Escena IV: Ilusión.
Unas horas después, la madre de Shintaro los llamó para a cenar; Ambos se notaban nerviosos y no podían tener ni el mínimo contacto visual, así que la madre empezó hablando de algo para romper la pesada atmósfera:
-"Emmm… Shintaro, ¿Cómo está Takuya-kun? ¿Y su esposa? ¿Y su niño?"-
-"Todo bien, supongo"- Mencionó fríamente.
-"¿Sí? Eso es bueno… Deberías invitarlos a cenar alguna vez"-
-"Ah…"- Hizo un seco gesto de aceptación y dio un leve vistazo a la comida de su acompañante, luego se retiró con un suspiro. En cuanto Minami terminó su cena, se dirigió al jardín detrás de la casa, sintió unas frías manos sosteniendo su espalda, entonces volteó a mirar:
-"¿Porqué hiciste eso? "- Exclamó Shintaro, quien era el que estaba atrás.
-"¡Shinta-kun!"- Acotó ella sorprendida.
-"Nunca… ¡NUNCA MÁS LO HAGAS! ¿HAS ENTENDIDO?"- Gritó malhumorado.
La chica salió corriendo avergonzada. Al siguiente día, cuando el joven procedía a cepillarse los dientes, escuchó el timbre de su celular, así que fue a contestar: Era Akira, su amigo de la banda. Le dijo que vaya para allá inmediatamente. Cuando lo hizo, vio riendo a todos sus amigos:
-"¿Eh? ¿De qué se ríen tanto todos?"- Preguntó Shintaro inocentemente.
-"¡De ti, mira!"- Dijo Takuya mostrándole un panfleto en donde se mostraba al baterista de niño, jugando a las muñecas, y debajo de él, decía: "¡A Shintaro (UVERworld) le gustaban las muñecas! ¿No es algo extraño? ^/^"-
-"¿Quién… QUIÉN ES EL RESPONSABLE?"- Exclamó eufórico poniéndose rojo.
-"¡No nos veas, no fuimos nosotros!"- Dijeron todos a una sola voz.
-"Aunque a mí me hubiese encantado hacer esto, lo cierto es que una chica andaba por ahí repartiendo éstos por todo el vecindario, si más no recuerdo, era muy hermosa y delgada"- Dijo Nobuto recordando.
Hubo una pausa y luego Shintaro gritó:
-"¡MINAMI, TE VOY A MATAR!"-
Fue directamente a la muchacha, quien estaba en la terraza esperándolo.
-"¿Por qué lo hiciste?"- Dijo exaltadamente el joven, sacudiéndole los hombros.
-"¿No te gustó? Yo sólo quería agradecer la caballerosidad que tuviste ayer al tratarme de esa manera 'Shin-chan', después de todo, es raro que un niño juegue a las muñecas, ¿verdad?"- Rió la excéntrica Mina.
-"¡Eres una…!"-
-"¡Dilo! ¡Dilo bien fuerte!"- Enfatizó de una sola vez. El muchacho le tomó de los hombros acercándose para agresivamente darle un beso.
Pausa larga…
-"¿Eh?"- Dijo una aturdida Minami.
-"No es eso… ¡Estaba molesto! Yo…"- Enfatizó Shintaro sin mover sus manos.
-"Si no quieres nada conmigo no lo hagas…"- Manifestó ella casi susurrando.
-"¿Ah?"-
-"¡Dije que si no quieres nada conmigo no me beses, estúpido!"- Exclamó enojadísima y a la vez roja.
-"Minami… Lo siento"- Agachó la cabeza.
-"¡Te amo, Shintaro!"-
-"Minami…"-
-"¡Siempre… Siempre lo hice… No sabes la alegría que me dio verte de nuevo; Poder verte sonreír una vez más, es algo que sólo cabía en mis sueños, pero cuando regresé, Shintaro estaba muy frío y hasta tenía una novia, ¿Es extraño, cierto? Pero es la realidad. Así que deja de ilusionarme, por favor… ¡Hiéreme! ¡Hiéreme mucho más para que empiece a odiarte!"- Suspiró y de pronto unas cálidas lágrimas recorrieron sus mejillas. Las gotas de lluvia empezaron a tocar el suelo.
-"Minami… Yo…"- Sostuvo mientras quitaba sus manos delicadamente.
-"¡Deja de decir mi nombre! Yo… regresaré a Argentina mañana"-
-"¿Qué? ¿No es muy pronto?"- Dijo casi titubeando.
-"Ya es hora de regresar, además tengo mi trabajo"-
-"Ya veo… ¿A qué hora?"-
-"Mi vuelo sale a las 3"-
-"Entonces…"-
-"Sí, supongo que éste es el adiós"- Expresó ya más compuesta.
-"…"-
-"¡Hey, Shintaro!"-
-"¿Uh?"-
-"Promete que no vendrás a buscarme y que no me llamarás jamás"-
-"¿Eh? ¿Por qué tendría que prometer algo así?"- Exclamó abriendo rápido sus ojos.
-"¡Vamos! ¡Hazlo o te enviaré una súper maldición que llegará hasta tus últimas generaciones!"- Sonrió con lástima.
-"No lo haré"-
-"¿Recuerdas que cuando éramos pequeños me propusiste matrimonio?"-
-"Ah…"- Recordó avergonzado.
-"¿Ves? Tu forma de pensar cambió cuando creciste; Eso es lo que necesito cambiar, porque aún creo en los cuentos de hadas, y en que Shintaro vendrá a salvarme con su espada y su caballo blanco Pero, eso es muy infantil ¿No? Debo cambiar y madurar, por eso… Promételo. Esta bien, de verdad estaré bien; Por favor…"- Invitó a que uniera su meñique en símbolo de promesa. El accedió con mucha pena.
-"Muchas gracias… Tamaki-kun"-
-"Minami…"-
La escena se tornó llena de desesperanza y algunos destellos de luz suave…
