Fairy Tail © Hiro Mashima

Sentimientos Trαicionαdos

Capitulo # 4: "Convivencia".

— ¿Shurinosuke-sama? — Juvia tocó un par de veces la puerta de la habitación. — Juvia está lista.

— La puerta está abierta Juvia-sama. — escuchó la voz del joven desde adentro y ella entró llevándose una pequeña sorpresa. Hiroshi ya estaba listo, se veía realmente apuesto.

Su vestimenta consistía en camiseta blanca, chaqueta negra, jeans y zapatos negros.

— Buenos días Juvia-sama. — le sonrió un poco, galante, haciendo que la chica le diera la espalda rápidamente mientras llevaba sus manos a las mejillas. — ¿Me veo bien? — preguntó el albino algo confundido por la reacción de Juvia.

— S-Sí…

— Agradezco y a la vez lamento las molestias por haberle pedido a Juvia-sama que me consiguiera unas cuentas ropas.

— N-No hay problema. — girando la mirada para verlo, le regaló una pequeña sonrisa.

— Realmente Juvia-sama tiene un buen gusto en la ropa de los chicos.

— ¡¿Te gustaron?! ¿Te sientes cómodo así?

— Por supuesto. — tomó su mano para darle un beso en ella. — Me agradó mucho la idea de que escogiste este atuendo pensando en mí.

— E-Etto…

— Estoy muy agradecido Juvia-sama.

La chica retiró su mano lentamente. — Sera mejor irnos a la estación, será un largo viaje.

— Claro Juvia-sama.

Mirajane en este preciso momento estaba abriendo un pequeño sobre para leer su contenido, como compañía estaban Gray, Natsu y Lucy.

— Oh, Juvia regresa esta misma tarde. — había una sonrisa dibujada en su rostro. — Tal parece que completó la misión en menos de los 7 días previstos para hacerlo.

— ¿Cuál era la misión que se le encomendó a Juvia? — Lucy se mostraba algo curiosa.

— Derrotar a un grupo de bandidos a las afueras de Hargeon, según rumores ellos eran magos. — contestó la peliblanca.

— Genial, tal parece que se ha vuelto más fuerte que antes. — Natsu estaba emocionado por lo que dijo su compañera. — Creo que será el momento de pedirle una batalla, fuego contra agua ¡será algo realmente épico!

— Típico de Natsu. — la maga estelar sonreía nerviosamente. Ya se encontraba temiendo por la vida de su amiga peliazul.

Por su parte Gray Fullbuster estaba un poco nervioso al saber sobre el regreso de Juvia. Tenía pocas horas para buscar las fuerzas suficientes y lo más importante, las palabras adecuadas para ofrecer una disculpa. Realmente no quería arruinar todo de nuevo.

— ¿A-A qué hora regresará Juvia? — Gray esperó la respuesta de Mirajane.

— Alrededor de las 6:00 de la tarde.

— Gracias. — el Devil Slayer se levantó del banquillo donde estaba para salir del gremio en silencio.

— ¿Qué le pasa a Gray? — el que no entendía su comportamiento era Natsu.

Ambos jóvenes estaban llegando a la estación para conseguir los boletos del tren que viajaría a Magnolia, Juvia fue quien se encargó de ello mientras Hiroshi la esperaba en unas bancas de espera.

Shurinosuke sonrió cuando la peliazul había regresado con los boletos en mano. — Juvia ya tiene los boletos, el tren partirá en 15 minutos, así que debemos abordar. — iba a acomodar en su hombro la maleta que traía consigo.

— Juvia-sama. — Hiroshi se adelantó y colgó la maleta de Juvia en su hombro. — No se moleste, yo me encargaré.

— No te molestes. — mostrando algo de pena, la Loxar trataba de arrebatarle la maleta, pero sin éxito. — Juvia puede cargar su maleta, no te preocupes.

Hiroshi entrelazó su mano con la de ella mientras le sonreía. — Para mí es un honor servirte Juvia-sama.

— ¡D-Demasiado cerca! — había notado la poca distancia que había entre ellos y se alejó, pero tropezó y cayó al suelo sentada. — A-Auch…

— ¿Estás bien Juvia-sama? — el albino auxilió rápidamente a la peliazul mostrando preocupación en su mirada.

— J-Juvia está bien, no te preocupes. — sólo fue un pequeño golpe, no era nada grave.

— Lo siento mucho. — el ojivioleta se sintió culpable en ese momento. — Si no hubiera insistido, Juvia-sama no estaría herida, todo fue mi culpa.

