Los personajes de Naruto no son mios, son de Kichimoto-san ^.^
- ¡Ojiisan! ¡Un mizo ramen para mí! – dijo, no, más bien gritó un niño rubio nada más sentarse en un famoso puesto de comida. Inmediatamente al escuchar la voz que lo llamaba, la persona que atendía el puesto se giro limpiando sus manos en un trozo de tela.
- ¡Naruto! ¡Qué bueno verte de nuevo por aquí! –le contestó el anciano con menos entusiasmo pero con una sonrisa en los labios-. Me entere que estabas en el hospital ¡Es bueno verte, muchacho!
Se apresuro a atender el pedido del niño y antes de que al rubio le diera tiempo de replicar que tenía hambre, un humeante plato de esa delicia estaba delante de él.
- Arigato, ojiisan –dijo Naruto al recibir su pedido y meterlo rápidamente a su boca. Volteo a ver a su compañero al notar que no había pedido nada-. Ne, Sasuke, ¿no vas a pedir nada? –preguntó con una sonrisa.
- ¿Y crees que vas a dejar algo en la cocina? –replicó el moreno mientras que recargaba la cara en una de sus manos con suficiencia-. Además si encima como yo, me dejaras en la ruina, dobe.
- ¡Teme! –le espetó con enojo el de ojos azules-. ¡Tú me invitaste, así que te aguantas ahora! ¡Ojiisan otro plato! –gritó al anciano sacudiendo el tazón vacio.
- ¿Por qué no me lo constaste? –soltó de repente Sasuke.
- ¿Por qué no te conté que, Sasuke? –preguntó Naruto extrañado.
- Tú sabes… "eso"… -susurró el moreno viendo con cierto recelo al cocinero, que en realidad estaba muy ocupado vigilando sus sartenes.
- ¿"Eso"? –preguntó otra vez el rubio, mirando al chico con cara de que le hablaba en un idioma que no entendía. En la comisura de su boca había quedado algo del caldo de ese ramen.
- Tú… pelo largo… -siguió Sasuke en el mismo tono susurrante. La mirada de Naruto se volvió algo triste, señal de que ahora entendía por donde iba la conversación.
El moreno se sentía como un tonto hablando de ese tema como si fuera un secreto ambu, al fin y al cabo no era para tanto… Pero si el dobe todavía no se sentía seguro…
- Si… Obaasan me dijo que tendría que decirles a unas cuantas personas antes de salir del hospital… Ahora los chicos ya deben haberse enterado –dijo el rubio en voz baja.
- Oye… ¿Por qué te estás ocultando si ya todos lo saben? Dobe, ¡no tiene caso que salgas con esa ropa! –dijo el Uchiha señalando la capa que habían tomado "prestada" del hospital puesto que ni habían dado de alta a Naruto ni tenían a la mano otra ropa del rubio que no fuera la piyama.
- ¡Teme! –grito el rubio mientras ahogaba las palabras del otro con su mano y se colocaba un dedo sobre sus propios labios-. ¡Chitón! Nadie lo sabe todavía… Nada mas tú, e Iruka-sensei, y Ero-sennin, y Sakura-chan, y Kakashi-sensei, y Shizune-onessan, y Tsunade-obaasan, y…
- Resumiendo media Konoha, ¿no, dobe? –interrumpió el moreno después de apartar la mano de su boca.
- ¡Baka! ¡Muchos ni siquiera saben que intentaste irte de la aldea! ¿¡Por qué crees que caminas tan tranquilo sin que te digan nada después de un intento de traición!? –susurró el rubio con enojo mirando para todos lados.
- ¿Por qué lo sabe Kiba entonces? – contestó Sasuke en el mismo tono, entrecerrando sus ojos con astucia-. Vamos, ¡si hasta te ha llamado Naru-chan!
- ¡Pues… porque Kiba ya lo sabía, teme! –gritó Naruto fuera de control. Rápidamente se llevo ambas manos a la boca arrepentido de lo que había dicho, pero era demasiado tarde: solo un sordo no habría escuchado sus palabras. Los pulmones de Sasuke retuvieron el aire de la impresión. Sentía que una rabia comenzaba a inundarlo de nuevo, pocas veces perdía el control y esta semana estaba rompiendo sus propio record. Todo culpa de ese dobe…
- ¿¡Por qué demonios se lo dijiste a Kiba y no a mí!? –gritó el Uchiha cuando recuperó la voz, y el volumen fue tan fuerte que provocó que unas cuantas personas voltearan a verlos. Las peleas entre Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke comenzaban a hacerse famosas en la aldea, y abría que decir que cada vez eran mejores demostraciones. Muchas veces no pasaban de unos cuantos golpes, siempre llegaba Kakashi-sensei a interrumpirlos antes de que rompieran algo, pero nunca se perdía la esperanza de ver algo más.
