Detenidas
Sakura va llegando a su oficina en el hospital, apenas entro y la puerta se volvió a abrir.
- ¡Frentona!
La peli-rosa voltea viendo a su amiga algo exaltada.
- Oye los padres de la novia de Itachi-kun están aquí muy furiosos y quieren hablar contigo… y la novia de Itachi-kun fue internada anoche muy grave, alguien la ataco en su casa y dice que fue Seiki-chan, de hecho quiere denunciarla… ¡cuéntame lo que está pasando!
Sakura suelta la carcajada.
- ¿Denunciarla? ¿A mi hija? –ahora se muestra tétrica, asustando a Ino. – ¿Qué no saben esos viejos que mi hija es hija del comandante Uchiha y que su padrino es el mismo Hokage? –Sakura sonríe de forma espeluznante, dándole más miedo a Ino.
- ¡Cuéntame lo que está pasando frentona! –exige Ino, ignorando el miedo que le da su amiga, un buen chisme vale la pena arriesgarse a que la maten.
Ino sabe porque su bebita está deprimida, porque se ha estado quedando estos días en el departamento de Isae, cuando Sakura le conto lo que paso Ino sin decir nada salió corriendo dispuesta a buscar a su niña y contarle todo.
- Hija mía, es hora de que aprendas de dos maestras en la seducción y tomes al toro por los cuernos antes de que te lo vuelva a ganar una lagartona. –Ino comienza a reír como psicópata mientras corre por las calles de la aldea.
Los aldeanos al ver así a la esposa del Hokage no se extrañaron, está igual de loca que el mismo Hokage y todos sus allegados.
Itachi está en el recibidor de su casa poniéndose las sandalias.
- Itachi.
- ¿Si? –el peli-rosa voltea sobre su hombro viendo a su padre, ya lo hacía en la estación.
- ¿Todo bien? –Sasuke lo mira serio.
Itachi sonrío, aunque no lo demuestre su padre se ve preocupado por él.
- Si… ¿ya te vas a trabajar? Podríamos ir juntos. –ofrece amigable.
- No iré a trabajar. –muere de sueño pero no se puede dormir hasta que sepa que su niño está bien.
- Yo tengo cosas que hacer, vendré a la comida. –Itachi regresa su vista al frente y sale de la casa.
Sasuke se quedó viendo por donde se fue su hijo, aparentemente se ve bien, pero sabe que no lo está del todo.
- Estúpida zorra aprovechada. –Sasuke la odia y lamenta mucho el que ella sea mujer y no le pueda dar su merecido solo porque es el jodido jefe de policía, será mal visto y quién sabe que mamadas más.
Sakura permitió que su asistente deje pasar a los padres de Sayaka a su oficina, los viejos se enteraron que ella ya llego y han estado molestando con verla.
De lo más tranquila Sakura está sentada tras su escritorio, cuando la puerta fue tocada permitió que la abrieran y los dos viejos entraron y su asistente salió después de hacer una leve inclinación de cabeza.
- Sakura-sama, queremos explicaciones. –pide furiosa la madre.
- No solo su hijo boto a mi hija como un trapo sucio sino que su hija la mando al hospital casi muerta. –ahora reclama el padre. –no permitiré que se zafe de la justicia, que una loca así sea parte de la policía me indigna.
- ¿Loca? ¿Ha llamado loca a mi hija? –Sakura furiosa golpea su escritorio con las palmas quebrándolo, asustando al par de viejos. –sigan reclamando y yo les mostrare de donde saco lo loca mi hija. –Sakura se truena los dedos viéndose amenazante.
La pareja sale corriendo de ahí asustados y Sakura escupe a un lado dando la imagen de ruda.
Necesita un poco de aire, ya estuvo bien de comer helado, ver dramas y llorar, la vida sigue. Ya lo decidió, ella hará su vida también, se buscara un novio y hará guarradas con él.
Con esa decisión Kushina salió de casa a tomar algo de aire, para ver el mundo… y ¿porque mierda el mundo se ve tan sombrío? ¡Joder! Odia esto.
