Disclaimer: Los personajes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento historias en mi cabeza y utilizo los personajes por ser tan maravillosos.

Summary: Ególatra, egocéntrico y sin corazón era el millonario Edward Cullen que solo vivía por tres razones, su trabajo, el sexo y los deportes extremos. ¿Cambiara en algo cuando el reemplazo de su azafata aborde?... Lemmons/OCC/T.H

"nany87, zujeyane, green'splace, ElizabethCullen.21, MailuPattzCullen, mjnd, Twilight-Edwella, E. Cullen Vigo, Ely Cullen M, luzma-cullen, , , Karina, lili2543, Karina, MyGypsyPauletta, ALiCuLLeNSwAn, sophia18, numafu, carlita16, Jos WeasleyC, masb, VaneIanCullen, Allie Brandon Withlock, ylonenpattz, Monica's Citric Things, Cullen-21-gladys, LUCYarg, Shandra, karito CullenMasen, temari7, teishi, Emma Isabella De Cullen, Lily Malfoy Potter, mabel, laubellacullen94, amyel1806, YuliBar, joli culle"

chicas me alegro que les este gustando la historia, acá un nuevo cap para ustedes ^^

Gracias por sus lindos comentarios!

(corregido por Erica Castelo y Jeimmy)


IV

·.·.·

Bella

-De ninguna manera- dije asustada.

-¿Oh tienes miedo?- la satisfacción y regocijo en su rostro era a tal grado que me hirvió la sangre –Porque también hay un club para que te limen las uñas y todas esas cosas que le gustan a las chicas- su sonrisa se amplió aún más si fuese posible.

-Primero, no tengo miedo- dije intentando darme valor, miré sobre mi hombro y al comprobar la altura en realidad me confirmó que si tenia algo de miedo –Y segundo, no acostumbro a perder mi tiempo en esas "cosas" que llamas que hacen las chicas- su expresión no reflejaba nada. La situación era extraña, pues tenía una necesidad tonta de demostrarle que podía hacerlo pero en realidad yo no tenía que demostrarle nada.

-Demuéstralo- dijo con una sonrisa torcida tan sensual que no envidiaba nada las portadas de las revistas de modelos.

-No tengo que demostrarle nada- le dije en tono seco, él comenzó a reírse de manera burlona.

- ¿Stefan me preparas un salto?- ¿salto? ¿Qué este hombre esta loco?

-Como siempre- le contesto el amigo -¿Sólo uno?- algo en la mirada de que Edward le puso le hizo guiñarle un ojo. Ya un poco más tranquila y apreciando mejor la panorámica saqué mi nueva cámara y comencé a tomar fotos de todo aquel hermoso paisaje, como Edward estaba tan entusiasmado hablando con su amigo unos metros más allá aproveché y le pedí a una pareja de turistas si me podían tomar una foto con aquel hermoso paisaje a mis espaldas.

-Gracias- le dije a la joven pareja.

-¿No saltaras?- me preguntó el hombre y yo negué rápidamente –No sabes de lo que te pierdes- sonrío y luego miró a su acompañante –Con Natalie hacemos esto cada vez que venimos a Cozumel por que sentir que puedes volar es una sensación maravillosa, te quitas los miedos, las ataduras y eres completamente libre, sólo tú y el viento- su confesión fue con tanto sentimiento, me aparté cuando sus ojos llenos de amor por la joven se intensificaron y la compensaron con un gran beso, sin duda necesitaban su privacidad.

Caminé donde estaba Edward quien le daba algunas órdenes al hombre llamado Stefan.

-Edward- le dije con voz temblorosa olvidándome del formalismo para con mi jefe, él se giró algo molesto pero al menos me escuchó –Quiero saltar- le dije más decidida, creo que aquel sentimiento que me describió el turista me llenó de curiosidad, yo también quería sentirme libre dejando todos mis miedos, todos mis problemas atrás. La sonrisa de Edward fue tan grande y sincera que por unos segundos vi a un Edward diferente, pero sólo por unos segundos.

-Las mujeres al final del día siempre hacen lo que quiero- le escuché decir al amigo y rodé los ojos ¿Por qué siempre tenía que arruinar un buen momento?

