Padre v/s Uchiha
¡Hola a mis queridas lectoras! Aquí Ninfa se reporta con otro capítulo, que es el penúltimo ;) espero que les guste ^^
-blablabla-personajes hablan
-blablabla-personajes piensan
Está demás decir que…Naruto…T.T…snif…no puedo…!!! Así que ustedes ya saben a lo que me refiero T.T…y bueno, esta historia está escrita sin fines de lucro solo por mera entretención y espíritu creativo ;)
Sin más que decir, espero que disfruten mi historia!! :D
Odio.
Eso era lo que me trasmitía aquella mirada jade. Odio del más puro y letal. Si las miradas matasen, ¡Kamy en estos momentos estaría más que aniquilado! Aquello me hizo sonreír. Ja… Anciano de pacotilla…de nada le sirve mirarme así, no se va a deshacer de mí tan fácilmente… ¡menos ahora que soy el esposo de su hija y el padre de su nieta! ¡Ja!
-solo será por hoy…-dijo mi mujer mientras se acercaba hasta su padre y lo miraba suplicante
-no entiendo tebuki…-gruñó el hombre sin quitarme la mirada de encima-… ¿Por qué me tengo que quedar con tu maridito?-claramente ahí había sarcasmo y bastante desprecio
-créeme Haruno a mí tampoco me agrada la idea…-gruñí a pesar de la mirada de advertencia de mi esposa-…pero le prometí a Sakura que cuidaría a Mikoto hoy…
-y creo que es bueno que tanto Sasuke-kun y tu pasen tiempo juntos…
-estás loca…-dijimos al unísono para luego fulminarnos con la mirada
Sakura suspiró largamente-…por favor no me hagan esto más difícil…solo será un día nada más, se lo prometo…
De eso estaba claro; se lo había dejado más que advertido… ¡por mucho que me rogase, me sedujese, me golpease, incluso me matase… yo no volvería a quedarme con su padre jamás! ¡Solo porque di mi palabra y solo POR ELLA es que estoy aquí hoy a punto de sufrir la peor de las torturas! No por otra cosa…y eso no se volvería a repetir jamás… ¡jamás!
-les aseguro que estaré aquí antes de la cena…-continuó suplicante tomando las manos de su padre
Vi como Masato la miraba con atención. Hizo una mueca de desagrado mientras que yo rodaba los ojos… ahí iba otra vez con esos ojos de cordero a medio morir… ¡¿Por qué siempre tenía que hacer eso para convencernos?!
-de acuerdo…
Arquee una ceja al escuchar su afirmativa para luego gruñir con fuerza importándome un soberano comido que escuchasen… ¡genial! ¡Pasaría el día con mi queridísimo suegro!-nótese el sarcasmo por favor…
-¡Otoo-san te amo!-la escuché chillar mientras lo agarraba por el cuello feliz
Mi suegro en cuestión me miró burlón a lo que yo bufé. Si quería darme celos pues… ¡lo había hecho el muy desgraciado! Cerré los ojos intentando desentenderme de la situación mostrándome indiferente, no le iba a dar en el gusto de verme molesto.
-Sasuke-kun…-me llamó tiernamente Sakura mientras se colocaba enfrente sentándose en la mesa de te-… ¿me prometes que harás un esfuerzo por llevarte bien con Otoo-san?
Miré a Masato el cual me observaba con odio-…sí…-gruñí no muy convencido-… lo intentaré…
La vi sonreír feliz y eso logró quitarme de cierta manera el mal humor. Me dio un tierno beso en los labios para luego tomar sus cosas y acercarse hasta la puerta ante nuestras atentas miradas.
-ya saben en donde esta todo lo necesario ¿verdad?…-dijo colocándose el abrigo a lo que nosotros asentimos-…cualquier cosa pueden llamarme al hospital y vendré de inmediato…-aquello fue más para mí que para Masato por lo que se lo agradecí mentalmente-…procuren no matarse…-musitó entre en serio y en broma con una sonrisa forzada-…los amo ¡pórtense bien!
Salió dejándonos solos al fin. Yo no pude evitar suspirar, y es que la tortura que me esperaba era demasiada. Me crucé de brazos para luego centrarme en mi querido suegro que no hacía más que mutilarme con sus jades… ¡insisto eso es inútil, no se va a deshacer de mi!
-bien Uchiha dejaremos algunas cosas claras…-dijo de pronto a lo que yo hice una mueca de desagrado
Y aquí comienza mi tortura señoras y señores…
-¿Qué cosas?
-yo me encargaré de jugar, alimentar y dormir a Mikoto-chan… -hice una clara mueca de desacuerdo- … tu le cambiarás los pañales y calentarás su mamila…
¡Es todo! ¡El muy desgraciado acaba de cruzar el límite! ¡Sakura no llevaba fuera ni dos minutos y el muy hijo de-su madre-…me estaba dando órdenes! Pues está muy, MUY equivocado si piensa que me voy a dejar adrementar… ¡No señor! ¡A mí, a Sasuke Uchiha NADIE-a excepción de Tsunade y Sakura-para mi pesar- me da órdenes!
-no…-dije altanero inclinándome un poco y sonriendo de manera prepotente-…no me apetece seguir tu plan…
-¿y a mí que me importa?
