"From the Very First Day" FAN-FIC
Holis (Hilos para Sammy) Que tal su semana? La mía bien y espero que la suya igual, bueno en este capítulo descubrirán quien fue la maldita que maldijo a Marshall, el personaje tiene el nombre de mi mejor amiga, Samanta pero no tienen nada que ver (además de que ambas son malvadas).
Bueno, sin mas preámbulos les dejo el cuarto capítulo...
Hora de Aventura y sus personajes NO me pertenecen, ya sabes a quien le pertenecen y si no saben... ¡GOOGLE IT!
•CAPÍTULO 4•
- Hay algunas cosas de ti que ni siquiera tú conoces- Marceline se propuso salir de aquel lugar pero algo se lo impidió- Tienes que saberlo, sígueme- y comenzó a flotar.
Marshall se quedo pensando, no comprendió pero cuando cayó en cuenta que su hermana se estaba alejando, opto por seguirla.
Después de unos segundos siguiendo a Marceline, ambos llegaron a una montaña, en ella había un río pequeño que nacía allí, había un gran árbol que daba sombra en toda la montaña. El pasto estaba lleno con pequeñas florecillas lilas que formaban una gran alfombra de flores.
-Aquí vengó cuando quiero pensar- Marceline se sentó en el tapete lila y se apoyó en el gran y viejo árbol.
Marshall se encontraba confundido, ¿Qué hacían allí? ¿Qué le diría su hermana?. Él se sentó a un lado de su hermana recargandose en el árbol al igual que Marcy. -Marshall tú tienes una maldición, no puedes enamórate de humanos y que te correspondan... y es en parte mi culpa- Marceline guardo silencio por unos segundos, Marshall ahora estaba más confundido que nunca.- Verás-
*Flashback*
Una mujer embarazada se encontraba corriendo, siguiendo un rastro de cenizas. Las personas la veían pasar, se extrañaban pero no la paraban o decían palabra alguna.
La mujer llego a una casucha en las orillas de la aldea y entro:
-Valla, mira que me ha traído el viento.- una bruja se apareció de entré las sombras y giro repetidas veces alrededor de la mujer, desprendiendo cenizas de su largo vestido negro cada vez que se movía.
-Dame a Marceline, Samanta- la mujer embarazada era la madre de Marceline, futura madre de Marshall.
La bruja llamada Samanta comenzó a reír malévolamente -Querida, me temo que eso no es posible- dijo al mismo tiempo que se paraba en frente de la madre de Marceline.
-¿Qué quieres esta vez, Samanta?- aquella mujer ocultaba perfectamente su miedo, pero si tenía miedo, miedo de jamás ver a Marcy otra vez.
-Esta vez no es tan fácil, Shelvey- dijo la bruja mientras volvía a girar alrededor de Shelvey- quiero que ese engendro que llevas dentro, se comprometa conmigo al nacer- Samanta volvió a parar frente a Shelvey mirándola a los ojos esperando su respuesta.
Después de minutos pensando, Shelvey asintió. La bruja chasqueo sus dedos y al instante apareció Marceline, sana y salva. La pequeña Marcy corrió hacia su mama al verla y la abrazo fuertemente.
*Fin del Flashback*
-No entiendo, eso que tiene que ver con que me enamore de Fionna- el vampiro estaba extremadamente confundido, no entendía que tenía que ver una cosa con la otra.
-Cállate- la vampiresa golpeo a su hermano en la cabeza fuertemente- aún no término- su hermano asintió, callándose para que ella pudiera terminar su historia.
*Continuación del Flashback*
Años más tarde, el pequeño Marshall ya había nacido y tenía un año de nacido.
Cierto día, Shelvey se encontraba en la cocina, estaba tranquila pero de pronto una niebla negra se coló por debajo de la puerta y de esa niebla salió Samanta, la bruja de las sombras.
-Shelvey, que linda estas. Oye, según mi calendario, tu hijo ya tiene un año y esa es edad suficiente para que nos comprometamos (N. de la A.: les recuerdo que están en la "Edad Media" y en ese entonces se comprometían desde pequeños)- Samantase veía exactamente igual que hace un año, ella tenía la cualidad de que, a pesar de los años, ella no envejece.
-Samanta, temo que mi hijo no puede comprometerse contigo, el es pequeño pero eso no impide que este enamorado de Carol, la vecina. -Shelvey sonaba tranquila, ella había planeado todo desde hace un año, cuando recupero a Marceline.
Samanta no supo qué hacer o decir, su enojo era notorio, ella quería estar dentro de la familia Abadeer y ahora esto. –Que no se te olvide esto, Shelvey, maldigo a tu estúpido hijo para que jamás, y lo digo enserio, jamás se enamore de otra humana y que esta le corresponda. Si algo llegara a suceder entre Marshall y una humana, la guerra más terrible entre vampiros y brujas se desatara- Samanta, terminando de maldecir al hijo de Shelvey, ajito su capa y salió de aquel lugar.
Shelvey se preocupo, no había tomado en cuenta que Samanta podía maldecir.
*Fin del Flashback*
-Wow- Marshall decía pocas palabras, estaba sumamente concentrado en sus pensamientos- entonces por eso le presentaste a Finn- se podía encontrar cierta tristeza en la voz del vampiro. Su hermana había terminado de narrar y por lo tanto se encontraba callada esperando la reacción de su hermano. – Si algún día veo a Samanta, me las va a pagar, pero…- Marshall paro de hablar por unos segundos, Marceline se extraño porque su hermano no había terminado su oración- pero no dejare que esto nos separe a Fionna y a mí, yo luchare por ella, Marceline y no dejare que esa estúpida maldición, esa estúpida Samanta y esa estúpida guerra impida nuestro amor- Marshall hablo con mucha seguridad, decidido de lo que iba a hacer, tanto que llego a asustar un poco a su hermana.
Terminando de hablar, Marshall se paro y se alejo flotando en dirección hacia el Dulce Reino para encontrar a Fionna y confesarle sus sentimientos.
Marceline por su parte se quedo atónita por las decisiones de su hermano, cuando reacciono, saco de su bolsa un espejo de mano, el cual abrió y se encontró con la imagen de la bruja Samanta:
-Samanta, tenemos un problema- dijo Marceline dirigiéndose hacia la imagen se la bruja que se proyectaba en el espejo mágico.
Chan, chan, channnnnn se que los deje con muchas dudas como ¿Por que Marceline le habla a Samanta? Pero todo se sabrá a su tiempo.
Bueno, ese fue el cuarto capitulo espero que les haya gustado. Dejen sus reviews.