Con ayuda de Stefan me preparé para volar por primera vez en parapente, a diferencia de Edward me pusieron un traje delgado pero con el sol que estaba me daba mucho calor, cuando le fruncí el ceño a Stefan me dijo que era para cuando estuviese en el aire para no pasar frío con las corrientes, me equiparon con guantes, casco y botas para el aterrizaje.

-¿Por qué él no lleva nada de esto?- pregunté cuando vi a Edward sólo con un arnés sobre su bermuda y unos guantes, la sonrisa estúpida no se apartaba de sus labios.

-Él tiene más experiencia en esto por lo que sabe como aterrizar, no pasara frío y sobre todo, es un cabeza dura que nunca se preocupa de su seguridad- Stefan me sonrió de manera coqueta provocando que me sonrojara levemente -¿Eres alguna de sus amigas "especiales"?- preguntó como quien no quiere la cosa mientras seguía asegurando mi arnés y el sólo pensar que me incluyeran en el mismo saco me molesto.

-¡Claro que no!- dije indignada -Trabajo como su azafata y si estoy aquí es porque fui chantajeada y no quiero perder mi trabajo- le dije con las cejas aún arqueadas por el mal gusto, él sonrió como un niño y sin esperármelo acarició mi frente para alisar aquella arruguita.

-Mejor así- pestañeé extrañada ¿Qué sucedía con éste lugar que todos intentaban flirtear? ¿Será el aire cálido?

-¿Pensando ya en un revolcón?- escuchamos la voz de Edward a su espalda y nos giramos para verlo, Stefan sonreía como si el tonto de mi jefe hubiese dicho una gran maravilla mientras que yo me volvía a enojar.

-¿Siempre piensa en eso?- le pregunté molesta.

-Sólo cuando tengo a una chica que me haga imaginarlo y por allá- dijo apuntando a un grupo de mujeres preparándose para saltar, en realidad eran realmente unas modelos –Hay donde imaginar- no le di importancia a su comentario y me volteé para darle la espalda, Stefan me dio un rápido curso de como saltar en parapente y la mejor manera de aterrizar, de cualquier modo me aseguró que el terreno en la parte baja era completamente liso por lo que era casi imposible que me enredara con algo.

-¿Quieres qué te tome una foto?- me preguntó Stefan, asentí y la saqué de mi bolso, para cuando saltara él se encargaría de guardarlo en una especie de casillero. Pose para unas cuatro fotos y en la última un muy desagradable Edward intento filtrarse en mis fotos.

-Toma las tuyas propias- le dije molesta, él simplemente se fue donde su amigo riéndose fuertemente –Idiota- dije para mí.

-Bien ¿están listos?- nos pregunto Stefan a Edward y a mi después de un rato, no fue necesario que el respondiera verbalmente ya que su actitud reflejaba que se encontraba más que listo y entusiasmado.

-Yo creo que si- le dije no muy convencida, él se acercó a mí para darme apoyo moral.

-No te preocupes Bella, la primera vez puede que no sea perfecto y te asuste, pero una vez que lo pruebes verás que se volverá adicto- en ese preciso momento vimos una figura correr a nuestro lado.

-¡Es como el sexo!- gritó Edward antes de lanzarse, mi reacción fue intentar sujetarlo para que no cayera pero el muy desgraciado ya estaba volando con una agilidad única de un experto.

-Bastardo, siempre hace lo mismo- dijo Stefan despreocupado y con una sonrisa que casi rayaba en la admiración, en cambio yo no podía dejar de estar preocupada como si en cualquier momento aquella tela se fuese a romper y él comenzara a caer -¿Tú turno?- me preguntó él pasados unos minutos y Edward ya estaba llegando prácticamente al terreno para aterrizar, mis nervios afloraron más si fuese posible.

-No pero ya estoy aquí- le dije con una pequeña sonrisa.

-Eso es preciosa, esa es la actitud- me dijo y juntos caminamos hasta el lugar donde debía comenzar a correr –No te preocupes que Edward me aseguró que te esperaría y te estaría observando por cualquier cosa- aquello no me entusiasmaba mucho ya que si iba a hacer el ridículo, la idea era que nadie fuese testigo de ello.

