Hi, si, como lo mencione en el capitulo anterior, si me decidía subiría el cuarto capitulo siendo la continuación del capitulo anterior, y aunque estuve tentada para dejarlo mas adelante, pues verán que me encontré con el gran inconveniente de que no tengo la menor idea de cuando lo pondría, y como lo haría, asi que mejor lo simplificamos y claro a petición de ustedes, lo ponemos seguido.

No les interrumpo mas y les dejo el capitulo, que lo disfruten mucho, y no me hago responsable de los posibles traumas, sensaciones y/o sentimientos que afloren al leer el capitulo, no es mi culpa, o bueno quizás si, estoy sentimental o será mi musa la sentimental?

Cualquier opinión, reclamo o comentario es bien recibido, demo ahora saben por que no inicie mi historia con este capitulo, seguro no sobrevivía para contarlo.


Cuarto Sueño

Ecos del Pasado… Recuerdos del futuro. II

Los ataques surcaban aquel salón sin cesar, no había tregua ni retirada posible ya, sus heridas constantemente reclamaban su atención, pero estaba convencido de que si se las daba no se levantaría mas, y aun no podía darse el lujo de dejarse caer, no aun, tenia algo mas que hacer.

-Conde!!- grito con desesperación.

-este es tu final Allen Walker, nada de lo que hagas evitara la caída de la humanidad.

-Allen!!- grito aterrorizada Lenalee mientras veía como el filo de la espada del conde se dirigía mortalmente al cuerpo del chico.

Sin embargo el impacto nunca llego, cuando busco entre el fulgor de la batalla, el escudo que le había salvado, con horror comprobó que no era otro mas que el cuerpo de Kandda que se había interpuesto, entre el y la estocada.

-Ka…Kandda- llamo dificultosamente al Japonés, quien con su ropa parcialmente destrozada y su cabellos suelto sostenía a duras penas ha Mugen que había evitado que aquel golpe lo partiera del todo por la mitad.

-como siempre dando problemas hasta el final Moyashi- dijo mientras un hilo de sangre escapaba de sus labios.- para segundos después el conde retirara la espada junto con una gran cantidad de sangre del cuerpo del exorcista nipón.

Allen no pudo hacer otra cosa mas que ver como este se derrumbaba frente a el, con la Mugen extremadamente destrozada entre sus manos aun.

-yo aun quería ser de ayuda- comento con dificultad Kandda- pero al parecer… mi cuerpo, no da para mas- dijo apoyándose en su espada- sin embargo, no pienso irme de este mundo sin llevarme a unos cuantos de ustedes con migo- articulo Kandda mientras miraba a los Akumas nivel tres y uno mas de nivel cuatro.

-Kandda detente- grito Lenalee, en cuanto lo vio levantarse y correr en dirección a los akumas- es un suicidio, morirás- agrego.

Kandda no se detuvo, pero sonrió tristemente y a la vez sarcástico- Lenalee- dijo en un susurro- yo ya estoy muerto…-para luego gritar- Inocencia, Máximo nivel, Seis Ilusiones Mugen- para luego solo dejar ver una segadora luz seguida de una muy fuerte explosión.

En aquel momento en pisos superiores, haya donde anteriormente los exorcistas tenían sus habitaciones, en el interior de una de estas, entre las sombras y con amargo silencio, el ultimo pétalo de un loto caía y se marchitaba al contacto con la base de su encierro, al momento en que el cristal que la mantenía prisionera se hacia mil pedazos.

DGM

-Lenalee!!- fue lo ultimo que escucho, mientras se sentía caer, presa de una gran opresión en su pecho, el equilibrio por el cual era conocida, ya no les sostenía en el aire, que segundos antes había estado combatiendo. Había pasado poco mas de Dos Horas desde que vio Morir ha Kandda, no pensó que ella seria la siguiente, pero hasta cierto punto lo agradecía.

Lo ultimo que recuerda es un ataque a traición, algo le impacto por detrás, en su espalda, algo se había incrustado en ella; algo, que sabia muy bien, significaba el final de su pelea. Pero extrañamente no sentía dolor alguno, solo podía sentir que caía, caía seguía cayendo, segundo que se hicieron una eternidad, sabia que era muy probable que cuando su cuerpo impactara con el suelo, la vida hubiese abandonado su cuerpo.

