Lo mismo de los demás capítulos sobre los derechos de autor.(Mi Copy Paste)
Este capitulo inicia poco después de que Simon se separa de Marceline, habla un poco del porque la dejo y el principio como Ice King de Simon, Espero que les agrade.
Eran ya más de cinco años desde que inició su batalla en ese lugar. Las voces dentro de Simón que lo impulsaban a congelarlo todo se habían ahogado, ya no le gritaban frenéticamente que continuara invocando la nieve y la escarcha.
Él, después de la difícil batalla, por fin había logrado atraparlo bajo toneladas de su hielo. Su adversario perdía día tras día un poco de su fuerza y ahora era apenas perceptible su malvada esencia. Tres años tomo debilitarlo lo suficiente para que no pudiera salir por sí mismo desde adentro. Y otros dos años tardo en fortificar su prisión para que nadie la rompiera desde afuera.
Cinco años de completa soledad, donde solo apilaba capas tras capa de hielo, una sobre otra, en esa pequeña ciudad. Cinco años recitando poderosos conjuros de Frio y Tormentas, colocando un muro de hielo cristalino que tardaría siglos en mermarse y que mantenía la ciudad sumergida en un estado atemporal.
Esto fue todo lo que pudo hacer el hechizo de hielo contra el hechizo de la muerte. Pues la muerte no reclamaba el alma del hechicero necrótico, pues se encontraba en un pacto con él, pero toda magia tiene sus límites. Eso lo comprendía bien Simón, y si algún día el tendrá que destruir a vil hechicero, necesitaba conocer los acuerdos de ese pacto y así destruir definitivamente al nigromante, que Simón decido llamar Lich.
Pero era un enemigo que temer; poderoso, cruel y paciente.
Simon tenía miedo de alejarse y que de su prisionero fuera liberado el Lich.
Así que tardo todavía 2 años más después de concluir la prisión del Lich, para partir de ese lugar muerto, que ahora se encontraba rodeado de altos picos de hielo de agua salada, que lo volvían inaccesible para casi cualquier creatura.
Con el tiempo la gente conoció el lugar como el mar de los Icebergs, cuando estas montanas se fracturaron y quedaron a merced de las mareas, siglos después.
Para Simon la soledad ya no era un problema, lo que realmente motivo a él a marcharse de esa fortaleza de hielo fue la sensación de que había olvidado algo importante en algún lugar, pero ya había pasado tanto tiempo, y su mente estaba tan nublada con todos los hechizos que tubo que conjurar, que simplemente era como un recuerdo de tenue y ambiguo, como si hubiera dejado la llave del agua abierta y no se sentía cómodo con ello. Solo que ya no recordaba ni siquiera si tenía una casa.
La memoria de Simón para esos momentos, era ya un rompecabezas que resultaba difícil de armar, mucho más inconsciente, que consiente resultaban sus acciones, pero tenían aun así, un toque de cordura sus palabras cosa que perdió después de volverse el Rey Helado.
Era normal que la gente enloqueciera con la cantidad de tiempo que el se encontró solo, pero el estaba satisfecho de haber aprisionado al nigromante, algo en su corazón decía que ese tiempo que invirtió en construir la prisión del Lich, había sido para salvar algo más grande que así mismo, por lo que el dolor de su soledad esos 7 años era apenas una molestia.
Pasaron unos días desde que inició su partida por el mar de icebergs, cuando por fin encontró tierra firme de nuevo y se encontró rodeada por un espeso bosque.
A decir verdad, su memoria ya estaba tan borrosa que no recordaba si era normal ver un bosque así o tenía algo extraño el bosque. Pero a diferencia de hace varios años, el siempre portaba su corona. Su vista ya no era un problema, los lentes que antes usaba ya no le eran necesarios, sus ojos veían de una forma completamente diferente de cuando aún era un simple humano. Y su barba que ya hace tiempo había crecido hasta alcanzar a tocar el suelo le permitía volar por el cielo a una gran velocidad.
