcharon a sus respectivas clases, con algunos enojados con Merlin por lo antes sucedido con Meli, y hablando de la rubia, esta caminaba en compañía de ban hacia la clase de gastronomía sin ninguna preocupación en el mundo.

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En la Clase de Gastronomía...

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Cuando la clase comenzó, al entrar a la enorme aula llena de utensilios de cocina y estufas y demás, la profesora Jenna les dio las instrucciones para hornear un pastel de fresas relleno de chocolate y se la pasó supervisando a cada alumno, dando uno que otro consejo para ayudar a sus estudiantes.

El tiempo pasó con calma y como ya habían terminado de hornear el pastel de fresas relleno de chocolate que la profesora Jenna les había ordenado hacer, la mujer les dio permiso a los chicos y chicas de la clase para hornear lo que quisieran y felizmente, Meli tomó la oportunidad para preparar otras galletas para king, remplazando así las que fueron arruinadas esa mañana.

30 Minutos antes de que finalizara la clase, la profesora Jenna les dijo a todos que los alumnos de las otras clases llegarían a probar los postres que habían hecho.

Y así fueron llegando los demás alumnos, Reuniéndose con sus respectivos amigos. Cuando Meli se iba acercando a los Mandamientos, Pecados y compañía, su camino fue obstruido por un grupo de chicas a las que Meli pudo identificar como las Fangirls de sus hermanos y amigos. Faltaban muchas de ellas, pues solo habían alrededor de 14 de ellas y la que encabezaba la comitiva, era una chica de cabello verde, ojos azules, tes clara y físico delgado.

Meli ya la había visto en alguna de sus clases, pero no recordaba su nombre.

"Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?, pero si es la estúpida chica nueva que ha estado acaparando la atención de nuestros queridos Mandamientos, los Pecados y nuestros amados príncipes. Dijo mirándo a la rubia con superioridad, como si Meli estuviese por debajo de ella.

Meli solo arqueó una ceja de forma desdeñosa sin ver la necesidad de hacerles algún caso, cosa que las hizo enojar.

"¡Vaya chicas! al parecer la pequeña Meli aquí, deseaba darles a nuestros amados chicos su pastel de fresas y galletas de chocolate!", dijo burlona otra de ellas, una pelirrosa, de ojos azules con pechos bastante grandes. Meli tuvo la corazonada de que la chica se había hecho cirugía plástica porque esas cosas no podían ser reales, ¡eran enormes!

Todas se rieron. Por su parte, Meli ignorando todo lo que ellas decían, continuaba debatiendo consigo misma si los pechos de la pelirrosa eran naturales o falsos.

"Oh, pero no se ven nada mal. Creo que a Meli no le importaría que nosotras las probemos, ¿verdad Meli?" dijo otra de las chicas, esta era peliazul con ojos color café claro.

Antes de que Meli pudiera decirles que no tocaran sus galletas y el pastel, las molestas chicas tomaron todos los postres y se los llevaron, para frustración de la rubia.

Viendo preocupados lo que había ocurrido entre el grupo de chicas y Meli a la distancia, todos sus amigos se acercaron con dificultad por la cantidad de personas que habían en la clase, a donde se encontraba Meli enojada observando al grupo de fangirls que se repartían las galletas y el pastel entre ellas.

En eso, el profesor Dreifus que pasaba cerca de donde se encontraba el grupo de chicas, pensando que ellas habían preparado las galletas y el pastel recibió con gusto una rebanada de dicho pastel, que una de ellas le había ofrecido para quedar bien con él.

Debió ser una clara señal para ellos el no comer los postres, cuando el vapor que salía de las galletas formó la imagen de un cráneo siniestro por encima de estas, pero claramente fue ignorada. Simplemente, todas las chicas y el profesor le dieron el primer mordisco a sus postres y segundos después todos cayeron inconscientes al suelo alarmando a todo el alumnado y profesorado presente exceptuando a Meli quien solo se rascaba la cabeza con mirada confusa y sus hermanos quienes tenían gotitas de sudor al estilo anime al ver el caos que indirectamente su hermana había causado.

Repentinamente un grupo de paramédicos entraron al aula de cocina y fueron levantando una por una a las personas desmayadas en camillas hasta la ambulancia que curiosamente estuvo estacionada todo el día frente a la preparatoria.

Meli solo observó desconcertada por la ventana del aula la cual daba vista a la carretera como se llevaba la ambulancia al profesor Dreifus y al grupo de chicas al hospital.

Tras ella, Los Pecados y Mandamientos miraban todo con los ojos muy abiertos exceptuando a Zeldris, Estarossa, Ban y Merlin quienes observaban impasibles la escena, pues ya conocían los horribles efectos de comer la comida preparada por el pecado de la ira.

"Uhmm, parece que mi comida sigue siendo terrible... Bueeeno, ya que". Dijo Meli despreocupadamente alejándose de todos ellos para ir a buscar un refresco a la cafetería, sin prestar nada de atención a las miradas incrédulas y asustadas que le daban los allí presentes.

Nota mental. Nunca comer nada preparado por Meli Demon, pensaban las personas que desconocían ese defecto de ella.

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Fin del Capítulo.

¿Review?