Enojada pretende regresar por donde vino, pero al doblar la esquina así como la doblo se regresó, caminando hacia atrás como cangrejo y pegándose en la pared, justo ahí vio pasar a Itachi… no está preparada para verlo, está en proceso de olvidarlo.
Cuidadosa se asoma, suspira aliviada al no verlo.
- ¿Sabes? Esa acción me hace pensar que te escondes de mí.
Casi se le sale un pedo del susto, voltea al otro lado viendo a Itachi de brazos cruzados y mirándola indignado… ¡¿Tiene que ser tan jodidamente apuesto?! Eso pone más difícil el olvidarlo.
- ¡No, ¿cómo crees?! –Kushina ríe de forma nerviosa y exagerada.
- ¿Por qué te escondes de mí? –Itachi apoya una mano por encima de la cabeza de ella, acorralándola con su cuerpo y mirándola de forma penetrante.
¡Esa jodida mirada! Siempre la pone nerviosa, hoy no fue la excepción, por lo que se sonrojo y la expresión de Itachi se relajó al verla sonrojarse, adora cuando se sonroja, se ve tan mona.
- ¿Hice algo que te molestara?
¿Tiene que mirarla así? Como si en verdad le importara hacer algo que la molestara, solo es una amiga, que siempre vera como la mocosa que se le hace linda, eso la hizo fruncir el ceño.
- ¿Qué te hace pensar eso? –Kushina pone sus manos en el pecho de él intentando empujarlo, pero es como empujar una piedra. –tiene que oler tan jodidamente bien y embriagante… todo él me debilita. –Kushina comenzó a enojarse, odia esto, así es más difícil olvidarlo.
- Si hice algo que te molesto lo siento, no fue con intención. –Itachi la mira serio a la vez que le acomoda un mechón de cabello atrás de la oreja para verle mejor el rostro.
- ¿Tiene que ser tan lindo?... trátame mal, se un patán para que me sea más fácil olvidarte. –Kushina frunce más el ceño.
- Ese ceño… dime lo que hice que te tiene tan enojada conmigo. –le pide trazando con su dedo el ceño fruncido de ella, esa caricia hace que lo relaje.
- Nada. –Kushina ladea su rostro a un lado, necesita dejar de verlo y espera que no oiga como su corazón palpita tan fuerte como lo hace siempre que él está cerca de ella. –nada, solo ser muy guapo y lindo, robarte mi corazón y no entregármelo siendo que el tuyo es de otra. –pensar en eso le provocan ganas de llorar, ese jodido nudo en la garganta regreso, pero tiene que ser fuerte y no llorar frente a él.
Kushina se sorprendió, sobresalto y sonrojo cuando él la abrazo, escondiendo su cara en el hueco del cuello y hombro de ella, sintiendo su cálida respiración en la piel, tensándola, estremeciéndola y sonrojándola aún más.
- Te extrañe pequeña Kushina, te has estado escondiendo de mi por una semana. –le susurra de esa forma que a ella hace palpitar más fuerte a su corazón y él esta tan cerca que podría notarlo.
- ¡No me escondía, estaba de misión! –miente exaltada e intentando alejarlo de ella, es la primera vez que él la abraza así, esta tan nerviosa.
- Como necesitaba esto.
La forma en que lo dijo le hizo dejar de intentar quitárselo de encima.
- No me voy a casar.
Eso si la sorprendió.
- ¿Por qué? ¿No me digas que esa boba te rechazo? ¿Cómo pudo hacerlo? –pregunta enojada, ella oso a rechazar a Itachi, esa idiota no sabe lo afortunada que es por tenerlo.
Itachi rió divertido sobre su piel, provocándole un cosquilleo.
- Kushina-chan es la única que vera algo indigno el que sea rechazado. –comenta divertido, sonrojándola. –pero no me rechazo, acepto… pero yo rompí el compromiso porque descubrí que ella no es más que una zorra que golpeo mi orgullo.
¿Zorra? Itachi jamás insulta a las personas, menos a las mujeres y a la que supuestamente ama la ha insultado de esa forma.