Gruñí ante su postura altanera ¿Quién se creía para actuar así en MI casa?-…pues debería importarte Haruno…al fin de cuentas soy el padre de Mikoto y…-sonreír de manera triunfal al ver su rostro lleno de fastidio-…el marido de su tebuki…
Masato nuevamente me fulminó con la mirada. De cierta manera agradecía que Sakura lo haya despojado de sus armas, pues estaba claro de una cosa…si en esos momentos hubiese tenido algo en sus manos, me lo arroja sin piedad y algo me decía…que no hubiese fallado.
-puede ser, puede ser…pero mi tebuki nos pidió a AMBOS…-recalcó lo ultimo-…que cuidásemos de mi nieta, por lo que creo que es mejor que nos dividamos las tareas…
-totalmente de acuerdo…
-entonces ¿Por qué no aceptas lo que te prepuse en un principio y dejas de joder…?
-porque las tareas que me dejaste son un asco…
Me sonrió burlón mientras se cruzaba de brazos y alzaba la barbilla con autosuficiencia-… ¿no que eras el padre? ¡Pues bien! ¡Las tareas que te impuse…-cuidado, palabra Tabú Masato, ojo en quien la estás utilizando, porque no me hago responsable de tu funeral-…son las que el P-A-D-R-E debe hacer!
Realmente esto me está colmando la poca paciencia que me queda. Podía sentir claramente como una vena palpitante se centraba en mí sien y un tic se alojaba en mi ojo derecho. ¡Este hombre me saca de mis casillas en un abrir y cerrar de ojos! ¡De verdad que jamás había tenido tantas ganas de fusilar a alguien!
-…además…-prosiguió con un tono más afable que me extrañó-… tú tienes la fortuna de tener a mi nieta todos los días… ¡yo también quiero disfrutar de ella! ¡Recordar viejos tiempos!
Permanecí en silencio ante su confesión…jamás me hubiese imaginado que un hombre como él me estuviese diciendo a MI, a su peor "enemigo" algo como aquello. Suspiré…quizás solo esta vez pueda…
No esperen… no es que conozca a este tipejo desde ayer…no… ¡¡el muy desgraciado intenta engañarme!! Y yo el idiota casi caigo…hmp, pues ahora le quedará claro que con un Uchiha no se juega.
Centré mi mirada en él y sonreí de medio lado a lo arqueó una ceja. Pude notar el brillo de malicia en sus ojos y la cierta aprensión al verse descubierto.
-lo entiendo…-musite tratando de fingir condescendencia, aunque en realidad quería estrangularlo… ¡Kamy ni el dobe me producía esta exasperación y esta necesidad casi enajenada de sangre!-… pero creo que es justo que ambos compartamos con ella… al fin de cuentas Sakura nos dejo a cargo a los dos…
Masato hizo una mueca ante mis palabras. Tenía claro que el muy maldito pensaba que acataría sus órdenes, pues se equivocó. Lo vi acomodarse en el sillón cruzándose de brazos y centrando su mirada en un punto fijo de la mesa de té. Una vena sobresalía de su frente al igual que su labio superior temblaba quizás por la ira contenida…
-bien Uchiha: 1 Masato: 0…-pensé triunfal
-bien, estas en lo cierto…-dijo de pronto desconcertándome-…entonces compartiremos las labores ¿te parece bien?-me dijo esbozando una sonrisa bastante extraña
-No, no me parece bien porque no me fio de ti…-pensé aprensivo
Estaba seguro que cuando me viese con la guardia baja…Sakura quedaría viuda. Cerré los ojos mientras mis labios hacían una mueca; tenía que darle una respuesta que también me conviniese. Tenía dos opciones…
La primera: decirle que sí que nos dividiéramos las labores y acatar con lo que me encomendó…-descartada de inmediato
Y la segunda: decirle que no y sacarlo a patadas de MI casa…-admito que esa opción fue tentadora, pero la paliza que recibiría por parte de mi amada mujer no me la iba a quitar nadie…
Gruñí. Esto de ser padre y tener que compartir con tu suegrito no es nada bueno… ¡Tu paz mental se pone en riesgo, al igual que tu integridad física!
-¿y bien Uchiha? ¿Tanto te cuesta formular una respuesta?
Sarcasmo + Veneno=Masato Haruno. Reí por lo bajo ante aquel pensamiento, ¡bah! Como si me afectase lo que este anciano me dijese.
-realmente eres un bruto…
-y tú un idiota…
-hebi…
-desgraciado…
-traidor…
-viejo impotente…
-¡ey! ¡Que tu también vas para allá!-chilló apuntándome de manera acusadora recordándome brevemente a su hija. Vaya que esos dos si se parecen, más de lo que me gustaría admitir.
Iba a refutar aquello pero el llanto de Mikoto por el receptor de radio que Sakura había dejado previamente sobre la mesa captó nuestra atención de lleno. No tardé en incorporarme al mismo tiempo que Masato. Nos desafiamos con la mirada mientras nos dirigíamos a la habitación que correspondía a mi hija.
Salimos de la sala para luego comenzar a subir las escaleras. Primero él iba detrás, pero se adelantó un par de escalones. Al verme relegado lo imité quedando nuevamente encabezando la marcha, pero era obvio que mí amado suegro no se quedaría tranquilo; comenzamos una breve lucha pues las escaleras se nos terminaron para dirigirnos hombro con hombro por el pasillo hasta el rosado cuarto que estaba a dos puertas más adelante.
