La verdad
Maya Fey
Tenía que irme de allí, no quería que me viera llorando así. Digo, es tan tonto, sé que esta vez es demasiado, asumir que él quiera que me mude de aquí y que ella se mude aquí, pero no puedo evitarlo. Me siento enojada, celosa y traicionada.
La cosa es que, no tenía sentido porque un segundo después la puerta se abre y él está allí, en el marco de la puerta, él esta de brazos cruzados y parece más confundido que enojado. "Maya… ¿Qué quieres decir con 'nido de amor'? y más importante, ¿Cuándo conseguí una novia?"
Pero estoy llorando como una idiota ahora, la cara enterrada en mis palmas, tendida enfrente de mi cama. "Solo déjame sola, por favor."
"No puedo hacer eso hasta que me digas que te pasa. Porque empiezo a creer que tenemos los cables cruzados."
Esnife, "No sé quien es ella, okay. Pero sé que te gusta alguien y vas a querer que se mude aquí así que es mejor que me mude lo antes posible. Sé que estoy llorando y que parezco enojada, pero no me importa. E-Estoy bien… más que bien- Estoy muy contenta de que conocieras a alguien, pero por favor vete."
Aunque el todavía no se va, en su lugar él se sentó en la cama enseguida de mi y poso su mano sobre mi hombro. Siento como mi corazón se acelera. Este debe ser el peor momento para fantasear con mi mejor amigo. Me pregunto si las cosas hubieran sido diferentes si me hubiera dado cuenta hace un mes, cuando él empezó a actuar raro.
"Maya… no tengo idea de donde sacaste que tengo una 'novia'. Literalmente, ni idea. Definitivamente no tengo una. ¿Por qué creerías eso?"
Sigo esnifando, respondí sin levantar la cabeza de los brazos, pero decididamente mejor ahora que dijo que no tiene una: "No se me ocurre otra razón por la cual te obsesionarías con tu aspecto, y entonces dijiste que querías verte mejor. Yo s-solo pensé que tratabas de impresionar a a-alguien."
"Estaba tratando de impresionar a alguien, Maya… pero no era alguna chica. Era…" Él se detuvo, lo escuche tomara aire profundamente. "Eras tú."
No sé que decir y mi corazón esta palpitando de forma incontrolable. Tanto, que me asusta que pueda explotar. "¿Qu-qué?" Solo pude tartamudear eso, volteándome para verlo.
Él parece muy avergonzado, pero habla de todas maneras. "Lo siento mucho, digo, pensé que era obvio… ni siquiera llegue a pensar que creyeras que había alguien mas."
Me levante del suelo para sentarme a su lado, desafortunadamente aun incapaz de hablar. Mi mente parece procesar la información lentamente y me siento feliz yo literalmente siento que podría flotar.
"Mira, sé que es ridículo- que me gustes. Digo, tu eres muy joven; bonita y divertida y amable… iba a decirte una vez que regresáramos. Incluso estaba practicando en la mañana que me encontraste y te hubiera dicho antes si no te hubieras enojado conmigo… Pensé que estabas molesta por cómo me siento."
"Nunca." Le dije, finalmente. "Pensé-" Pero él me corta.
"Creo que los dos hemos hecho ya suficientes suposiciones."
Nos vemos el uno al otro, sus ojos vagando en mí. Tengo tantas ganas de besarlo, esa cara es demasiado perfecta para ser real.
"Pensé que te gustaba alguien… ¿Pero no es así?" Dije con voz temblorosa, una vez más para confirmar que no mal entendí lo que dijo. Parece que he hecho eso todo el día.
Él sacude la cabeza, "¿Quién podría llegarte a la medida? ¿Quién puede animarme de la forma que lo haces y hacerme sonreír sin siquiera intentarlo? ¿Quién podría forzarme para ver aburridas películas y a comprarle hamburguesas todo el tiempo? Y lo más importante, ¿Quién va a limpiar el inodoro cuando estoy enfermo?- ¡Au!"
Le golpe con mi almohada juguetonamente. Y él le dio un 'codazo' a mi brazo con el puño, me miro directo a los ojos y dijo completamente serio: "No hay nadie más; solo tú."
Y entonces puso sus manos sobre mis hombros y me beso. Puse mis brazos alrededor de su cintura y lo acerque a mí, inexplicablemente lagrimas empezaron a caer de mis ojos a nuestras bocas juntas.
"¿Estas llorando?" Él pregunto, dejando el beso con un aspecto consternado.
Asenté con la cabeza y esnife, sacando un pañuelo, por no querer desanimarlo por una nariz mocosa. "S-sí, pero no te preocupes. Yo solo, estoy feliz. Ni siquiera sabia como sentirme hasta que tu-"
Él sonrío un poco y limpio una lagrima con su pulgar. "Bueno, en ese caso, Estoy feliz de que acabaras en el lado malo del palo, porque acabo de ser rechazado."
"Me hubiera dado cuenta eventualmente, ha estado en frente de mi por semanas pero nunca entendí porque me sentía de esa forma." Le mire de nuevo y estaba feliz de que él apenas pareciera capaz de contener su alegría.
"Eres tan hermosa-" Él dijo, jugando con mi cabello. Aun estábamos sentados en mi cama. Me deje llevar tanto por el momento, que olvide donde estábamos.
"Tú también." Él me sonrió y entonces mi estomago rugió. Parece que ahora que la crisis se acabo, mi apetito regreso.
"¿Hambre?" Nick pregunto, Claramente él escucho también.
"Oh, lo siento, parece que mate al romance, ¿No?" Respondí, me sonroje un poco y silenciosamente maldiciendo mi constante hambre.
Aunque él solo se ríe. "No, eres adorable. ¿Qué te parece si vamos por esas hamburguesas por las que íbamos?"
"Eso suena perfecto." Respondí, porque la verdad es así.
Alguien una vez dijo que la falta de comunicación tendría consecuencias, pero por una vez, de alguna manera hiso lo opuesto. Me enseño sentimientos que ni sabía que tenía.
Aun no puedo evitar preguntarme si las cosas hubieran ido mejor si solo le hubiera preguntado porque estaba actuando tan raro, aunque.
Bueno, se supone que es mas por el viaje que por el destino, pensé mientras nos paramos, mi mano con la suya mientras se inclina para besarme, de nuevo.
Pero de nuevo, con un destino así de bueno, ¿A quién le importa cómo llegamos aquí?