— No digas eso, sólo fue un accidente. — la chica se excusó rápidamente, ya que por alguna razón no le agradaba ver al joven con esa mirada. — Todo está bien, así que por favor… — sus mejillas se sonrojaron un poco. — Sonríe ¿sí? Te ves más lindo cuando sonríes.

Esas palabras tomaron por sorpresa al de cabellos blancos que miro fijamente a la joven sin decir nada, algo nervioso llevó su mano tras la nuca y dar una risita. — ¿Enserio Juvia-sama?

— S-Sí.

— Creo que será mejor abordar el tren. — extendió su mano para ayudar a la chica que aún seguía en el suelo.

Juvia aceptó la mano de su acompañante y ambos abordaron el tren que inmediatamente salió de la estación rumbo a Magnolia.

— Juvia tomó la decisión de que estés en Fairy Hills con ella por un tiempo.

— ¿Fairy Hills?

—Son los dormitorios exclusivos para las magas de Fairy Tail. — la peliazul comenzó a dar una pequeña explicación. — Ahí únicamente son aceptadas las chicas que forman parte del gremio, sólo con la condición de cubrir una cuota mensual que, por cierto... Es algo costosa.

— Debe ser muy cansado tener que conseguir el dinero suficiente ¿verdad? — decía el chico admirando a la linda peliazul.

— Un poco, pero Juvia no tiene problema ya que ella va siempre de misiones con Gajeel-kun. — dio una pequeña sonrisa. — Gajeel-kun es de mucha ayuda, aun compartiendo las recompensas, es suficiente para Juvia. Entonces te quedaras en Fairy Hills, pero esto será un secreto, nadie más tiene que enterarse.

— ¿Por qué no Juvia-sama?

— Recuerda que es un dormitorio solo para chicas. Erza-san es la encargada de cuidar que todo esté en orden.

— Oh, entiendo.

— Debemos dejar pasar un pequeño tiempo. — la peliazul quien estaba en el asiento frente a él, acomodo su maleta para recostarse en ella. — Perdona a Juvia, pero aun siente cansancio.

Shurinosuke no dijo nada y se levantó, para sentarse junto a ella y reemplazar la maleta con su regazo. — Para que así estés más cómoda Juvia-sama.

— Juvia lamenta las molestias. — finalmente se quedo dormida, mientras el tren daba su salida de la estación rumbo a la ciudad de Magnolia.

Hiroshi miró con seriedad a la joven Loxar quien inconscientemente se aferró más a su regazo estando aun dormida.

Acariciando un poco sus cabellos azules, dio un pequeño suspiro. — Ella parece ser la indicada. — hablo su voz interior sin dejar de mirar a la chica dormir.

Estimados pasajeros, les informamos que estamos a unos minutos de llegar a la ciudad de Magnolia, por favor les pedimos que sean cuidadosos con sus pertenencias y tomen sus precauciones en el momento en que tengan que desalojar el tren.

— Juvia-sama. — Hiroshi la zarandeó un poco. — Juvia-sama.

— ¿E-Eh? — ella abrió los ojos lentamente. — ¿Sucede algo? — se mostraba un poco adormilada.

— Estamos a punto de llegar a Magnolia.

Juvia, al escucharlo, se levantó para arreglarse un poco su despeinado cabello y su gorrito. — Perdona a Juvia por haberse aprovechado.

— ¿Aprovechado?

— S-Sí, Juvia se quedó dormida en el regazo de Shurinosuke-sama y pienso que estuvo incómodo en todo el viaje.

— No te preocupes Juvia-sama, además yo quería que durmieras más cómoda.

— G-Gracias Shurinosuke-sama. — la peliazul estaba sonriendo y con un pequeño rubor en sus mejillas, sintiendo como su corazón estaba latiendo un poco más rápido de lo normal.

Una vez que el tren llegó a la estación, ambos magos de agua salieron del establecimiento para irse inmediatamente a Fairy Hills, donde ahí Shurinosuke estará escondido por un pequeño periodo de tiempo.

— Sera mejor apresurarnos, a esta hora todas las chicas deben estar en el gremio. — Juvia tomó la muñeca de Hiroshi para que ambos aceleraran el paso, pero lo que la Loxar no se había dado cuenta es que el albino estaba algo rojo por el inesperado contacto.