Cuando llegamos, ambos extendimos la mano para girar el pomo deteniéndonos a breves milímetros. Nuestras miradas se encontraron para comenzar otra guerra con kunai y cualquier arma punzante- imaginarias obviamente- que pudiese existir y así a lo menos mutilar a nuestro contrincante.
El llanto de Mikoto se hizo más fuerte y demandante por lo que me apresuré a abrir a pesar de que Masato intentó adelantarse. Hice el ademan de ingresar pero no pude evitar que el anciano me empujase e ingresara al cuarto primero. Gruñí mil blasfemias por lo bajo y me encaminé hasta la cuna en donde ya se encontraba mi suegro sacando a mi hija que no dejaba de llorar.
-¿Qué pasa akachan?-dijo mientras la elevaba un poco y acercaba la nariz para oler su pañal-… ¡oh ya veo! ¡Alguien se hizo ¿verdad?!
Rodé los ojos ante la pregunta…sí, como si le fuese a responder. Pero en fin, comencé a recorrer el cuarto centrándome en el cambiador de color rosa y blanco con motivos florales que reposaba en el extremo de la amplia habitación.
-muy bien Uchiha has tu trabajo…
Bufé-… ¿Por qué mejor no lo haces tú?
-porque TU eres el PAPÁ…yo simplemente soy el abuelo…
-¡oh claro! Olvidé que los ancianos son inútiles…
Hizo una mueca de desagrado que me hizo esbozar una sonrisa triunfal-…Uchiha: 2 Masato: 0…
-ajá, bien ¿quieres que lo haga? ¡Pues lo haré! No soy yo el que deberá darle cuentas a mi hija cuando regrese del trabajo…-sentenció con una sonrisa burlona
-mierda…-mascullé
Si era así Sakura obviamente iba a matarme…o peor aún… ¡no iba a dejar que la tocase quizás por cuánto tiempo! ¡Y eso era una verdadera tortura!
-Uchiha: 2 Masato: 1…-pensé frustrado mientras suspiraba largamente-…bien de acuerdo, yo me encargaré…-musité para dirigirme al pequeño baño que se conectaba con el cuarto para lavarme las manos
Masato me observaba con atención asintiendo de manera afirmativa, como si estuviese aprobando mi conducta. Rodé los ojos, eso era imposible…
Cuando terminé, tomé a Mikoto en brazos para dirigirme hasta el cambiador. Miré si este poseía todo lo que necesitaba; pañales limpios…sí; toallas húmedas…sí; cremas…sí; cubre pañales…sí; el bote de basura…sí; ropa limpia…sí. ¡Bien! Todo estaba en su lugar, tal cual Sakura lo había dejado antes de marcharse…
La deposité con cuidado en la mesa y aspiré aire profundamente. Había hecho aquellos dos veces a lo menos y realmente mi estomago me rogaba que evitase esa tortura. Hice una mueca… ¡Kamy realmente me odias!
Escuché un disimulada risa tras mi espalda que me hizo hervir la sangre… ¡ese desgraciado se estaba burlando de mi! ¡Pues no lo iba a permitir! ¡Aunque eso significase sentir el olor de aquel pañal pútrido que estaba a solo segundos de quitar!
Tragué con dificultad mientras le sacaba el enterito de color rosa pálido, dejándola sola en pañales. Mikoto cesó brevemente su llanto para luego mirar el móvil que hice funcionar para que se distrajese. Me armé de valor y le quité el pañal encontrándome con lo que temía. Haciendo acopio de todas mis fuerzas para no vomitar se lo quité y lo boté inmediatamente en el basurero que se encontraba al lado.
-muy bien Uchiha, muy bien ¿ahora que sigue?
No le respondí. Lo que siempre me resonaba en la mente es que no podía distraerme… Mikoto era bastante inquieta por lo que un descuido me podría costar caro. Suspiré mientras retomaba mi tarea. Saqué una de las toallas húmedas y comencé a limpiarla con cuidado, manteniendo mi rostro totalmente frío, sin mostrar algún indicio de que estaba al borde del vomito… ¡realmente no sé como Sakura puede hacer esto todos los días! Y peor aún… ¡Unas diez veces! ¡Eso era demasiado!
Cuando terminé no pude evitar suspirar aliviado. Ya había hecho la parte desagradable. Tomé la crema y comencé a untarla provocando una leve risilla en ella a lo que yo no pude evitar sonreír.
-con que te gusta que te cambien el pañal… ¿eh?-susurré a lo que ella volvió a reír-…si ya veo…
Masato se posó a mi lado arqueando una ceja-… ¿y el talco?
Lo miré de soslayo-…Sakura no le echa talco…-alzó ambas cejas ante mi respuesta-…dice que es peligroso, que puede inhalar los polvos…
-¡oh vamos pero Mikoto-chan quiere talco! ¿O no akachan?
Mi hija se llevó una mano hasta la boca y rió divertida al ver las morisquetas que su abuelo realizaba. Rodé los ojos mientras sacaba un pañal limpio y se lo colocaba con cuidado.
-insisto que deberías usar talco…
-ya te dije que no, no voy a arriesgarme…-gruñí
-¡pero si yo le eché talco a Sakura un montón de veces y no le ocurrió nada!
-poco me importa…-contesté tratando de sonar calmo, CREO que lo logré-…ahora sostenla mientras me voy a lavar las manos para terminar de cambiarla…
-bien…-masculló cargándola en brazos
Me encaminé hasta el lavabo soltando un suspiro cansado; al menos terminé la peor parte y quizás tuviera que repetir el patrón en unas dos horas más...tiempo suficiente para reponer mi estómago.