- ¿¡Que no me repetiste hasta el cansancio que YO era tu mejor amigo!? –continuo al tiempo que se bajaba de su banco para encarar al rubio.
- ¡Yo no se lo dije, teme! ¡Él solito lo descubrió por su olfato! ¡Y acaso crees que me creyó la mentirota de que olía mucho a hembra porque tenía novia! –contestó bajándose también de su banco. El niño seguía hablando en voz baja, tratando inútilmente de callar a su compañero otra vez. Alzó sus manos dirigiéndolas a la boca del Uchiha, pero el pelinegro las alejo de un golpe.
- ¡No me vas a decir que también Neji lo sabía porque tiene el ojo blanco! –siguió gritando Sasuke.
Por toda respuesta Naruto se sonrojo y volvió su mirada para otro lado. Aun tenía fresco en la mente lo vergonzoso que había sido tener que aclarar "algunos puntos" con el castaño después de su pelea en el examen chunnin.
- ¡No me lo creo! ¡El único idiota que no se había dado cuenta que eras una chica he sido yo! –gritó Sasuke al percatarse del sonrojo que se extendía rápidamente por las mejillas del rubio. No sabía porque se sonrojaba, pero no le gustaba… Tal vez era momento de hablar con Neji y descubrir de una vez por todas que técnica ocular era la más fuerte.
- ¡Cállate, teme! ¿¡Quieres bajar la voz!? ¡Todo mundo te está escuchando! –gritó ahora Naruto dándose cuenta de que algunas personas se habían quedado estáticas ante los gritos del Uchiha. Pero Sasuke volvió a ignorarlo olímpicamente.
- ¡Ni siquiera sé cómo te llamas! –le reclamó señalándolo descaradamente con un dedo.
- ¡Sayuri! ¡Mi nombre es Sayuri! ¡Uzumaki Naruto Sayuri! –grito la Uzumaki perdiendo totalmente los estribos. Tan enojada estaba que no se había dando cuenta de lo que le estaba gritando al moreno, hasta que vio su cara de sorpresa y repaso cada una de las palabras que salieron de su boca.
"Sayuri…"
Nuevamente se llevo las manos a la boca…
- Así que era verdad… Vaya que eres problemática, Naruto… -dijo una voz cansada a sus espaldas.
Cuando se dieron la vuelta vieron que parte de su público espectador eran los alumnos de Asuma. Ino había arrastrado a Shikamaru a visitar a la rubia al hospital pero cuando les dieron la noticia de que no estaba, la Yamanaka había insistido en salir en su busca. A Ino le importaba como se encontraba la Uzumaki, pero ante todo sentía una enorme curiosidad de ver como seria la… ¿¡chica!? Choji, pese a seguir algo delicado, había sido dado de alta del hospital y solo iba a revisiones regulares al igual que Kiba. De los gennin que fueron tras Uchiha Sasuke, solo Neji y Naruto seguían en el hospital.
- Ne, Sasuke… si te hace sentir mejor… yo tampoco lo sabia…. –decía Choji al Uchiha. El moreno cambio rápidamente la cara de sorpresa que tenía a su típica pose de superioridad. Al fin y al cabo después de la escenita que se había montado delante de media Konoha, debía salvar el orgullo que le quedaba.
- ¡Oye! –grito Naruto sorprendida. Los chicos que voltearon a verla de inmediato, se quedaron algo sorprendidos. Descubrieron a Ino peleándose con la famosa capa del hospital. Pero no era eso lo que los había sorprendido. Ino, no contenta con arrebatarle la capa, también le había quitado la banda de Konoha, liberando la larga trenza que había hecho Sasuke. Ahora la diferencia entre Naruto y el henge que provocaba el sello era clara.
- ¡Increíble! ¡Es cierto! –grito Ino apreciando más de cerca las facciones delicadas de la chica. De repente su cara cambio de sorpresa a una de terror -. ¡Ah! ¡A Sasuke-kun le gustan las niñas de pelo largo!
Una vena comenzó a crecer peligrosamente en la frente de Uchiha Sasuke. Casi se escapa de la aldea, casi matan a media generación tratando de traerlo de vuelta, casi mata a su mejor amigo, se da cuenta de que su mejor amigo es "amiga", y todo lo que Ino tiene que decir es… ¿¡A Sasuke-kun le gustan las niñas de pelo largo!?
- ¡Ino! ¡No digas tonterías! –dijo la ojiazul haciendo un ligero puchero.
- Yo nunca me fijaría en una dobe como tú… -contestó el moreno con una sonrisa burlona (N/A: eso ni tú te lo crees, Sasuke-kun, kukuku).
- ¡Teme! –grito la rubia mientras golpeaba ligeramente su hombro.