- ¿Qué te hizo? –pregunta enojada, para que Itachi la insulte es porque le hizo algo muy malo, y ella ya quiere su cabeza.
- No vale la pena hablar de ella, solo déjame abrazarte por mas rato. –de ninguna manera le dirá como esa mujer lo humillo, como su hermano lo traiciono, ella no, de todas las personas ella es la única que no quiere que lo vea con lastima.
Ayer cuando todo eso paso lo único que quería era verla, sentir su calor y su aroma, abrazarla como ahorita, pero no la encontró, ahora que ya la tiene en sus brazos no se alejara hasta que se sienta satisfecho de su cercanía, cosa que duda que pase, pero por lo menos quiere estar así con ella un rato más.
Kushina nerviosa asintió, él no sabe lo que provoca en ella con ese abrazo, lo difícil que es para ella olvidarlo si él es así con ella, lo mucho que la lastima y a la vez la hace feliz, porque sabe que él siempre la vera como la pequeña Kushina, su mejor amiga y la mocosa linda que siempre está ahí para él.
Eso es injusto, y ella quiere llorar porque él sin darse cuenta es cruel con ella y aun así ella no puede dejar de amarlo.
Asahi va caminando por las calles de la aldea leyendo la lista que ella misma se hizo de las cosas que le hacen falta.
Se tambalea hacia atrás cuando alguien salto de quien sabe dónde frente a ella. Esta por reclamarle cuando ve a ese apuesto chico estudiándola con la mirada y desencajo la mandíbula, es tan jodidamente sexy con ese aire de chico malo, este día se ha topado con personas muy apuestas que la hacen sentir más mortal de lo que es.
- Espera… se parece a alguien… ¿a quién? –Asahi se soba la barbilla pensativa.
- Eres tal como nee-chan te describió. –Daisuke sonríe de forma encantadora.
Asahi tiene un intenso derrame nasal, es tan jodidamente apuesto y se cubre los ojos como si una potente luz la cegara, y es que es casi lo mismo, su hermosura la deslumbro.
Daisuke alza ambas cejas, esa mujer es rara más de lo que le dijo su hermana. Y alza más una de sus cejas al verla alejarse de él un metro, caminando hacia atrás rápidamente, luego se limpia la sangre en su nariz.
- Quédate ahí, tu hermosura me sega. –le dice poniendo sus manos al frente como un escudo.
- ¿Ah? –pocas cosas le sorprenden, esa mujer es una de ellas y se mordió la mejilla para no reír, pero entonces recordó lo que esa mujer pretende. –es solo su forma de engatusar a la gente. –Daisuke bufa, admite que es buena. –no eres la gran cosa. –Daisuke la mira de arriba abajo con desprecio. –de unas buenas tetas mi nii-chan paso a una flacucha plana. –ahora su mirada está puesta en el pecho de ella, donde sobresalen un par de pequeños pechos.
Asahi frunce el ceño y se abraza el pecho, cubriéndolo y fulminándolo con la mirada. Y se sobresalta cuando él ya está frente a ella tomándola de la barbilla y mirándola con indiferencia.
- ¿Qué te cubres? No hay nada interesante que ver en ti… solo tus ojos sobresalen, tienes una linda cara de ahí en lo demás eres insignificante. –le dice provocativo.
Ese chico paso de un adonis hermoso y sensual a un patán estúpido.
- Y tú tienes de guapo lo que tienes de estúpido. –Asahi le da un fuerte pisotón haciendo que la suelte y lágrimas le salgan de dolor. –imbécil. –Asahi pasa alado de él golpeándole el hombro, pero no consigue irse ya que él la tomo con fuerza del brazo.
