INFIDELIDAD…la otra cara de Facebook

Algunas veces lo que tus amigas no te cuentan, Facebook te lo muestra.

CAPITULO III

UN GOLPE DURO.

Me encontraba en medio de la noche, caminando por un oscuro sendero que me conducía a la misma nada.

Una voz lúgubre me susurraba en mi oído…

…"Hola hermosa, perdona por lo de esta mañana, sabes que eres el amor de mi vida. Lo siento"…

…" Esta noche haré guardia. Te amo"…

Giraba mi rostro de un lado hacia otro, buscando la fuente de sonido y nada.

Continúe caminando buscando una salida, solo árboles y mas árboles a mi alrededor que se tornaban mas tenebrosos.

Y esa voz que repetía una y otra vez esas palabras en mi oído.

Ese fue el detonante que propicio un par de latidos desbocados, como si mi corazón entendiera esas frases que aun se repetían como disco rayado en mi cabeza.

Los pies pesaban un montón, como si mi calzado fuera de cemento.

Vagaba por el bosque como un espíritu errante que necesitaba encontrar la luz. Y como por arte de magia en el medio del bosque había un escritorio y sobre éste, un ordenador.

Por lo fantasioso que pareciera me dio la pauta que lo que estaba pasando no era real y un monitor encendido con un protector de pantalla con el rostro de mi esposo y de una rubia que lo acompañaba, ambos me sonreían, parecía mas una burla, que un sueño.

Al contemplar la imagen, todas las piezas del puzzle en mi cabeza, cayeron en su lugar.

No había duda, Jake me engañaba.

La pregunta era.¿Por que?

En medio del bosque comenzó a caer una tenue llovía que mojaba mi rostro al igual que mis lágrimas. Corrí entre los árboles, desesperada buscando un lugar para refugiarme del agua, cuando alguien me tomó desprevenida por salir de entre los árboles.

– Isabella. – me dijo en un tono duro. Dios, estaba hermoso, su rostro, su cabello negro azabache y esa sonrisa blanca de la que me había enamorado.

– Jake…– hablé en un hilo de voz. – ¿Por qué, Jake, por qué? – mi corazón emitía un débil latido, casi agónico.

– Ya no te amo, eres solo una carga para mí y en la cama eres un fiasco. – sus duras palabras me taladraron el corazón.

–Pero…– lo miré a los ojos, para que vea la verdad en mis palabras. – yo…yo…aún te amo. – tomé mi rostro entre mis manos para ocultar mi dolor y las lágrimas.

– Sobrevivirás, te quedarás solo con mi recuerdo. – de pronto, todo quedó en silencio, no sentía la cercanía de su cuerpo y la lluvia había cesado.

Aún era de noche.

Un miedo aterrador se apoderó de todo mi cuerpo y sin proponérmelo mis pies comenzaron la huida, precisaba buscarlo, encontrarlo, pedirle que me sacara de este bosque, lo necesitaba.

Corría en círculos, gritando desesperada su nombre, hasta que una maldita raíz de un viejo roble se atravesó en mí andar exasperado y caí torpemente contra el suelo.

Mis rodillas al golpear contra el tramo de tierra húmeda y hojarasca del bosque, mojaron mi jeans. Intenté levantarme pero mis torpes manos resbalaban en el lodo, hasta que una mano extendida hacia mi, me ayudó a incorporarme.

Una mirada dulce, me transmitía seguridad y su cálida voz me lo confirmó.

– Ven Marie, cuidaré de ti. – en mi vida había visto ese hombre, pero en un impulso me abalancé sobre su torso y lloré desconsoladamente mientras el frotaba mi espalda en un gesto muy de Alice. – No llores nena, él no te merece. – me alejé de su cuerpo, elevé la mirada y me perdí en lo profundo de sus ojos. Preguntándome por que me llamaba Marie.

Un sentimiento desconocido para mi, brotó de mi pecho manifestando la necesidad de querer ser amada por ese hombre.

Un hombre hermoso que vivía en mis sueños.

Mis lágrimas que descendían ahora por mis mejillas eran por tener la certeza que el hombre de mis sueños era irreal y a pesar de la oscuridad circundante, su rostro era muy bello al igual que su mirada, enmarcada en largas y oscuras pestañas.

Pero mas angustia me causó el reconocer lo imposible, de que algún día se cruce en mi camino.

Por el sonido de mis hipidos, desperté. Me sequé el rostro, por lo visto hasta en mi sueño he llorado.

Mientras juntaba el reguero de papeles descartables del suelo, la mesa de luz y la cama, Alice abría la puerta del dormitorio.

– ¡OH Dios mío! – cubrió su boca con ambas manos y luego continuo la frase. – pareces una piltrafa amiga. – solo atiné a realizar un gesto, dándole a entender que entendía lo mal y desastrosa que me veía.