- ¿Y por qué no? Naruto es una niña muy linda, ¿no es así, Shino? –interrumpió una voz que a Sasuke le pareció demasiado conocida… y molesta.
Al grupo se habían unido Kiba y Shino, junto con el inseparable perro Akamaru en brazos. El Inuzuka y Sasuke se miraron durante algunos momentos con odio antes dirigir nuevamente su atención a la conversación.
- Sin duda es una flor única… -aseguró el ninja de los insectos tras sus inseparables lentes.
¿Flor? ¿Única? Si Naruto fuera una flor, sería un girasol, uno que haría que el sol girara en torno a él y no al revés. Sasuke sintió unas enormes ganas de golpearse la frente ante ese pensamiento. Maldito Shino que lo hacía pensar esas cursilerías…
- Si, aunque seas tan problemática… Pero eso se podría dejar fácilmente de lado -aseguró el Nara con una sonrisa.
La vena de Sasuke creció de tamaño ¿El idiota de Shikamaru pensaba dejar de lado lo "problemático"? Esa conversación no le estaba gustando para nada…
- La verdad es que se te ve muy bien el pelo largo, y además eres unas de las kunoichis más fuertes –alabó Choji con una sonrisa dedicada a su amiga.
- Jejejeje, gracias muchachos… -contestó Naruto algo sonrosada. Iba a decir algo tonto para cambiar de tema cuando Kiba decidió seguir con sus halagos. Descaradamente, pero sin soltar a su perro, coloco unos de sus brazos sobre los hombros de la rubia. Una sonora discusión se dio entre los jóvenes ninja e incluso Akamaru, y hasta Shikamaru decidió participar.
- Suficiente… -susurró Sasuke. Su voz apenas se escuchó en medio de la discusión, pero el aura asesina que empezaba a emanar hizo que todos voltearan a verlo. Cuando finalmente el Uchiha levantó la vista, el Sharingan brilló amenazante en sus ojos. El silencio que se esparció por el Ichiraku era tal que solo se oía la comida caliente borbotear, nadie de los gennin movía un músculo.
- Tú –le dijo a Naruto mientras le tomaba bruscamente del cuello de la blusa-, y yo –continuo señalándose con el dedo pulgar de la mano que tenia suelta-, vamos a terminar esta conversación en otro lugar. Un lugar sin tantos entrometidos… -culpó "discretamente" al tiempo que pasaba su mirada aun roja por Shikamaru, Ino, Shino y especialmente en Kiba.
Sin esperara a que la niña le contestará, le paso un brazo por la espalda y otro debajo de las piernas, alzándola en el aire. Dando algunos saltos, desapareció con ella por los tejados de Konoha.
- Ah… yo sabía que a Sasuke-kun le gustaban las chicas de pelo largo ¡No pudo esperar a que nos fuéramos para estar a solas con ella! –dijo Ino dramáticamente mientras sus ojos se volvían verdaderas cascadas de agua-. No es justo, ¡yo también tenía el pelo largo! ¡Y además soy rubia! –exclamó repentinamente enojada.
- Con el carácter que tiene ese tio, yo estaría más preocupado por lo que le pasara a Naruto –contestó Shikamaru con desgana al tiempo que metía sus manos en las bolsas de sus pantalones.
Ese comentario pareció sacar a Kiba de sus aparentemente profundos pensamientos, porque se giro rápidamente al admirador de nubes y lo sujeto del chaleco chunnin.
- ¿¡Crees que le pueda hacer algo!? –gritó el chico perro agitando a su amigo como un demente-. ¡Deberíamos ir a buscarla! ¡Akamaru! ¡Vamos! ¡Sigue el rastro y…!
- Un ninja debe actuar con prudencia en todo momento –susurró Shino, sujetando a su frenético compañero de la chaqueta-. Sasuke pudo estar confundido en el pasado… pero no ahora. Naruto es nuestra compañera, no la dañara.
A regañadientes Kiba se quedó quieto. El resto observó como el sol comenzaba a ocultarse suavemente tras la montaña Hokage, dándole silenciosamente la razón a Shino.
- ¡Teme! ¡Bájame! ¡Sasuke! –gritaba una niña rubia de grandes ojos azules.
- ¡Cállate, dobe! ¡No te soltare hasta que terminemos de hablar! –grito a su vez un niño un poco más alto, moreno y de profundos ojos negros. El niño cargaba en sus brazos a la niña, y abría que decir que con bastante dificultad. La rubia daba guerra, golpeaba con sus puños el pecho de Sasuke y agitaba sus piernas tratando de asestarle una patada. Cansado, el ojinegro la soltó, dejándola caer al vacío.
La sujetó con un delgado hilo ninja del tobillo, justo antes de que tocara el suelo.
- ¡Teme! ¡Bájame de aquí! –grito Naruto furiosa.