- Y tú tienes de linda lo que tienes de impertinente y estúpida. –Daisuke acerca su rostro amenazante al de ella y ella le mantiene la mirada mostrándose retadora. –mi físico te es atractivo, dejare que tengas mi cuerpo una noche pero aléjate de mí nii-chan. –Daisuke se acerca más con la intensión de provocarla a que lo bese, pero esa desgraciada lo sorprende de nuevo alejando su rostro, ninguna mujer aleja el rostro del suyo, es él el que lo aleja para divertirse y hacer que le rueguen. –acéptalo zorrita es lo único que obtendrás de un Uchiha… estoy siendo bueno contigo, no me obligues a alejarte de mí nii-chan por las malas. –le dice sombrío y amenazante.
Y otra vez lo sorprendido dándole un cabezazo en la frente empujándole la cabeza hacia atrás con un terrible dolor en su frente, luego la muy puta le dio un rodillazo en los huevos y remato con una cachetada.
- Puta. –dice con voz de pito, doblándose del dolor y tocándose su preciado tesoro.
- Con que tú eres el bastardo mal nacido hermano de Itachi. –Asahi le escupe en la cara. –me das asco.
Daisuke está enojado, sorprendido y a la vez extasiado con esa jodida mujer, esa expresión que puso sombría y mirada de desprecio la hizo ver tan mona y fue lo que lo maravillo. Solo porque no se puede mover debido al terrible dolor en sus bolas sino ya le estaría dando una lección, someterá a esa mujer a él y la alejara de su nii-chan, ya se lo propuso.
- Ya me debes varias puta, te haré pagarlas. –le dice amenazante.
Ella le dedico una última mirada de desprecio y saltó al tejado de una casa, alejándose de ahí de tejado en tejado demasiado rápido.
- La pequeña puta es una bribona rápida. –sin poder evitarlo sonríe divertido por donde se fue, pero al darse cuenta de lo que hizo frunce el ceño, desprecia a esa mujer, la hará pagar por lo que le hizo y la alejara de su nii-chan. –haré que lamentes haberte metido conmigo mujer. –ahora su mirada se muestra amenazante por donde ella se fue.
Tatsuya llega del mercado cargando en bolsas de plástico lo que Seiki le encargo para la comida. Nada más entro a la sala y ve a Daisuke tirado en el suelo teniendo una bolsa de hielos en la entrepierna.
- Te mato si me lo rompiste bruja…
Al oírlo seguro una de las chicas con las que anda de puto se lo surtió, eso le provoco satisfacción, cuando paso alado de él le dio una patada en las costillas y siguió su camino.
- ¡Solo deja que me pueda poner de pie basura!
Sonríe de forma ladina al oír su grito antes de entrar a la cocina, cuando entro vio a Seiki picar algunas cosas para la comida.
- ¿Qué le paso al demonio pervertido? –pregunta divertido alado de ella después de darle un beso en la mejilla.
- No le digas así. –le dice con reproche y él solo le sonrío de forma ladina a la vez que toma una rebanada de las zanahorias que ella partía, haciéndola suspirar con pesadez. –no sé, llego a casa cojeando y me pidió hielo, se quedó ahí tirado con el hielo y no me quiso decir lo que le paso.
- Seguro alguna fulana le dio su merecido por desgraciado. –comenta divertido mientras guarda las compras.
Seiki frunce el ceño, su hermano será un desgraciado con las mujeres, pero aun así ella no permitirá que ninguna lo lastime, si llega a saber de una le dará una lección por atreverse a lastimar a su hermanito.
En la hora de la comida Sakura aprovecho para ir a darle una vuelta a su bebito. Aunque el condenado se portó mal no deja de preocuparse.
Sakura llega a la casa de su hija, y abre la puerta como si su casa se tratara, hay confianza así como Seiki entra a la casa de sus padres. Se quitó las sandalias y cuando entro vio a su bebito tirando en el suelo poniéndose una bolsa de hielo en la entrepierna, viéndose sombrío y maldiciendo a alguien.
- Dai-chan, ¿qué te paso? –pregunta preocupada, acercándose a su niño, colocándose de rodillas y alzándole su carita.
El rostro de Daisuke se distorsiono, la mueca sombría se fue y puso una de acongojo y sufrimiento que le oprimió el corazón a Sakura.