-Niisan- logro articular con dificultad, mientras derramaba lagrimas y sonreía. De pronto sintió que su caída se detenía de golpe, sin embargo no sintió el impacto seco contra el duro suelo, con dificultad abrió sus ojos que amenazaban con quedarse cerrados para siempre, borrosamente pudo ver una opaca figura que radicaba principalmente en machones Rojos y verdes.

-La...vi- logro relacionar aquellos machones de color con el recuerdo de su querido amigo.

-Lenalee!- le llamo asustado el joven exorcistas.

-descuida, estoy bien- logro decir en un solo respiro- no me duele nada- sonrió.

-Lenalee!!- llamo nuevamente con voz quebrada al exorcista china.

-ya no puedo mas Lavi- dijo- estoy cansada- logro articular- quiero dormir-agrego.

-No Lenalee, no te duermas- Insistió con temor en su voz el joven de cabellos rojos.

-La...vi, All...en… Kun- llamo a sus amigos su vista empezaba ha opacarse.

-Aquí estoy Lenalee- logro decir con toda su entereza reunida, Lavi.

-All...en...kun- llamo nuevamente.

-el... el- Lavi intentaba explicarle que el chico hacia lo posible por responde a su llamado, pero la batalla contra el mismo conde le dificultaba las cosas.

-Lavi, esta bien- dijo mientras ponía una mano en la mejilla y la otra era sostenida firmemente por las manos del chico- todo estará bien- alentó- así que, no llores- sonrió en un intento de tranquilizar al exorcista- me harás llorar a mi también, y no quiero tener miedo en este momento, no deseo temer a la muerte que me llama-agrego- sonríe, siempre sonríe Lavi.

-Le...Le...nalee- dijo con dificultad mientras le miraba.

-All...en Kun, perdón por no poder seguirte mas- dijo con palabras entre cortadas.- Niisan- llamo con sus ultimas fuerza.

-Ve..ve con el- dijo con dulzura Lavi- te esta esperando, Kandda también, y pronto nos volveremos ha ver- concluyo mientras sonreía.

-La...vi, Allen...kun, Ariga...-el termino de esa frase quedo inconclusa en sus labios, pues sus ojos se cerraron, su mano cayo sin fuerzas de la mejilla de Lavi, y la presión que sentía de la joven exorcista que se aferraba a el con su otra mano desapareció completamente.

-Lenalee?- llamo en un susurro, mas sin embargo esta ya no respondió- Lenalee?-le llamo nuevamente. Y al no obtener respuesta no pudo dejar de dibujar una amarga sonrisa en sus labios, comprendía lo que significaba la falta de respuesta, y le dolía mucho, le dolía tanto como cuando vio morir ha Kandda, en esos momento deseaba con todo su ser, haber hecho caso ha Bookman y despojarse de su corazón

- Dulces sueños Lenalee, cuando despiertes nos veremos de nuevo- dijo mientras depositaba suavemente a la exorcista en el suelo y juntaba sus manos sobre el pecho de esta- aunque tal vez ya sea entre los muertos- agrego.

En la capilla, en ese momento un fuerte viento arremetió en contra de los que estaban ahí, les envolvió, y pudieron sentir el dulce aroma del te de hierbas inundar la sala, seguido por un silencioso murmullo que se llevaba consigo aquella brisa primaveral.

Alejado de todos, Bak derramaba en silencio unas pocas lagrimas mientras contemplaba el aun presente cuerpo del su homologo chino.

-ya nadie los separara de nuevo, duerme bien Kamui, descansa Lenalee, y perdónanos.

DGM

Demasiados Akumas, demasiados enemigos de niveles superior al suyo, temblaba, lo reconocía, pero ahora ya no era de temor como al inicio de la batalla, sino de pena, frustración y dolor, su cabellos antes sujeto por una bandana, ahora caía sobre su rostro fuera de lugar, había perdido el parche que cubría su ojo derecho había sido arrancado por un ataque y lo había perdido entre el caos, ahora mechones de cabello rojizo cubrían dicha zona.

La pelea había sido demasiado extensa, demasiado larga para su gusto, cinco horas antes había visto como su amigo del alma Yuu se sacrificaba para llevarse consigo a unos cuantos Akumas, y a pesar de que había logrado sobrevivir, con pocas lesiones grabes, estaba seguro de que su final se acercaba.