- Lo que uno tiene que hacer para tener una conversación normal contigo, dobe –dijo Sasuke con una media sonrisa.
El enojo de la niña aumento cuando vio como el moreno ataba el otro extremo del hilo a la saliente de una pared y se sentaba tranquilamente sobre el tejado de una casa. La rubia no tenía como zafarse, ese hilo resistiría hasta que terminaran de hablar… El problema sería como iniciar la conversación.
Sasuke observo que no tardaría en anochecer, se tendría que apurar si no quería que Kakashi-sensei llegara a buscarlo. Como parte de su castigó ahora tenía que vivir con el peliplateado, y la verdad no se quejaba por no regresar al barrio Uchiha… no todavía. La otra parte… no se la había dicho a la dobe, ¡y de su cuenta corría que nunca se enterara!
- ¡Duele! –se quejó la Uzumaki, provocando Sasuke volteara a mirarla. Lo que vio lo sorprendió.
Naruto estaba en el suelo de una pequeña calle, con uno de sus tobillos sangrando debido a un corte y sujetándose la muñeca contraria. Había conseguido soltarse de la trampa balanceándose por medio del cable y sujetándose con chakra a una de las paredes. Todo había ido muy bien hasta que tuvo que romper el hilo que la sujetaba, como no tenía nada con filo había tenido que usar su mano y el resultado no había sido del todo bueno.
- ¡Usuratonkachi! –la llamó el Uchiha mientras saltaba nuevamente del tejado para acercarse a ver lo que le pasaba, pero nada más tocar el piso sintió que algo se aprisionaba en torno a su propio tobillo.
- ¡Naruto! –gritó él ahora de cabeza Sasuke. Pero la rubia ya había echado a correr. Notó que lo hacía con algo de dificultad. Las heridas no habían sido fingidas.
¿Cuándo aprendió Naruto a poner trampas tan buenas? Cierto… Era el alborotador número uno de la aldea, hasta el Hokage mismo había caído en una de ellas. Nunca pensó que podría ser tan útil… "Suerte que yo si tengo un kunai a la mano" pensó mientras lo sacaba de su bolsa. Esa dobe no se libaría de él tan fácilmente.
Naruto se recargó contra una pared, respirando entrecortadamente. Se deslizo por la madera hasta quedar en el suelo. Estaba cansada, y la muñeca le dolía mucho, sospechaba que se la había torcido. Dirigió su mirada a su tobillo, se dio cuenta de que todavía seguía sangrando. Torció la boca con disgusto, seguramente había dejado un reguero de sangre que el teme seguiría fácilmente.
- Mira nada más a quien tenemos aquí… ¿No es el chico zorro? –dijo alguien justo delante de ella. Elevó la vista rápidamente y se dio cuenta de que su carrera la había llevado más lejos de lo que pensaba. Estaba delante mismo de las puertas de Konoha.
Un equipo de cuatro ninjas observaba a la chica con desprecio. Estaban todos llenos de tierra y heridas, volvían de una misión larga. El que iba a la cabeza, de pelo negro lacio, largo hasta el hombro, se acercó más a la rubia. Unos ojos castaños brillaron con malicia cuando la miraron. Vestía el típico traje de chunnin, con la banda de Konoha en un brazo.
Por reflejo, Naruto llevo su mano a su portashuriken pero no palpó nada. Recordó entonces que no la traía y que todas sus armas estaban en un sitio del hospital que no se habían molestado en encontrar… Bien… Ella era una ninja, sabría cómo defenderse….
- Esfúmate… -susurró amenazante al chico, que no tendría más de 17 años, igual que el resto del grupo.
Pero el chico la ignoro. Estaba cansado, herido, la misión no había ido como querían, y encima se encontraban a este crio molestando. Sabría que podría tener un problema serio en cuanto Hokage-sama se enterara que había molestado a su favorito pero en esos momentos pensar era lo último que hacía.
- ¡Oye mocoso, ¿te crees muy gracioso?! ¡Me molesta tu estúpida técnica! ¡Deshazla ya! –gritó el ninja, tomándola del cuello de la blusa y elevándola para estamparla contra la pared. El resto del equipo lo miro desaprobatoriamente, pero no dijo nada, ni hicieron ademan de ayudar a Naruto.
- Tambo –llamó uno de los ninjas y Naruto se sorprendió al ver unos ojos blancos activados. Evidentemente no era Neji ni Hinata, pero era un Hyuga-. Eso no es un henge…
- ¿Qué? –preguntó asombrado el que al parecer se llamaba Tambo-. ¿Estás seguro, Shuko?
- ¿Crees que no puedo reconocer un henge cuando lo veo? –recrimino molesto el Hyuga. Shuko miro a la niña rubia con odio. Por la culpa de las insistencias de esa chica, Hyuga Neji casi había muerto, el genio que era la mayor esperanza de la rama secundaria. Pero a ella que le iba importar lo que en verdad significaba Hyuga Neji para ellos.