- Me duelen mis pelotas mami. –dice berrinchudo. – ¡itai! –exclama adolorido cuando su madre le dio un coscorrón, sacándole un chichón.
- ¡No seas mal hablado! –lo reprime enfurecida. – ¡y te he dicho que tengas tu pilín dentro de los pantalones, seguro alguna fulana te pego alguna enfermedad!... ¡y no creas que me tienes tan contenta con lo que hiciste! –Sakura le jala la oreja a tal grado que Daisuke siente que se la arrancara, pero no se queja se lo merece, eso y más.
- Oka-chan, siempre me protejo, ninguna fulana me pego nada. Si me duelen mis pelotas es porque me pegaron en ellas. –dice berrinchudo.
- Te lo has de haber merecido, no creas que no te conozco. –Sakura lo mira con reproche y le da un golpe en las manos para que suelte el hielo. – ¡y deja de decir malas palabras! –otro golpe en la frente dejándosela roja y a Daisuke le salen más lagrimas del dolor.
- ¡¿Qué haces oka-chan?! –exclama alzándose cuando su madre le quito la bolsa de hielo y le puso las manos en la entrepierna.
- Curándote. –responde con obviedad.
- Pero… —las mejillas de Daisuke se sonrojan, solo su madre consigue avergonzarlo.
- No te quejes, además ya he tocado tu pilín, recuerda que yo te cambiaba los pañales.
- Aun así, mi pilín ya no es como antes. –Daisuke deja caer su cabeza al suelo, se siente tan bien sentir como el chakra de su mami le cura a su compadre, que termino relajándose.
- Debiste ir a verme, quien te golpeo consiguió fracturártelo. –comenta sorprendida y Daisuke ensancha los ojos mostrando terror.
- ¿Lo puedes sanar verdad mami? ¿Quedará como nuevo? ¿Podre seguir usándolo?... ¡no dejes que mi pilín muera! –exclama asustado, divirtiéndola.
- Estará como nuevo, pero no lo uses con fulanas mínimo un mes.
Daisuke marca más su expresión de circunstancia.
- Todo sea porque mi pilín este a salvo. –dice resignado, dejando caer de nuevo su cabeza en el suelo.
Sakura sonríe traviesa, no se le quebró nada, solo un golpe que seguro le puso moradas las pelotas, le mintió para que su promiscuo hijo le pare por lo menos un mes en sus andadas.
- Debí haberle dicho que no podía usarlo en dos meses. –Sakura suspira con pesadez. – ¿Haz comido bien, amor? –le pregunta después de curarle el golpe y quitarle el dolor.
- Si. –Daisuke se alza y le sonríe levemente. –estuvieron muy ricos los onigiri que me mandaste con nee-chan… dile a Mi-chan que el que me mando me gustó mucho y estaba muy mono.
- Se pondrá feliz a saberlo, pero podrías ir a decírselo tú.
- Tal vez mañana la busque en la academia. –Daisuke desvía la mirada y Sakura suspira con pesadez.
- ¿Por qué lo hiciste Daisuke? Por muy zorra que fuera era la novia de tu hermano, creo que lo heriste a él con tu traición más que con el engaño de ella en si… Itachi-chan confiaba en ti.
- Prefiero perder la confianza de nii-chan que permitir que arruine su vida con alguien así. –responde serio y sin mirarla.
Sakura suspira resignada, aunque enternecida con lo que dijo.
- No fue la forma cariño. –Sakura le besa la frente y Daisuke no dijo nada más. –iré a saludar a tu hermana… tengo que irme a hacerles de comer a tu padre y hermanos. –Sakura le da un último beso en la frente y se pone de pie.
Daisuke la sigue con la mirada y de nuevo se deja caer acostado en el suelo.
- Jodida puta, me dejaste sin sexo por un mes… te las estoy juntando.
Seiki está sentada en la mesa con Tatsuya en medio de sus piernas. Ella le acaricia el torso mientras él tiene sus manos en los pechos de ella, masajeándolos mientras se besan apasionadamente.
