Aclaracion: Candy Candy y sus personajes pertenecen a Mizuki e Igarashi respectivamente. Historia de mi autoria y sin fines de lucro, espero y les guste.
Capitulo 4: Los puntos sobre las ies.
-¡Esto es el colmo del atrevimiento! ¡Deberia darle vergüenza traer a su amante hasta aqui!-La señora Marlowe se encontraba parada frente a Candy y Terry completamente enfadada y con el ceño fruncido, no tuvo ningun reparo en mirar a la pecosa por encima del hombro por su carrera de enfermera asi como tampoco tuvo piedad al lanzarle toda clase de insultos. Terry tambien fue victima de sus agresiones verbales pero se limitó a quedarse callado pues al fin y a al cabo esa mujer esta completamente fuera de si.
-¡Mi hija perdio una de sus piernas por culpa suya y luego la abandona en el altar por esta enfermera de quinta! -Valientemente la pecosa enfrentó a la desagrable mujer diciendole...
-Mire, señora yo seré una simple enfermera como usted dice pero al menos no soy una chantajista ni mucho menos una egoista como si lo es su querida hija. -La señora Marlowe estaba hecha una furia ante el comentario acertado de Candy y trató de darle una cachetada lo cual causó la ira de Terry...
-Ni se le ocurra querer pegarle a mi mujer vieja arribista! -vociferó el actor mientras apretaba con fuerza el brazo de la señora para luego añadir con una mirada asesina...- Usted no tiene nada, absolutamente nada que reprocharme! Agradezca que he tenido que soportar las estupideces de su hija por tres años.
-No le permito...-La Marlowe madre trató de soltarse pero Terry la superaba en fuerza, poco a poco fue bajando la intensidad de su agarre pues por mas cansado que estuviera de esta situacion, sabia que no era de caballeros ser rudos con las damas.
-No! Soy yo quien no le permite que me siga faltando el respeto señora! -gritó interrumpiendola, finalmente la soltó con brusquedad no sin antes advertirle...- No se meta conmigo ni mucho menos con mi esposa, a no ser que quiera recibir una linda orden de alejamiento... La señora Marlowe palidecio ante la reaccion de Terry, siempre pensó que era un jovencito sumiso y de perfil bajo ¡Pobre estupida! Por otro lado, la pareja continuo su camino a la casa de Eleanor Baker pero Candy permanecia distante y triste, estaba feliz porque Terry la defendio de la señora Marlowe sin embargo vivia con el miedo de volver a separarse de el.
-Terry, no quiero perderte...No de nuevo...-Masculló la enfermera entre sollozos, tenia la mano aferrada al brazo del apuesto actor como temiendo que la dejara sola o que desapareciera...
-Candy...-el actor colocó sus manos en las mejillas de su esposa y con infinito amor comenzó a enjugarlas diciendole al oido..- Ya nada ni nadie podrá separarnos, mi amor, porque... estamos casados ¿lo olvidas?
-Lo sé, pero aun asi me da miedo, Terry, la primera vez fue por la trampa de Elisa y luego por...-Iba a mencionar la dolorosa separacion por el accidente de Susana pero fue interrumpida...
-Shhhh...no digas mas. Esas cosas dejalas en el pasado donde pertenecen, tu y yo nos amamos y eso es lo unico que importa. -Lentamente la pareja fue acercandose a fin de hacer que sus labios se unan, ambos estaban perdidos en las miradas del otro con los latidos acelerados de sus corazones. Terry la tomó de la cintura pegandola a su cuerpo y finalmente se besaron. En ese instante el beso por parte de Terry fue mas apasionado que las otras veces, necesitaba convencer a Candy que esta vez no se separarian, el tambien le tenia miedo a otra separacion. Candy se sentia volar entre nubes al sentir los labios de su amado con los suyos y tambien sentia que los sentimientos pesimistas se esfumaban a medida que el beso seguia. Para cuando se separaron, Candy estaba animada, tanto que retó al joven a una carrera...
-Terry, aquella es la casa de tu madre, verdad?
-Asi es.
-Pues te apuesto que puedo llegar mas rapido que tu.
-Acepto la apuesta señora pecas pero si pierde será mi esclava.
"Ay, no, la misma apuesta de Londres otra vez. Yo y mi bocota" Candy estaba tan metida en sus pensamientos que no se percató que Terry llevaba la delantera en la pequeña carrera, habia ocasiones en las cuales Candy corria mas rapido que Terry y viceversa, no hubo ganadores pues ambos llegaron a la mansion simultaneamente. Alli, la pasaron tomando limonada, comiendo pastelillos y hablando de trivialidades en compañia de Eleanor Baker, quien no pudo evitar notar que ambos traian sortijas matrimoniales en sus anulares. Tanto Candy como Terry se miraron complices al ver su "secreto" descubierto...
-Tu que dices pecosa ¿Se lo decimos?-Sugirio Terry a Candy, quien por cierto estaba muy comoda en las piernas del rebelde.
-Si, creo que ya es un buen momento...-aceptó la enfermera. El actor le dio un sorbo a su limonada y despues de mucho pensarlo finalmente expresó.
-Eleanor, recuerdas lo que te prometí la ultima vez que nos vimos?
-Como olvidarlo si hasta ahora estoy esperando novedades. -dijo la diva entre risas,conociendo a su hijo sabia que algo queria contarle.
-Permiteme decirte que tu espera terminó, mamá, Candy y yo somos marido y mujer. -Un silencio incomodo se sintio en el lugar aumentando los nervios en Terry, temia que su madre no estuviera de acuerdo con su matrimonio pero sabia que eso era imposible.
