Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins.


CAPÍTULO 2: SI NO FUERA POR EL BEBÉ

POV PEETA


-PARTE I-


-¿Ya sabes que dirás? -Pregunta mi estilista.

-No lo sé, Portia. Improvisaré. Diré algo que pueda ayudarla como el año pasado.

He estado pensando toda la mañana en la entrevista y sobre qué hablaré. Podría ser de mi relación con ella, pero no tengo nada claro. ¿Qué podría ser lo suficientemente fuerte como para que la gente quiera ayudarla a ella? Katniss y yo tenemos mucha competencia. Ella es valiente y arriesgada, yo soy carismático y la gente cree en mí. Pero Finnick, Gloss, Enobaria, Brutus y Cashmere son personajes muy fuertes, queridos o temidos. La belleza y la brutalidad unida a los años que los conocen generan más deseo que patrocinarlos a ellos por su antigüedad. ¿Cómo podemos competir contra años de confianza y admiración? Debe decir algo muy impactante para que podamos destacar.

Portia me pide que me quite la bata que mi equipo me obligó a ponerme y obedezco sumido en mis propios pensamientos y quedándome en ropa interior. Escucho un pequeño grito de su parte y yo la miro con el ceño fruncido.

-¿Qué pasa?

-Nada, nada. Sólo me sorprendí.

-¿Te sorprendiste? ¿Por qué?

Ella pone una mano en mi espalda y la otra presiona distintos sectores de mi cuello, entonces lo comprendo y me ruborizo bajando la mirada. Portia me indica las zonas en las que me he visto marcas de sus uñas y moretones violetas y rozados de sus besos, más cerca de ser chupones.

-No tenías nada cuando te ayude a vestir para el desfile. Lo siento, fue la impresión. Pero entre nos ¿desde cuándo hacen el amor? En el Tour de la Victoria me dijiste que no te correspondía de la misma forma.

Me siento al borde la cama y Portia me coloca la bata por encima nuevamente. Se sienta a mi lado.

-Y creo que no lo hace. Me quiere, me lo dijo. No sé hasta qué punto lo hace. Siente algo por mí, pero no creo que ni ella sepa que es. Nos hemos besado y hemos dormido juntos muchas veces desde que nos reconciliamos.

-Entonces ¿esto?

-La noche de la sesión privada. Fue nuestra primera vez y desde entonces... es más fuerte que cualquier cosa que hayamos experimentado. Es sublime. Creo que ella me está empezando a amar tanto como yo. ¿Por qué debemos volver a la arena? -Derramo lagrimas solitarias. -Podríamos casarnos como estaba estipulado, e intentar ser felices juntos, si no fuera por el Vasallaje. Cada beso y caricia incluso en el distrito, nuestra nueva unión se sintió tan real y fue perfecto, porque yo siempre quise sentir eso de su parte. Como si ella me dijera con su cuerpo, todo lo que su boca no puede decir con palabras. Es injusto que tengamos que volver a los juegos y que esté a punto de perderla nuevamente. Tú sabes cómo sufrí el año pasado, todo lo que hice por protegerla y apartar a los profesionales de su camino, aún con menos experiencia luché por mantenerla a salvo. Y ahora Snow me quiere arrebatar al amor de mi vida de vuelta por una venganza personal.

Soy consciente de que él la quiere muerta, el Vasallaje fue la excusa perfecta. Pero no estoy dispuesto a perderla, saldrá de esa arena aunque me cueste todo lo que soy y tenga que llevarme a todos los tributos por delante y me tenga que suicidar después si es que sobrevivo hasta el final. Necesitan a su ganador y yo haré todo lo posible por que sea ella, porque este año no habrán excepciones, no tendremos la suerte de salir por segunda vez con vida los dos.

-Ustedes no merecían pasar por esto. Lo sentimos tanto, Peeta. Nos hemos encariñado con ustedes. Pero al menos pudiste disfrutar estos seis meses con ella ¿no?