Un fuerte carraspeo hace que se separe y se sonrojan al ver a Sakura en la entrada sonriendo burlona.
Tatsuya quita las manos donde las tenia como si los senos de su novia quemaran, divirtiendo a Sakura.
- Y yo que le quiero quitar lo pervertido a mi hijo y ustedes lo motivan. –dice con falso reproche, sonrojándolos más. –dudo que pronto este la comida por cómo van.
- Oka-chan, ¿tienes mucho que llegaste? –Seiki desvía la conversación y Tatsuya le da la espalda a Sakura, deseando ser tragado por la tierra, su suegra lo vio en mero faje con Seiki.
- No tanto… le estaba curando el dolor en sus partes a Dai-chan.
Tatsuya bufa, por él que lo dejen así todo el día a ver si aprende.
- ¿Te dijo quien le hizo eso? –pregunta curiosa.
- Solo que alguien lo golpeo ahí, sospecho de alguna chica que lo puso en su lugar.
- ¿Verdad? –Tatsuya asintió dándole la razón.
- ¿Y lo dices tan tranquila oka-san? Una mujer golpeo a Dai-chan aprovechándose de su género. –dice indignada.
- Venga cariño, sabes que nadie se aprovecha de él, él se aprovecha de ellas y si le pegaron ahí es porque algo habrá hecho, tu hermano no es una santa paloma. –comenta divertida y Tatsuya asintió dándole la razón. –solo vine a saludar… sigan en lo suyo. –Sakura les guiña un ojo, sonrojándolos de nuevo y sale de ahí.
Seiki y Tatsuya se miran entre ellos.
- Sakura-san dijo que sigamos en lo nuestro. –Tatsuya le sonríe de forma socarrona y se acercándose provocativo a ella.
- Así no terminare la comida, además Dai-chan puede vernos. –le dice con reproche dándole la espalda y ponerse a hacer lo que estaba haciendo antes de que Tatsuya la asaltara.
- Si nos ve no lo pervertiremos más de lo que está. –Tatsuya se coloca atrás de ella, poniendo sus manos en las caderas de su novia y dándole suaves besos en el cuello.
- Compórtate. –le ordena dándole un manotazo a esa traviesa mano que se iba a un pecho de ella.
Tatsuya suspira con pesar, apenas ha pasado un día y ya extraña tener la casa solo para ellos dos.
- Seiki-chan.
La mencionada voltea junto con Tatsuya, ambos viendo a Sakura y Daisuke con expresión de malas pulgas y alado de ellos a Naruto mirándola apenado.
Como bien dicen; "Entre más maduritos, más sabrosos". Naruto y Sasuke le hacen honor a ese lema, los años los siguen favoreciendo, haciéndolos más apuestos, ensanchando su cuerpo, en especial el torso.
- Solo será una noche Seiki-chan para callarles la boca. –le dice apenado.
- ¿Ah?
- Este idiota te quiere detener porque los padres de Sayaka no paran de quejarse… ¡es tu padrino! –exclama indignada y Tatsuya frunce el ceño.
- ¡Porque lo soy vine yo mismo por ella y no mande ANBU! –exclama indignado, Sakura no entiende lo difícil que es para él. –pero es que estoy contra la espada y la pared… soy Hokage y su padrino, me haría de la vista gorda pero no dejan de joder y pedir justicia, se supone debo proteger a mis aldeanos y unos de ellos exigen que Seiki-chan pague lo que hizo.
- Nada pendejos, van con el mas idiota, si hubieran ido con mi esposo les mete un chidori en el culo.
- Sakura-chan no quiero hacerlo. –le dice acongojado.
- ¡Pues no lo hagas! –le grita enfurecida.
- La mando al hospital casi muerta, aun no despierta y sus padres no dejan de joderme con que tome justicia… solo será una noche para callarles la boca, me las ingeniare para decirles que se llegó a un acuerdo poniéndole trabajo comunitario.
- ¡¿Y aún que la metes presa piensas ponerla a limpiar calles como una vagabunda?! –exclama indignada.
