A todas una disculpa por la tardanza... esque mi Pc estaba algo mal y no me subia el archivo, espero sea de su total agrado.

IV.- Tu Presencia en todas partes

Decenas de personas caminaban por las calles de regreso a sus casas, el trafico estaba estable, todo normal en esa ciudad un hombre de negra y larga cabellera caminaba en el ocaso de una gran metrópolis, caminaba lento, torpe y tortuoso su andar no era seguro, el mundo daba vueltas en su cabeza y solo una cosa martillaba en su mente "Yo pude haberla…es mi culpa", estaba ebrio y no veía con claridad, caminó así varias horas sin sentido hasta caer la noche, inconscientemente camino hacia un pequeño parque donde había unos columpios que reclamaban a la noche haberse llevado a los niños, estaba en silencio, la oscuridad provocada por las nubes que opacaban el cielo y cubrían tras ella el resplandor de una luna que solía dar esperanza, eran signos de que se acercaba la tormenta

El se acerco a uno de los columpios con torpeza y se dejo caer sobre uno de ellos, allí estaba de nuevo en esos columpios… todo, todo a su alrededor le recordaba a ella, todo se conectaba a ella, todo… era un martirio sin igual el tener que lidiar con aquella situación…se mecía lento sin despegar los pies del piso haciendo que aun mas todo diera vueltas, en un instante las nauseas lo invadieron y en menos de lo que se sentó en el columpio se dispuso a devolver los alimentos ingeridos…Así dejo de mecerse en el juego que siempre considero infantil y en el que numerosas veces deslumbro sus ojos…

"Recuerdo… recuerdo que a ella le gustaba subirse a estas cosas" pensó el con gran melancolía

---Flash Back----

Una hermosa joven de negra cabellera, tez clara y expresivos ojos azabache llevaba consigo un portafolio color negro, ligero que se movía a la par de su andar con su mano derecha sostenía la mano de un chico que escondía el corazón tras un caparazón, el la miraba intentando disimular fastidio y confusión, pero en realidad solo la contemplaba, su infinita belleza no se comparaba con el brillar de la luna o cualquier astro del firmamento, resplandecía aun mas… su sonrisa tan dulce y sincera expresaba tanto y le iluminaba mas que el mismo sol, veía sus ojos que lo miraban traviesos, reflejaban tanta luz, irradiaban felicidad…

-Vamos Inuyasha, acompáñame- decía ella insistente jalándolo de su mano

- ¿A donde rayos me llevas Kagome?- Pregunto el con su típico tono de fastidio

Antes de poder escuchar una respuesta de parte de ella llegaron a su destino: un pequeño parque, no había niños, pues era horario en que todos ellos permanecían en la escuela

El miro sin mucho asombro… nada que fuera interesente… pero en una acción arrebatada ella se dirigió a uno de los columpios, se sentó delicadamente dejando su portafolio a un lado… -colúmpiame Inuyasha –Pidió ella con simpatía mirándolo fija y prestando atención a cual seria su respuesta

-¿Que se supone que quieres que haga?- pregunto nuevamente esta vez realmente confundido

-Solo empújame, para que pueda mecerme en el columpio- Terminó ella esperando una respuesta afirmativa

El la miro, "tan infantil", pensó en eso momento y se poso tras ella, la miro allí sentada, esperando impaciente como una niña pequeña esperando un regalo… se veía tan inocente, como negarse… Pronto el empujo con sus fuertes brazos a la chica con delicados toques ella se mecía incesable, cortando el viento que hacia que su cabello danzara a la par de ella… Lentamente la chica giro su cabeza para ver al chico que la impulsaba… era un momento sencillamente mágico, su rostro angelical adornado con una hermosa y divertida sonrisa, y en un momento de descuido los sentimientos del chico se manifestaron en su rudo rostro dibujando en el una sonrisa que pocas veces el chico mostraba, una sonrisa contagiada por ella.

---Fin del Flash back----

Inuyasha continuaba en el columpio estaba quieto con su mirada fija en el suelo que continuaba haciéndole sucias bromas al moverse de un lado a otro…"Este era tu favorito" musito en un pensamiento mudo, mientras de nuevo el liquido salino el cual odiaba ver en el mismo asomaba por sus ojos. Se levanto de golpe, agarrándose de uno de los soportes de los columpios y se quedo inmóvil unos segundos para restablecerse y para continuar nuevamente su andar sin rumbo, sin embargo de una de las bolsas de su chamarra se salió el libro que no debió haber visto para no recordar, este cayó al suelo abriéndose en la pagina en la que se había quedado anteriormente, lo recogió y no pudo evitar leer aunque con visible dificultad pues las letras parecían hacer una danza imparable, le costaba trabajo armar las palabras y con una mirada desorbitada continuo su lectura, aunque le faltaba poco para terminar la pagina