Asiento, porque realmente nos acercamos mucho en estos meses, estábamos comprometidos según Panem, y nosotros llegamos al trato de que haríamos que esto funcionará. Si bien el compromiso era una farsa, un día se convertiría en realidad. Pasábamos casi todo el tiempo juntos, nos acercamos y nos confesamos experiencias y secretos. Si bien en el tren empezó como un "seamos amigos, tratémonos cordialmente y no nos ignoremos en la vida real" al cabo de los dos meses, ni siquiera podíamos considerarnos amigos, realmente nunca lo fuimos. ¿Qué clase de amigos duermen todas las noches juntos porque no pueden hacerlo solos y se besan casi todos los días? Nuestra supuesta amistad se torno confusa, llegando al punto de no saber que éramos.

Cuando me dijo que no sentía nada por Gale y que no me hubiera besado fuera de cámaras como lo hizo, si ese fuera el caso o no sintiera nada por mí, sentí la esperanza florecer dentro de mí. Me lo dijo antes de la cosecha y al día siguiente ya veníamos camino al Capitolio. Un futuro para nosotros es imposible.

Pero me ha dado los mejores de mi vida y eso es algo que me llevaré conmigo cuando muera, mis recuerdos de ella cuando por años me limité a observarla a la distancia y ambos nos observábamos cuando creíamos que nadie nos miraba; y nuestros recuerdos juntos desde los juegos y la gira de la victoria. La primera vez que nos hablamos, el primer beso de ambos tan inexperto en comparación con los siguientes, pero que para mí fue un sueño hecho realidad, y ahora la primera vez que hicimos el amor, ambos tan inexpertos como con nuestro primer beso, con miedo y vacilación al principio.

Temí tanto hacerle daño o fallar, y sé que ella por su lado también. Finalmente cuando nos unimos como un parte de un todo y el dolor de Katniss pareció acabar o hacerse más soportable y me aseguré de no haberle hecho demasiado daño, pudimos disfrutar y ver en nuestras miradas que estábamos en el lugar correcto. Pude ver el amor que desbordaba de su mirada tal vez sin que ella se diera cuenta.

¿Cómo no reconocer esa mirada si es la misma que he visto en mi propio rostro en las grabaciones de nuestros primeros juegos al estar junto a ella o en el espejo cuando pienso en Katniss?

En ese momento deje de cuestionarme si ella me quería o no, si era correcto o debíamos parar, porque en sus ojos estaba la única realidad que importaba. Fue la primera vez que me sentí verdaderamente correspondido sin necesidad de palabras. Esa mirada no abandonó su rostro desde entonces, esa mañana posterior, nuestra tarde y noche en el tejado y de vuelta en la habitación.

-Me pone muy feliz por ti. Yo creo que Katniss siempre sintió algo por ti, pero demoró en darse cuenta.

-Me gustaría tener más tiempo con ella, envejecer a su lado, ver crecer a nuestros hijos y nietos. Ya sé que es una ilusión tonta en estos momentos. Pero siempre soñé con formar una familia junto a Katniss, aunque fuéramos nosotros dos, no importaba. Nuevamente estoy dispuesto a renunciar a mi vida por darle un futuro.

-¿Eres consciente de que Katniss quiere lo mismo para ti?

-Sí, aunque no lo permitiré. ¿Mandaste a que pusieran las fotos en el medallón?

Ella saca una bolsa de cartón de su bolso y me la pasa. Adentro está la caja con el medallón colgante de oro que tiene grabado un Sinsajo en la superficie. Lo abro y veo las fotos de su hermana, su madre y del otro lado la de Gale.

Sonrío con cierta tristeza, porque con este medallón le estoy entregando mi vida. Me gustaría ser yo quien ocupara el lado derecho por siempre y no Gale, pero en unos días yo no estaré para ella. Katniss tiene que saber que después de mi muerte debe seguir adelante sin mí, enamorarse nuevamente no importa si es Gale u otro hombre, y luchar por su familia como siempre lo hizo.

Cierro los ojos y suspiro con lágrimas en mis ojos. Me quedan unos días de felicidad, preocupación y tristeza junto a la mujer que amo. No importa que pase, disfrutaré y sufriré con ella y la apoyaré hasta que el destino nos aparte definitivamente.