- Así que el zorro resulto ser una zorrita… Pues yo no me lo creo… - dijo con incredulidad el castaño. Después de algunos segundos un nuevo brillo apareció en su mirada-. Deberíamos comprobarlo… -susurró burlonamente al tiempo que alzaba una de sus manos al escote de la blusa de Naruto.
La Uzumaki dejo de luchar, se había quedado estática al ver las intenciones del chico. Por más que intentó contenerse los recuerdos comenzaron a agolparse en su mente. El miedo se reflejo en sus azules ojos, complaciendo a su captor.
Oye zorrita, que bonito pelo tienes… Nadie va a venir a ayudarte…
No sé porque Sandaime-sama insiste en que te protejamos… Solo causas problemas…
¿Qué no te das cuenta? Así nadie te molestara… Al fin y al cabo es solo cabello…
Uzumaki Sayuri, el sello de la flor de loto es para tú protección…
¡No quiero! ¡No quiero aparentar ser un niño!...
Al consejo no le importa, es lo mejor… para Konoha…
- Tambo… -llamó otro de los ninjas presentes.
- ¡Callate Tetsubichi! Solo quiero ver… -dijo en tono suave, viendo descaradamente el pequeño pecho de la niña.
- ¿Y qué es exactamente lo que quieres ver? –preguntó una voz encima de sus cabezas.
Encima del tejado, sentado en cunclillas con su clásica pose de superioridad, estaba Uchiha Sasuke. Sus ojos estaban taladrando con odio al muchacho que sujetaba a Naruto.
- Quítale las manos de encima… -ordenó con la voz más fría que hasta el momento le había escuchado la rubia. Un escalofrió recorrió la espalda de la niña. Esa voz solo la había usado con una persona… pero Uchiha Itachi no se encontraba ahí.
- ¿O sí no? –preguntó el chunnin con una mueca de desprecio en la cara, el fin y al cabo ¿qué tenía que temer a un mocoso como aquel?
- No querrás saberlo… -amenazó Sasuke mientras se ponía de pie. Ignorando al chico, el castaño volvió a concentrar su atención en la rubia. El silbido de un kunai atravesando el aire se escuchó tan imperceptible que pareció irreal, pero la cuchilla clavada tenebrosamente en la pared evidenciaba que no había sido la imaginación de nadie. Un corte apareció lentamente en una de las mejillas del ninja.
- Ultima advertencia… -dijo Sasuke con voz la voz helada.
- ¡Maldito mocoso! -gritó Tambo mientras se llevaba una mano a la herida. Empujó a Naruto y sacó su propio kunai. El metal entrechocando llenó la calle.
- ¡Sasuke NO…! –gritó la ojiazul desde el piso. El moreno ya estaba en la mira del consejo, un problema más y… quizá Tsunade-sama no pudiera ayudar.
- ¡Cállate dobe! ¡Tú no te metas! –dijo el Uchiha con los dientes apretados. Miro a Tambo con odio. Ese imbécil…. Se había atrevido a… Separándose de su atacante, dio un salto hacia atrás y comenzó a prepara el chidori. Tal vez estaba exagerando, pero… Apretó más los dientes… Ese idiota no entraba de pie a la aldea, ¡y de eso se encargaba él!
Al ver que el gennin iba en serio, el resto del equipo ninja se apresuró a intervenir para apoyarlo.
- Testubichi, Yari… -llamo a sus compañeros el Hyuga, negando con la cabeza-. Es Uchiha Sasuke… Además si Hokage-sama se entera de lo que Tambo intento con Uzumaki Naruto…
Un estruendo no lo dejo terminar, pero la nube de tierra que se levantó les impedía ver cualquier cosa. Cuando el polvo se disipo vieron a un muchacho estampado contra la pared, respirando entrecortadamente. Había esquivado el chidori por un pelo, pero no el resto de los ataques. Seria porque Sasuke estaba enojado, seria porque el chunnin estaba herido, pero el niño le estaba dando una paliza.
- ¡Maldito mocoso! ¡No creas que por que tienes el Sharingan te tengo miedo! –grito Tambo mientras le levantaba tambaleante del suelo.
- Para una basura como tú no voy a necesitar el Sharingan… -se burlo Sasuke con una media sonrisa. El castaño estaba dispuesto a seguir contestando sus insultos, y a seguir peleando pese a lo irracional que era, pero el líder del equipo lo interrumpió.
- Tambo, es suficiente… Vámonos –ordeno Shuko.
- … -. El castaño no le contestó pero afianzo un poco la fuerza sobre el arma que portaba.
- ¡Ahora! –gritó su superior.
