Capítulo 4: Música.
Kaoru observaba la gente ir y venir por la vía pública, hacia un rato que había dejado de llover y las calles se volvían a llenar de gente, habían pasado 5 días desde que fue raptada por aquel tipo siniestro que acabo muerto por la espada de ese tal Battousai. No lo había vuelto a ver.
-yuhuuu Kaoruuuu te estoy hablando.
Kaoru volvió en sí, mientras Misao movía una mano en frente de sus ojos, ambas chicas estaban terminándose un helado de chocolate grande que habían pedido para compartir en una cafetería cercana al Dojo Maekawa.
-Perdóname Misao, últimamente ando en las nubes ¿Qué decías?
Misao frunció el ceño para después suavizar el rostro, no podía enfadarse con su mejor amiga.
-Te decía que no sé qué sorpresa me tiene guardada Aoshi para esta noche.
- ¿sorpresa? ¿Es su aniversario o algo?
- sí que andas en las nubes Kao, hoy es 14 de febrero.
-¡oh! Es verdad, supongo que no me interesa mucho esta fecha porque no tengo pareja. – dijo llevándose un trozo de helado a la boca.
- y no lo tendrás siendo así de mojigata.
- ¿mojigata? – dijo Kaoru asombrada.
- Por dios Kaoru tienes la palabra ''virgen'' escrita en la frente, no sales de noche, no te pones guapa para ir a cualquier lado, si un hombre se te acerca, acabas espantándolo. Demasiado te anda aguantando ese tal Seta. ¡Haz alguna locura de vez en cuando mujer!
Kaoru fue a replicar pero cerró la boca, porque todo era verdad, nunca le había interesado tener una vida amorosa, siempre era: de su casa al dojo y del dojo a casa, salvo contadas ocasiones donde quedaba con Megumi y Misao para ir al cine o de compras.
-Mírame a mí, feliz con Aoshi, de seguro me anda preparando algo espectacular, últimamente le he notado esquivo, como ocultándome algo, no me engaña. – Misao se llevó las manos a la cara sonrojada y metida en sus ideas amorosas, Kaoru no pudo más que sonreír y alegrarse de su amiga.
Salieron de la cafetería y caminaron juntas un par de calles hablando de tonterías normales de unas mujeres jóvenes, hasta que sus caminos se separaron y tomaron diferentes direcciones. La casa de Kaoru no estaba lejos de la cafetería, y siempre había pasado por la misma calle, observo a las parejas que paseaban bajo los paraguas lanzándose miradas y sonrisitas cómplices, Kaoru se encogió bajo su gabardina al recordar lo sola que estaba. Saludo a su casero y subió despacio las escaleras hasta llegar al segundo piso, sacó las llaves y las metió en la cerradura, por un instante espero que al encender la luz fuera a estar él: el tipo de la máscara. Pero no había nadie.
Nadie la estaba esperando, ¿Qué se pensaba? Bueno, él le había dicho que la amaba y no le había vuelto a ver desde ese día, tal vez se pasaría a verla esta noche. Kaoru se despojó de su gabardina riéndose de sí misma.
Se duchó con agua muy caliente, se puso un pijama de winnie the pooh y se tumbó en el sofá envuelta con una mantita suave y se puso a mirar la TV.
Solo había películas de amor. Apago la Tv refunfuñando.
Aburrida sin saber qué hacer, abrió su armario y se puso a rebuscar y mirar su ropa, encontró una bolsa de una tienda de moda, la abrió y descubrió un conjunto que aun guardaba la etiqueta, lo había comprado el día de la cita con Soujiro junto con el vestido negro de encaje. Le quito la etiqueta y empezó a desvestirse.
Era un top suelto gris de tiras gruesas, que combinaba con unos shorts negros de cuero ajustados, Kaoru se miró, Los short eran muy ajustados, le marcaban y subían a la perfección el trasero, lo había comprado por impulso siempre había visto a chicas vestidas así y siempre le había parecido sexy, se calzo unos botines negros de tacón alto, que le había regalado Megumi por su cumpleaños y que tampoco se los había puesto.