-¿Es necesario?- no sé cómo se habrá visto mi semblante pero él comenzó a reírse.

-¡Corre Bella!- gritó entusiasmado y así lo hice, corrí hasta llegar al acantilado y cuando mis pies dejaron de tocar suelo firme, ya estaba sentada sobre la pequeña silla y estaba volando. Grité con todo lo que mis pulmones daban por la impresión y la pequeña sensación de vértigo que me dio en un comienzo, pero la adrenalina era aún mayor por lo que aplacó todo lo demás, mis sentidos y mi piel estaban a la máxima revolución y la sensación de libertad era excitante.

Si quizás en un comienzo pensé en cerrar los ojos para pasar el momento rápido, eso fue imposible, ver todo aquel paisaje, aquella extensión de mar azul cristalino tan pacifico y sereno era definitivamente el paraíso donde algún día llegaríamos después de morir, sin dudas esto ya era el cielo y yo pertenecía a él. Mi vida, mis errores, mis penas, mis miedos y hasta los desengaños, todo eso quedó en alguna parte de aquella montaña y yo sólo podía pensar en respirar y disfrutar de esta maravilla.

No habían palabras precisas para describir la emoción y la belleza y a su vez la pizca de miedo por la altura que se mezclaban entre sí, hasta que en cuestión de escasos minutos divisé a Edward y su sonrisa que me decía que estaba asombrado y maravillado por haberme atrevido.

Cuando toqué tierra firme él corrió para ayudarme ya que la tela comenzaba a caer sobre mí pero yo en realidad no estaba pendiente de nada más, aún seguían las emociones muy arraigadas en mi piel y en mi cabeza.

-¿Estás bien?- preguntó algo asustado y yo lo único que pude contestar fue con un asentimiento de cabeza -Te gustó ¿no?- su sonrisa estaba iluminada de manera diferente pero no le di mayor importancia ya que aún seguía abstraída, volví a asentir. Edward me ayudó a desconectar los cables y la silla de mi cuerpo, la doblamos y en el mismo silencio caminamos donde nos esperaba un jeep que nos llevaría de vuelta a la montaña.

-¡Bella, lo hiciste genial!- me gritó Stefan en cuanto llegamos a la cima, sentía mi sonrisa nueva y verdadera -Es increíble ¿no?

-En realidad es genial- saqué al fin mi voz –Wow, es lejos la mejor experiencia que he tenido- le dije aún sin poder creérmelo por completo.

-Que poco te satisface tu novio- escuché decir a Edward y Stefan río con su comentario pero no estaba como para prestar atención sus niñerías.

-¿Puedo hacerlo de nuevo?- le pregunté sin creérmelo a mí misma, ambos me sonrieron como si realmente hubiese descubierto la cura para el cáncer.

En efecto volví a saltar y Edward lo hizo dos veces más que yo, el silencio incomodo en el auto se volvió a instaurar al igual que en la lancha de regreso a Playa del Carmen, era como si aquella leve simpatía y buena química se hubiese esfumado para que el ogro Cullen volviese.

Cuando estuve en el muelle, caminé por mi cuenta de regreso a mi cuarto mientras Edward le dejaba unas indicaciones al cuidador, en cuestión de minutos escuché unos pasos acelerados acercarse a mí.

-¡Isabella!- escuché que me llamaba y sin mucho ánimo me volteé para verlo, su rostro era frío y sin ninguna pizca de aquella alegría que había demostrado horas atrás –Quiero dejarte en claro que lo ha sucedido esta tarde a sido más que una experiencia para ti por ser novata en esto, no pienses que tengo porque tratarte como si fuésemos grandes conocidos ni mucho menos amigos- asentí –Sigues siendo mi empleada y yo tu jefe, si hice esto fue porque pensé que no aceptarías pero puede que tengas algo de agallas- esto de asentir en silencio me parecía más como a la esclavitud que otra cosa, dejando las cosas así de claras me iba a voltear para seguir mi camino pero él tomó mi brazo para girarme nuevamente -¡Aún no termino!- dijo en su tono molesto ya tan característico –Y esto- dijo aludiendo a lo sucedido en Cozumel –Quedara como en una especie de secreto profesional, no lo comentaras con nadie a menos que quieras quedarte sin trabajo y que ninguna aerolínea del país quiera contratarte- y como lo odie en ese momento, tan arrogante y estúpido aprovechándose de su posición para amenazar.