– Es lógico, he llorado hasta en sueños. – me desplomé en la cama recordando el motivo por que estaba tan mal.

Jake.

Alice se sentó a mi lado y me frotó la espalda, dándome ánimos.

–¿ Qué tan amiga eres de Jéssica? – su pregunta me desconcertó. Surgió así de la nada.

– ¿Por qué lo preguntas?

– Bella necesito que confíes en mi.¿ Confías en mi? – cada pregunta que me hacia, mas me perturbaba.

– Obvio…¿ que si? – mi afirmación sonó mas a una pregunta, apenas hacia dos días que nos conocíamos y pretendía que seamos grandes amigas, la confianza se gana con el tiempo, aunque ha decir verdad, esa era una gran mentira, confiaba ciegamente en mi esposo y el me había defraudado.

– Bien, lo tomaré como un si. – se sonrío y tomó mis manos entre las suyas. – Apenas hace menos de una hora estuvo mi hermano trabajando en tu máquina y me ha pedido que trabajemos desde tu casa, las dos solas y él lo hará desde su apartamento. Así que necesito que inventes una excusa para irte a tu casa y luego te alcanzó en mi auto. Iré tras de ti.¿Has entendido?

– Si. – asentí con un movimiento de cabeza como una niña buena.

Nos empezábamos a incorporar de la cama cuando Jess entraba a su habitación.

– Bella ¿qué tienes? – me miró asombrada.

– No me siento bien, Jess. Me siento abombada y he pensado que mejor me voy a mi casa y me olvido del asunto. – realmente me sentía mal.

– ¿Puedes manejar?¿ No deseas dejar el auto y te llevo a tu casa? – busqué la mirada de Alice, se estaba complicando, algo tan sencillo como irme sola. Alice respondió por mí, sacándome del apuro.

– Jess, querida. – la tomó por los hombros y salían de la habitación y yo las seguía por detrás. – No es necesario, acompaño su coche un par de kilómetros, de todas formas se ha hecho un poco tarde y mi hermano debe estar preocupado.

La mirada de Jessica, daba la pauta que el comentario no era el que ella quería escuchar. Como amiga era muy posesiva. Y dudo que me quiera compartir con Alice.

Tomé mi bolso, guardé mi Laptop, busqué las llaves de mi coche y salí, al tiempo que me despedía de mi amiga, prometiéndole que cualquier novedad se la informaría.

Ambas salimos hacia la cochera, nos miramos de manera cómplice y emprendimos la marcha hacia mi casa.

El trayecto lo hicimos lento, mientras realizaba los cambios en las velocidades o me detenía en los semáforos, mi estómago se retorcía por la incertidumbre y el miedo que sentía por lo próximo a descubrir.

¿Realmente quería descubrir la infidelidad de mi esposo? Quizás mi mejor opción seria hacerme la desentendida y disfrutar de la lujosa vida que mi marido me daba a cambio de las revolcadas que se daría con sus asistentes o compañeras de piso.

Por un momento me planteé la necesidad de mantener mi vida tal cual estaba, pero por otro lado no podía permitir que me tomara por una tonta, una estúpida que solo pasaba la vida frente a un ordenador, sin nada mas en la existencia que derrotar un monstruo que lanzaba fuego en Castleville o recoger ingredientes para el Chefville.

Mi vida era más que un juego de Facebook, sentía la imperiosa necesidad de encontrar una persona que me ame por como soy y la forma en que he decidido vivir mi vida.

Y en la actualidad el comportamiento de Jake, dejaba muy claro que ese, que decía ser mi esposo en mis papeles, no era ni la sombra del ser que amaba con todo mi corazón y había conocido tiempo atrás. Por sus sueños, dejé todo, hasta mis padres y ahora me sentía abandonada y sin un futuro prometedor.

Estacionamos los coches en la cochera del subsuelo de mi propiedad, abrí la puerta, ninguna de las dos manifestó una frase u oración.

A medida que encendía las luces, Alice caminaba por detrás en silencio hasta que llegamos al despacho de ese mal nacido.

Una poderosa bronca se iba apoderando desterrando el miedo y la incertidumbre de hace unos minutos.

Conecté mi Laptop y rompí el silencio.

– Alice…– le dije y observaba como aparecían los iconos en la pantalla. – ¿Por qué me ayudas en todo este rollo con mi esposo? –mi mirada la mantenía fija en el vidrio LCD. Escuché un largo suspiro que me llamó la atención y me obligó a mirarla a los ojos, su mirada apesadumbrada me transmitía un viejo dolor que aún mi amiga no me había manifestado.

– Sé perfectamente que casi no nos conocemos, pero he vivido la infidelidad de cerca y la he sufrido a través de mi hermano, me hubiese gustado que uno de sus amigos lo hubiese ayudado en una situación así y que la realidad de encontrar a su esposa en su cama con su mejor amigo, lo destroce, por no haberlo sabido antes.