Me sequé las manos para luego salir del pequeño baño, ahora había que ver si tenía hambre por lo qu--...
-¡¡ ¿Qué MIERDA HACES MASATO?!!
Salí justo en el instante que el idiota le sacaba el pañal a Mikoto y estaba a solo unos cuantos segundos de bañarla en talco. El se encogió de hombros ignorándome casi por completo.
-con el talco se sentirá más fresca…
-¡para eso era la crema!-vociferé acercándome hasta él y arrebatarle el pote de polvos
-¡oh vamos esto es completamente seguro, por algo lo utilizan los bebes!
-¡pero para los pies, idiota!
-¡Uchiha yo tengo experiencia en esto, así que no te metas!-insistió quitándome el talco
-¡¿experiencia?! ¡¡ ¿Llamas experiencia querer ahogar a tu nieta?!!-nuevamente mi mano apresaba el pote
-¡que no pasa nada!
Comenzamos una lucha de quita y jala intentando hacernos cada quien de aquel maldito pote que no hacía otra cosa que esparcir polvos por todos lados. Mikoto se mantenía quieta observándonos con detenimiento-tampoco era que me descuidara demasiado, si algo le llegase a pasar moriría, y no precisamente en manos de Sakura-de vez en cuando soltaba risas e intentaba capturar el blanquecino polvillo que caía como nieve por los alrededores. Pero pareció aburrirse pronto, pues comenzó a moverse de un lado a otro tratando de incorporarse. Ante aquello me limité a dejar de forcejear con mi suegro e ir inmediatamente a impedir que se cayera del cambiador- realmente esta pequeña se parece más a Sakura que a mí ¡no se queda quieta ni por un instante!- ignorando completamente lo que ocurrió en esos momentos.
-vaya eso estuvo cerca…-susurré aliviado
Sentí como Masato comenzaba a toser con desesperación por lo que me vi obligado a voltear. No pude evitar esbozar una sonrisa burlona al verlo cubierto de talco, escupiendo y tosiendo lo que había ingresado a su boca y en sus intentos por sacárselo de los pulmones, dándose fuertes golpes en el pecho.
-¿no que el talco era seguro?
Me fulminó con la mirada para dirigirse hasta el baño dando verdaderas zancadas y cerrar la puerta de un portazo. Mikoto hizo un puchero ante aquello por lo que me apresuré a distraerla y evitar que comenzase a llorar. Inmediatamente el pre llanto se transformó en una potente risa que me hizo…-ejem, babear-…sonreír.
Miré los jades de mi pequeña que me escudriñaban con curiosidad a lo que reí por lo bajo-…tu abuelo es un estúpido…-mascullé-… ya te darás cuenta con el tiempo…
Le arreglé el pañal y me dirigí hasta la sala, no deseaba estar cuando mi queridísimo suegro saliese con su cara de "muérete imbécil", deseaba evitar futuras masacres…aunque no podía dejar de pensar en un pequeño detalle… Uchiha: 3 Masato: 1… ¡oh si! ¡Ese anciano estaba perdiendo ante mí!
Coloqué a Mikoto en el moisés que se encontraba en la sala. Sus ojitos comenzaron a cerrarse con lentitud por lo que me tranquilicé…al menos se quedaría quieta por algunas horas. Esperé hasta que se durmió-lo cual no tardó mucho-para luego dejarme caer en uno de los sillones y encender el televisor. Pasé los canales sin mucho interés hasta que unos pasos provenientes de la escalera captaron mi atención. Ladeé el rostro en dirección a la entrada de la sala sonriendo, sobre todo al notar la cara de fastidio de Haruno…admito que me lo estaba pasando en grande y que hubiese dado cualquier cosa por tener una foto de aquel momento.
-bien Uchiha tu ganas…-gruñó mientras se sentaba enfrente desprendiendo un poco de polvo blanco de sus ropas al momento de hacerlo-…el talco no es seguro…
-ya te lo dije…
Nos quedamos en silencio mirando la televisión. Tomé el control y cambié de canal una y otra vez, dándole la vuelta quizás unas siete veces a los doscientos canales que JUSTO en esos momentos, no tenían nada interesante.
-¿Quieres simplemente dejarlo en uno? ¡Me estas mareando!
Gruñí-…no hay nada que me interese…
-quizás a ti no pero a mí sí…
-me vale un rábano…
No sé en qué momento Masato se levantó de sus sitio y me arrebató el control, solo sé que pasó. Arqueé una ceja claramente molesto ante su actitud pero no dije nada… ¡bah! Era mejor que él pusiera algo que ver en vez de ejercitar mi pulgar en vano.
Lo dejó en un canal de pesca… ¿pesca? ¡¡ ¿Han visto un canal de pesca alguna vez?!! ¡Es lo más aburrido, tedioso y lastimero que puede existir! ¡Digo ¿Quién puede estar en un barco en la mitad de un lago, con una caña de pescar, estático dos horas y más para recién lograr pescar UN solo pez?! ¡¡Es más fácil hacerlos saltar y clavarles una kunai!! Simple, sencillo y sobre todo… ¡no era aburrido!