No tenía miedo de vagar solo, difícilmente algo le podría hacer frente, pero por alguna razón siempre iba caminando con cuidado y buscaba los caminos más sencillos, como si le permitiera a un amigo invisible que lo siguiera cómodamente.
Cuando pasaba cerca de un gran árbol curvo, vio una congregación de animales. Al ver a Simón este evento, se acercó cuidadosamente hasta que se percató, que lo que creía era un arbusto de zarzas era realmente un sujeto de color castaño con una túnica verde con estrellas con un sombrero en forma de cono.
Cuando el sujeto se percató de la presencia de Simón, este no atino a nada más que a azar la mano y saludar.
-¿Que tal? ¿Están haciendo? ¿Una fiesta?...jeje-río un poco nervioso Simon,
El extraño sujeto se levantó tranquilamente y respondió- No esperaba verte aquí Hechicero del Hielo, porque andas tan maltrecho.
-Jeje tuve una pelea con un aguafiestas y pues se puso un poco difícil y ¿que haces tú Mago del Bosque?- No sabía cómo, pero Simón sabía que ese sujeto era el mago del bosque, como cuando estas dentro de un sueño y sabes cosas, sin saber cómo o cuando lo aprendiste.
-Ya, ya, siempre se te ha considerado un poco temperamental, pero pareces más tranquilo de lo que esperaba. Pero esto no es una fiesta, simplemente discutían donde es la casa de cada uno de estos animales. Pero pasado mañana habrá una fiesta en el pueblo de Magos. Creo que piensan hacer un concurso o algo así, pero ya sabes, no puedes decirle a nadie no Mago. Porque -Y alzando su mano –"solo magos,… no fracasados" –en un tono un poco despectivo.
-Oh suena grandioso -y apenado pregunta Simón- ¿No sabes dónde queda mi casa por casualidad?, olvide como regresar y creo que deje el grifo de la llave abierta.
-Mmmm, no lo sé, vivías en Escandinavia la última vez, pero a veces cambias de lugar, porque no te mudas a esas montañas de haya, no te quedaría tan lejos el pueblo mágico y me ayudarías a que las bestias de fuego no vinieran a comerse a mis amigos.
-Suena bien…. supongo- Simón no sabía si era la mejor opción, pero no le parecía una mala idea dejar de vagar y establecerse, ya estaba muy cansado.
-Bueno nos vemos Hechicero del Hielo, tengo que solucionar los problemas de mis amigos. Oh y deberías cambiarte de ropa, consíguete una buena túnica, pareces un vagabundo así - decía el mago del bosque mientras caminaba a la congregación de animales.
Así Simón después de despedirse se dirigió hacia las montañas.
Después de caminar por varias horas, cerca del mediodía, llego a un camino abierto, donde distinguía la señal de una bomba de gasolina y de forma instintiva la siguió esa dirección.
Cuando encontró la gasolinera, le entro una extraña melancolía, pero que le dejaba un dulce sabor. Tomo un saco del suelo y lo fue llenando de las cosas que le parecieron interesantes. Algo en él le decía que necesitaba encontrar algo, y que ese algo podría encontrarlo en alguna tienda, pero por más que quiso recordar no pudo.
Al salir de la gasolinera, ese sentimiento lo embargo, de que algo muy importante le falta y como si quisiera huir lo más rápido posible de esa pesadez en su corazón, voló con su barba hacia las montañas, lo que hizo que solo tardara unos minutos en llegar a las formaciones rocosas.
Se detuvo en la más alta de ellas e invocando sus poderes helados transformo la vista, de montañas rocosas a una fría tundra en unas cuantas horas.
Siempre lo había calmado usar sus poderes de hilo, pero eso no fue así esa vez, aún tenía ese sentimiento pesado, casi como culpa de que olvido algo, el problema es que ya se había dado cuenta, de que no recordaba nada y eso lo frustraba más.
Así inicio la construcción de su castillo en la montaña más alta, donde creo muchas bóvedas, habitaciones y pasajes. Era tan complejo por dentro su castillo, que a veces se perdía en él, pero aun perdido no dejaba de trabajar, pues quería que su mente se entretuviera en algo que no fuera ese sentimiento de culpa que lo embargaba.