Sonrió al verse pensar como seguramente Yuu lo había hecho en ese ultimo momento, a diferencia de el, Yuu había sido alcanzado por una herida mortal y tal vez estaba consiente de que a pesar de todo, aunque la batalla terminase en ese momento el no sobreviviría lo suficiente para ver el amanecer.

El en cambio se podía decir que estaba en óptimas condiciones a comparación de sus compañeros ya caídos, hacia unas tres horas atrás había visto, a su entrañable amiga morir tras un ataque que no podía ser considerado mas que cobarde.

El mismo ya había liberado el alma de aquel Akuma que había arrebatado la vida de su amiga china, sonrió al verse ahora rodeado de innumerables Akumas, mientras veía combatir a su mejor amigo, en contra de aquel que tanto sufrimiento había causado a la humanidad.

Y sonrió al darse cuenta que finalmente comprendía el sentir de Allen, pues ahora sabia que a pesar de todo lo que aquellos Akumas habían causado, a pesar de que habían arrebatado la vida de sus compañeros, el no podía odiarlos, sentía la extraña necesidad y sensación que debería amarlos y liberarlos de ese eterno sufrimiento.

Mientras pensaba esto, había ido llamando la atención de cuanto Akuma estuviera cerca de el, muchos de nivel uno, otros de nivel dos, unos cuantos de nivel tres y los últimos dos Akumas de nivel cuatro que quedaban, el resto ya había sido liberado por manos de sus compañeros o de el mismo.

Miro con embelesamiento sobre su cabeza, el espacio era el justo, y los actores principales de aquella ultima ejecución de su parte ya estaban presentes, corroboro que su único amigo que aun quedaba con vida estuviese fuera del alcance de su inocencia dirigió su vista a los cuerpos que el mismo había apartado del campo de batalla, comprobó con alivio que ni Allen, ni Kandda, ni Lenalee, se verían afectados.

Tomo su inocencia entre sus manos y una vez mas le activo como la había hecho desde que descubrió su compatibilidad y pudo controlarla, miro a los ahí reunidos dispuestos ha atacarles en el mas mínimo de sus movimientos y con burla rió por ellos .

-Inocencia, Nivel dos, Actívate, sello de madera- dijo en un solo respiro, esto llamo la atención no solo de Akumas sino del conde y de Allen. Seria su ultima contribución a los hechos de la humanidad, esperaba que Bookman pudiera plasmarlo en algún papel al fin y al cabo el había renunciado ha ser un simple espectador para convertirse en un actor de la vida misma.

-nivel tres, doble sello de madera, une nuestras raíces con el cielo y sostén aquellas que resurgen de la tierra. Grito al golpear una vez mas con su martillo aquella superficie expandiendo mas el radio del campo que había creado, en esta ocasión había ocupado el sello para crear un campo de retención, así se aseguraría que ninguno escapara su ataque.

Por su parte Allen abandono la lucha del Conde para ir en ayuda de su amigo, pero un campo invisible le impidió continuar mas haya de unos cuantos metros.

-Lavi, que haces?- grito desesperado mientras veía a su compañero sonreírle desde el centro de aquella trampa de Akumas.

-Moyashi chan- hablo- espero que sigas siendo tan optimista y cabeza dura como siempre-

-Lavi!!- grito Allen.

-no te preocupes, estoy consiente de lo que hago, no me he vuelto loco, considéralo como mi ultima travesura.- agrego-

-no lo hagas, Lavi, aun podemos ganar- dijo con terror.

-a eso me refiero de que sigas siendo tan optimista. Espero que tu logres ganar- afirmo.

-Lavi- dijo mientras ahora sus lágrimas ya surcaban su rostro.

- vi morir a mis amigos y es mi deseo el no ver morir a nadie mas, ni mucho menos ver sufrir a las almas de estos akumas.

-Lavi, Lavi- golpeaba desesperado aquel muro invisible.

-Sayonara Allen, Destructor del tiempo, Sayonara Amigo mio- se despidió con una gran sonrisa, tan grande como las que tenia depuse de hacer alguna travesura en la orden, para luego cambiar el semblante a uno mas serio.

-Lavi, Lavi- seguía llamándolo Allen- detente Lavi.

