Ya no tengo idea de cuantas semanas me desaparecí, creo que un mes y tanto, y por eso pido disculpas.

Me encantaría decirles que fue porque improvisadamente fui a Monterrey, pero eso no fue así. Simplemente después de los exámenes salí a festejar con unos amigos y nos dimos todo el tiempo para estar juntos y despedirnos (todos somos de ciudades diferentes y el instituto era lo que nos unía), fue hermoso y triste, los veré a finales de septiembre para la ceremonia final.

En fin.

La primera semana me la pase recuperándome del estado zombie escolar, la segunda fue la semana de mi cumpleaños que por cierto no disfrute por estar haciendo mis practicas, la tercera semana llego una vieja amiga que fue a estudiar a la ciudad de México y pues me la pase de vaga durante su estadía, que por cierto aun no termina. Tres semanas no son suficientes para los dos años que no nos vemos.

El caso es que me eh tenido que adecuar a la antigua vida que llevaba fuera de la escuela y en mi querido paraíso caribeño, me la eh pasado leyendo el manga de D. G. M. para recordar ciertas cosas que a veces no recuerdo, jejeje.

Bien, les dejo leer en paz.

Disclamer: D. Gray-Man no me pertenece, es propiedad y creación de Katsura Hoshino-Bitch-sama. Solo los OC's como Alice Jensen, Matt Cortes y Kiara Shine son de mi autoria. La trama igualmente.


Innocent soul

4ª noche. Perdida

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Si yo soy yo y él es él ¿Quién eres tú?

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El sonido de metal contra metal llena sus oídos.

El campo de batalla luce desolado, los estragos antes hechos en su pelea con el Akuma solo levantan polvo y tierra que es arrastrado por el viento. Marie esta tendido en el suelo cerca de él, con una apuñalada perforando su torso. La sangre baña la parte posterior de su traje mientras el buscador trata de darle los primeros auxilios.

Sus manos se aprietan con mayor ímpetu sobre el mango de Mugen, ejerciendo más fuerza en su espada.

Kanda da algunos pasos hacia atrás para alejarse del filo de la espada contraria con un salto, pero antes de lograrlo su oponente se lanza de nuevo con la espada elevada por sobre su cabeza.

—¡Exorcista! —rujé dejando caer el arma sobre Kanda, quien apenas tiene tiempo de bloquearla con la suya propia —Entrégamelo —ordena apretando los dientes a la vez que hace distancia entre sus cuerpos.

Ambos se miran frente a frente.

Kanda aun luce completo, el traje sucio no revela cortes profundos, no obstante, su respiración es agitada. Su melena esta suelta, cortesía de un corte hecho por la chica que casi le quita unos buenos centímetros de cabello. La observa y evalúa por unos segundos, es menuda de cuerpo, un par de años menor que el brote de habas, sin embargo, capaz de manejar una espada como todo un espadachín.

Repentinamente mueve su pie derecho hacía delante y en fracción de segundos se lanza de un salto hacía Kanda, la espada se mantiene en forma horizontal, directa hacía su rostro. El exorcista se hace a un lado, pero tan pronto como los pies de la chica tocan el suelo sus talones la impulsan nuevamente hacía él, dando varias estocadas que Kanda esquiva con algo de dificultad.

Ella era rápida.

Lo suficiente como para haber atacado a Marie por la espalda sin que él se diera cuenta.

De su cintura cuelga una bolsa pequeña que emite un brillo singular: La inocencia que les había arrebatado después de que ellos pelearan con los Akuma. Incluso en ese momento él sospechaba que ella ya se encontraba ahí, esperando su oportunidad para atacar.

—¡Ahhhhh! —gritó al chocar nuevamente su filo contra el de Kanda. El exorcista la hace retroceder con ayuda del poder de su inocencia al liberarse, incrementando el enojo en la chica.

—Exorcista-sama, Marie-san está perdiendo bastante sangre —grita el buscador con las manos llenas del liquido rojo, su voz tiembla, Kanda lo nota.