A un gesto del Hyuga el resto de los ninjas tomó a Tambo y desaparecieron rápidamente, sin siquiera una mirada dirigida a los niños, un moreno cuyos ojos todavía relampagueaban y una rubia con la cabeza gacha.
Solo cuando estuvo seguro que ya se habían ido, Sasuke guardó el kunai y se dirigió hacia la rubia.
- Dobe… ¿Por qué te paralizaste? Ese idiota… no era alguien de que preocuparse… -reclamó a la niña, visiblemente frustrado.
- No tenía mis armas… -se excusó Naruto.
- ¿Desde cuándo eso importa? –casi le gritó el moreno.
- …
- Dobe, dame tu mano… -dijo Sasuke, lo que hizo que la rubia levantara la vista. El moreno tenía una de sus manos extendidas, en espera de la mano herida de la niña. En su otra mano había una venda y un poco de antiséptico.
- ¡No es necesario! ¡Van a sanar en unos minutos! –dijo Naruto sosteniéndose el miembro afectado. El Uchiha torció el gesto ante el comentario.
- Esa no es excusa para lastimarte todo el tiempo… o para que te lastimen –susurró el ojinegro con la vista baja.
- …
Por toda respuesta, la rubia hizo lo que le pedía, cuando hubo terminado con la mano, el moreno siguió con el tobillo. Esta vez la rubia no se quejó.
- Ellos… lo que pasó hace rato… ¿ya te había paso antes? –preguntó Sasuke en un susurro. La niña solo desvió la vista, y el Uchiha sintió como la ira lo invadía de nuevo. Aun podría encontrar al malnacido aquel, tenía su nombre, sabia cuando habían vuelto a Konoha, no dudaba que Iruka-sensei le pudiera conseguir un poco de más información…
"Si…"
Sabiendo que no le iba a dar una respuesta clara, el niño se dio la vuelta y se acunclilló, dándole la espalda a la rubia.
- Te llevaré de regreso al hospital, esa alcohólica debe estar buscándote y me echara toda la culpa…
La ojiazul parpadeó confundida hasta que cayó en cuenta de que Sasuke le ofrecía la espalda para llevarla de regresó al hospital, agitó la cabeza considerando ese gesto innecesario pero aun así… aun así paso los brazos alrededor del cuello del genin y se sujeto con fuerza.
- ¿Vas a decirme ahora por qué no me lo dijiste? –preguntó el moreno al tiempo que se levantaba y comenzaba a caminar.
- ¿Por qué tenias que saberlo? Eras mi rival… despreciabas a todas las chicas… solo hubiera hecho que pensaras que era más débil… -se asinceró Naruto. Había sido un día largo. Si el teme se había tomado tantas molestias ¡Bien! Se lo diría, así se burlará de ella.
- …
- …
- ¿Y después? –interrogó nuevamente Sasuke.
- ¿Eh? –balbuceó confundida la kunoichi.
- Después del país de la Ola. Ya no era solo tu rival… ¿Por qué no lo dijiste entonces?
- …
- ¿Y después de examen chunnin? –siguió el moreno bullendo de enojo por dentro, pero con su misma actitud fría de siempre-. ¿Y después de la pelea con ese mapache del desierto? Entonces… entonces yo te podía asegurar… que ya eras… mi mejor… amigo… -dijo finalmente tan bajito que si Naruto no hubiera estado tan cerca no lo habría oído. Un ligero sonrojo que la niña no pudo ver por estar sobre su espalda apareció en las mejillas del niño.
- Como si tu orgullo te hubiera dejado, teme –le espetó la rubia restregando su frente contra su espalda con alegría-. ¡Y no le digas mapache a Gaara!
El Uchiha bufó molesto ante la defensa del pelirrojo y aceleró un poco el paso, provocando Naruto se sujetara con más fuerza.
- ¿Por qué no lo dijiste? –preguntó de nuevo. Se estaba cansando de repetir la misma canción una y otra vez, pero no desistiría hasta conseguir una respuesta.
- Tenía… mucho… miedo… -tartamudeo la rubia escondiendo su cara en la espalda del chico.
- ¿Miedo? –preguntó confundido. Naruto no era de los que aceptaran tener miedo, eran de los que salía corriendo a golpear la cosa que le causaba miedo.
- De que tú… me dejaras… Aún después de que lo supiste… y no me trataste diferente… ese miedo seguía… aquí… -dijo la ojiazul soltado un brazo del cuello de Sasuke y llevándoselo al pecho.
- Baka… Chica o no, seguirás siendo el mismo dobe de siempre –repitió Sasuke lo que dijo el día que Naruto despertó después de ponerla en peligro.