Kaoru sonrió a su reflejo del espejo, se soltó el cabello y se lo peino con las manos hacia un lado, le resultaba divertido verse vestida así, fue directa a su mesa del cuarto donde tenía el maquillaje, se dio base, colorete, se delineo los ojos con kohl negro y los labios de un rojo vino, que resaltaban con su piel nívea y sus ojos azules. Volvió al espejo grande. Bien, era aceptable, seguro que algún chico le entraría si saliese así vestida.
Corrió hacia su armario buscando algo, una cazadora de cuero negra con chapas doradas, que completaba el look, o si, ahora si se podía comer el mundo. Se dejó caer en la cama y suspiró ¿A dónde iría? ¿Ella sola? Estiró el brazo hacia la mesita de noche donde había dejado su celular y miró su lista de contactos.
-Con novio, con novio, casada, con novio, de Luna de miel, Misao… otra con novio…no esta no, esta es una aburrida, con esta ni muerta…
Tiro su celular a un lado y se levantó directa a quitarse el maquillaje, camino al baño sin encender las luces. Se quedó inmóvil al observar como una silueta que ya conocía de sobras saltaba a su balcón y se dirigía a abrir la puerta de cristal.
-¡es el!
Kaoru anduvo deprisa devuelta a su habitación intentando hacer el menor ruido posible, se puso un poco de perfume y fingió estar acicalándose para salir. Vio por el reflejo del espejo como el tipo enmascarado la contemplaba desde el marco de la puerta del cuarto.
-Hace mucho frio para ir vestida así.
Kaoru se giró fingiendo estar asustada.
-¿Qué haces tú aquí?
-¿A dónde vas así?
-yo pregunte primero.
- quería verte – dijo el tipo encogiéndose de hombros.
-¿y qué con ello? ¿Crees que puedes entrar a mi casa cuando te dé la gana?
- ya respondí, ahora me tienes que responder tu a mí. – dijo Battousai ladeando la cabeza hacia la derecha pasando por alto las quejas de la muchacha.
- he quedado… con un amiga…
-¡Ju! – Dijo divertido Battousai – se cuándo mientes, desvías la mirada hacia la derecha.
Kaoru lo fulminó con la mirada y le empujo al pasar por su lado en dirección al salón.
-Puedes creerme o no pero ya te estas largando de mi hogar.
- vale, como quieras entonces no querrás esto. – Dijo el enmascarado acercándose a ella mostrándole un sobre rojo.
- ¿Qué es? – dijo Kaoru intentando cogerlo.
- Ah, ah, - dijo Battousai levantando el sobre con un brazo y con la otra mano negando - ¿Por qué te lo iba a dar? Me estas echando.
- eres tú el que lo has traído, para mí. – dijo Kaoru con curiosidad.
- es… tu regalo de san Valentín.
Kaoru lo miró unos segundos intentando adivinar que expresión guardaba debajo de esa mascara, pero solo podía ver esos ojos ámbar que la miraban intensamente. Ella se acercó a él peligrosamente, su pecho se aplastó contra el del hombre provocando que debajo de aquella mascara se escuchara un suspiro apasionado. La joven en un descuido del enmascarado saltó y agarro el sobre alejándose de él.
Battousai se miró la mano vacía. Le había pillado de sorpresa. Eso era nuevo.
Kaoru poniéndose lejos de el con el sofá de por medio para que no se lo quitara, abrió el sobre.
-No puede ser…
- lo es…
- ¡dos entradas para One OK Rock! ¿El concierto privado que darán esta noche para parejas? Las entradas estaban agotadas desde este verano.
Battousai sonrío satisfecho al ver la reacción de Kaoru, que miraba por todos lados las entradas.
El enmascarado se acercó a ella y se las quito de las manos.
-Es una pena que ya tengas planes ¿eh?
Kaoru miró como aquel hombre se dirigía al balcón para irse, ella corrió y se interpuso en su camino cerrando tras de sí el cristal.