"Inuyasha, no te pude contar nada… y tampoco pude evitar esta vez esconder el dolor como siempre lo hago… He llorado demasiado, tanto que me duele la mirada, pero más que eso el corazón. Aun no lo sabes, note le dije… es que me sentí tan segura en tus brazos, me abrazabas con fuerza, se que intentabas consolarme, créeme, lo hiciste…

Se lo diré mañana, no habrá mas errores y obstáculos, es algo que debo hacer, me gustaría mucho que el viniera con migo, seria una experiencia nueva para el, y un sueño hecho realidad para mi… Esta decidido entonces, mañana se lo haré saber, no derramare más lágrimas que lo preocupen tontamente, no quiero que sufra por mí…"

Termino la página, y nuevamente cerro el libro metiéndolo en su bolsillo…

- Kagome tonta… no sabes que esa fortaleza que me mostrabas me encantaba…- dijo el mientras caminaba llego a un gran edificio y entro recargándose en varias paredes y columnas avanzaba torpemente a través de un pasillo… -Kagome, aun siento tus calidas lagrimas en mi pecho…-

-----Flash back-----

Bajo aquel majestuoso árbol sagrado se encontraba ella sentada, su mirar marrón estaba perdido en el cielo, su cara mostraba una lastimera expresión…

Un hanyou de cabellos plateados salía del pequeño templo, Kagome había regresado de clases, podía olerla, la percibía a distancia, pronto llego a las escaleras y la vio allí sentada, recargada en el tronco del árbol, se veía muy pensativa, el no atino a descubrir el sentimiento de la chica, siempre el tan despistado…

-Kagome…- Dijo el pero al verse el cerca sin que ella notara su presencia, le preocupo, haciendo así que ninguna otra palabra se articulara en sus labios. Lentamente el se puso en cuclillas a la altura de allá, tenia que ver su cara de cerca, tenia que saber el porque de que el tan extraño silencio… -¿Kagome?- Dijo el confundido pero suave como en un susurro

Ella se limito a bajar la mirada, su flequillo ensombreció su rostro… -Inu…Inuyasha yo…yo- Ella giro su cabeza para que sus ojos se reflejaran en los de el, grave error, las lagrimas no pudieron resguardarse mas… -Inuyasha- susurro por ultimo quebrándosele la voz, de pronto en un arrebatado acto ella se soltó a sus brazos haciendo que el hanyou perdiera el equilibrio y se fuera para atrás con Kagome en su regazo.

Estaba sorprendido, que significaba eso, ella estaba… "Llorando" se dejo a si mismo mientras la veía hay, tan cerca de el, como muchas veces deseo tenerla, sus brazos la rodearon instintivamente atrayéndola mas hacia su cuerpo, su llanto era lastimero pero a pesar de ello el se sentía tan satisfecho al tenerla en esas circunstancias

Minutos de silencio trascurrieron, no se necesitaban palabras, todo se dijo con lagrimas y un abrazo, se expreso tanto, una calidez envolvió los cuerpos de los jóvenes y así se mantuvieron hasta que los finos matices rosas y naranjas se hicieron presentes en el cielo anunciando que el sol se ocultaba después de resplandecer ese día en el que ella sin saberlo también comenzó a abrir su corazón al demostrarle al hanyou las lagrimas que siempre sus ojos intentaron ocultarle

----Fin del flash back----

Un chico se encontraba en un departamento totalmente desordenado, lleno de basura y olor a alcohol –Ese Inuyasha, se va y me deja en su casa, y en este desastre me veo obligado a limpiarla… a eso se le llama hospitalidad- dijo el sarcásticamente, mientras recogía la basura del suelo, y procedió a sacar las flores marchitas del hermoso florero…Vaya, aun queda rastros de mi hermana, a ella siempre le gusto tener flores en casa- se dijo así mismo Souta, siguió acomodando hasta llegar a aquella mochila con los libros esparcidos por la pequeña sala…

Tomo un de ellos y dentro de ellos encontró casualmente un papel –La boleta de calificaciones- aclamo para si mientras le daba la vuelta para analizar la evaluación de alguien

En un momento la puerta se abrió tras el y unos ojos fijos lo miraron, unos grandes y expresivos ojos marrón…-SOUTA!- Exclamo ella emocionada

Continuara…

Bueno, he ay la continuación, espero les haya gustado, llena de infinidad de recuerdos… recuerdos de Inuyasha por Kagome…

En fin no quisiera decir demás así que solo me queda despedirme y agradecer sus comentarios que me animan a publicar el fanfic, realmente me siento bastante bien y esta historia en particular es bastante especial para mí, porque marco el inicio de una nueva etapa en mi forma de escribir.

Sin más les dejo y…

Hasta el próximo capitulo!

Tania