ESCLAVITUD

Capitulo 4: aléjate de él (primera orden)

-vaya… ya es de mañana…- dijo la princesa de la nación del agua mientras se estiraba para desentumir sus músculos de una larga noche tranquila –Aang levántate…- le dijo quietamente al último maestro del aire –hoy tenemos que ir antes del anochecer a ver a gran gran abuela…- le movió –enserio, no tenemos que perder tiempo…-

-cierto…- exclamo con un gran suspiro al final –ya están despiertos los demás?- la miro con los ojos entreabiertos.

-no… pero tenemos que despertarlos para empacar rápidamente- le dijo tranquilamente.

Salieron de lo que era su pequeña casa de acampar que compartían desde que se convirtieron en pareja, ambos miraron la salida del sol para después mirarse mutuamente con una sonrisa delineando sus labios. Katara camino hacia la casa de piedra creada por Toph para pasar la noche, en cuanto Aang se dirigía a la imitación de morada para refugiarse hecha únicamente por Sokka.

-hey Sokka…- le hablo bajo para no ser irrespetuosamente –tenemos que irnos ya, se nos hace tarde para llegar a la nación del fuego…- y toco su hombro moviéndolo lentamente.

-no gran gran abuela! Ayer me bañe!- Aang quedaba estático ante las palabras de Sokka medio dormido, realmente esa información no la necesitaba saber.

-SOKKA! –Katara se encontraba completamente roja desde atrás del maestro aire, le incomodaba lo antihigiénico que llegaba a ser su hermano –LEVANTATE Y DEJA DE DECIR INCOHERENCIAS!- grito para que aquel chico de coleta reaccionara.

-bah!...- bufo Sokka algo molesto mientras se acomodaba para sentarse y con sus manos en la cara trataba de quitar esos gestos de sueño.

Aang y Katara salieron de la ¨casa de acampar¨ de Sokka para poder dejarle un poco de lo mínimo de privacidad que tenía gracias a él mismo.

-cálmate Katara… -tomaba desde los hombros a Katara para así calmarla aunque sea un poco –de seguro era mentira…-

-mentira? Soy su hermana sé lo que es y no es mentira…- gruño exasperada la joven tratando de calmarse.

-por cierto, ya se levantaron los demás?- le cambio tema rápidamente para que no siguiera irritada.

-Zuko desde hace una hora, es mas ya está listo y Toph está en eso… -señala hacia su costado con su dedo índice a una pelinegra de ojos perlados que con un golpe en la tierra retumbándola para que lo que se había vuelto su pequeño refugio vuelve a ser suelo mientras tomaba su almohada convirtiéndola en maleta.

-vámonos entonces!- dijo animadamente el chico de la flecha tatuada –appa!- pronuncio el nombre de su inseparable amigo quien se veía volar y aterrizaba cerca de ellos.

-te ayudo Toph?- Sokka tomaba la muy pesada maleta de la joven Bei Fong y esta ni se inmuto en negarle esa ayuda tenía otras cosas en que pensar desde el día anterior.

-ajam…- solo pronuncio eso e hizo unas escaleras para poder subir al gran bisonte volador.

-porque la ayudas? Muy servicial…- Katara lo veía con una sonrisa picara sin notar que Zuko los observaba algo por así decirlo, celoso.

-no tengo porque decírtelo, mamá- entonando lo último en burla.

-ya vas a empezar…- le riño con solo verlo y subió de igual manera al bisonte seguido por Sokka con las maletas repletas de la maestra tierra.

-tú no vas a arruinarme nada…- murmuro con un gruñido de molestia al final el joven rey de fuego –no ahora que tengo yo mi oportunidad…-

-Zukko! Apúrate o no llegaras a tu casa!- le aviso Aang mientras que Toph al escuchar su nombre sus mejillas se enrojecen y esquiva su rostro hacia otro lado con tal de no percibir a alguien que se inmute en presenciar su cambio de actitud.

-ya voy- pero Zukko lo noto y sin más se subió al bisonte con gran rapidez por la alegría de ver los efectos que causaba en la chica de la tierra y metal, bastante satisfactorio… se acerco un poco para así poder susurrarle algo que solo ella podía oír…- no traes puesta la ropa que te pedí usaras?...-

-es incomoda…- encanijo los ojos perlados de donde provenía la voz de Zukko pero alejándose un poco más al notar las respiraciones justamente cerca por milímetros de distancia- además sufrió un accidente…-

-mmmm que extraño, no crees?- le volvió a mirar con una cara de varias emociones conjuntas de entre esas la lujuria y pasión, pero que apenas eran perceptibles para los demás que estaban un poco ocupados en otros asuntos.

-demasiado creo pero bueno que se le puede hacer…- sonrió satisfecha por el no volver a usar esa ropa que odio desde que se la dieron por que a pesar de ser ciega con solo tocarla se sentía lo provocativa que era y la poca tela que tenia.

-bueno no te molesto mas y por hoy solo quiero que cumplas esta orden…- el rostro de Zuko cambio a un semblante serio por que pediría algo completamente bárbaro –aléjate de él-.

-él?- se confundió ante lo que le hacían de petición.

-de Sokka… no te quiero cerca de él- le tomo la muñeca en un pequeño apretón esperanzado a que cumpla.

-no puedo, te das cuenta de que nos tenemos que hablar a pesar de todo, somos amigos…-

-y?- no soltaba a la joven –solo deja de hablarle o enserio te obligare a usar esa ropa… que tengo que decirte, tengo como tres conjuntos guardados…-

-no preguntare por que los tienes… pero bueno, no le hablare pero si quiere explicación espero y te sepas inventar una porque no quiero que sepan que perdí ante ti…- le miro con el entrecejo fruncido a pesar de la vista nula, su mirada aun transmitía ese pequeño odio del momento.

-me satisface que obedezcas…- y se aleja un poco para no causar sospechas… por el bien de su integridad de ambos tenían que mantener eso en secreto.