El arma secreta de Kiri.

Previamente…

Al volver en sí, Eridian se encontraba nuevamente entre la obscuridad, que solo se iluminaba con las ondas que provocaban los choques de su brazo con el pecho de alguien.

-Q-Quien eres? – pregunto en un suspiro.

-A caso no me recuerdas? – respondió con otra pregunta una voz femenina bastante familiar, pero que no lograba despertar alguna emoción en la pequeña – Soy Midori, Eridian-san, Yamura Midori, de Kiri…soy… era la mejor amiga de tu hermana…

-Mi…dori…

.:º-º-º-º:.

Asi fue como encontré mi único propósito en la vida, nada de sueños, ni fantasías, ni estupideces acerca del destino…escogí este camino, el camino Ninja, el de las armas conocidas como Shinobi… mi único propósito: ser una herramienta útil para quienes me manejan… cumplir con cada una de mis misiones… a cualquier costo…

.:º-º-º-º:.

-Er-chan, Er-chan, despierta!! – continuaba diciendo Ami, la hermana menor de Midori; ami era como una replica en miniatura de su hermana mayor, ambas tenian el mismo extraño tono gris de cabello y los mismos ojos café, que mas algunas veces aparentaban más un extraño color rojo oscuro, claro que, la castaña, no podía notarlo…

Ami y Eridian habían crecido juntas los últimos 7 años, puesto que desde la noche en que Midori había rescatado a la jinchuriki, esta se había quedado y vivido con las hermanas Yamura durante todo ese tiempo.

-Que quieres, Ami? – rugió la castaña después de una serie de balbuceos incoherentes que eran sofocados por una almohada.

-Er-chan levántate, hoy es el día! Vamos… que acaso no quieres graduarte de la academia?

Después de oír la palabra "graduarte", la chica castaña de casi 13 años hizo a un lado las sabanas para después estirarse, abriendo sus pálidos ojos café que resaltaban poco de su piel morena, y arrastrando un pie tras otro, se dirigió a donde la esperaba la chica de cabello gris.

-Estas hecha un caos!! – la acusó Ami

-Claro, claro, dame cinco minutos… - respondió Eridian con una voz áspera y apagada, para después dirigirse al baño.

.:º-º-º-º:.

Cinco exactos minutos después, la castaña apareció en la cocina, vistiendo su clásico atuendo, cubría de su pecho hasta la cintura con vendajes, sobre los cuales usaba una camiseta de red, que a su ves tenia encima una camiseta de tirantes gris, los cuales combinaba con una clase de bermudas color gris oscuro algo ceñidas; sus piernas se encontraban vendadas casi en su totalidad de las rodillas en adelante, dejando libres solo el talón y las puntas de ambos pies. Su cabello castaño ondulado caía aún mojado sobre sus hombros, goteando.

-Er-chan, por que no te secas bien el pelo? – preguntó Ami en un tono un tanto molesto, mientras colocaba un plato frente a la castaña, el cual emitía un muy agradable aroma.

La chica de los ojos café pálido ignoró aquella pregunta superficial, y sin descomponer sus serias facciones, se limitó a desayunar.

Después de unos minutos, Ami se levanto de la mesa en dirección a donde la castaña, quien con solo un imperceptible movimiento de su pie derecho, levanto una gruesa barrera de roca entre ella y la de cabellos grises al sentir las vibraciones que sus pasos provocaban.

-Que es lo que intentas? – preguntó Eridian, con su voz seca.

-Er-chan, tengo que arreglar tu cabello, y se hace tarde…

Puesto que la castaña no tenía forma de saber si lo que decía Ami era cierto, decidió bajar su defensa tras soltar un ligero suspiro, para que la menor de las Yamura recogiera su cabello castaño en una cola de caballo.

.:º-º-º-º:.

El camino hacia la academia había sido bastante pesado para la castaña, no solo por que la atmósfera de ese día era bastante densa, pesada, sino también por que tuvo que soportar 15 minutos de euforia en su máximo esplendor y una serie de "hoy seremos ninjas" y "a caso no estas feliz Er-chan?" siendo que la Hiyori no soportaba el optimismo de quien vendría siendo una de sus hermanas adoptivas, o de cualquier otra persona; pero al final, lograron llegar sin que alguien saliera herido.