"la pesca es relajante…ayuda al hombre entrar en contacto consigo mismo, pues la concentración y la paciencia son lo…"
Bla-bla-bla-bla, puras palabrerías baratas. Rodé los ojos para luego mirar a mi suegro que estaba concentrado en el programa. De vez en cuando asentía e imitaba algunos movimientos, olvidándose por completo de mi presencia. Bueno, eso estaba bastante bien…así no iba a joderme la psiquis por el resto del día.
Fue entonces que Mikoto comenzó a llorar. Me incorporé al instante seguido nuevamente por Masato. Esta vez fui yo quien la cargó. Fijé mi atención en el reloj que marcaba las dos en punto… ¿recién? ¡Si tan solo hace dos Horas Sakura se fue a trabajar! ¡Mierda, este día iba a ser eterno!
Estuvimos ambos tratando de calmar su llanto y distraerla. En esos momentos esquivé varios puñetazos, juguetes, patadas y más juguetes que se dirigían a diferentes partes de mi anatomía. Si el imbécil cree que me voy a dejar golpear solo por mero gusto, está equivocado. Aquello duró bastante tiempo, hasta que finalmente se rindió. Con paso seguro se encaminó hasta la cocina dejándome en paz algunos segundos en los que aproveché de exhalar e inhalar para intentar calmar mis instintos homicidas. Ya estaba al borde no responder por mis acciones…y ya tenía una víctima en mente.
-según mi tebuki…-habló de pronto Haruno sacándome de mis cavilaciones. Dirigí mi atención hacia él, pero este estaba más ocupado leyendo una hoja-…a esta hora hay que darle de comer…
-hmp…
Nos encaminamos hasta la cocina. Una vez ahí, mi suegro me quitó a mi hija para luego sentarse en el desayunador. Se hizo el desentendido a mi mirada fulminante y maquiavélica, por lo que no insistí…si quería que este día terminase sin que hubiese sangre derramada, pues…tendría que quedarme callado.
Saqué una pequeña olla y puse a hervir el agua. Luego me dirigí hasta el refrigerador en donde había un pote de leche. Lo vertí en la mamila para finalmente colocarla dentro de la olla y esperar a que se calentara lo suficiente.
-mi akachan recién tiene tres meses… ¿no le estarás dando leche corriente verdad?
Rodé los ojos-…no Haruno, es leche materna…
-¡oh perfecto! Porque no me gustaría que por TU culpa Mikoto-chan se enfermara…
Sonreí de manera maliciosa-…y lo dice quien casi la ahoga con talco…Uchiha: 4 Masato: 1
-eso mi tebuki no lo sabe…-rió por lo bajo, obligándome a voltear-… ¿Qué? ¿Pretendes que asuma la responsabilidad, cuando fuiste TU quien le cambió los pañales?
-¡eres un…!
Me sonrió maliciosamente…el muy desgraciado sabe que Sakura no dudaría ni un segundo de su palabra. ¡Mierda…! Eso nos deja en Uchiha: 4 Masato: 2…pero no importa…no importa porque aún llevo la delantera.
-por cierto Uchiha, la mamila debe estar lista…
Me giré para verificar sus palabras. Vertí un poco de leche en mi muñeca y negué con levedad-… no, aún le falta un poco…
Se levantó de sopetón y me entregó a Mikoto-…déjame ver…
-ya te dije que aún le falta…
Me ignoró. Vertió un poco de leche sobre su muñeca y luego ante mi mirada atónita se la llevó a la boca. La saboreó un rato y asintió casi al instante.
-está perfecta para ella…-me dijo arrebatándome a mi hija y comenzar a darle de comer-… recuerda que ellos no sienten las cosas de la misma manera que nosotros, una temperatura que para un adulto puede ser tibia, para los bebes puede estar hirviendo…
No le presté ni la más mínima atención, en mi mente aún estaba la imagen de él bebiendo la leche de Sakura-…tu…-titubeé al principio
-¿yo qué?-me preguntó mirándome con extrañeza
-tu…probaste esa leche…
Su ceja se arqueó ante mi afirmación-…sí ¿y?-no respondí, aún no lograba salir del shock-… ¡oh vamos como si nunca hubieses probado leche materna! ¿O me equivoco?
Agradecí tener un control perfecto ante mis emociones. En esos momentos hubiera jurado que mi cara se había encendido igual que luz de navidad por la vergüenza… admitirle a tu suegro que sí había tomado leche materna pero no solamente de mi madre era algo que…bueno a ningún padre le gustaría escuchar.
-no…-contesté con frialdad
El entrecerró los ojos e hizo una mueca extraña-… ¡oh aclaro que no me equivoco!...-musitó entre dientes-…menudo pervertido…-siseó al final
Uchiha: 4 Masato: 3…obviamente no iba a contestarle…no podía negar lo que era evidente. Se senté con brusquedad observando como Haruno alimentaba a mi hija y de vez en cuando me fulminaba con la mirada.
Cuando terminó dejó la mamila a un lado y comenzó a dar tenues palmaditas en la espaldita de Mikoto. Suspiré. Estaba aburrido…me levanté de mi sitio y comencé a lavar los trastes sucios ignorando por completo a mi suegro.
-oye Uchiha ¿Cuándo piensas hacer el almuerzo?
Sentí como mi tan conocido tic regresaba a mi ojo y ahora también se apoderaba de mi labio superior derecho. ¡¿Qué acaso el muy desgraciado pensaba que era su criado o qué?!