-Dame 5 minutos para terminar de prepararme.
Vio como los ojos divertidos de aquel hombre la miraban intensamente.
-Ya estás bien así.
Kaoru se alejó de él molesta.
-¿con estos pelos de loca? ¿a ver a One ok rock? ¡No sabes nada de mujeres! – dijo la chica mientras se dirigía a su cuarto.
Kaoru aprovecho para ponerse unos pantys negros transparentes, hacia frio allí fuera, no iba a ir con la piel desnuda, se puso la cazadora y un pañuelo negro brillante, y se acicalo mejor el pelo.
Al salir del cuarto, miró al tipo que estaba en medio del salón, Kaoru alzo una ceja, parecía impaciente y nervioso, a Kaoru le recordó un perrito a la espera de su amo.
-¿nos vamos? – dijo el hombre de la máscara.
- solo una cosa. – Vio al hombre ladear la cabeza curioso – ¿cómo vamos allí? ¿en mi coche?
Él se acercó a ella y le tomo la cara con ambas manos.
-Te espero fuera.
Acto seguido el hombre corrió hacia el balcón y saltó a la calle. Kaoru cerró el cristal del balcón y se dirigió a la puerta de la calle, cerró los ojos un instante apoyando la frente en la puerta pensando en lo que iba hacer, asintió segura de sí misma y salió. Al llegar a la calle vio al enmascarado esperándola montado en una moto roja.
-Menos mal que llevo pantalones. –Dijo la chica mientras se colocaba un casco que él le ofrecía, se subía y se agarraba a la cintura del tipo.
-Agárrate fuerte a mí, no te caigas.
- más te vale no aprovecharte de esta situación.
Le escucho reír.
La moto arrancó y salieron a toda la velocidad calle abajo. Kaoru apoyo su cabeza en la espalda del hombre mientras cerraba los ojos, le daba miedo la velocidad a la que iban, solo podía oír el sonido ensordecedor del motor, sonrió para sí misma, ¿Misao diría ahora que era una mojigata? Seguramente: una loca.
El concierto era en el Tokyo Dome, Era realmente espectacular, Kaoru no hacía nada más que mirar de un lado para otro, las parejas nerviosas por entrar al concierto. Kaoru iba cogida de la mano de aquel tipo que la arrastraba hacia el lado opuesto a la entrada.
-Oye… em… Battousai…
El hombre se detuvo, era la primera vez que Kaoru pronunciaba su nombre de asesino, pero nombre al fin y al cabo.
-¿no es por allí?- dijo la muchacha señalando en dirección a la fila de gente que esperaba por entrar.
- ¿crees que voy a esperar la fila para entrar?
Kaoru alzo la ceja, es verdad, no creía que un tipo con mascara pasara desapercibido para los demás. Llegaron a otra puerta que ponía staff donde les esperaba un hombre de seguridad que les abrió la puerta.
Primera fila, Kaoru miraba a todos lados mientras la gente gritaba desaforada por ver a sus ídolos, hacia una hora estaba aburriéndose como una ostra en su casa y ahora estaba en un concierto.
De repente sonó las primeras acordes de the beginning y la gente se volvió loca.
.
El concierto había sido brutal, Kaoru había saltado, reído, y cantado todas las canciones como si tuviera 15 años de nuevo bajo la mirada atenta del hombre que la acompañaba.
Ambos caminaban en dirección a la moto mientras Kaoru seguía canturreando alguna de las canciones.
-¿Sabes? Mi favorito es Taka, Tiene una voz preciosa – Dijo Kaoru juntando las manos.
-a mí me parecen todos igual de feos.
Kaoru frunció el ceño y le saco la lengua.
-Lo único es que no cantaron mi canción favorita. – dijo Kaoru haciendo puchero.
-¿a no? Que lastima. – dijo el hombre alzando una pierna para montarse en su moto.
Kaoru se montó detrás de él y se agarró fuerte.
-¿ahora dónde vamos?
-Es sorpresa.