Una vez en la academia, no tuvo que seguir soportando tanta euforia, puesto que el asiento de Ami se encontraba a varios metros de distancia del suyo.

En ese momento, entró en el salón su sensei, Masakazu Ryozo, un Ninja alto, de cabello negro y tez pálida, quien vestía el atuendo clásico de los chinin, con su protector sobre su frente.

-Muchachos, se que están ansiosos por graduarse, pero… en verdad están listos para su examen final? – comenzó a hablar Ryoso-sensei.

-Se refiere al examen en donde los estudiantes comenzamos una batalla hasta la muerte en la que solo se gradúa quien sobreviva? – preguntó Ryuji, uno de los tres mejores estudiantes de la academia, un chico pálido, de cabello azulado, con ojos grises y facciones frías, serias.

-Eh… no, abandonamos ese examen de graduación hace ya mucho tiempo atrás… después del incidente con Zabuza… - respondió el sensei, con un ligero aire de confusión – pero este año será algo que creo que todos "disfrutarán". Formaran equipos, los cuales serán los definitivos en caso de que logren aprobar; su examen consistirá en… vencer a tres de los mejores ANBU de Kiri…

En ese momento tres ANBU aparecieron a espaldas de Ryoso…

Las vibraciones que sus apariciones provocaron en el suelo, causaron que la castaña pudiera ver una clara imagen parecida a lo que había ocurrido hace 7 años…

.:Flashback:.

-A-A donde me llevas? – preguntó la niña castaña que apenas había logrado recuperar su conciencia – bájame… no necesito que me ayudes…

La kunoichi no opuso resistencia alguna y dejó que los pies de la niña tocaran el suelo…

-Aun no has respondido mi pregunta… - replicó una ves que pudo ser capaz de sentir las vibraciones bajo sus pies que le permitieran ver.

-A mi aldea… veremos al Mizukage…

-Por que debería acompañarte? – indagó Eridian

-Porque unos días atrás recibí una carta de parte de tu hermana, donde me pedía que te llevara con migo a Kiri e intentara hacer que accedieran a que te quedes con migo…

-Yuura… - murmuró la niña mientras recordaba lo que había sucedido sin cambiar sus facciones nostálgicamente serias.

.:º-º-º-º:.

Midori guió a la pequeña hasta el centro de la villa escondida entre la niebla, para presentarse con el Mizukage, una vez que llegaron la kunoicho le pidió a la pequeña que se quedara fuera de la oficina, mientras hablaba con su superior. Esta solo se resignó a obedecer, puesto que no le quedaba otra opción, aunque aún podía escuchar claramente de lo que discutían.

.:º-º-º-º:.

-Ya veo… -decía una voz que parecía de un hombre mayor – y… que nos traería de bueno su estancia aquí?

-Mizukage-sama, ella puede ser el arma que hemos estado buscando, incluso puede que con ella aquí, los conflictos internos de Kri lleguen a su fin…

-En tal caso… donde viviría?

-Se quedaría con migo y con mi hermana.

-Estarias dispuesta a poner en riesgo a tu familia contal de darle un hogar a una completa extraña?

-Ella no es una extraña para mi, Mizukage-sama.

-Claro… ahora, tomando en cuenta su "estado" como pretendes que se convierta en un shinobi, desde mi punto de vista, sus capacidades son limitadas, ella es inútil…

Esta última palabra, desconectó a la niña de la conversación.

-Yo no soy inútil… -se dijo a si misma

-Esta bien, - continuó el hombre – pero queda bajo tu responsabilidad, tu tendrás que encontrar la manera de sellarla nuevamente, en caso de que despierte, la seguridad de esta villa esta en tus manos, demuéstrame que es un arma útil, tal como tú lo has sido…

.:Fin del flashback:.

Poco a poco, los equipos de su generación se fueron formando, dejando a tres mejores estudiantes en un equipo: Hiyori, Eridian Yamura Ami y Kyrum Ruyji.

-Ustedes – dijo Ryoso-sensei al ultimo equipo en formarse – síganme al campo de entrenamiento 4, les tengo un diferente examen…

.:º-º-º-º:.

