Nota del autor: La última parte del capítulo contiene dos emails que le fueron enviados a Nick Fury, sé que en la parte de los destinatarios y los que los enviaron ("From" y "To"), no se ve claramente que son correos electrónicos, pero el filtro de texto de la página no me permite colocar el símbolo arroba. Espero que me perdonen ese detalle, intenté reemplazarlo con un punto, pero el resultado no termina de convencerme.
Además aprovecho la oportunidad para agradecerle al usuario "Eli Yuy" por su comentario. Espero sus reviews ya sean buenos o malos. Espero que disfruten leyendo como yo disfrute escribiendo.
Clint Barton observaba a su amigo mientras éste se removía inquieto en el mullido sillón de la nave. Había pasado demasiado tiempo desde que lo había visto por última vez y tenerlo en frente para él era tan surrealista como que el reflejo de su espejo se moviera con voluntad propia. Por fin, tras mucho meditarlo, Gabriel decidió levantarse y mirar por la ventana. No sabía exactamente cómo debía sentirse, tras considerarlo rápidamente pensó que estaba feliz, pero muy en el fondo de su ser sabía que se sentía engañado y relegado a un segundo plano.
¿Pero qué esperabas? se preguntó furioso. Había pasado años encerrado en su propio mundo, en su propio entrenamiento, en su propio resentimiento. Un agente pasó por su lado mirándolo con temor. Sabía lo que todos en aquel lugar pensaban de él, pero no le importaba. No era tan diferente del monstruo que se habían formado en sus mentes, aquella criatura despiadada que acababa con cualquier vida que se le antojase. Cierta parte de él se sentía aliviado de no haber terminado como Earth.
Earth miraba por la ventana las múltiples formas que formaban las nubes gracias al viento. Podía sentir como éste le hablaba. No dejaba de hacerlo desde hacía más de un año. No recordaba mucho de su vida anterior, no sabía quién era en esos momentos, pero sabía que jamás podría olvidar el rostro de su amigo, porque fue lo único que pasó por su mente durante sus cuatro años de gestación.
Aquel día el clima en New York dejaba mucho que desear, una lluvia incesante e inclemente llevaba horas azotando el lugar, trayendo consigo un viento travieso que levantaba faldas, hacía volar sobreros y golpeaba con estruendo los cristales de las ventanas y las tiendas. Gabriel observaba todo desde su cómoda oficina en lo alto de aquel rascacielos. Su expresión de aburrimiento contrastaba perfectamente con la sobriedad de la decoración que lo rodeaba. Paredes blancas con una pintura valiosa cuyo autor no recordaba, varios muebles que notoriamente eran antigüedades y una computadora tan moderna que contradecía todo lo demás. Era difícil descubrir que en aquel lugar se decidía el destino de una gran cantidad de dinero que servía para mejorar una gran cantidad de aldeas en África. En un principio se sentía emocionado por ayudar a tanta gente, pero en ese momento de su vida sentía que nada de lo que hacía tenía sentido.
Jamás había ido a esas aldeas por las que tanto trabajaba. Ni siquiera tenía algún indicio de que existieran, pero era todo lo que tenía y no podía hacer nada más. Suspirando salió del gran edificio y tomó rumbo hacia Central Park, la lluvia no lo molestaba en lo absoluto, por el contrario, parecía reconfortarlo, parecía decirle que no todo estaba perdido en su vida, que había una razón para que él siguiera con vida. Por primera vez en su vida elevó una oración al cielo pidiendo por una señal.
Y la señal llegó. Como una especie de broma de un Dios irónico la bomba cayó justo sobre Central Park, resquebrajando la tierra en aquel hermoso lugar y hundiéndolo en una absoluta oscuridad que no lo dejaba irse pero que tampoco tenía planeado dejarlo morir.
Podía sentir su corazón latiendo, pero sus pensamientos eran limitados y lo sabía. En un principio no lo notó, le tomó bastante tiempo, pero eventualmente sintió el movimiento. Un descenso lento y constante que lo llevaba a lugares que jamás habían sido visitados por un ser humano. Su gestación en la tierra tomó su primer año. Los siguientes tres años fueron prácticamente iguales, lo único que cambiaba era el lugar en el que se gestaba, el centro de la Tierra, el océano Índico y el cielo mientras era sostenido por el viento, pero el resultado siempre fue el mismo, su cuerpo se adaptaba al ambiente en el que se encontraba.
La agente rubia pasó por detrás de Earth sacándolo de sus pensamientos con un estremecimiento nada normal. Le estaba costando en gran medida adaptarse de nuevo a la vida rodeado de humanos. Porque el ya no era un humano. Él no era nada que tuviese un igual en el mundo. A pesar de estar en un gran avión con más de cien personas, se sentía más sólo que nunca.
La mujer pelirroja observaba embelesada el movimiento de caderas de la bailarina en el escenario. Hacía días que había terminado su misión, pero como de costumbre había decidido saltarse las reglas y estar un poco más en la ciudad a la que había sido enviada. El sonido del teléfono no la asombró, pero el nombre que mostraba la pantalla sí que lo hizo. No era muy común recibir una llamada directa de su jefe. A pesar de estar a kilómetros de distancia podía verlo con su parche en el ojo mirando molesto al vacío con el teléfono en la oreja.
Natasha Romanoff movió el cursor en la pantalla táctil de su teléfono hacía el logotipo rojo para rechazar la llamada. Era obvio por qué la llamaban y eso la emocionaba en gran medida. El famoso arquero había sido encontrado y si sus conclusiones eran correctas, era el momento de encontrarse con un viejo amigo.
Nick Fury colocó el auricular del teléfono de vuelta en su lugar y observó con molestia la pantalla de su ordenador. Suspirando abrió de nuevo el correo que le había mandado el líder de la investigación.
From: AWCienLab . SHIELD. PRV
To: NFCenOfi . SHIELD. PRV
Señor, los resultados que solicitó están listos.
Los estudios realizados demuestran que los restos encontrados en el cuerpo pertenecen a un material nunca antes visto en nuestro planeta. En un principio se pensó que se trataba de oro, pero los resultados dieron negativo. La conclusión general es que nos encontramos ante algo que no comprendemos señor, pero a título personal señor sigo manteniendo mi opinión de que el material en cuestión es oro. Los resultados dieron negativo porque por primera vez en este mundo, estamos viendo oro al 100% de pureza.
Se despide.
Dr. Alexander Williams.
Lab. Geología.
SHIELD.
Con un gruñido Fury movió el cursor hacía la flecha que apuntaba hacia la derecha para pasar al siguiente correo, enviado por el agente Coulson desde Japón.
From: PCFieAge . SHIELD. PRV
To: NFCenOfi . SHIELD. PRV
No dispongo de mucho tiempo ya que la red no es segura. Lamento informarle señor que las investigaciones no parecen dirigirnos a ningún lugar. El cuerpo que encontramos no es humano. Creo que por primera vez desde que SHIELD fue fundada, nos hayamos investigando la muerte de un Asgardiano.
Phil Coulson.