Un sonido extraño llama su atención hacía la chica, ella reía.

—No me sorprendería que no viviera —comentó regresando la mirada envenenada que Kanda le mando —, cuando mi espada toca a alguien es para acabar con su existencia —anuncia orgullosa.

Kanda no puede evitar mirarla con rabia. Ella se estaba metiendo con quien menos debía.

Mugen brilla de color inocencia mientras que una nueva espada se materializa en su otra mano, listas para hacer callar a la desconocida, quien ensancha su sonrisa al ver a la inocencia manifestarse.

—Mugen —profiere satisfecha a la vez que saca su segunda espada de su funda, sus manos se cruzan frente a ella tomando una posición tanto de defensa como de ataque — ¡Serás Mía! —declara al lanzarse ambos contra sí con una sonrisilla confiada.


—¡Es mía! —chilló causando que los oídos de Allen y Lavi vibraran dolorosamente

Timothy luchaba contra Kiara por el último pedazo de tarta. La hora de la comida ya había pasado, por lo que los platillos ofrecidos por Jerry habían disminuido en gran cantidad, incluyendo la famosísima tarta de queso flan que a Timothy a ella les encantaba.

El postre era tirado de un lado a otro por ambos chicos en un intento de arrebatarlo a su némesis, más no parecía haber avance de ningún lado.

—¡Ya, ya! ¿Por qué no la comparten? —ofreció Allen cansado de ver la situación

Mientras más tiempo pasaba las palabras que se dedicaban iban en mayor medida al lenguaje de un marinero en alta mar.

—¡NO! —respondieron los dos rotundamente mirándolo ferozmente.

Allen no pudo más que quedarse de piedra ante la respuesta.

—¡Suéltalo, yo lo vi primero!

—Ya quisieras zanahoria, lo tome antes que tú —regreso Timothy halando más del plato hacía sí. Podía sentirlo, pronto cedería.

—¿A quién llamas zanahoria, chico esfera? —le reto al ver que él tiraba con más fuerza, sus dedos estaban pegajosos, la cerámica escapaba de sus manos con facilidad, pero no permitiría que Timothy se quedara con la ultima rebanada ¡Antes muerta!

Tiro del plato nuevamente, esta vez inclinándolo hacía un lado, y cuando Timothy intento hacer lo mismo ella lo soltó de golpe haciendo que el postre se fuera de lleno hacía su rostro. Él se inclino rápidamente evitando el pastelazo, y con molestia observo como la niña sonreía

—Ahí tienes tú pastel —dijo en tono burlón, más su diversión no duro mucho. Su rostro cambio drásticamente cuando vio a quien había embarrado con la pieza —; ¡B-Burroughs-san!

El hombre tenía medio rostro embadurnado de merengue y restos sólidos de la torta, incluso sus lentes estaban manchados de ello. Todos guardaron silencio, Timothy y Kiara retrocedieron intimidados ante su inercia, eso no podía significar nada bueno.

Llevo una de sus manos a su rostro y se quito lentamente los restos del postre para después sacudirla de un manotazo.

—¡L-lo siento tanto jefe de sección Burroughs! —se apresuro a decir Kiara haciendo varias inclinaciones de cabeza a modo de disculpa

El hombre la miro sin ninguna expresión, aun con su bandeja de comida completamente vacía y llena de restos de pastel.

—Exorcista —apuntó súbitamente al ver el uniforme negro de rayas rojas, esa enana era una de ellos al igual que los que estaban a su lado —, no creí fueran tan incompetentes, pero que más podría esperar de los brutos que solo saben usar la fuerza. Al menos deberías saber cómo usar un simple plato ¿O es que acaso no sabe comer?