Todo lo contrario a lo que tendría que haber hecho, era defender su amor propio y no huir hacia Argentina, como lo hicimos.

Y como estamos en plan de confidencias, amiga mía, no deseo que pases por lo mismo.

Es triste y doloroso. Mi hermano aún no lo supera y no ha encontrado al amor de su vida que lo ayude a superar los juegos del destino.

– Y… ¿No crees que puede ser doloroso revivir todo lo que paso, a través de mi situación? A pesar de que no lo conozco, no quisiera ser la culpable de más dolor para su corazón.

– Nooo, le vendrá bien un poco de acción, para salir un poco de su encierro…– ambas nos carcajeamos, rompiendo el clima tenso y triste que se estaba gestando. – Llamaré al móvil a mi hermano y nos dirá que hacer…

Edward POV

Después de regresar del apartamento de la amiga de mi hermana y entrar en mi casa, revisar su muro y desbloquearlo para conocer el rostro del desgraciado que jugaba a varias puntas y con varios corazones, decidí enviarle el enlace a mi hermana.

Cerré todo y me dispuse a dormir.

Solo una imagen tenía en mi mente, esa mujer había robado mi corazón, aunque preferiría que ese sentimiento solo fuera causa común por haber padecido lo mismo.

De todas maneras a quien quería engañar, con solo verla, recostada en esa cama, tuve que contener las ganas de correr, abrazarla y preservarla de tanta maldad en este mundo.

Necesitaba ser su caballero oscuro que la protegería de ser necesario hasta con mi vida, para verla feliz.

Que injusta que a veces suele ser la vida.

Y que irónica que pueden ser a veces las situaciones, ambos hemos amado con locura, pensando que la persona que tenemos a nuestro lado necesita de nuestro amor para sobrevivir y luego en un abrir y cerrar de ojos, descubres que nunca ha existido cierto amor.

Y nos hundimos en nuestra miseria, llorando por lo que fue nuestra vida junto a ellos y nos olvidamos de vivir.

Hace tiempo que me he olvidado de existir.

Solo sobrevivo cada día como se presenta, del trabajo a casa, de casa al trabajo, cumplo con algunas necesidades fisiológicas por que el cuerpo me las pide y nada más que eso.

He perdido en el camino el deseo de ser feliz, no tengo más proyectos que sentarme a esperar que la vida pase. Hace tiempo que no se lo que es salir con amigos, ir a bailar, ver una película con un amor tomados de la mano, caminar por la playa esperando el anochecer.

¡Mierda!. Por culpa de ELLA, siento que he muerto en vida.

El insistente goteo de un grifo mal cerrado me obliga a levantarme y guardar todos esos pensamientos en la mochila que cargo, hace bastante tiempo.

Como todas mis noches, esta no ha sido la excepción a la regla y esta siendo demasiada extensa para mi gusto.

Me preparo un café doble, a la espera de la llamada de Alice para comenzar a trabajar.

Me desplomé en el solitario y único sillón que tenía en la sala, me tomé el café de a sorbos pequeños por estar hirviendo y junto a todos mis sentidos en alerta, mi mente comenzó a divagar con la imagen de Isabella de hace apenas unas horas.

Mis pensamientos sombríos de hace apenas unos minutos, cambiaron radicalmente a unos colmados de esperanza.

Me veía sentado en un café, sonriendo junto a ella, en el cine, en la playa y en cada lugar que mi mente deseaba recrear un lugar para pasear con ella.

Mi corazón comenzó a latir desaforado, como se hubiese despertado de un eterno letargo, renaciendo de la misma nada y con unas intensas ganas de volver a vivir.

Sentí como si la mochila que llevaba puesta hace apenas un momento, fue vaciada y cargada con plumas, unas que no pesaban nada, muy ligeras.

Caí en un pequeño estado semi inconsciente, los párpados me pesaban proclamando un breve sueño reparador.

Mi mente construía bellas imágenes que luego me encargaría que se hiciesen realidad junto a mi chica de los sueños.

Me dormí profundamente, enroscado en el sillón.

Y tuve un sueño. Uno de esos que no tiene una explicación onírica creíble.

Desperté en medio del bosque, una sensación angustiante se apoderaba de todo mí ser. Intuía la presencia de Isabella, su temor era captado por toda la extensión de mi cuerpo, presentía su angustia y un miedo que la paralizaba. Juraría que hasta escuchaban su débil sollozo y las ramas que se quebraban al correr hacia mi dirección.

Se encontraba triste, angustiada, como si algo o alguien le hubiesen hecho mal hace un momento. No lo dude, salí en su búsqueda.

