Hermione*

-así que… una diosa eh? -Dije- en serio esto es real? Digo, ya había escuchado acerca de la mitología griega pero… ¿en verdad existen los dioses?

-si

-Y tu sabias algo acerca de los magos?

-una vez Quirón me regalo un libro acerca de mitos, ahí mencionaba a los magos

-¿Quirón? El gran entrenador de semidioses? -pregunte sorprendida

-Sí, es mi maestro, lo quiero como un padre -sonrió tristemente- como sea yo se por experiencia que en realidad los mitos no existen, así que investigue un poco acerca de todos, encontré que en realidad los magos son descendientes de Hécate, e incluso hijos que viven en Europa, lejos del mundo mortal, también leí que incluso la diosa daba a algunos mortales su bendición, es decir que aunque no tengan algún lazo con la diosa poseen el poder de manejar la magia.

-wow eres muy inteligente

-sí, supongo que siendo la hija de la diosa de la sabiduría tengo que serlo

-¿eres hija de Atenea?-me gusta la mitología, en especial la griega

-sí, ¿y tú? Tus padres…

-son dentistas, muggles, digo mortales

-así que… eres descendiente de Hécate o tienes la bendición de la diosa?

-supongo que solo tengo su bendición.

-wow ¿en serio? -Parecía sorprendida- es raro ver a un mortal con una bendición, normalmente solo algunos semidioses son bendecidos, y no son muchos

-si, bueno, no creo que en mi mundo sea algo por lo que presumir bueno, no hasta hace un año, cuando termino la guerra

- ¿fue muy grave? ¿la guerra?

Le conté lo que Voldemort había hecho antes de que y naciera, hasta lo que ocurrió cuando volvió, se me escapo algunas lágrimas cuando mencione a algunos amigos perdimos en la guerra

-Así que tu amigo Harry, es el mago más famoso?

-de la década…. Si

-es impresionante, yo jamás he visto a ningún hombre lobo, ni tampoco a un ani…. Que?

-animagos

-bueno yo tengo -se interrumpió por un momento y sus ojos tristes reflejaron tristeza- tenía un amigo que era capaz de convertirse en cualquier animal que pudiera visualizar, incluyendo dragones

-¿en serio? Wow-dije sorprendida- y los semidioses no tienen poderes o algo así?

-si, bueno algunos

-la diosa Hécate menciono que ustedes acaban de salir de una guerra fue grave? -yo también quería conocer su mundo

-si, en realidad he estado en dos guerras -dio- en siete años hemos estado en dos guerras

-¿Qué? ¡¿Dos guerras?! -no podía creerlo

-si, fue muy duro

-quisieras contarme

-claro porque no

Annabeth*

Le conté todo sobre mi vida desde que escape de mi casa, pasando por lo de Thalia, Percy, Luke, Cronos y Gea (omitiendo los detalles del tártaro)

-debió de haber sido horrible

-lo fue -suspire- perdimos a mucho amigos

-si, comprendo

-se que tu perdiste amigos que conocías desde los 10 años -le dije- yo se lo duro que es eso, yo perdí amigos que conocía desde los 7 años, sé que es horrible ver cómo están en peligro y no poder hacer, pero ver que después de sobrevivir a una guerra se enfrentan a otra… -se me quebró la voz- es complicado no poder estar seguros después de vencer a los malos de la historia, yo no solo perdí amigos, perdí hermanos

-¿tienes muchos hermanos?

-en realidad casi ningún semidiós tiene un hermano, pero la mayoría tenemos medios hermanos, yo perdí algunos en las dos guerras, y aun así tengo una docena.

-a mi me hubiera gustado tener algún hermano

-si a veces son fastidiosos y sobre protectores, pero no los cambiaria ni por la inmortalidad -me puse de pie- será mejor que nos demos prisa a encontrar esa fortaleza, está empezando a anochecer.

-claro vamos

Nos dirigimos hacia el norte como nos había dicho Hécate, no habíamos caminado no 10 metros cuando algo extraño sucedió, un árbol pequeño paso volando a unos metros de nuestras cabezas

-¿Qué …? -empezó a decir Hermione pero no continuo ya que yo le cubrí la boca con mi mano

-debe de estar cerca -dijo una voz femenina- puedo olerlo

Agarre a Hermione por la muñeca y la conduje hacia unos aboles que nos servían de escondite, sabia que algo nos estaba buscando.

-sal pequeño semidiós- esta vez la voz era de un hombre- sal pequeño semidiós

-cállate -bramo la primera voz- lo vas a ahuyentar

Respire hondo y me arme de valor para asomar mi cabeza entre dos ramas, necesitaba ver que era lo que venía por nosotras, o mejor dicho lo que venia por mi, al principio no vi a nadie, hasta que hubo un movimiento y los vi, en medio del claro donde solo 10 segundos antes estábamos, estaban dos grandes y horribles ciclopes.

*Percy

Quirón me explico acerca de los magos, que son hijos descendientes y algunos bendecidos de Hécate, no sabia que pensar, sabia que en otros países había semidioses, pero no me imaginaba un mundo diferente al mortal y al nuestro.

-Percy -me dijo Quiron- te lo explicaría mas a fondo con mucho gusto, pero no tenemos tiempo, necesito contactar a alguien, ahora necesito que vayas a reunir a todos en el comedor, incluida Rachel, necesito que recite la profecía y creo que necesitaremos otra mas para sabe quien ira en la búsqueda.

Sali corriendo de la casa grande y en menos de 15 minutos todos estaban en el gran comedor, incluidos Malcom que despertó 5 minutos después de que me fui, y todos los que estaban en la enfermería. Iba a ir a buscar a Quiron, pero no fue necesario ya que en ese momento llego.

-bueno primero que nada debo darles una noticia a todos -suspiro- una campista ha desaparecido -un murmullo recorrió la habitación- se trata de Annabeth -mas murmullos- Antes de que pregunten cualquier cosa tengo que decirles que hace algunas décadas hubo una profecía que al parecer hasta el dia de hoy se esta cumpliendo, necesito que la escuchen, Rachel nos ayudarías?

Rachel dio un paso al frente, visiblemente nerviosa, entonces comenzó a hablar.

Mestizo y magos juntos trabajaran.

Algo perdido por eones tendrán que buscar

Con la desaparición de alguien importante

Los mas grandes héroes

Dos mundos diferentes conocerán

Nueve mestizos y siete magos viajaran

La confianza lo mas importante será.

Hubo un silencio demencial en el comedor, pero solo duro medio minuto porque después el caos reino en la habitación