Allen y Lavi lo miraron incrédulos a sus palabras. Mark Burroughs era el jefe de la tercera sección científica, un hombre frio e inexpresivo que decía las cosas sin la más mínima pizca de tacto. Kiara lo miro asombrada ante lo dicho, su pequeño rostro descendió avergonzado y humillado, sintió sus ojos humedecerse a la vez que apretaba los labios.

Timothy notó como sus pequeños hombros temblaban, ella seguramente lloraría. Sus cabellos anaranjados cubrían sus ojos, sin embargo, veía la mueca que hacía para evitar sollozar.

—Yo, de verdad lo siento. No volverá a suceder —susurro con su vocecita de cristal

—Por supuesto que no volverá a suceder, informare de esto a komui Lee —habló mirándola a través de sus gafas de montura redonda—, es más, en este momento iremos a su oficina

Burroughs hizo el ademán de tomarla de la mano, pero antes de poder tocarla Allen la alejo de él y Lavi intercepto su mano evitando su acción.

—Ella ya se disculpo, es suficiente —habló el Bookman soltándolo.

Se miraron mutuamente, Lavi había dejado su faceta relajada para cambiarla por un semblante serio; Mark desvió su mirada hacía Kiara y luego hacía Allen, quien aun la sostenía del brazo. Inevitablemente frunció el seño

—La están encubriendo —acusó guardando sus manos en los bolsillos de la bata blanca —, eso quiere decir que apoyan sus payasadas inmaduras

—Fue un accidente, Kiara ya le pidió disculpas —apuntó Allen de forma amable pero firme —. No había razón para llamarla ignorante

Burroughs estaba a punto de debatir lo dicho por el exorcista cuando una voz se elevo por toda la cafetería, la mayor parte de los miembros que se encontraban ahí volvieron la vista hacía la puerta del salón: En el marco se encontraba Johnny, extrañamente jadeante y acalorado.

—¡Allen! —Jadeo acaparando la atención de los cuatro exorcistas y de Burroughs, quien lucía aun molesto por lo sucedido— ¡Te necesitamos, es acerca del arca!

Él asintió, y aun con Kiara a su lado avanzo algunos pasos hacia Johnny.

—Si nos permite, hemos de retirarnos —dijo dándole la espalda al científico. Lavi no tardo en ir tras él, después de todo su curiosidad y la urgencia en la voz de Johnny lo incitaron a seguir a Walker.

Mark Burroughs permaneció de pie a un lado de la mesa donde anteriormente habían estado los exorcistas, observando cómo estos se alejaban de ahí a paso rápido. Repentinamente sintió como alguien lo empujaba de costado haciendo que cayera sentado en una de las sillas que había ahí.

Un borrón oscuro paso a gran velocidad hasta detenerse en la puerta de la cafetería, Timothy le saco la lengua e hizo una mueca burlona

—Nadie se mete con la zanahoria más que yo —aviso retomando su camino en busca de sus compañeros, dejando al hombre en la solitaria mesa.

...

Allen se perdió en la luz del arca.

La extraña estructura parecía dividir la realidad desde el suelo hasta los cielos dejando una abertura de blanca luz, cuya forma simulaba una variedad de figuras aplanadas.

Si no fuera porque ya estaba familiarizado con el artefacto se hubiera sorprendido en gran medida, tanto como lo estuvo la primera vez que lo vio. Bufo molesto al recordar que tenía que quedarse junto a Lavi y Kiara, quienes permanecían atentos a la brillante luz de la puerta; Por supuesto que Timothy deseaba entrar nuevamente en él, le encantaba abrir las puertas para ver a donde llevaban cada una: Tal vez terminara al norte de África, o perdido por las calles de Marruecos, inclusive en el carnaval de Nueva Orleans, o simple y sencillamente en la Rama asiática. Nunca se sabía dónde te llevarían.

Pero esta vez sentía mayor curiosidad de saber para que habían solicitado la presencia de Allen, después de todo las puertas estaban ahí, listas para usarse. Pasaron algunos minutos antes de que su pregunta pudiera ser contestada, y para su desdicha no era nada de lo que había supuesto.