- ¡No, le pondré algo fácil y que no sea humillante! –exclama muy nervioso y acongojado, no quiere hacerlo pero se ve obligado, aun así está haciendo lo posible para no afectar a su amada ahijada.
- Oka-san no hay problema, solo será una noche. –Seiki le sonríe a su madre. –debes entender que tío Naruto hace lo que puede para ayudarme. –Naruto la mira agradecido y aliviado porque ella lo entienda, aunque sospecha que se le vendrán muchos encima.
- ¡Bien! –Sakura gruñe furiosa. – ¡pero me metes a mí también! –ordena.
- ¡Oka-san! –exclama Seiki sorprendida al ver como su madre golpeo a Naruto mandándolo a volar algunos metros y que atraviese un par de paredes.
Daisuke sonríe burlón y Tatsuya satisfecho, se lo merece por querer meter presa a Seiki.
- Cargo: golpear e insultar al pendejo que me cargo como amigo y Hokage. –Sakura se sacude las manos.
- Venga, que siempre me golpeas y no te he detenido por eso. –Naruto sale de los escombros acomodándose la mandíbula, notándose divertido en la mirada.
- Pues ahorita será la excepción, me llevas presa con mi hija.
- Oka-san no…
- Cállate. –Sakura la mira amenazante y Seiki se cohíbe.
- El teme me va a matar. –a Naruto se le sombrea la frente de negro, pero sino se lleva a Sakura también está lo mata… que dilema.
- Y como yo no las dejare solas en un feo calabozo. –Daisuke se truena los dedos caminando amenazante hacia Naruto que rodó los ojos al ver como "mejoran" las cosas.
- Tú nada. –Sakura le da un coscorrón en la cabeza.
- Pero oka-chan. –Daisuke la mira indignado.
- Nada… aquí se quedan los dos. –ordena mirando a Tatsuya al notar que también está pensando en una forma de hacer enojar a Naruto para que se los lleve con ellas.
Ambos bajan la cabeza derrotados.
Cuando Kushina entro al departamento de su hermana tanto ella como Ino la abordaron.
- ¡Itachi-kun corto con la suripanta! –exclaman ambas.
- Ya lo sé, Itachi-kun me lo acaba de contar. –responde nerviosa, rascándose la nuca.
- ¿Te dijo que le puso el cuerno con Daisuke? –pregunta curiosa Isae. –no, no te dijo eso. –comenta divertida al ver la sorpresa en Kushina.
- Ese niño, mira que hacerle eso a Itachi-kun… ¡es mi ídolo, porque gracias a él termino con esa zorra dándole oportunidad a mi niña de que entre en acción como debe de ser! –exclama Ino emocionada, chocando su mano con la de Isae.
- ¿Ah? –Kushina las mira incrédulas. –oka-san yo planeo darme por vencida, Itachi-kun siempre me vera como su pequeña amiga y…
- Y cambiaremos eso. –dice firme Isae.
- Cariño, adiós ternura que ya no eres una niña. Oka-chan y nee-chan te enseñaran como seducir a un chico. –Ino le guiña un ojo colocando su mano derecha en la cadera.
- El cariño lo tienes, la simpatía también, pero para tener a un hombre no solo se necesita de eso, necesitas seducción imoto. –Isae también pone una mano en su cadera y con la otra se hace el cabello hacia atrás con sensualidad.
- ¿Ah? –Kushina las mira más incrédulas, cuando esas dos se juntan y la tienen de objetivo ella se las ve negras.
Mikoto entra corriendo a la habitación de sus padres, donde está su padre completamente dormido bajo las sabanas.
- ¡Papi! –exclama brincando hacia la cama, colocándose de rodillas a su lado y agitando para despertarlo. – ¡papi!
- ¿Acabas de llegar de la academia? –pregunta adormilado, sin abrir los ojos y abrazando a su hija, obligándola a acostarse a su lado con sus brazos como prisión.
- ¡Hace rato papi, pero no te desperté por eso! –exclama alterada intentándose librar del fuerte abrazo de su padre.