Ambos subieron poco a poco la colina para llegar a Fairy Hills justo a tiempo. — Wow ¿estos son los dormitorios? — el mago de agua estaba algo impresionado, era un lugar bastante inmenso.

— Vamos. — Juvia abrió las puertas principales para que ambos ingresaran y fueran inmediatamente al segundo piso donde ahí estaba situada la habitación de la peliazul, cuando llegaron, la maga abrió la puerta y dejo que Hiroshi entrara primero.

— E-Estoy en la habitación de Juvia-sama. — nunca creyó estar en los aposentos de aquella chica a quien idolatraba con locura. — Si estoy soñando, que alguien me pellizque. — sintió una pequeña punzada en su brazo. — ¡Auch!

— Juvia lo siente, pero fue divertido. — la maga elemental dio una pequeña risita al ver la reacción infantil de su acompañante. — Bien, creo que es mejor que Juvia vaya un rato al gremio para avisar que ha regresado, Shurinosuke-sama debe esperar aquí hasta que Juvia regrese.

— Te extrañaré Juvia-sama.

— Descuida, sólo será un pequeño rato y por favor si escuchas un ruido que provenga de afuera, escóndete o no hagas ruido, Juvia dejará la puerta cerrada con llave para que tengas tiempo de esconderte en caso de que sea Erza-san.

— Entendido y anotado.

— Nos veremos más tarde, puedes descansar en la cama de Juvia si quieres. — la peliazul cerró la puerta y le agregó el seguro rápidamente.

— ¿J-Juvia? — esa voz era precisamente la que Juvia no quería escuchar en este momento.

— H-Hola Erza-san.

— Has regresado. — la pelirroja se acerco rápidamente para darle un pequeño abrazo a la chica. — Por favor perdona a Gray, ya sabes que es un idiota sin tacto.

— ¿Eh?

— Sé que la verdadera razón por la cual tomaste una misión fue para alejarte de Gray y tratar de calmarte por todas las cosas que te había dicho hace unos días. — a Erza le preocupaba mucho el estado emocional de Juvia, ya que sabía que su amiga peliazul era muy sensible y no merecía ser lastimada de esa manera.

— Juvia se pregunta como es que aciertas en todo Erza-san.

— Eres una valiosa amiga para mí, me has ayudado en mucho, especialmente en nuestra batalla contra Jellal.

— Juvia está agradecida con Erza-san por haberla apoyado con estos asuntos que son absurdos.

— No son absurdos Juvia, tú no tienes la culpa de amar a Gray, nadie tiene la culpa de amar a una persona. — Titania la tomó de los hombros suavemente. — Recuerda, Gray es un Tsundere, estoy seguro que él siente algo por ti, pero aun no está en condiciones para decírtelo y si te dijo esas cosas hirientes, quizás lo hizo porque estaba en un momento de debilidad.

— ¿Momento de debilidad?

— Sí, recuerda todo lo que ha pasado Gray, la pérdida de su pueblo, su familia, Ur, Ultear y Silver. — la Scarlet le hizo recordar todo el sufrimiento que pasó Gray a lo largo de su corta vida. — Yo pienso que realmente no quiere corresponder a tus sentimientos por el simple hecho de que tenga miedo.

— ¿Gray-sama sintiendo miedo?

— Miedo de perderte también.

Juvia permaneció callada por todo lo que estaba diciendo Erza Scarlet, realmente estaba impresionada por la gran sabiduría que poseía la pelirroja.

— Gracias Erza-san.

— No debes agradecérmelo, para eso están las amigas.

— Erza-san, Juvia ira al gremio a avisarle a todos que está de vuelta.

— Oh yo también voy, ya estuve mucho tiempo en mi habitación. — ambas comenzaron a caminar rumbo a la salida.

— ¿Eh? ¿Dese cuando está Erza-san aquí?

— Desde hace unas horas ¿por qué?

— N-No, por nada.

Erza y Juvia salieron de Fairy Hills para dirigirse al gremio.

Shurinosuke estaba recargado en la puerta de la habitación, mostrándose algo serio y preocupado, ya no sentía la presencia de las chicas y respiró aliviado.

Pero parecía que había escuchado toda la conversación de ellas dos. — ¿Juvia-sama enamorada? ¿Gray? Ese nombre me suena ¿él es compañero de Juvia-sama?

No se sorprendía mucho al no recordar el nombre de Gray, a fin de cuentas sólo veía el Daimatou Enbu cuando Juvia participaba en el.


Continuará…

Próximo Capitulo # 5: "Sospechas".