Así que después de un mes, su castillo estaba casi finalizado, pero esa culpa lo seguía carcomiendo, y sin poder soportarlo más, salió a buscar eso que el faltaba.
Recorrió muchos lugares, cada vez más lejanos. Buscando lugares recónditos y ocultos, llevo muchos tesoros a su castillo (aun se notaba su afición de anticuario) y acabo con varios extraños monstruos en su camino.
Su desesperación por encontrar lo perdido lo cegaba cada vez mas, no le importaba las creaturas que se cruzaba en su camino, solo quería encontrar eso que le afligía el corazón. Así que a veces revisabas los lugares de formas muy violentas. El buscaba en cada rincón que podía y al no encontrar eso que buscaba, sentía como si el mundo le negara el preciado objeto y se lo hubieran ocultado. Lo que llevaba hacia rabitas a veces catastróficas.
Para esos días ya habían surgido diversos seres inteligentes además de los humanos. Y algunos de estos seres que se toparon con el desesperado Simón, vieron en él un monstruo de destrucción, que si bien no había matado a nadie, había hecho que más de uno de ellos quedaran atrapados parcialmente en su hielo.
Así paso mucho tiempo lamentándose Simón dentro de su castillo y saliendo en la búsqueda de algo que no entendía. Pero su búsqueda no paro aun en su tristeza.
Pero un día, en una región semiboscosa, a varios kilómetros de su castillo, en unos suburbios cubiertos por maleza, encontró una mochila rota, pero a diferencia muchos otros objetos que encontraba, esta despertaba en el ese sentimiento de nostalgia que trataba de resolver su origen.
Pero la mochila estaba hecha tirones, lo que detenía el corazón de Simón con una horrible inquietud.
Cuando entro a la casa junto a donde estaba la mochila, vio una sala llena de de hojas de papel de libros y cuadernos rotos, estaban por todas partes.
Hace mucho que no se sentía tan agitado el viejo Simón, lo que buscaba estaba ahí, pero sentía como su corazón se estrujaba, tenia miedo de algo que no sabia que era, corrió por la casa en búsqueda de que ese desconocido objeto que buscaba estuviera bien.
No se detuvo hasta que abrió una alcoba en el segundo piso de esa casa derruida. Donde encontró el cuarto tapizado de rayones con carbon.
Muchas palabras cruzaba las paredes, estas se encimadas unas con otras, pero los ojos del hechicero eran diferentes a los de un simple humano, percibiendo más que solo imágenes.
Aún con solo dar un vistazo al cuarto, él comprendió el sentimiento de cada trazo escrito, donde eran el principio y cual era el final, y así empezó a leerlo.
"Aquí estuvo MARCY Y SIMON, los mejores amigos del mundo.
Aún estoy aquí Simón, solo fui por agua al lugar donde me dijiste
Estas tardando mucho, espero que traigas algo muy grande para mi
No te perdonare si no traes un regalo de disculpas, ya son 3 días y no apareces
Si es que llegas por favor deja algo para que sepa que llegaste.
Tú te comiste el pan que deje en la mesa. No me importa si aún no tiene mi regalo, quiero verte Simón
Ya es casi una semana Simón, realmente me debes una disculpa, te lo perdonare si no me despiertas mañana con un beso en la frente.
¿Que pasa Simón? Porque no regresas?. No puedes haber muerto, ¿Aun estas ahí?
Hace frío, pero yo aún te sigo esperando.
El calor del verano es un poco sofocante, pero aun te estoy esperando.
Me prometiste que regresarías, ¿porque no regresas?, ¿que hice?, ¿porque me abandonas?, lo que sea que haya sido perdón, perdón, perdóname por favor.
El cuarto continuaba con muchísimos "perdón Simón"- hasta que…
Sé que tienes que regresar, yo tengo tu mochila, la eh escondido muy bien y si quieres que te la devuelva tendrás que encontrarme.