-Inocencia, Máximo Nivel, Sello de Fuego, Fuego del infierno, dijo mientras golpeaba cuatro veces aquel espacio que había preparado para su ejecución final- Martillo de tamaño variable, crece, crece, crece-repito constantemente

Ante la mirada atónita de Allen las llamas empezaban ha surgir de aquellos cuatro sellos invocados, cubriendo a todos los que estaban dentro de aquel campo de fuerza.

-Lavi!!- grito nuevamente, mientras miraba como las llamas se levantaban y empezaban ha rodear a su amigo- Lavi- le llamo nuevamente- pero justo en el momento en que el campo invocado por el sello de Madera cedió, las flamantes llamas se precipitaron con rapidez y mas vivas que nunca en dirección al cielo, creando una hola de calor lo suficientemente intensa como para tener que cubrirse con su propia inocencia.

Veía como aquellas cuatro columnas de fuego se alzaban antes sus ojo y giraban como dragones alzando el vuelo, llagándose con sigo a todo Akuma que estuviera en su camino, poco a poco las cuatro columnas se iban unificando, poco a poco formaba una sola columna, que al alcanzar el techo de la organización misma lo arraso con su fuego y se abrió paso hacia le cielo que le daba la bienvenida.

Tras su mascara aun podía distinguir la imagen de su amigo, que de rodillas contemplaba la lejanía de su propia columna.

-Lavi- articulo nuevamente mientras corría en dirección de la muralla de fuego levantada, no importándole si se quemaba en el acto. Pero una voz le detuvo.

-No vengas- grito enérgica aquella voz- no vengas Allen- repitió- aun tienes algo que hacer aun no puedes venir. Dijo mientras retiraba su vista del infinito cielo carmesí que contemplaba para luego mirar a la descompuesta cara del joven exorcista.- todo estará bien, tu lograras derrotarles, tu eres el destructor del tiempo, tu voluntad es mas fuerte que todos los elementos. Fueron las ultimas palabras que escucho antes de que aquella muralla borrara por completo la visión de su amigo he incrementara su furia abrasadora.

Desde el interior de aquel remolino constantes explosiones que indicaban los akumas destruidos, muy tenuemente a lo lejos podía ver como el cielo empezaba ha iluminarse nuevamente con la luz del sol, o tal vez era ya su imaginación, quien le jugaba la mala broma de poder contemplar una vez mas aquel infinito cielo iluminado.

-Amanece?- se pregunto a si mismo, su cuerpo ya estaba cansado, su mente empezaba ha desconectarse de la realidad- no, no lo hace. Sonrió tristemente.

-Lavi? -Pregunto aun desconcertado Allen que le miraba aun en el centro de aquella zona.

Miro en dirección donde provenía la voz de su compañero, pudo detallar el rostro preocupado, y a la vez aliviado de este, le miraba con desconcierto, sin embargo de aquella mirada hasta cierto punto feliz, de alivio cambio drásticamente a una de terror y desesperación.

Extrañamente veía ha su compañero mover sus labios, y correr en dirección a el, pero no podía escucharlo, una corriente eléctrica recorrió su cuerpo, este se negaba a reaccionar, miro en dirección a donde se fijaban los ojos de sus amigo, con dificultad pudo enfocar aquello que llamaba la atención de Allen.

La garra de uno de los akumas se había incrustado directamente en su pecho, y le había atravesado completamente.

-All…en- llamo dificultosamente, ahora estaba consiente de lo que estaba pasando, un Akuma en su ultimo esfuerzo antes de ser purificado le había atacado; el dolor y la sangre se hacían presentes en su cuerpo, sonrió tristemente pues no esperaba que una herida mortal fuese la causante de su muerte, realmente había pensado que utilizar su inocencia al máximo acabaría con su vida.

-Lavi- grito Allen, sin embargo su compañero no le respondía, la mirada de este se centraba en aquella herida, lo que le mantenía ligeramente suspendido en la posición inicial empezaba ha desaparecer, el miembro de aquel cuerpo empezaba ha evaporarse como suele hacerlo. Se apresuro ha llegar cuanto antes con su compañero.-Lavi- le llamo

-je, je, je- rio con esfuerzos Lavi- Mo…yashi…chan- sonrió-no …salió…como…planee… go…mene.

-No hables Lavi-le corto Allen.

-demo…si…no…lo…hago…puede- tosió mientras la sangre se acumulaba en su boca.

-Lavi- le llamo nuevamente Allen.