Se mordió la boca con remordimiento al recordar el estado de la Uzumaki en aquella cama de hospital, lo afiebrada que se sentía su piel, lo frágil que se veía. Fueron solo dos días, los dos días más largos de su vida… Nunca pensó que pudiera sentirse peor que cuando Itachi mato a todo el clan, hasta que la vio así… hasta que se dio cuenta de que era su culpa…
- ¿Teme? –llamó la niña al notar lo tensó que se había puesto el muchacho.
- Mmm… -fue el monosílabo que se escapó de la boca de Sasuke.
- ¿Por qué te quedaste? – preguntó directa–. NO es que me queje, jejeje –dijo rápidamente con una risita nerviosa-. Pero quiero saber por qué lo hiciste… -terminó con una voz decidida.
- Me di cuenta de que me podía hacer más fuerte sin necesidad de irme… Quedándome en Konoha… O más bien, alguien me lo hizo saber… a golpes –contestó el moreno con una sonrisa en los labios.
- Vaya… -respondió Naruto, algo decepcionada.
- Además –continúo al notar la desilusión de la niña-, que sentido habría tenido sacrificar a mi segunda familia por vengar a la primera. Sin Sakura… Sin Kakashi… Sin ti… no sería lo mismo…
Como toda respuesta Naruto se abrazó con más firmeza al moreno. Esas palabras… No entendía que había pasado para que Sasuke comenzara a abrirse tanto con ella… Pero… le gustaba.
Avanzaron un rato en silencio, hasta que Sasuke se percató de que el hospital se encontraba a unas cuantas cuadras. Aun había una cosa más que resolver con urgencia… Torció la boca al recordar el porqué había estado buscando a Naruto esa mañana.
- Dobe, regrese… -dijo un moreno mientras cruzaba confiadamente la puerta de la habitación de Naruto. Sabía que más tarde tendría que ir a hacer ciertos… encargos, pero por el momento podría poner de pretexto su revisión médica y quedarse un poco más de tiempo con la dobe.
Pero sus planes se vieron interrumpidos cuando entró y vio a la enfermera que lo había llamado antes arrodillada sobre el piso. La cama estaba vacía, ni rastro de la rubia. Mirando de vuelta a la enfermera se dio cuenta de que estaba recogiendo los pedazos de cristal en que se había convertido el jarrón que contenía los famosos girasoles. Buena parte del arreglo estaba con los pétalos destrozados, regados por la fría loseta, tirados como si no valieran nada…
- Ah, buscas a Naruto-san. No está, acaba de salir corriendo, se veía muy mal –dijo con voz suave la mujer, sin interrumpir su trabajo.
- ¿Qué paso con el jarrón? -preguntó Sasuke paseando su mirada por los restos del adorno. Sin una palabra recogía del suelo lo que quedaba de sus girasoles, solo dos seguían intactos.
¿Tanto le había disgustado a Naruto que le trajera flores? No supo porqué, pero ese pensamiento lo deprimió.
- Eso es cosa de Naruto-san, si ella te quiere decir te lo dirá –contestó finalmente la enfermera, tomando las flores de la mano de Sasuke y colocándolas en un nuevo jarrón, más pequeño.
"Algo muy malo entonces" pensó Sasuke torciendo la boca.
La mujer echó el cristal rotó a un bote de basura y comenzó a caminar hacia la puerta. Antes de irse se volvió a ver a niño que miraba visiblemente triste a aquellos dos únicos girasoles. Torció la boca. No quería ser una chismosa, pero aquella mocosa se había pasado. No sería de ser chismosa, solo dejaría a Sasuke-san sobre la pista correcta.
- Solo te voy a decir, Sasuke-san, que esa Haruno tiene muy mal carácter –dijo finalmente, su voz había cambiado de una dulce a una seria. El moreno parpadeó unos momentos confundido. En ningún momento la mujer apartó la mirada de la del chico. Nuevamente la sonrisa tierna típica de ella pareció en su rostro.
- Sasuke-san, ¿podrías traerla de regreso? Tsunade-sama vendrá de un momento a otro para revisarla –pidió al niño. Ni siquiera había terminado de habla cuando una ráfaga paso veloz por su lado hacia la puerta. La sonrisa de la mujer se ensanchó.
- Naruto –llamó suavemente Sasuke, y la niña se extrañó que la llamará por su nombre. O estaba en problemas… o era algo muy serio…
- ¿Fue Sakura la que te golpeo esta mañana? –preguntó girando la cabeza para verla directamente a los ojos.
La niña desvió la mirada. No podía mentirle a Sasuke, no cuando la miraba así. Pero Sakura era su amiga, hasta hace unos momentos el Uchiha había aceptado considerarla parte de su familia. Pensó que se había salvado de explicar esa marca cuando chocó con Kiba… De repente los ojos azules relampaguearon con furia… Ese… Apretó los puños… Baka…
- ¡Teme! ¡Te diste cuenta y aun así le echaste la culpa a Kiba! ¡Eres un…!