-Que maravilla! -exclamó Eleanor dejando su vaso de limonada encima de la elegante mesa de centro de la sala para ponerse de pie y dar las respectivas felicitaciones a los jovenes esposos.-Estoy tan feliz por ti, Terry. -agregó abrazandolo despues de tanto tiempo.
-Gracias mamá. -Comentó el actor correspondiendo al abrazo de su madre e inevitablemente una sonrisa se dibujó en sus labios. Poco despues dejaron de abrazarse y las congratulaciones por parte de la actriz continuaron...
-Candy, bienvenida a la familia, cariño.-manifestó la mujer dulcemente, queria a la pecosa como a una hija y estaba muy agradecida con ella por todo lo que hace por Terry.
-Gracias señora Baker.-dijo la enfermera dedicandole una sonrisa a su suegra, se sentia muy comoda en su compañia pues era como la madre que nunca conocio.
-jajaja no seas tan formal Candy, dime Eleanor, estamos en confianza.-comentó la estrella teatral entre carcajadas -Ahora cuentenme, donde, cuando y como fue la boda, tengo que saberlo todo -añadio.
Terry estaba a punto de hablar cuando de repente el duque de Grandchester hizo su aparicion en la casa con la unica intencion de hablar con su hijo en privado como lo habia acordado con Eleanor antes de retomar su relacion. Al principio el actor se negó a esta idea sin embargo terninó aceptando solo porque Candy dijo que se divorciaria de el. La platica al principio fue muy tensa pues Terry no daba su brazo a torcer, pensaba que su padre lo obligaria a tomar el ducado pero no fue así...
-No te obligaré a nada respecto al ducado, Terruce, es mas nisiquiera es de eso de lo que quiero hablarte...-comentó el duque con su caracteristico tono solemne.
-Entonces?...-interrumpio el actor, si bien es cierto estaba confundido al oir las palabras de su padre, se tranquilizó al saber que no lo forzaria a ser el ser siguiente duque en la linea sucesiva...
-Hijo, supe por los diarios de tu frustrada boda con esa chica, Susana...-continuo hablando el aristocrata con desdén al pronunciar el nombre de la muchacha.
-Adivinaré, vas a reprocharme por dejarla plantada en el altar, verdad? -el castaño lo interrumpio de nueva cuenta con un evidente rencor en su voz pues lo unico que podia esperar de su padre eran reproches.
-No, Terruce, al contrario.-se defendio Richard -Es exactamente lo que yo hubiera en lugar de casarme con...esa mujer. -agregó con el mismo desprecio que alguna vez le tuvo a Eleanor a causa de las mentiras de los cortesanos.
-Como que ya es demasiado tarde para eso, no lo crees, padre?-expresó el actor cortante.
-Si y no...-El castaño arqueo una ceja confundido, desde luego esto no pasó desapercibido para Richard...-Terry, tu madre y yo hemos decidido retomar nuestra relacion. El actor se mostró incredulo pues si su memoria no fallaba su padre estaba casado con la cara de cerdo, sin embargo este le comentó cual era su situacion actual con ella, tambien le habló sobre sus planes de casarse con la actriz, con los cuales estaba de acuerdo, unicamente le pedia no hacerla sufrir como cuando era solo un niño. Despues de eso se rompio toda tension entre ellos, o bueno, casi toda, Terry se sinceró con su progenitor relatandole sus mil y un desventuras con las Marlowe hasta el dia de la boda, asi mismo le contó sobre su boda secreta con Candy, lo cual lo hizo muy feliz, es mas ¡Ya queria tener nietos! Finalmente padre e hijo se reconciliaron con un apretón en señal de respeto.
Mientras tanto en la residencia Marlowe, Susana iba camino a la locura, ya habian pasado quince dias desde su boda fallida con Terry y todavia llevaba puesto el vestido de novia, la joven mantenia la esperanza de que el actor volveria para finalmente casarse con ella. El semblante de la ex actriz era aterrador, tenia maquillaje corrido por la cara y no hacia mas que llorar frente al espejo de su habitacion...
-Susana, hija, tienes que quitarte el traje boda, lo llevas puesto desde hace dos semanas...-La señora Marlowe estaba muy preocupada por el estado animico de su hija.
-Hace dos semanas me convertí en la burla de toda New York y todo porque Terry me abandonó para irse con ella! -vociferó la ex actriz rompiendo en llanto una vez mas, a diferencia de su madre, ella culpaba Candy.
-No te preocupes por eso cariño, yo ya me encargué de recordarle a ese infeliz que tu salvaste su vida.-dijo la Marlowe mayor mientras consolaba sus lagrimas de cocodrilo.
-Lo viste?-preguntó entre sollozos.
-Si, lo vi muy acaramelado con esa tal Candy y ademas me confesó descaradamente que se casó con ella...-contestó la señora con su fastidioso y despectivo tono de voz.
-No, no es verdad... -nuevamente Susana volvio a llorar, se negaba a creer que el amor de su vida estaba casado con otra. - Terry debia casarse conmigo! -exclamó furibunda.
-Y lo hará, querida, lo hará, tenlo por seguro. -Como era de esperarse , la señora Marlowe alimentó la personalidad caprichosa de la chica. - Y si en verdad esa mujer es su esposa tendrá que divorciarse. -agregó con determinacion.
-Gracias mamá, no se que haria sin ti.
Madre e hija se abrazaron con complicidad, estaban decididas a separar a nuestros queridos Candy y Terry a como de lugar, sin embargo no contaban con el hecho de que sus planes malvados se irian al caño por el duque de Grandchester, quien las habia mandado a citar con caracter de obligatorio...
Continuara...
Uff, despues de varias interrupciones, un resfriado horrible y de caer en los brazos de Morfeo por fin pude terminar el capitulo, espero que sea de su agrado. Deja un review en la cajita de comentarios si te gustó el penultimo capitulo.
