Carta Cuarta

«Hoy volviste y creí que moriría. Creí que tendría que matarte y fue el momento más difícil de toda mi puta vida. Sólo lo hice porque sabía que era lo que tú querrías... y que eso que se nos presentó no eras tú, era La Flama.

Apollo, mi amor, no sabes lo jodidamente difícil que me es verte a través de este cristal de la puerta que nos separa. Sé que estás sufriendo, luchando contra La Flama y contra el hielo que debe estarte quemando. Tu mayor debilidad. Había pensado en cosas similares miles de veces, millones de veces... en la forma de vencerte.

Apollo, voy a sacarte de allí, juro que encontraré la forma de curarte y traerte de vuelta, no importa lo que me cueste, voy a salvarte de esos malditos parásitos solares.

Realmente no tengo mucho tiempo para escribir esto. Necesito dormir, estoy demasiado cansado. Sólo espero verte en sueños como eres realmente y olvidarme por un instante de toda esta jodida pesadilla.

Tu fiel amante, Midnighter».