Alexander Copyright © Warner Bros·Dirección:Oliver Stone.
!advertencia: Slash(chico/chico), shota/chan.


Megas Alexandros
Capítulo IV.
por:ddeı


Alejandro observó las estrellas sumergido en un mutismo calmo mientras uno que otro grillo cantaba a su alrededor dándole una sensación de tranquilidad que hacía mucho tiempo no sentía.

Hefestión alcanzó a dar con el cuerpo de su amigo. Detuvo su carrera y en silencio intentó recuperar el aliento posando su diestra en el medio de su pecho y con la izquierda mantuvo el peso de su espalda apoyándose en la rodilla. Suspiró finalmente más aliviado y con parsimonia se acostó junto a Alejandro. Éste le observó y una media sonrisa se mostró en su rostro.

—Felices dieciocho —celebró.

Alejandro suspiró, ladeando su rostro hacia la derecha.

—¿Qué sucede? —volvió a hablar.

Alejandro sonrió al descubrir el tono extremadamente preocupado que bañó la masculina voz de Hefestión.

—¿Sinceramente? —respondió con otra pregunta, sentándose sobre el pasto.

—Sí —respondió, imitándole.

—Sonará egoísta —advirtió sin observarle—. Pero odie mis regalos de cumpleaños.

La carcajada de Hefestión alcanzó el cielo con descaro. Alejandro le observó en silencio, sólo una sonrisa adornaba su rostro junto a un brillo enceguecedor en los ojos. En ocasiones olvidaba lo hermoso que podía ser Hefestión.

El castaño se sintió observado y dejando de lado el ambiente ameno se lanzó sobre el rubio besando sus labios con extremo entusiasmo. Su lengua acarició con extrema delicadeza el labio inferior de Alejandro y sin sentirse satisfecho mordió aquél exquisito delirio que moría por probar una y otra vez, hambriento. Su corazón latió veloz acariciando de forma fugaz la tersa piel de la mejilla de Alejandro.

Sin sentirse satisfecho se separó y al hacerlo encontró el rostro estupefacto del futuro rey, la risa le tentó al ver su expresión de extrema sorpresa.

—... Hefestión —bisbisó.

—¿Creíste que bromeaba cuando dije que te conquistaría, Alejandro? —interrumpió dejando de lado su dulzura innata y reluciendo una sensualidad que aturdió al rubio—, tómalo como un regalo de cumpleaños.

Sonrió mientras se colocaba de pie. Alejandro acarició sus labios, sonrojándose fugazmente. No estaba seguro de despreciar todos sus regalos de cumpleaños y aquello le pasmó aún más.

—¡Hefestión! —exclamó para detenerle—. ¿Iremos a explorar como prometiste?

El otro asintió como si aquellas palabras fuera lo más obvio.


« ddS »


Click{HERE}: Ah, sí. Hasta aquí creo que llegaré porque para el siguiente capítulo serán adultos. Mi idea era simple: Escribir un poco de su convivencia infantil y en éste capítulo como es obvio ya entran a su adolescencia/adultez. Si lo encuentran repulsivamente inepto lo entenderé porque realmente fue escrito desde el teléfono en aburrición-landia. Pero me liberé de la idea que tenía desde un tiempo atrás. Así que me gustó. Con respecto al título espero darme un tiempo para mejorarlo porque sí, realmente soy un asco con títulos. Besos~

!βeta r: No está beteado.
!título: Conquista.