La moto recorrió un sinfín de calles, durante más de media hora hasta llegar a un edificio casi en ruinas, Kaoru frunció el ceño, conocía ese sitio, no hacía falta dar tanta vuelta en moto para llegar allí, estaba relativamente cerca del Tokyo Dome. Battousai la condujo al interior y subieron por las escaleras hasta la azotea. Kaoru no tenía miedo, por alguna extraña razón con el no sentía temor.
La muchacha abrió la boca al llegar a la azotea y ver una mesa amorosamente decorada con velas para dos comensales y un ramo de jazmines en una de las sillas presumiblemente era donde se tenía que sentar ella, miro hacia abajo y vio pétalos de rosas rojas esparcidos por todo el suelo, luego miro hacia arriba y vio unos farolillos rojos que alumbraban la terraza.
So they say that time
Takes away the pain
But I'm still the same
And they say that I will find another you
That can't be true
Kaoru se tapó la boca, al mirar de donde venía la música: Takahiro Morita y los demás miembros de One OK Rock entonaban la canción llamada Heartache.
-tu canción favorita, te la he reservado para este momento.
Dijo Battousai susurrándole a la oreja desde su espalda, Kaoru se volteó a mirarlo a los ojos.
-¿Bailas? – le pregunto el hombre enmascarado.
-Por supuesto.
Ambos danzaron despacio al ritmo de la balada, sin apartar la mirada el uno del otro, Kaoru empezó a notar como de su estómago surgía un cosquilleo que hacía mucho tiempo no sentía. Avergonzada y ruborizada poso su cabeza sobre el pecho de aquel hombre, Kaoru escuchó el palpitar de su corazón acelerado y sonrió aliviada: no era la única nerviosa.
La canción termino y la pareja seguía danzando, los chicos de One OK Rock se miraron entre sí sin saber muy bien que hacer, el tipo de la máscara los miró y les hizo una señal de que se fueran cagando leches o si no, les cortaba el cuello (les señalo la salida y después les hizo una señal de cortarles el cuello al ver que aún seguían allí)
-Kaoru…
-¿mmm?
- ya no hay música. – dijo divertido.
La muchacha se separó de él un poco mareada, y miró hacia donde estaba el grupo, o hasta donde hacía unos segundos se suponía que estaban.
-¿se han ido? Yo quería pedirles un autógrafo – dijo la chica llevándose las manos a la cara.
-ven, sentémonos. -dijo el hombre tomándola de la mano.
La ayudo con la silla como un perfecto caballero mientras Kaoru olía el ramillete de jazmines, el hombre se sentó delante de ella, ambos levantaron las bandejas de los platos. Era un plato occidental: dados de solomillo con salsa de vino tinto. Delicioso.
-Oh dios mío, que buena pinta tiene – dijo Kaoru pinchando con el tenedor la carne.
La joven observo que el hombre estaba detenido mirando el plato con el tenedor en la mano ¿no le gustaba? Lo había preparado el ¿no?
-¿Ocurre algo?- dijo Kaoru preocupada.
-Si… no había caído en la cuenta de que para comer me tenía que quitar la máscara frente a ti.
Se hizo el silencio.
.
.
.
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Entonces, Kaoru, rompió a reírse a carcajadas y a aplaudir.
-No es gracioso, se suponía que todo era perfecto, llevo toda la semana preparándolo. – dijo el hombre con tono avergonzado.
-¿por eso no te he visto estos 5 días?
Vio como el hombre asintió con el tenedor aun en la mano y mirando el plato, Kaoru hubiera apostado su brazo derecho a que ese tipo estaba rojo como un tomate bajo la máscara y no le miraba a los ojos por vergüenza.
El hombre escucho el sonido de la silla de Kaoru y levanto la mirada, vio como la chica había colocado la silla a su lado con su plato, la muchacha se sentó rozándole, estaban muy pegados, entonces la vio quitarse el pañuelo negro que traía puesto y se lo puso ella misma en los ojos a modo de venda.
-así no podre verte, pero me tendrás que dar tú de cenar.