Una vez que se encontraron en el campo de entrenamiento 4, Ryoso-sensei les explico que para ellos, su enfrentamiento y examen final sería contra un Ninja rastreador… tras escuchar la explicación, Ruijy y Ami resolvieron algunas de sus dudas con Ryoso y una vez que todo estuvo claro su sensei desapareció, sin antes ordenarles, especialmente a la castaña, que no mataran a su contrincante.

Hubo un extremo silencio en el campo por unos instantes hasta que la jinchuriki tomó casi imperceptiblemente tres kunai y los lanzó hacia la densa oscuridad del húmedo bosque. Los tres chicos esperaron solo unos instantes para que después apareciese su contrincante frente a ellos; ésta extendió su ano derecha sin decir nada y dejó caer frente a ellos los tres kunai que habían arremetido contra ella.

Los estudiantes evaluaron la situación por escasos segundos, para después convertirse en uno solo con la oscuridad del bosque dejando a la rastreadora en medio del campo, solo esperando.

-Solo hay una forma en la que podrán vencerme – dijo con una voz apagada que sonaba un tanto conocida – depende de ustedes averiguarlo, de otro modo, morirán aquí…

Sus palabras no mostraron cambiar el ánimo de los chicos, quienes continuaron escondidos lo bastante cerca para oírse entre sí.

-Trabajo en quipo… - susurró la chica del cabello grisáceo para después aparecer en el otro extremo del claro.

Hubo unos instantes llenos de tensión antes de que alguna de las os atacara, hasta que Ami corrió por el perímetro del campo, repitiendo rápidamente señas con las manos, atrapando a la rastreadora en uno de sus genjutsu; tras notar que la rastreadora no se movía los otros dos miembros del equipo aparecieron flanqueando a su compañera.

-Tan fácil la vencimos? – indagó Ami

Ninguno de los dos le dio respuesta alguna, y, tras un breve silencio, la castaña levantó una pared de piedra por detrás de ellos y lanzando una oleada de agujas hechas de roca contra la rastreadora; dejando a Ryuji asombrado.

-Un jutsu de sustitución… - susurró mientras golpeaba la pared que había levantado, desprendiendo del centro miles de agujas en dirección hacia el otro lado de la pared.

Después de haber hecho esto, un ligero quejido que se escucho junto con el viento les permitió a los muchachos encontrar el paradero de su contrincante, quien se encontraba recargada en un árbol sacándose una de las agujas.

Al percatarse de la presencia de sus pequeños adversarios, la Ninja desapareció nuevamente entre los árboles.

La castaña o pudo sentir vibración alguna bajo sus pies así que informó a sus compañeros que se encontraba entre las copas de los árboles; ahora era el turno de Ryuji, quien tenía un agudo sentido de la vista.

Observó detenidamente la oscuridad hasta que se percató del brillo de un par de agujas, y lanzó contra ese lugar uno de sus ninjutsus "shuriken rastreadores", y , aunque su objetivo era el correcto, el chico no se percató del clon de agua que se formó tras de el, tomándolo del cuello y presionando un kunai contra el. Una vez que el shuriken rastreador de Ryuji alcanzó su objetivo, la Ninja rastreadora calló del árbol con una nieva herida en su costado.

Eridian hizo un movimiento con su pie derecho y ambas manos simultáneamente, provocando que la rastreadora se hundiera dentro de una profunda zanja que la castaña había creado en el suelo, atrapando todo su cuerpo.

Una vez que la rastreadora fue inmovilizada, Ami apareció repentinamente tras el clon, destruyéndolo y liberando a su nuevo compañero.

-Ustedes funcionan bien como un equipo. – declaro la rastreadora mientras comenzaba a cuartearse el suelo que la rodeaba, para después salir de la zanja donde se encontraba. – Me han vencido como un equipo y eso habla bien de sus capacidades como herramientas de la aldea… felicidades ustedes pasaron.

Tras felicitarlos, la Ninja se retiro la mascara que le cubría el rostro, para que los dos chicos que eran capaces, lo vieran. Ami y Ryuji se sorprendieron notoriamente al ver que su contrincante era nada mas y nada menos que Yamura Midori, la hermana de Ami. Quien después de aquel examen se convertiría en su líder de equipo.