-yo no cocino…-mentira, si lo hago-…al menos no para ti…
-está bien…-dijo despreocupado-… tampoco me voy a arriesgar a que me envenenes…
-¿entonces qué planeas?
Volteé para encararlo. El simplemente se encogió de hombros-…yo haré la comida…
-no me fio de ti…
-ya…-masculló-…tampoco es que sea un maldito como para envenenarte y dejar desamparada a mi hija y a mi nieta…
-¿a no?
-no…
Nuevamente nuestras miradas se enfrascaron en una batalla en la que como siempre…no había ganador. Suspiré larga y cansadamente, no me quedaba otra que acceder.
-bien, encárgate tu de eso…
Tomé a Mikoto en brazos y me la llevé hasta su cuarto. La acomodé en la cuna y me aseguré que el radio estuviera bien posicionado. Una vez hecho, me quedé contemplando un rato el níveo rostro de mi hija. Dormía de manera apacible y confiada…realmente envidiaba eso. Cuando se es ninja, aquellos privilegios se acaban…siempre alerta, siempre a la defensiva, siempre pendiente a cualquier cosa extraña que pudiera ocurrir… sobretodo ahora. Porque tenía dos motivos por los cuales estar más a la defensiva, porque tenía dos motivos por los cuales regresar a casa todos los días, tenía dos motivos que llenaban mi pútrida existencia... Mi esposa y Mi hija.
Son mi orgullo, son mi vida… y ya no me sorprende admitirme algo así…porque insisto, son lo más importante que tengo.
Acaricié el rostro de Mikoto para luego disponerme a salir en silencio. Bajé hasta la cocina en donde un aroma a comida llenaba el lugar por completo. Masato se encontraba sirviendo ya los platos con una sonrisa que…admito me dio bastante desconfianza.
-está servido…-canturreó mirándome con malicia
Instintivamente mis ojos recorrieron cada rincón de la cocina hasta reparar en el basurero. Noté una caja de color rojo que estaba CLARO no se encontraba allí antes de ir al cuarto de Mikoto. Entrecerré los ojos…sea lo que sea, yo no me iba a comer ESO.
Me senté y me crucé de brazos para observar el plato con desconfianza…
-¿Qué pasa?-preguntó simulando inocencia
-nada…-mascullé
Masato sonrió-… ¡oh! Olvidaba el agua…
Se encaminó hasta el refrigerador con paso lento. Aquello me dio más aprensión…mi mente empezó a trabajar a mil por hora descifrando todo con cuidado.
Tenía varias opciones:
Primero: el plato que tenía enfrente no poseía nada, pero con su actitud me quería hacer creer lo contrario y obligarme así a intercambiar platos
Segundo: ambos platos contenían algo, por lo que si llegaba a cambiarlo terminaría cayendo en su trampa de igual manera…
Tercero: ninguno tenía nada y planeaba echar lo que fuese lo que tuviese en el agua…
O Cuarto: simplemente me quiere matar…
Negué. Yo no iba a comer por mucha hambre que tuviese…al fin de cuentas soy un jounnin, puedo resistir días completos sin comer. Miré de soslayo a mi suegro que seguía vertiendo agua en los vasos. Nuevamente me centré en la comida…bien podía poner en práctica una de mis teorías.
Tomé ambos platos levantándolos levemente para dejarlos otra vez en su lugar, simulando que los había intercambiado. Masato regresó casi a los segundos después, como si esperase aquella reacción de mi parte. Me sonrió afable y procedió a comenzar a comer.
Yo me mantuve con la mirada pegada en él, sin perder ninguno de sus movimientos y sin siquiera cruzarme por la cabeza tragar un poco de ESO que tenía enfrente.
-¿no comes?
-no tengo hambre…
El se encogió de hombros y siguió comiendo como si nada. A los breves minutos terminó su plato y suspiró satisfecho. Bien, no había pasado nada…pero no por eso iba a confiarme; los dos somos bastante despiertos y analíticos, por lo que perfectamente pudo predecir mi plan. Lo escuché reír por lo bajo…eso me terminó por dar la razón.
Estaba a punto de preguntarle qué era lo que le causaba tanta risa cuando el timbre resonó en el lugar. Ambos intercambiamos miradas extrañadas hasta que finalmente me levanté para ver de quien se trataba. De paso vislumbré la hora. Eran las cuatro. Bien, solo tres más y todo terminaría.
Abrí sin mayores ánimos para luego soltar un gruñido…lo que me faltaba.
-¡¡teme!!-chilló el dobe mientras ingresaba a la casa
-sí claro dobe pasa…
Se encaminó hasta la sala cargando algo entre sus brazos…algo con pelo amarillo.
-trajiste a Minato…-mascullé
-sí, es que Hinata-chan tenía turno en el hospital y tuve que quedarme con él…
Asentí-…estamos en las mismas…
-jeje si Sakura-chan me lo dijo cuando fui a dejar a Hinata-chan al hospital…
-¿y te dijo que el ogro de su padre también está aquí?
Naruto se echó a reír de buena gana-… ¡Oh vamos teme! Masato-Ojii-chan no es tan malo…
-tú no eres su yerno…
-bien, bien…-dijo al fin colocando a Minato en el moisés-… ¿no te molesta verdad?
-no, pero si quieres podemos dejarlo en la cuna con Mikoto…
-¡¡oh perfecto así se conocerán mejor!!-chilló claramente emocionado
Arqueé una ceja-…ya te dije que te quitaras esa puta idea de tu cabeza hueca… ¡MI hija NO se va a CASAR con TU hijo!