Kaoru escuchó como el hombre se quitaba la máscara con rapidez, y acto seguido algo sello sus labios, la estaba besando de nuevo, un beso desesperado y exigente, pero lleno de fuego y deseo. Kaoru no dudo en corresponderle, se tuvieron que separar por falta de oxígeno.
-Qué te parece si mejor cenamos y dejamos eso para el postre – dijo Kaoru con una sonrisa.
- me parece bien. Estoy deseando llegar al postre. Abre la boca Kaoru que viene el avión.
Kaoru mordió la carne, en realidad estaba deliciosa, oía como él masticaba también la cena, era curioso al tener los ojos tapados su oído se acentuaba más.
-¿Cómo una chica tan bonita como tú no tiene novio? Y hablo de novio de verdad, no el payaso ese de las rosas.
-Ese payaso es un buen hombre, y no, no tengo novio, tuve hace tiempo, bueno no fue novio, o sea estuvimos prometidos… o sea pero no era como… es complicado – dijo Kaoru nerviosa.
-entiendo.
- ¿y tú?
- ¿yo? Pues aquí estoy…. Contigo.
- ¿te dedicas a chantajear y tener citas con todas las chicas que te ven cometiendo delitos?
Battousai se rio.
-no, solo contigo.
- Jine me dijo que yo no era como la ''otra amante de Battousai''
-…. Eso, Ella fue un error que cometí hace años, fue el peor de toda mi vida. No hay día en que maldiga haberla conocido.
-oh…
-bueno el pasado es el pasado, dejemos atrás esas nubes tormentosas.
Kaoru se quedó estática un segundo y después sonrió.
-cierto ahora disfrutemos de este hermoso claro donde brilla el sol.
.
Kaoru abrió la puerta de su casa, y fue a abrir la puerta de cristal del balcón por donde entró el enmascarado.
-¿Por qué te empeñas en entrar así?
Hay una cámara de seguridad en uno de los árboles de la entrada.
-oh… no me había dado cuenta.
Battousai entró a la estancia, ambos se quedaron viendo en silencio, pasaron unos segundos, parecía que se estudiaban y querían comprender lo que el otro pensaba entonces el hombre vio como Kaoru se volvió a poner el pañuelo negro en los ojos mientras se acercaba a él y con sus pequeñas manos se atrevió a levantar la máscara del asesino, Kaoru rozo sus sensibles labios con los de él.
-bésame…- rogó la muchacha.
No se hizo esperar, el hombre la estrechó en sus brazos con fuerza como no queriendo dejarla ir nunca, la beso con desesperación, En el trayecto de vuelta había tenido que controlarse para no detener la moto en medio de la calle y comerse el postre.
Kaoru noto como el hombre le quitaba la cazadora de cuero, y después escucho otro ruido que no sabía identificar, entonces dio un respingo, unos dedos le recorrieron el cuello ¡se había quitado los guantes para tocarla! Kaoru ronroneo de placer ante la caricia y al notar como el hombre baja las tiras de su top dejando al descubierto el nacimiento de sus senos.
-eres preciosa… - dijo el hombre besando su cuello y bajando despacito hasta el escote.
Kaoru estaba mareada por el placer que sentía, ningún hombre le había tocado así ni le había susurrado palabras con tanto deseo.
Noto como las manos del hombre la agarraron del trasero y la levanto en el aire haciéndola rodear con sus piernas la cintura del hombre, Battousai comenzó a andar hacia la habitación sin dejar de besarla, encendió la luz para verla mejor y la deposito con cuidado sobre la cama.
Observo por un instante a Kaoru que respiraba con dificultad haciendo que sus senos subieran y bajaran muy rápido.
-Voy a comerme el postre. – dijo entre dientes extasiado.
RINGGGGGGG RINGGGGGGGGGGGGGG (era el celular de Battousai)
-¡JODER! – rugió de furia el asesino haciendo temblar a Kaoru.
La joven aun vendada le oía dirigirse al salón.