Mi corazón se paralizó al verla de rodillas contra el suelo humedecido por la lluvia.

Le tendí mi mano, dudó por un instante por no saber quien era. Y de pronto se abalanzó contra mi pecho y rompió en llantos.

Ese sueño lo tomaría como una premonición. Mi misión en esta vida era la de proteger a esa mujercita, abandonada a su suerte por un desgraciado.

Una melodía dramática que utilizaba como ringtones en mi móvil, me alertaba que mi hermana se encontraba del otro lado de la línea.

– ¿Edward?...

– Si.¿Quién mas puede atender si llamas a mi numero?

– Lo siento…suenas diferente, tu voz tiene un cálido color. – por primera vez mis pensamientos felices se transmitían hacia mi hermana que ha sufrido a la par, por mi divorcio. – Recién hemos llegado, es de madrugada, pero se ha despertado hace poco y no fue fácil dejar a Jess en su apartamento.¿Has podido dar con el maldito?

– He recogido varios datos, que luego te contaré. Pongámonos a trabajar. Te he mandado un enlace, pínchalo y podrás entrar en su Facebook, una vez que lo cierres, volverá a quedar como estaba. Dile a Bella, que solo puede mirar, nada de like, no puede ocultar ninguna publicación, nada.¿Has entendido, Alice?

Dile que solo confirme lo que necesita saber, mañana trabajaremos en una idea que me esta dando vueltas. Nos vemos.

– Bueno, gracias hermano…le diré todo lo que me has dicho. Mañana pasaré a desayunar y conversamos. Un besote.

Corté la llamada, encendí mi ordenador, trabajé un poco en mi idea para desenmascarar al maldito y luego a dormir.

En unas horas más, marcharía a trabajar y hablaría seriamente con Victoria sobre "corazón amor".

Alice POV

Di por finalizada la llamada con mi hermano.

Le comenté lo que hablamos y lo que no debía su rostro me decía que no estaba mentalmente equilibrada y por lo que le pedí darme el espacio para trabajar en su lugar.

Utilice el enlace que me dio mi hermano y nos llevó directamente al muro del susodicho, aunque nadie mejor que Bella, para atestiguar su identidad.

Al ver el nombre por el que se hacia llamar, mi amiga emitió un gemido ahogado y las lagrimas le fluían libremente.

Se veía la situación muy dura.

Pinchamos en "Amigos" y "fotos", Dios…todos sus contactos eran zorras y al ver los diferentes álbumes y las fotos en las que había sido etiquetado, observé el rostro de Bella pasar de la angustia a la cólera. Presionaba el mousse con agresividad y montones de fotos con diversas mujeres aparecían en la pantalla, tomadas en diferentes lugares…

Playas, ciudades, buques, restoranes, ferias y siempre sonriente con una zorra colgada de su brazo.

Sentía pena por ella, vivió un matrimonio falso y la culpa me estaba consumiendo.

Pero no me arrepiento por dejar al descubierto a ese maldito.

Bella, pasó horas en su muro, leyendo cada comentario, en silencio me quedé a su lado.

Habíamos estado toda la madrugada en Facebook.

Mi hermano seguramente se cansó de esperarme para desayunar y a esta hora se encontraba en la clínica.

De pronto, cerró el enlace, apagó el monitor y tomó las llaves de su coche sin decir una palabra.

– Bella… ¡Bella! Dime a donde diablos te diriges. – en su mirada se mezclaba el dolor y la humillación de la situación, la misma mirada que vi en los ojos de mi hermano.

– Alice…No me detengas. Solo le voy a demostrar la mujer que soy. Una Isabella Marie Swan que el no conoce.¡Aún!. – su tono sonó amenazador y por nada del mundo la dejaría sola.

– Te acompaño. – tomé mi bolso y mis llaves.

– NO. – fue concisa y terminante. Aun vestía como una niña con su remera de Mario Bross, las zorras del lugar se la iban a comer cruda y lentamente.

No me quedo otra alternativa que preguntarle a mi hermano que debía hacer…


DISCLAIMER

Crepúsculo, Twilight, New Moon, Eclipse, Amanecer, Breaking Dawn así como el resto de títulos y personajes asociados a la serie escrita por Stephenie Meyer,

Son propiedad de Stephenie Meyer y asociados.

Este fanfic es un trabajo hecho por una fan (luz de luna), creada con el único propósito de entretener y de dar vida a estos geniales personajes en otro contexto que son de mi invención.

NO permito que se publiquen en ningún otro sitio.

La información o algunos nombres están tomados de los libros editados en español por Alfaguara (Santillana) y por las webs de Stephenie Meyer . Las imágenes e información de la película pertenecen a Summit .

By Luz De Luna

IGNORAME O DEJAME UN REVIEW.

ALIMENTA MI IMAGINACIÓN.

BESOTES.