-Si sobrevive, por favor entréguenle la carta que deje en el cajón de la mesita de luz. -Digo señalando el que se encuentra al lado izquierdo de la cama. -La escribí ayer mientras estábamos en el tejado.

Portia me mira con tristeza, como si intentara reprimir las lágrimas para que no me sienta mal.

-No te preocupes, si vive se la daremos.

-Gracias por todo. Fuiste un gran apoyo para mí este año. Te considero como mi madre. -Confieso. Debo empezar a agradecer y decir adiós a mis seres queridos.

-Y tú como el hijo que me hubiera gustado tener. Eres la persona más noble y dulce que he conocido, luchas por lo que es correcto y lo que quieres. Eso en un mundo como este debería valorarse. Te quiero, Peeta. Estaremos apoyándolos, no importa lo que pase. Manténganse con vida tanto tiempo como puedan. Estarán bien.

Me abraza y se permite romper en llanto y trato de calmarla, porque no quiero que nadie más llore por nosotros. No es su culpa que estemos destinados a morir por segunda vez.

Cuando se calma lo suficiente sigue con su tarea de vestirme, maquillarme y sobre todo cubrir las marcas que Katniss dejo en mi cuello y quedan a la vista con el traje. Cuando termina me guía hasta el espejo de cuerpo de la pared.

-Así te hubieras vestido para tu boda con Katniss. El novio más guapo y mejor vestido de Panem.

Me río. Teniendo en cuenta las excentricidades ridículas de la gente del Capitolio no me extraña que diga eso. Eso me recuerda que nunca vi la sesión de fotos de Katniss completa, porque la cortaron en cierto momento, para mostrar la ceremonia de lectura de tarjetas y tras el anunció del Vasallaje yo estuve en la casa de Haymitch rogando por la vida de Katniss, diciéndole a mi mentor que yo volvería a la arena y no se ofreciera voluntario en mi lugar. Y el resto de la noche me la pasé encerrado en mi habitación, tratando de encontrar una solución a nuestros problemas.

Al día siguiente Katniss vino a mi casa para saber cómo estaba y empecé a poner a régimen a todos, con una dieta estricta escogida por la madre de Katniss y entrenamiento dinámico e intenso. Le enseñé a Katniss a luchar, porque sabía que la fuerza era su punto débil. Con su aspecto y cuerpo pequeño nunca sería tan buena como yo, pero al menos aprendió cosas básicas de defensa personal

-No he visto todas las fotos de Katniss. Me gustaría darles una mirada antes de entrar en la arena.

-Te las buscaré y las dejaré en la habitación de Katniss ¿quieres?

-Por favor. El vestido que escogió el Capitolio para ella debe ser hermoso ¿no?

-Lo es. Y pronto la verás con él puesto.

-Espera ¿Qué?

-La gente escogió el vestido y el Presidente Snow ordenó que ambos vistieran como novios. Tu traje puede pasar más desapercibido pero, el vestido de Katniss no.

Me toma unos minutos caer en la cuenta de lo humillante de la situación y siento ira. Aunque, no puedo hacer nada. Sólo espero que Katniss no se altere demasiado al darse cuenta lo que Snow pretende.

Portia me pide que me adelante mientras ella busca las fotos. Me dirijo al ascensor donde están Effie y Haymitch.

Portia no tarda en volver y me dice que le entregó el sobre a Cinna para que lo dejara a mano para mí. Asiento, y yo espero nervioso la llegada de Katniss.

Cuando al fin la veo, me quedo embelesado con mi mirada fija en ella, mi ángel. Sonrío por tener esta imagen de ella y pienso en lo hermosa que se hubiera visto caminando hacia el altar hasta llegar a mi lado de habernos podido casarnos. Su expresión es tensa y molesta, hasta que se encuentra con mi mirada, se sonroja y se relaja dedicándome una sonrisa adorable.


...

A/N: ¿Les gustó el capítulo? Es la primer parte, falta lo más interesante, la entrevista tendrá leves cambios y agregaré algo más en la entrevista de Peeta, alguna pregunta y respuesta más.

Saludos,
Lucy.