Battousai miró la pantalla de su celular: Hajime Saito. Hijo de puta, pensó el asesino, pero se tranquilizó y contestó al teléfono.
-Aquí Battousai, si, si ¿ahora? ¿Tiene que ser ahora?... lo entiendo…. En media hora estoy allí jefe.
-¿Battousai? – dijo Kaoru asomándose desde el marco de la puerta.
El asesino apresuro a ponerse de nuevo su máscara negra y la miró.
-Lo siento Kaoru, debo irme.
Battousai observo como Kaoru asentía con tristeza.
-¿tienes que matar a alguien?
-Te aseguro cariño, que no me gusta este trabajo, pero lo tengo que hacer, alguien tiene que hacerlo.
Kaoru se acercó a él y acaricio la máscara de cuero.
-Tu ten cuidado.
Battousai asintió y salió por el balcón perdiéndose en la noche. Kaoru escucho ronronear con furia la moto y la escucho alejarse de su casa. La joven medito y luego sonrió, ¡había sido una cita de película! Se dirigió a su cuarto bailoteando y cantando The biginning.
Aoshi Shinomori dormía plácidamente en su cama, hasta que de repente fue despertado por la desagradable sensación del agua helada cayéndole en la cabeza.
-¿Pero qué? ¿Misao?
-Buenos días, mi amor – dijo la joven pelinegra con tono mal humorado.
-¿Qué pasa Misao? ¿A qué viene esto?
-¿anoche, donde estuviste?
- estuve trabajando – dijo el joven secándose con la sabana.
- y un cuerno, llame al trabajo y tenías la noche libre.
-¿llamaste a mi trabajo? – dijo enojado.
- por supuesto, quería saber si íbamos a cenar juntos.
- nunca cenamos juntos Misao ¿Por qué tendríamos que hacerlo anoche?
Misao se calló unos segundos, mentalmente estaba contando hasta 10.
-llevabas dos semanas extraño, como ocultándome cosas, yendo y viniendo de un lado para otro, asique pensaba que era que como ayer fue 14 de febrero día de san Valentín, estabas preparando algo bonito, asique llame para ver si trabajabas mañana y me dijeron que lo habías pedido libre asique me alegre porque por fin íbamos a tener una velada romántica. Pero el señor Shinomori estaba desaparecido asique me quede compuesta y sin novio.
-¿era san Valentín?
Vio como Misao fruncía el ceño, hasta unir las cejas en una sola, la joven se giró y salió de la habitación.
-¡Hannya! – llamo la joven.
-De la nada apareció un tipo con mascara blanca
-¿si señora?
-ayuda al señor Shinomori a sacar sus cosas de mi habitación.
Aoshi intento seguir a Misao, pero Hannya se interpuso.
-Yo que tú, la dejaría tranquilizarse.
Aoshi golpeó la pared haciendo una raja en ella. Después se llevó las manos a las costillas donde una herida reciente volvía a sangrar.
-¡Maldito seas Saito!
CONTINUARA.
CONTESTANDO AL LECTOR:
lica: Espero que ya tengas tu tableta de vuelta y hayas podido leer en ella este capitulo, deseo que te haya gustado Es turno de misao entrar en acción como Ninja que es y averiguar en que anda Aoshi!
Pajaritoazul: cierto que Soujiro trabaja con Shishio pero si siente algo en verdad por Kaoru, lo que no sabe esque que tan relación estrecha están forjando Himura y Kaoru, veremos lo que sucede. Misao ya anda con la mosca detrás de la oreja!
Mirita Himura: no creo que Kenshin sea un cinico por decir eso, las personas y los sentimientos de ellas cambian con el tiempo, recuerda que lo de Tomoe paso hace 6 años, todos cambiamos para bien o para mal, pero eso no quiera decir que Kenshin lo vaya a tener fácil.
Taishou: gracias por dejar review espero que te agradara este capitulo, hay mucho misterio que se va a ir desvelando poco a poco.
Battousaikamiya: si, este Kenshin es lo mas, es divertido, sensual, peligroso... espero que te haya gustado este capitulo y me escribas!