-lo sabíamos….Allen-sonrió- todos… lo sabíamos.

-La, La…vi.

-Sayonara…moyashi chan… so…Sayonara… Panda...-cerro los ojos con pesadez, pero una facción de tranquilidad y paz, y una extraña sonrisa adornaba su rostro.

En ese momento la evacuación de todo el personal finalmente se estaba terminando, con un éxito muy agridulce, pronto, muy pronto la cede central seria abandonada por completo, dejando en ella, innumerables recuerdos y sentimientos, pero sobre todo dejarían atrás la peor tragedia conocida dentro de la Organización, en ese momento el resto del mundo esperaba su aparición y ellos no podrían suplir las necesidades, solo un milagro podría salvarlos.

Justamente eso era lo que documentaba en los últimos libros de historia Boockman, pronto solo eso quedaría para poder recordar en el futuro, para poder prevenir aquella desgracia, si es que Dios quería que la superacen.

-Sayonara…Panda

Escucho en aquel alejado lugar aquellas palabras finales del que en vida fuera. La mayor parte de esta al menos, su aprendiz.

-Idiota, hasta en final- dijo por lo bajo- se que he vivido demasiado, si es que me ha tocado ver tu muerte, Lavi.

En el campo de batalla, ya solo dos entes quedaban en pie, pero según el exorcista sabia no tardarían en llegar mas de aquellas almas encadenadas a la pena, una ultima oportunidad es lo que pedía, una ultima oportunidad era todo lo que quería.

-Matta ne Lavi, Matta ne…minna- dijo mientras dejaba de lado el cuerpo de su amigo, y tomaba ha "Crown Clow" y se lanzaba en contra del mismo conde, sabiendo muy bien que no tardaría en reunirse con sus compañeros.

-Allen Walker- llamo una voz llena de sarcasmo y burla.- quedamos tu y yo, pero no será por mucho tiempo.

-conde- contesto este- en eso tienes mucha razón,- le dijo- pagaras por todos tus pecados.

-inténtalo si puedes- se burlo- pero ten por seguro que de nada te servirá ser el 14vo en esta ocasión.

-Eso ya lo veremos.- diciendo esto una vez mas se separo del conde y se preparo para sus ultimas estocadas con su espada. Mientras las últimas palabras comentadas por sus compañeros antes de la batalla, se agrupaban de nuevo en sus memorias, sonrió con melancolía al recordarlos, pero al mismo tiempo estaba feliz de hacerlo.

- si volviera ha nacer, puedo asegurarles que no cambiaria ni una sola de las cosas que he hecho, no me arrepiento de nada, y estoy seguro que volvería ha hacerlas igual.- recordó las palabras por el mismo dichas.

-Si, estoy seguro que haría todo igual- dijo por lo bajo.

-Este es tu fin Allen Walker- escucho decir al Conde.

-yo no estaría tan seguro de eso- articulo mientras su inocencia emitía un extraño brillo, y una sensación de paz, que le hizo saber con seguridad, que al final, no importase lo que pasara, que todo saldría bien.

-Manna, Lenalee, Kamui, Kandda, Lavi, Minna… Matta ne.- tras decir esto una segadora luz les cubrió por completo y una columna de la misma se irguió imponente hacia el cielo, disipando por completo aquellas nubes que lo cubrían, y dejando ver el estrellado cielo.

Aquella noche, en que la cede central fue completamente evacuada, seria recordada por las generaciones posteriores, recordarían todos los hechos que marcaran esa noche, desde ese dia, han esperado impacientes, el desenlace de esa batalla, desde ese dia han esperado, el cumplimiento de la profecía escrita, para poder llevar de nuevo a cabo todos y cada uno de los mismos sucesos.


La verdad no tengo mucho que decir al final, espero que no me haya pasado, bueno, no se que decir, no se que pensar, y eso que yo misma lo escribí, espero que haya causado las mismas sensaciones que a mi, a pesar de ser yo quien lo escribía, me ha sacado lagrimas.

No tengo mas que decir y espero pronto continuar muy pronto con el resto de mis fics, esto trabajando en el tercer capitulo de "Inocencia" y en el séptimo de "Todo por tu nocente corazón" pero tengo uno que otro problema, que confió en solucionar.

Me despido, espero no haberles decepcionado no veremos pronto, hasta entonces…

Atte. Ariane de Virgo