Te odio. Desde hoy Hambo es mi único amigo.
Hambo te extraña. ¡YO NO! , pero él te extraña. Así que te daré un poco de tiempo para que regreses."
Parecía que había una gran pausa de tiempo, donde no había se había escrito nada.
"Te eh esperado 3 años y no regresas, ya no pienso esperarte más, ¿porque me haces esto?.
Te odio maldito viejo mentiroso, maldito maldito….te odio, te odio, te odio..."
El cuarto estaba lleno de esos escritos por todos lados y Simón sentía que iba a empezaba a llorar. Pero necesitaba acabar de leer así que se limpió los ojos y continuo buscando donde continuaba esas palabras y después de mucho buscar encontró la conclusión de todo ese cuarto lleno de palabras y tallado en la pared lo vio.
"Ah pasado demasiado tiempo desde que te marchaste y aunque me dijiste que me fuera si en una semana no regresabas. Yo aún creía en ti, creí que regresarías aun después de todo este tiempo. Pero ya no. Mi único consuelo, es que no hayas venido por mí, porque algo horrible te pasó y no porque querías alejarme de mi, por ser una carga. Esa idea me atormento muchos días, pero ya no y si llegas a regresar, quiero que sepas que ya no soy una carga para nadie, eh crecido mucho aún lejos de ti, ya no necesito que me cargues o me cuides. Ya no tienes que buscarme, eh roto todos tus libros y cuadernos en la mañana. Si estas vivo, no quiero volver a verte. Solo quiero decirte en este último mensaje que te odio, te odio con todo mi ser, te odio por hacerme llorar todas esas noches que no estuviste, por darme algo que me quitarías de una forma tan repentina, te odio Simón te odio te odio. Pero si llegas a ver eso Gracias Simón por todo lo demás."
Él podía oler aun las lágrimas en la pared y lloro amargamente por un rato Simón.
Conforme se agotaron sus lágrimas, el corazón de Simón se calmó y aunque aún tenía una sombra que pesaba sobre él. Marcy había crecido y era fuerte, ella podría ser feliz y era todo lo que necesitaba.
-Parece que ya nadie necesita al viejo Simón no Marcy, supongo que ya nadie lo extrañara, se feliz Marcy- le susurraba a la pared Simon.
Bajo a la sala, donde recogió todos los trozos de papeles, colocándolos cuidadosamente en una bolsa y se marchó de nuevo a su castillo de Hielo.
Ahora el corazón del Rey Helado estaba tranquilo, al encontrar la causa de su angustia. Y poco a poco la corana fue adormilando ese recuerdo doloroso de ser odiado por alguien que amas, al igual que la maldad que dejo dormida en una pequeña ciudad en la mitad del mar.
Ya sin nada porque pelear su cordura, Simón se dejo fluir dentro de la corona, al final Marcy estuvo a salvo.
Ahora ella lo odiaba, porque no dejar de ser Simon y simplemente ser el Rey Helado, así al menos si se volverían a ver ella no lo odiaba, si era una forma cobarde de escapar, pero ya habían sido muchos años de lucha y solo quería descansar al menos un poco, dejar fluir el reconfortante trago de la locura.
Y así Simon se perdió en lamente del Rey Helado, el gobernante de las tierras gélidas de Ooo.
Y aunque parecía con los años, que ellos nunca se volverían a ver, el destino los juntaría de nuevo muchos años después. Aunque ya no seria una Marcy y un Simon, sino la Reina Vampiro y el Rey Helado.
Mis vacaciones, comenzaron así que me di un poco de tiempo para iniciar y terminar este capitulo, aun no se si este es el ultimo capitulo, porque aun tengo la idea de los primeros encuentros de Marceline y Iceking, pero no se si los ponga en esa secuencia de esta cadena de capítulos o lo ponga como un oneshot aparte desde la perspectiva de Marceline, o tal vez ambos, por eso aun no lo se, diría que ponga review, si no quieren hacerlo y les agrada la historia, con que la lean esto que pongo al final de los capítulos me doy por bien servido.
