El Misterio de los Ojos de Albus Potter
Él era diferente a todo lo que hubiera conocido, cuando estoy junto a él los colores parecen más nítidos y las formas más firmes, estando con él todo es real y todo esta al alcance de mis manos porque Albus Potter personifica todo aquello que siempre soñé tener, él fue literalmente lo primero que vi al entrar en el mundo de la magia.
La primera vez que lo vi, yo tenía once años y estaba en la estación de King Cross junto a mis padres y mis hermanas todavía demasiado asombrados por la carta que había llegado hacia unos meses a la casa, yo Aria Miles una bruja, no me lo creía y recuerdo estar muerta de miedo cuando corrí hacia esa pared que parecía sólida, cerré los ojos y seguí adelante pero choque con algo mucho menos duro que una pared, me disculpe clavando mis ojos en la mirada verde esmeralda que cayó sobre mi provocándome un escalofrío
En ese momento yo no sabía nada de la historia de la magia, no tenía ni idea de cuál era el nombre del chico de cabello oscuro y revuelto que tenía una corbata verde y plata atada alrededor de su cabeza
¿de primer año? – pregunto sin dejar de escrutarme con esos ojos que no parecían de verdad. Estaba nerviosa pero para mí fortuna siempre supe cómo controlar mis nervios
Si ¿y tú?
Slytherin, tercer año – dijo extendiendo su mano para estrechar la mía, esa fue la primera vez que vi la famosa sonrisa de los hermanos Potter
¡eh, Albus! ¿vienes o qué? – gritaron a sus espaldas, él se despidió de mí con un hasta luego que duro muchísimo tiempo
Esa fue la primera y la última conversación que tuve durante mis años de colegio con Albus Potter, aunque el de algún modo supo mi nombre porque en los pasillos o en el gran comedor cuando nuestros caminos se cruzaban él me saludaba y así poco a poco todo el clan Weasley-Potter-Longbottom-Lovegood se sumaron a ese saludo, unos porque de verdad eran mis amigos, otros porque era la mejor amiga de Alice, allí supe lo que ser cercana a esa familia atrae. Amistad sincera
Albus Potter era muchas cosas, de unas me di cuenta yo sola, otras me las contaba Alice o la misma Lilly Potter.
Esta no es una historia donde me enamore perdidamente desde el primer momento, en realidad me era indiferente o tanto como un chico guapo lo puede ser. Esos ojos verdes hipnotizan y no solo yo lo sé, el 90% de la población femenina de Hogwarts de esa época lo sabia
Albus Potter podía ser tan carismático y fanfarrón como James o tan tímido y educado como Lilly, depende que beneficio obtenga, por eso fue un Slytherin, ese dinamismo me enamoro
Por razones del destino no volví a ver a Albus luego de su graduación aunque sabía que se había convertido en un famoso jugador de quidditch. Yo por mi parte soy diseñadora de modas y trabajaba junto a Madame Malkime en el callejón Diagon, allí fue donde volví a verlo. Cerré el local y me dirigía al caldero chorreante cuando alguien salido de la nada choco contra mí y los dos caímos al suelo, me di un buen golpe en la cabeza por lo que al principio me costó enfocar los orbes verdes esmeraldas que estaban sobre mí
¿te quitas o te quito? – gruñí con el ceño fruncido, estaba cansada y no había tenido un buen día, el sonrió ayudándome a colocarme de pie escrutándome con sus impresionantes ojos verdes como lo había hecho casi 12 años antes
De repente un gran alboroto lleno la calle y Albus Potter me empujo contra la pared de Borgin&Blotts
¡Albus! ¿Qué demonios? – exclame mirándolo a los ojos, primer error, eso sumado a su cercanía me provoco un sonrojo furioso que obviamente el noto
Así que recuerdas mi nombre – murmuro sonriendo, yo rodé los ojos y me fije en el tumulto de chicas que se aglomeraban frente al negocio de los señores Weasley
Todo el mundo recuerda tu nombre – volví los ojos a los suyos y sonreí - ¿Qué quieres apostar? – pregunte señalando a las chicas, era obvio que les estaba huyendo, sus ojos verdes se llenaron de alarma
Creí que los Hufflempuff ayudaban a los necesitados
Los Hufflempuff somos justos y tengo que hacerle justicia a mi cabeza adolorida – estaba dispuesta a gritar, incluso abrí la boca para hacerlo pero antes de lograr articular algún sonido Albus Potter me cayó con un beso, me aprisiono en su cuerpo sujetándome firmemente por las caderas, yo impactada solo observaba sus parpados cerrados hasta que succiono mi labio inferior y todo mi cuerpo me obligo a devolverle el beso con la misma intensidad que el demandaba.
Cuando nos separamos solo mire sus ojos y esa finísima línea dorada que se difuminada en ese fabuloso verde brillante invadió mis sueños esa noche mientras me repetía que no volvería a ver a Albus Potter y se esfumaría en una nube de recuerdos, pero el a la mañana siguiente y la tarde después y todos los días que sucedieron a ese encuentro , con cualquier tontería se aparecía en la tienda, una túnica nueva, remendar una costura, cambiar la túnica que había comprado el día anterior, entre muchas cosas que hizo hasta que me invito a salir.
En ese momento esos hermosos ojos verdes entraron definitivamente a mi vida y mi ordenada y estructurada existencia cambio radicalmente, ahora era la novia de Albus Potter, la cuñada de James Sirius y Lilly Luna Potter, era nuera de Harry y Ginny Potter. Ahora conocía al verdadero Albus Potter, ese que era carismático y fanfarrón y discutía con su hermano cada dos por tres, ese que era tímido y educado y cuidaba de su hermana como si fuera aun una niña, ese que amaba jugar al quidditch con sus primos, que reía por todo, que hacia bromas con Scorpius y leía junto a Rose, ese Albus Potter al que aprendí a amar más que a nada, ese que respondía mis comentarios sarcásticos, que me prestaba atención cuando comenzaba a hablar sobre un libro, ese que recogía las bolas de papel que se acumulaban en el suelo cuando dibujaba mis diseños o que me las lanzaba cuando empezaba a desvariar, ese que me llevaba a la cama cuando me quedaba dormida sobre la mesa, ese que está siempre para mí cuando olvido algo o para sostenerme cuando tropiezo.
Estoy perdidamente enamorada del hombre con hermosos ojos verdes que me espero en el altar cuando me convertí en la Señora Potter, esos ojos verdes que veo al despertar cada mañana. Esos hermosos ojos verdes que llenos de emoción admiran a nuestra primogénita, nuestra pequeña hija que volverá loco a algún chico con el misterio de los ojos verdes que heredó de su padre
Albus Potter no es perfecto pero amo cada una de sus imperfecciones, porque sé que el ama las mías. Siempre estaré para él, así como el estará para mí porque se cuando veo sus hermosos ojos verdes que todo es posible.
