DISCLAIMER: Los personajes no me perteneces, son de Stephanie Meyer, yo solo juego con ellos en esta historia.
SUMMARY: Bella Vulturi es una princesa que tiene como misión ayudar a su reino, ¿como lo hace? Casándose con el príncipe Edward Cullen, que junto a su familia intenta ocultar su vida vampírica.
·Si, acepto·
Edward POV:
La marcha nupcial empezó a sonar, y ya estaba atado de todas partes, ya no había escapatoria, me indignaban, me obligaban a casarme con una bebe, vaya esto sí que iba a ser estresante.
Yo me encontraba de espaldas en el altar, viendo los símbolos religiosos, a los que los humanos les tenían devoción, a mí el realidad, no me importaban, no creía en nada de eso, por mi parte yo ya no tenía alma.
Voltee para enfrentarme a mi "futura esposa", y me encontré con una figura muy esbelta, con caderas redondeadas y bien formadas, no podía ver su rostro porque un velo blanco y transparente cubría su cara.
Cuando se posaron frente a mí, el rey Charles en una muestra muy antigua, el padre de Isabella puso la mano de su hija junto a la mía, y yo la tome sin problemas.
Entonces, como tantas veces lo había ensayado, tome el velo de la novia y lo alcé para ponerlo tras su cabeza.
Una lágrima cayó en mi mano, y fue cuando me miro.
Nunca pensé que se podían tener tantas reacciones en menos de 1 segundo.
Sus ojos del color del chocolate estaban fijos a los míos, y en mi mente se presentaron tantas emociones:
Amor, devoción, alegría, tristeza, odio, enojo, felicidad.
Pero la única la cual me desgarro mi ser fue la tristeza.
Isabella lloraba en silencio, me habían dicho que ella no se había opuesto al matrimonio, pero al parecer me habían mentido.
Una parte de mi se endureció, y otra se suavizo.
-Tranquilízate.-Le ordene tajante.- No pasara nada,- le dije en un susurro, solo para que ella pusiera escucharme.
Se limito a asentir.
La boda transcurrió, en una serie de murmullos poco audibles, en veces, a Isabella se le aceleraba el pulso y se le entrecortaba la respiración, estaba nerviosa.
Entonces en el momento más inesperado escuche un resignado:
"Si acepto", y el padre que estaba frente a nosotros poso su mirada en mi y dijo:
- "Príncipe Edward, ¿Promete: amar, proteger y respetar a Isabella por el resto de sus días?
Trague saliva, aun que era innecesario pronuncie las palabras con mucho cuidado:
- "Si acepto".
Entonces el padre, pronuncio las palabras tan directamente que me estremecí.
- "Entonces los declaro, marido y mujer", "Puede besar a la novia".
Sentí como Isabella se quedaba petrificada en su lugar, junto al mío.
Me voltee hacia ella, y ella me enfrento. Entonces mi intuición me dijo que tenía que ser muy cuidadoso, probablemente este sería su primer beso, o peor aun, un beso que significaba mucho para las fervientes novias que se casaban, claro siempre y cuando con el hombre de sus sueños, en este caso yo no era ese hombre, y eso raramente me puso triste.
Me acerque a ella, y pose una mano en una de sus mejillas, y cuidadosamente mis labios tocaron los suyos.
Por alguna razón no estoy seguro de cual, tenía demasiadas ganas de besarla, y mi lengua acaricio suavemente su labio inferior, pidiendo permiso para probar su dulce aliento, su boca, su sabor…
Definitivamente no estaba preparado para la reacción de Bella, pero ella se me abalanzo rodeando mi cuello con sus dos frágiles brazos, acariciando con su lengua mis labios, y saboreando a la perfección toda mi boca. Me había correspondido. Me paralice por un momento, pero entonces reflexione, yo tampoco me podía quedar atrás, si ella me había respondido con tanta pasión, ¿yo porque no?
Así que la base con tanto amor y cariño, con un fuego desconocido en mi, ignorando obviamente todas las gargantas que carraspeaban, detrás, a los lados, en frente, etc.
Debo admitir que Bella tenía un sabor deliciosamente fino, sabroso, se me hacia agua la boca, pero me debía de controlar, ya estábamos yendo muy lejos.
Y lo más extraño es que no me importaba. Entonces pensé:
¡¿POR DIOS EDWARD, ES HUMANA.¿ VES?
Así que con mucho cuidado me separe de ella, y la mira al los ojos, se encontraba algo mareada, bueno eso me pareció a mí.
Y le sonreí, al parecer ella no se había dado cuenta que se había propasado, bueno al menos eso me había gustado.
¿Eh.?, que pasa Edward, no pienses así. Arrr.… odio a mi conciencia.
Suspire y voltee nuestros cuerpos hacia las personas que se encontraban gloriosas y felices. Bella me tomo del brazo como era la marcha y emprendimos camino fuera de la Iglesia.
Cuando salimos, la guardia real de mi reino tenia escoltas por todos lados, solo permitiendo que amigos y familiares se nos acercaran, era de esperarse que un atentado terrorista al reino de Volterra sucediera, puesto a que el Rey Charles tenía muchos enemigos, no era que fuera malo, no, si no que su problema era que no escuchaba lo que el pueblo quería.
La primera en abrazar a Isabella, fue su hermana Alice.
- Hay Bells!.- Ah, así que su apodo era ese: "Bells". Lindo, debería decir. Alice continuo.- Estoy tan orgullosa, mi hermanita, aahh, por fin te casas, bueno te casaste, hay que comprar ropa nueva, un poco más formal, ya eres toda una señora de Cullen.
Isabella de Cullen, no es hermoso?, ahora las tres somos Cullen, seguimos siendo hermanas de sangre y de nuevo apellido, hay bella que gusto.
Alice le dio un beso en la mejilla a Bella, pero lo que más me extraño es que ella se estremeció cuando su hermana dijo: "Isabella de Cullen", debo de Admitir que me gustaba mucho la idea.
¡Edward Estúpido, que es lo que estás diciendo?, no te puedes enamorar de esta humana!.- Me regañe a mí mismo, mientras me pasaban entre amigos y familiares, todos felicitándonos.
Subimos a un coche antiguo, y le pase la mano por los hombros a Isabella, mientras nos tomaban fotos.
Una vez alejados de la prensa, nos dirigíamos hacia la fiesta.
Isabella no hablaba. Así que decidí romper el hielo yo.
- Se que es duro para ti Isabella, pero para mí también.
- ¿Por qué?- dijo ella. Con una vos muy fina.
- ¿Porqué, qué?.- contradije yo.
- ¿Porqué me dices Isabella?
- ¿Es tu nombre no?
- Prefiero Bella.
- Este bien, Bella.
Ella se separo de mí, y se puso en el extremo de la ventana.
Prueba de que no quería permanecer cerca…
Llegamos al castillo, de Volterra, la que ahora seria la vieja casa de Bella, ella se veía triste, me acerque con sumo cuidado, toque su hombro, y cuando volteo, sus ojos de color chocolate me invadieron en un profundo pozo de memorias y agonía que no se podía comparar ni con un volteo al cielo.
Entonces me di cuenta que yo no podría vivir sin aquella frágil humana.
#Hello';
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At'Denissemake