Lo vi cruzarse de brazos mientras cerraba los ojos ofendido-…insisto de que harían una estupenda pareja…
-en tus sueños usuratokanchi…
Tomé al pequeño Uzumaki en brazos y me dirigí hasta el cuarto de mi hija. No me agradaba mucho la idea, pero prefería dejarlos a ambos en la cuna en donde había un radio ya instalado, que bajar a Mikoto que de seguro estaba dormida y tener que volver a posicionar el radio.
-¡oye teme ¿Dónde dijiste que estaba Masato-Ojii-chan?!
-en la cocina…
Ingresé a la habitación con cuidado y sin hacer ruido. Pude escuchar la lenta y pausada respiración de mi hija a lo que sonreí. Me acerqué lentamente y deposité al pequeño que también dormía con tranquilidad. Me quedé un rato contemplándolos…ambos confiados y seguros… sonreí.
De pronto noté que el pequeño Uzumaki-inquieto al igual que el dobe de su padre-se removía un poco dando ligeros manotazos que temí despertaran a Mikoto. Hice el ademán de correrlo pero algo sucedió…
Los ojitos de mi hija se entreabrieron con lentitud. Recorrieron la cuna hasta toparse con el inquieto rubio que no hacía más que manotear como si estuviese luchando con un adversario imaginario. Se mantuvo observándolo por breves segundos hasta que llevó una de sus pequeñas y delicadas manos hasta la mano de Minato y la sujetó con fuerza…en esos momentos él se calmó por completo. Mikoto se relajó a los segundos después y volvió a dormirse con mucha más tranquilidad que antes.
Parpadeé atónito a lo que acababa de acontecer… era extraño ver que un bebé actuara de aquella manera tan…como decirlo… ¿Tan Sakura? Sí, creo que esa es la palabra…acogedora, contenedora, tranquila y apacible…
-quizás el dobe tenga razón…-susurré mirando a la réplica de mi amigo. La única diferencia es que el pequeño Uzumaki terminó heredando los ojos de su madre-…quizás ellos dos si…
Negué fervientemente recordando las palabras de mi mujer. Ellos apenas eran unos bebés. Unos niños que no tienen conciencia de lo que es el amor ni nada de esas cosas…por lo que no iba a preocuparme…al menos hasta que Mikoto cumpliese los doce.
Salí del cuarto cerrando la puerta con cuidado para irme nuevamente en donde de seguro estaba el idiota y el diablo manteniendo alguna estúpida conversación. Iba bajando la escalera cuando me topé de lleno con la imagen del dobe; su rostro cambiaba de color a cada instante mientras que sujetaba su estómago con fiereza. Arqueé una ceja al verlo en eses estado, sobre todo al ver como el sudor recorría sus sienes como si de un grifo abierto se tratase.
-¿Qué t---…?
-¡¡BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO!!
Fue lo único que chilló pasando de mí y dirigiéndose hasta el baño. Me costó mucho asimilar la situación hasta que por fin algo golpeó mi mente. Hice una mueca… ¿laxante? ¿Ese era el maravilloso y macabro plan de Haruno? ¡¡ ¿Darme un laxante?!!
Me dirigí a la cocina dando verdaderas zancadas. Masato estaba de brazos cruzados con una clara mueca de irritación mirando el plato y el vaso que se suponía yo debía haber tomado y comido. Sonreír triunfal.
-pensé que era más inteligente Masato…mira que darme laxante ¿no tenias una mejor idea…?
-cállate Uchiha…hubiera resultado si Naruto no hubiese intervenido…
-hmp, ni de broma yo ya me había dado cuenta que habías echado algo a mi comida…
-¿seguro a tu comida?-rió por lo bajo a lo que yo arqueé una ceja
Examiné mejor las cosas y fue allí en entre en cuenta. Había un tomate sobre la mesa, mordisqueado. Sentí que uno de mis tics regresaba por lo que gruñí más alto. ¡El muy desgraciado había actuado para que me viese en la obligación de comerme lo único que en verdad me gusta…! Bastante inteligente debo admitir… Uchiha: 4 Masato: 4
Suspiré haciendo acopio de todo mi sentido común, repitiéndome una y otra vez que no lo iba a asesinar… aunque vendería mi alma al mismísimo demonio solo por hacerlo.
-explícame Masato…-el me miró con cara de fastidio-… ¿Por qué eres así?
Mi suegro no pudo evitar mostrar un semblante sorprendido ante mi pregunta. Se repuso a los breves segundos para meditar quizás una posible respuesta ácida…por lo que me preparé para contraatacar. Una sonrisa surcó sus labios de pronto desconcertándome de sobremanera... ¿por qué sonreía de esa forma?
-cuando tenía tu edad…-dijo de pronto mirándome directamente a los ojos-…le hice la misma pregunta a mi suegro…-arqueé una ceja sin entender-… ¿sabes lo que me contestó?-mi silencio fue su respuesta
Se levantó con lentitud para encaminarse hasta donde me encontraba. Sus pasos se detuvieron a solo unos metros de distancia mientras que sus jades me observaban con detenimiento y cierta aprobación…Una de sus pesadas manos viajó hasta mi hombro presionándolo de manera amistosa. Lo miré sin entender, sobre todo porque no dejaba de sonreír de aquella manera tan extraña…como tan cómplice.