- Así que tenía razón –la interrumpió el moreno. Y la rubia se cayó de golpe.
Se había echado la soga al cuello ella misma.
"Baka…"
- No te preocupes, usuratonkashi… Yo hablare con ella –dijo Sasuke con una sonrisa sádica antes de volverse de nuevo hacia el frente.
- ¡Espera, Sasuke! ¡No es lo que parece! ¡Yo…!
- ¡Naruto! –grito alguien más.
Cuando ambos niños voltearon a ver a quien llamaba a la Uzumaki, se encontraron con el rostro desencajado debido a la preocupación de Umino Iruka… seguido de cerca por, en ese momento, una poco amigable Tsunade. Imperceptiblemente el Uchiha tragó saliva, al tiempo que bajaba a Naruto con cuidado. Se había olvidado por completo que la rubia en persona revisaba a su niña.
…
…
Sintió como si un martillo lo golpeara en la cabeza, aturdiéndolo…
…
…
Respiro con algo de dificultad…
…
…
Trago más saliva, de repente tenia la boca seca…
…
…
Sintió como un calor invadía su cara, y quiso que todo mundo pensara que era por la vergüenza del próximo regaño…
…
…
¿¡Su niña!? ¿¡En qué momento había empezado a pensar así de Naruto!?
…
…
- ¡Naruto! ¿Estás bien? –dijo la voz asustada de Iruka, sacándolo de sus pensamientos.
El maestro había notado los vendajes en la muñeca y tobillo de la rubia, y sin poder contenerse abrazó con fuerza a la niña. Una imperceptible mueca de desagrado apareció en la cara del ojinegro, una pequeña voz en su cabeza exigía herir seriamente a su antiguo maestro. Decididamente se estaba volviendo loco, pero no podía echarle la culpa de todo a las malas influencias de Kakashi. Bufó con fastidio… Claro que podía, y lo seguiría haciendo. (N/A: Fregado que este emo no acepta ninguna de sus culpas)
- Arigatou, Sasuke-san, por traerla de vuelta –dijo el Umino dedicándole una tierna sonrisa a su alumno. No notó que la media sonrisa de suficiencia del moreno era más forzada de lo normal.
- ¡Tu! ¡Deberías estar ya con Kakashi! A menos que quieras más mis…. –comenzó a gritar Tsunade, mucho menos comprensiva.
- Yo ya me iba… Solo vine a traer a la dobe –interrumpió Sasuke antes de que la rubia delatará su sucio secretito-. Tiene un tobillo lastimado, no podía caminar…
- ¡Teme! Te dije que no era necesario –grito Naruto alzando un puño, todavía desde los protectores brazos de Iruka.
- No escuche que te quejaras hasta ahora –contestó el moreno con prepotencia, pero antes de la rubia pudiera replicar se dirigió nuevamente a la sannin-. Tengo que hablar seriamente con usted, Hokage-sama.
Dirigió una mirada seria a su amiga, y Naruto comprendió que iba a contarle todo lo que paso con el equipo de chunnin. Desvió la mirada. No quería saber nada de ese asunto. Si el teme quería avisarle a Tsunade, ese sería su problema… Ella lo dejaría por la paz, no eran los primeros que la trataban así… Y sabía que no serian los últimos.
- Ne, usuratonkashi –llamó el moreno al notar que ella le había dejado de prestar atención-. No vemos mañana.
Con un apenas un gesto de su mano, se dio la vuelta y comenzó a caminar detrás de la Hokage.
Acabo de descubrir k si estoy contestando los reviews, bueno mas bien k si les llegan jejeje ^///^ Gracias a Shian-selene y Gintoki-s girl por sacarme de mi oscuridad
Bueno a lo mejor se han dado cuenta de k actualize muy rápido la cosa es k llega la temporada de exámenes, trabajos finales y un largo etc etc etc, asi k no DEBO distraerme con ciertos placeres (sere fuerte T-T)
Asi k les dejo este capitulo adelantado como regalo, me kedo un pokito aburrido y demasiado largo pero no sean muy duros T-T
AHH maga guardiana-san! Preguntas por kyubi-san jejeje me avergüenza confesar que ni yo me acordaba de el ^///^ estaba demasiado distraída acomodando la historia pero en cuanto me lo mencionaste mi imaginación empezo a fluir y me avente algunos 2 capitulos enteros y tengo tela para unos cuantos más
No te dire nada mas será una sorpresa jejeje solo que Sasuke-kun tendrá algunos problemitas kukuku…
Ah!!! Subi un videíto a YT por puero gusto ya se loca loca pero bueno… K lo disfruten!!! Se llama "Me trajo de vuelta" k original -_-*
Nos vemos hasta Junio!!!