Johnny fue el primero en atravesar la puerta.

Nadie pudo preguntar nada, pues tan pronto puso un pie en el suelo salió corriendo en busca de quien sabe que.

Lavi, quien había estado pacientemente esperando resolver la causa de tan repentino llamado se acerco al haz de luz.

—¿Allen? —llamó al ver que nadie más regresaba.

Kiara dio dos pasos hacia adelante provocando que Timothy se acercara hasta poder tocar la superficie de la puerta con la yema de sus dedos, pero antes de que pudiera atravesarla Russel y número 65 aparecieron cargando consigo a un Marie semiconsciente y con su traje manchado de sangre. Detrás venían un buscador cuyas manos estaban manchadas igualmente del líquido rojo y Allen, quien trataba de que Kanda se dejara ayudar.

—¡Marie, Yu! —Lavi se apresuro a asistirlos. Kiara permaneció alejada, incapaz de moverse o decir algo, afectada por el reciente hecho.

—¿Qué sucedió? —preguntó Timothy al ver mugriento a Kanda, su cabello suelto y su uniforme lleno de tierra y cortes como si de una naranja fuera.

Kanda Yu, el espadachín y exorcista más temido de todos, él había presenciado personalmente la ferocidad de sus ataques y el poder de los mismos; estaba ahí, vencido.

Ella sucedió —dijo el buscador en un murmullo que apenas llego a sus oídos.

Kanda lo volteo a ver con enojo palpable, no obstante, no era dirigido completamente a él. Su apariencia salvaje parecía haber desapareció, seguramente por la preocupación hacía Marie.

—¡Por aquí! —Johnny apareció por la puerta, seguido por un grupo de enfermeras preparadas que atendieron a Marie con la velocidad de un rayo. Algunas se acercaron a Kanda, pero este las rechazo de forma no muy amable

—Kanda —llamó Allen al ver que el espadachín permanecía inmóvil y silencioso, los pocos cortes que tenía en el cuerpo desaparecieron en cuestión de minutos dejándolo solamente fatigado — ¿Qué sucedió?

Él se tomo un momento para contestar que les pareció eterno a los presentes.

—Perdimos la inocencia —sentenció, apretando el mango de su espada con rabia contenida —, ella se la llevo en nuestras narices.


Continuara…


Bien, este capítulo es el más corto que eh escrito por el momento.

¡Puff!

La escena del pastel fue mi favorita, esos dos renacuajos me encantan. ¡Los adoro!

Eh estado pensando en dividir la historia en partes, pero aun no las planeo totalmente, esto sale conforme lo voy escribiendo y de acuerdo a las ideas que tengo, así que a mi también me sorprenden algunas escenas.

Tengo otra seudo-mala noticia.

Les diré que anteriormente tenia una hermosa laptop donde me era más fácil escribir cuando se me diera la gana, pero desgraciadamente no soy hija única, así que mi hermana menor que aun sigue estudiando se la quedo al regresar al instituto. Mi familia vive en Quintana Roo y mi hermana en Yucatán, lo que significa que me tengo que conformar con esperar mi turno para usar la PC, que por cierto es limitado :$

Eh avanzado algunos capítulos mientras mi querida enana a estado de vacaciones, pero me temo que no me aguantaran demasiado, a lo mucho un mes. Tocando otro tema

¿Se dieron cuenta que no es domingo y hay actualización?

Quién digo YO le daré una galleta en forma de delfín.

Bueno, eh estado pensando en cambiar los días de actualización, pero aun no me decido por uno. Así que les aviso en el siguiente capítulo:

5ª noche. Preludio

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Si te dijera que cuando te conviertas en el 14° tendrás que matar a gente importante para ti, entonces ¿qué harías?

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¡Nos leemos luego gente!

Pc fuera.

Paz :v

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LUVORATORRRRRY!

Love me baby, baby, give me very, very

¿Un review?