Cap. 4 Una cita con Sora (la invitación)

Era otro día en clases

-Taichi necesito hablar contigo - dijo un chico rubio de ojos azules.

-Esta bien, ¿qué sobre qué quieres hablar?

En ese momento llega un hombre de no más de 40 años alto de ojos negros haciendo que todos los alumnos tomen asientos y pongan atención a clases.

-Te cuento en el descanso- susurra Yamatto muy quedo para que solo su amigo pudiera escucharlo.

Las clases transcurrieron como siempre Taichi dormido en cada clase poniéndose en ridículo cada vez que el maestro le hacía alguna pregunta y no sabía y todos se reían del chico, Sora contestando correctas todas las preguntas que le hacía el profesor mientras dos miradas se posaban fijamente en ella

Dos adolescentes estaban caminando por los pasillos de la escuela

-Bien, ¿qué fue lo que sucedió? - pregunto Yagami

-No, no es lo que sucedió es lo que me sucede - dijo Ishida alterado por lo que le pasaba.

-¿Qué es?

-Es…estoy… ena…enamorado- respondió Ishida demasiado nervioso.

-Yamatto no puedo creerlo - dándole un caluroso abrazo a su amigo - y quien es la afortunada

En ese momento va pasando una cierta pelirroja que traía loco a ambos amigos.

-Es...- apunto de contestar

-Mira esa es Sora - interrumpe nada gentil su amigo y alejándose de él para ir con Sora

-Agradezco que me hallas escuchado - reprocha el bajista con sarcasmo, mientras su amigo ya está muy lejos para poder escucharlo.

-Sora, hola - saluda el futbolista.

-Ah!, Tai - Voltea la pelirroja para poder ver a su amigo.

-¿Y a dónde vas? - pregunta el castaño pareciendo parecer tranquilo aunque parecía todo lo contrario.

-Me dirijo a la biblioteca para hacer un trabajo que tengo pendiente, ¿quieres venir? - pregunto dulcemente con una sonrisa amable haciendo que a Yagami se le tiñeran sus mejillas de un color rojo y poniéndolo más nerviosa.

-Eh si estaría bien.

Cuando entraron a la biblioteca la bibliotecaria casi de va de espaldas a ver a Yagami entrar por la puerta normalmente el casi nunca entraba mejor dicho nunca entraba incluso se podría decir que Yagami se podría perder para llegar a ese lugar tan odiado por él, pero si a su pelirroja le gustaba ir él estaría dispuesto a ir todos los día si era necesario.

Encontrándose una mesa con una gran pila de libros.

-¿Sora?- empieza el moreno para poder llamar la atención de la mencionada.

-¿sí?- sin despegar la vista de lo que estaba leyendo para su informe de historia.

-Pues quería saber si…- no sabía como continuar estaba demasiado nerviosa que hasta ya empezaba a sudar.

-Adelante dilo - le alentaba Takenochi.

-¿?-le dijo demasiado rápido

-Lo siento pero no entendiste lo que me dijiste -le dijo con amabilidad y dejando e libro para poder mirarlo a los ojos.

-Es buena idea

-Te parecer esté viernes.

-SI.

-Bien paso por ti a las 7.

Tai salió de la biblioteca con una sonrisa boba de oreja a oreja dando saltitos de felicidad cantando una canción muy desafinada.

Como ya era costumbre después de los entrenamientos de Takenochi Yamatto siempre iba a vera para apoyarla para poder ir a su casa y acompañarse mutuamente ya que la casa de Ishida quedaba de paso de la de Takenochi.

Normalmente el trayecto siempre era de un silencio cómodo pero esta vez era la excepción que el silencio era muy incomodo, para Sora porque los pensamientos de su amigo por alguna extraña razón le hacían sentirse incomodo pero al mismo tiempo también disfrutaba la compañía del rubio, por otro lado estaba Yamatto estaba demasiado metido en sus pensamientos para poder hacerle a la pelirroja que estaba a lado suyo.

Sin darse cuenta llegaron a la casa Takenochi.

-Ya hemos llegado - dijo Yamatto interrumpiendo aquel incomodo silencio.

-Si gracias - le respondió Sora - por cierto te sucede algo.

-EH!, no ¿por qué preguntas?

-Estabas muy callado más de lo normal - apunto Takenochi.

-Si bueno es que pues ya sabes "Yamatto idiota" - pensaba el rubio

- A ok bueno sabes que si necesitas algo puedes confiármelo, ¿verdad? - le dijo Sora

"Es ahora o nunca, Yamatto"

-¿Te gustaría salir este sábado conmigo este sábado? - pregunto Ishida antes de que la pelirroja entrará a su apartamento.

-¿Esté sábado? - pregunto

-Claro si no estás ocupada

- No por supuesto que no, es solo que me sorprendió tu propuesta - dijo la tenista

-¿Eso es un si o un no?

-Eso es un si - dijo la pelirroja - bueno nos vemos el sábado - despidiéndose del rubio para poder darle un beso en la mejilla haciendo que este se sonrojara.

Siento que este capítulo me haya quedado demasiado corto pero prometo que el próximo lo haré más largo

Wow! No lo puedo creer ambos chicos ya invitaron a Sora. ¿Habrá problemas en alguna de las citas?, ¿Se besarán?, ¿Sora ya empieza a sentir algo por alguno de los dos?

Próximo capítulo: Una cita con Sora (un beso y muchos problemas

-A dónde piensas llevarme

-Es una sorpresa

-Las niñas no pueden jugar este juego.

-Eso te enseñará a no insultarme

-Lo conozco desde que tenía 5 años.

-Lo único que extraño es a mi padre.

-Mis padres se divorciaron

-Hermano, ¿esa de haya no es Sora?

-Ella me gusta

-Se acabo nuestra amistad

Nos vemos hasta la próxima, besos