-Entendido Sr. Cullen- le dije con desprecio -¿Puedo retirarme ya o es qué se le va a ocurrir algún otro jueguito?- le dije sin poder contenerme, el sonrío con desagrado y se marchó dejándome plantada mirando como él se iba con sus aires de superioridad.

Finalmente llegué hasta mi cuarto y en el momento en que me recosté sobre la suave cama me di cuenta de lo cansada que estaba.

-¡Bella! ¿Dónde has estado todo el día?- gritó Heidi casi en mi oído –Riley me contó que estabas peleando con Edward y que después desapareciste al igual que él.

Bufé y él recuerdo del estúpido de mi jefe regreso, al igual que sus molestas palabras «no lo comentaras con nadie a menos que quieras quedarte sin trabajo»

-En efecto tuve un desagradable intercambio de opinión con el Sr. Cullen pero él se fue por su cuenta y yo decidí conocer lugares ya que estaba segura de que no solicitaría precisamente mi presencia- tomé la almohada que estaba detrás de mi cabeza y antes de dejarla sobre mi rostro la mire con una súplica –Caminé mucho por lo que te imaginaras que estoy muriendo de cansancio y te rogaría que no grites- le pedí quizás no de muy buena forma pero con la manera que había llegado para intentar sonsacarme información, estaba claro que sólo me hablaba por el cotilleo, cotilleo del que no estaba interesada ahora ni nunca.

-Que simpática- la escuché decir y junto a eso se acompañó unos pasos seguido por un portazo.

Al fin completamente sola pensé pero como la felicidad no es eterna, un zumbido molesto sonó en la habitación, algo estaba vibrando, aparte la almohada de mi rostro y sobre la mesita de noche el celular de Heidi estaba vibrando, intente regresar a mi tranquilidad olvidando aquel molesto ruido, cuando por fin dejo de sonar pensé por una milésima de segundo que estaría en paz pero fue el turno de mi teléfono móvil de comenzar a sonar taladrándome la cabeza, con desgana y desagrado me senté sobre la mesa y busqué mi móvil dentro de mi bolso, revisé la pantalla y era el número de Jasper por lo que contesté de inmediato.

-Si- dije de inmediato.

-Bella ¿estás ocupada?- di que si, di que si Bella.

-No, claro que no Jasper, dime- estúpida, pensé.

-Bella es que necesito que me acompañes a buscar a uno de los socios que veremos esta noche, no puedo contar con Edward y Heidi no contesta su teléfono por lo que necesito que me ayudes- ¿para qué nos dan instrucciones de no separarnos de nuestros móviles si a la primera, la que se cree novia del jefe, no lo hace? –Bella te espero en el lobby, no es necesario que vistas tan formal pero espero no traigas puesto algún vestido muy corto- su recomendación me pareció extraña pero lo deje pasar, era el jefe así que debía seguir sus instrucciones.

De mala gana me vestí con una camisa blanca de tela fina para evitar el calor y una falda que llegaba sólo dos dedos sobre la rodilla, me puse sandalias de tacón y dejé mi pelo suelto ya que de todos modos era entrada la tarde por lo que el sol no estaba en su punto más alto como aquella mañana.

Cuando llegué al lobby un muy distinguido Jasper me esperaba con uno de sus mejores trajes de terno y su sonrisa amigable.

-Perfecta- me elogio amablemente –Normalmente nos acompaña Tanya o Heidi pero dado que no podemos contar con ninguna de las dos te lo solicito a ti Bella- su sonrisa cambio a una de disculpa –Se que no esto no está incluido en el reemplazo pero quizás te agrade compartir con más gente- le sonreí para que no se preocupara, él era amable conmigo y claro que lo ayudaría en lo que pudiera.