-me dijo…-sus palabras se volvieron susurros solo audibles por mí
Me quedé estático en mi lugar mientras que sus pasos se alejaban hasta la sala y me permitía analizar mejor la situación. Sus palabras resonaron una y otra vez en mi mente como eco incesante, haciéndome asimilar algo que yo ya sabía desde el principio. Giré sobre mis talones luego de varios minutos meditabundos y sonreí con levedad…
Al parecer mi suegro no era tan malo después de todo…
-¡ya llegué!
Sonreí a penas su voz llegó a mis oídos. Masato también no pudo evitar imitarme pues había llegado una de las razones de nuestras vidas.
Sakura se apresuró hasta la sala observando todo con detenimiento. Revisando con su vista de águila si había algún destrozo o alguna señal de una batalla frustrada. La vi suspirar aliviada, llevándose instintivamente una mano hacia el pecho.
-me alegra ver que ambos están vivos…-rió acercándose hasta su padre para besar su frente-… gracias Otoo-san…
Masato me miró de manera cómplice a lo que yo simplemente sonreí de manera imperceptible-… descuida tebuki…-dijo levantándose-… no tengo problemas en regresar…
Mi mujer lo miró sin entender. Por su parte mi suegro se inclinó levemente para besar su mejilla y luego revolver sus cabellos.
-bien, iré a casa tu madre debe estar esperándome…
-sí…mándale muchos cariños a Okaa-san…
-así lo haré…-su mirada se posó en mi. Alzó la barbilla con cierta superioridad para luego endurecer sus facciones-… Uchiha…
Lo imité luego de algunos segundos-…Haruno…
Nos enfrascamos en una breve lucha de miradas ante el divertido semblante de mi mujer. Finalmente Masato se marchó y yo logré respirar. Cerré los ojos y apoyé la cabeza en el respaldo del sillón, recordando las palabras de mi suegro.
Unas cálidas manos se posaron en mis mejillas, obligándome a abrir los ojos. Antes de darme cuenta, los labios de Sakura estaban presionando los míos de manera demandante a lo que yo terminé por aceptar gustoso…
Cuando nos separamos por la falta de oxigeno, pudo notar el brillo de culpabilidad en los ojos de mi molestia. Admito que me aproveché de aquello.
-¿fue muy horrible tu día?
Suspiré de manera lastimera-…ni te lo imaginas…-la miré esbozando una sonrisa maliciosa-… realmente deberás recompensarme por esto…
Rió por lo bajo mientras besaba mi mejilla con dulzura-…yo ya te lo había prometido…-con lentitud y arrastrando cada palabra se acercó hasta mi oído provocando que mi piel se erizara levemente al sentir su aliento cálido rozando mi cuello-…¿no? Sa-su-ke-kun…-ante aquel ronroneo mis pocos estribos se fueron al diablo
La sujeté con fuerza acostándola sobre el sillón y posicionándome sobre ella. Enredó sus manos tras mi cuello mientras que mis labios besaban y mordisqueaban el suyo.
En esos momentos me importaba un comino hacerlo en el sillón, por muy incómodo que fuese y al parecer a ella tampoco parecía molestarle. Nuevamente nuestros labios se encontraron provocando que aquella electricidad que su piel, que sus besos me provocaban recorriese mi cuerpo por completo.
Cuando mis manos estaban por quitarle la blusa un sonido nos desconcertó. Nos miramos un tanto confundidos para luego centrarnos en la escalera en donde unos pasos lastimeros se escuchaban, al igual que unas quejas guturales.
Hice una mueca al recordar cierto detalle. Me incorporé con lentitud mientras que una ira me invadía por completo aumentando mis deseos homicidas; Masato me las iba a pagar caras… Sakura me entregó una mirada desconcertada, y cuando estaba por preguntarme…la imagen del dobe se hizo ver.
Mi mujer quedó en verdadero shock al ver el estado tan deplorable en la que Naruto había ingresado. Estaba pálido, con las mejillas como chupadas y con las ojeras bien marcadas.
-m-me m-muero…dattebayo…-dijo en un suspiro algo melodramático
Su cuerpo cayó estrepitosamente por lo que Sakura se apresuró en ir a verle. Suspiré…ese hubiese sido mi destino…
-siempre valoraré tu sacrificio dobe…-pensé solemne mientras me recordaba invitarle un ramen cuando se sintiese mejor
Vi a Sakura examinándolo con cuidado, frunciendo el ceño pues creo que se dio cuenta de lo que provocó que el usuratokanchi terminase en aquel estado tan desconcertante. Inmediatamente clavó sus ojos en mí, interrogándome con fiereza…
-¿Qué demonios pasó mientras no estaba?
La voz de Sakura era de clara indignación a lo que yo simplemente bufé-…muchas cosas Sakura…muchas cosas…
Hello!! :D
Jeje, espero que estén muy bien…
Bueno chicas he aquí otro capi de esta fic…y como ya les dije al principio este el penúltimo…
Porque tengo que poner que fue lo que Masato le dijo a Sasuke…jiji
Ya lo verán, ya lo verán…: P
Bueno chicas, de antemano muchísimas gracias por sus comentarios…
¡Me han hecho muy feliz! Por lo que este capítulo se los dedico con mucho amor y cariño a cada una… :D
Bien, sin más que decir
Se despide atenta y cariñosamente…
__NinfaOscura__