- Lo que sea puede esperar, duérmete con oto-san. –le dice aun adormilado, haciéndole cosquillas en la oreja con su respiración.
- ¡No papi, Tat-nii-chan esta abajo!
- Que se largue.
- ¡Es que vino a decirte que se llevaron a oka-chan y nee-chan a los calabozos! –exclama preocupada y asustada.
- ¡¿Qué?! –eso si lo despertó, y se ha sentado en la cama.
- Papi sácalas, seguro ahí está oscuro, sucio y feo… y tienen miedo. –Mikoto mira con ojos lloroso a su padre que se le acongojo el corazón al verla así.
Quien sea que haya encerrado a su esposa e hija en los calabozos la pagara no solo por esa ofensa a su mujer e hija sino por hacer llorar a su niña.
- Y el único que las puede encerrar eres tu dobe. –un aura sombría lo rodea.
- ¡Explícate eso de que encerraste en esos sucios calabozos para asesinos a mi tía y a Sei-chan! –exige Minato estampando sus manos en el escritorio de su padre.
Minato cada vez se parece más al cuarto, a sus veintisiete años es incluso más el parecido, lo único que los diferencia es el color de cabello y piel, incluso la forma y color de los ojos es igual.
Viste un pantalón algo bombacho de color verde seco, con vendas en la pierna derecha y en los pies. Sus sandalias son azules. Viste una playera ceñida de color negro y encima un chaleco verde de Jounin. Su estuche de armas está amarrado en su cinto y tiene otro amarrado en su pierna derecha, sobre las vendas. Su banda ninja sigue puesta en su frente y sus manos son cubiertas por guantes de piel negros que le cubren hasta los nudillos.
Naruto se soba el puente de la nariz, ahí viene el primero en quejarse y está seguro que cuando Ino se entere tendrá suerte sino lo castiga sin sexo por semanas.
- Tuve que hacerlo. Sei-chan casi mata a una kunoichi…
- Somos ninjas, el matar va de la mano en nuestro trabajo. –lo corta indignado.
- Casi mata a la tal Sayaka. –Naruto lo mira divertido al notarlo tensarse, seguro no haya como defender a Seiki.
Minato sonríe nervioso, sabe lo mucho que su amiga deseaba darle una paliza a esa mujer desde que se hizo novia de Itachi. Y de hecho la apoya porque por culpa de esa mujer su hermanita sufre.
- Es una quejiga, ¿qué son unos cuantos huesos rotos? –pregunta sonriendo descarado y Naruto niega divertido. – ¿y tía Sakura que pinta en eso?
- Sakura-chan es una cabezona que exigió ser encerrada con Seiki-chan. –Naruto suspira con pesadez, el capricho de su amiga le traerá más problemas de lo que tendría con solo encerrar a Seiki.
- ¡Esa es mi tía! –exclama orgulloso.
- Deberías compadecerme, cuando el teme se entere de lo que hice…
Justo en ese momento se oyen paredes derrumbándose, choques de armas.
- ¡Sal maldito dobe, o matare a tus jodidos gatos! –se oye el grito tétrico de Sasuke seguido de más derrumbes, más choques de armas, cuerpos caer, piel cortarse y chidori.
Y Naruto comenzó a llorar como bebé y Minato lo mira burlón.
Continuará
jajajajjajajjaja pobre naruto, en los problemas ke lo meten sin deberla ni temerla... como ame la escena de sakura y dai-chan con su pilin ajjajajajajajja jodido uchiha sexy y mimado
como habran notado la vieja de daisuke sera asahi, como sera itachi-kushina, ya aclarando eso y que no ice intensionalmente que en el cap pasado pensaran que asahi se quedaria con itachi... naa! si lo hice intensionalmente :P jajjaajja ... yo me diverti escribiendo como se desarrolla el romance dai-asahi, ya veran porque y espero tambien les divierta
spero les haya gustado el cap, actualice rapido porke el lunes regreso a clases y voy de noche, asi puff no se cuando tenga tiempo libre, pero en fin los fines de sem seguro seran los unicos sino tengo tarea
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