-No te preocupes Jasper que si esté en mi poder ayudarte lo haré encantada- y de verdad que así era, quizás por el idiota de su hermano no sería tan dócil.

Con Jasper nos fuimos en un lujoso auto hasta el aeropuerto donde recibiríamos a uno de sus socios con los que se reunirían esta noche.

-La mayoría de los inversionistas con los que tratamos amistosamente- aquello no sonaba muy bien –Son amigos de Edward por lo que comparten ciertos gustos- dijo como si fuese obvio para mi entenderlo –Digamos que hay inversionistas que no son del agrado de Edward por lo que él no se toma las molestias de reunirse en lugares como estos, él simplemente ejecuta su trabajo y se acaba pero cuando comienza o finaliza una inversión con sus amigos, aprovecha de mezclar ciertos placeres para sentirse más satisfecho- el brillo en los ojos de Jasper hablaba del inmenso amor que sentía hacia su hermano.

-¿A ti en lo personal no te molesta tener que seguirlo en cada una de sus exigencias?- le pregunté cuidadosamente para no pasarme.

-En algunos casos un poco pero sólo en la parte en que debo de alejarme de mi Alice- lo mire sin saber que decir –Alice es mi esposa- su rostro se ilumino de un tierno amor –Extrañamente la conocí gracias a Edward y es por eso que puedo tolerar su manera de vivir, siento que puedo ayudarlo de la misma manera- bueno yo creo que Jasper realmente tiene un muy buen corazón pero lo que él esperaba era prácticamente un milagro –Sé que Edward puede parecer muy duro e incluso algo molesto- ¿molesto? Yo no hubiese utilizado esa palabra precisamente –Pero tiene un gran corazón y una capacidad maravillosa de amar, es sólo que el miedo lo asusta tanto que nunca lo reconocerá- escuché a Jasper sin interrumpirlo, la verdad es que no pensaba de igual manera y creo que su amor por su hermano era más fuerte incluso que lo evidente, que personas como Edward Cullen no sabían amar más que a sí mismos.

Cuando finalmente llegamos al aeropuerto, Jasper se adelantó hasta llegar a un hombre de musculatura muy ancha y gran tamaño, su piel oscura brillaba tan exquisitamente como si estuviese bronceado, cuando dejó de abrazar a Jasper y sus oscuros ojos se encontraron con los míos, mi cuerpo vibro por completo debido a su intensidad.

-¿Y este angelito?- preguntó con una sonrisa deslumbrante.

-No empieces Jacob- escuché decir a Jasper tras bufar y rodar los ojos –Es la reemplazante de Tanya por lo que me gustaría que alguna vez en la vida fuesen profesionales y dado que Edward aunque no lo creas esta vez se ha comportado, espero lo mismo de tu parte- él hombre moreno se acercó a mi tomando mi mano y besándola a modo de saludo.

-Encantado preciosa, Jacob Black- se presentó sin apartar sus ojos de mí- ¿Esta bella dama tendría un nombre que me dé?- fue ahí que reaccione avergonzada por haber quedado muda por completo.

-Isabella Swan- le dije algo avergonzada –Pero todos suelen llamarme Bella- él sonrío ampliamente dejando al descubierto sus brillante dentadura sacando a relucir su muy buen aspecto.

-Encantado Bella- Jasper se acercó a nosotros y me tomó por los hombros.

-Espero que al menos seas capaz de seguir el ejemplo de Edward- le dijo él apartándome de Jacob.

Me aseguré de que todos sus papeles y su equipaje estuviesen en completo orden, di la orden para que fuese enviado directamente al hotel y así finalmente los tres nos fuimos en el auto de regreso.

-Y dime Bella ¿qué tienes pensado para esta noche?- antes de que pensara en una respuesta o que él dijera a que se debía Jasper intervino.

-Jacob por favor, podrías concentrarte a lo que vinimos y dejar los placeres fuera del negocio, mañana puedes pasear y verás que por la playa encuentras montones de mujeres- el tono de Jasper se mostraba claramente molesto.

-Eres un aburrido, hablaré con Alice para que te de permiso de salir más a menudo con Edward y conmigo- él no dejó de mirarme y sonreír.

-Alice te realizaría una vasectomía antes de dejarme en tus manos- le contestó Jasper con una sonrisa que dejaba de lado su tono molesto.

Iba concentrada en otras cosas hasta que escuché algo que captó mi atención dentro del auto pero me hice la desentendida y seguí mirando al exterior.

-¿De verdad que Edward no se ha interesado?- y por el rabillo del ojo pude ver que Jacob me apunto a mí con un gesto de la cabeza.

-Quizás tú puedas sacarle más información, yo no tengo idea- fue toda respuesta.

Cuando el vehículo estacionó en el hotel, el chofer amablemente me abrió la puerta y salí de inmediato.

-Jasper si no necesitas de mis servicios me retiro a descansar- le dije educadamente, él asintió a modo de despedida e hice lo mismo con su amigo.

Caminé hasta el lobby para pedir la llave de mi cabaña compartida con Heidi y algo dentro de mí se apretó al ver que caminaban hacia mi Edward con Heidi tomada de su brazo, ambos muy acaramelados y al parecer ninguno se había percatado de que los estaba mirando.

-¡Bella ahí estás!- dijo ella realmente asombrada cuando me vio –Estaba preocupada porque no te encontraba por ninguna parte- claro, me imagino no realmente preocupada que debió de estar en la cama con Edward.

-Jasper me pidió que lo acompañara a buscar…- no alcancé a terminar cuando él mismo se hizo notar.

-¡Edward amigo!- el fuerte vozarrón de Jacob resonó por todo el lugar.

-¡Jacob!- Edward le sonrío realmente feliz de verlo y me recordó a aquel Edward que vi aquella mañana, ambos se abrazaron fuertemente como si no se hubiesen visto en años pero algo me decía que ese saludo era habitual entre ellos.

Con Heidi intercambiamos una rápida mirada mientras los tres hombres comenzaron a platicar de asuntos de trabajo, me di la vuelta para salir de ahí ya que después de todos esos temas no eran de mi incumbencia.

-¡Ey Bella!- la fuerte voz de Jacob me llamó a mis espaldas, me giré no muy convencida –Esta noche tenemos una reunión de trabajo con unos amigos en un Pub ¿quieres acompañarme?- su invitación estaba claramente dirigida a que podía aceptar tanto como podía rechazar pero su intensa mirada no dejaba dudas de que realmente quería que estuviese con él.

-¿Qué haces idiota?- le dijo molesto Edward –Esta vez vinimos a trabajar enserio y no estoy dispuesto a perder millones por tus líos de faldas- le espetó.

-Sólo quiero que me acompañe hermano no te preocupes, te prometo que seré eficiente en mi trabajo- su mirada no se desconectó con la mía.

-Ella es mi empleada Jacob- su voz tomó un tono amenazante.

-Lo sé y como haces esa diferencia tendrías que remarcar también que es TÚ trabajadora y para mi es más que una simple turista- me sonrío complacido y no pude evitar devolverle la sonrisa satisfecha por haberlo dejado callado -¿Qué dices? Hablaremos de algunos asuntos de trabajo pero te prometo que más tarde podríamos salir a bailar y a tomarnos algo- y la verdad es que su oferta sonaba completamente tentadora sin dejar de mencionar que él hombre era completamente apuesto y no era una arrogante Edward Cullen.

-Encantada- dije pero esta vez miré a Edward complacida de verlo enojado ¿Por qué? No tenía la más mínima idea.


Jijijiji siiii al fin aparecio Jacob, este muchacho si que me ayudara en este fic ^^.

Bueno quizas demore más de lo que en lo personal me hubiese gustado pero el fin de semana fui al campo donde perdimos la casa por el maremoto y como acá es invierno, el clima estaba muy humedo y me resfrie horrible =( así que aquí les escribo con un rollo de papel higienico siendo mi mejor amigo =P jijijiji pero siempre aquí jijiji no me sacan de FF ni con abogado, para als chicas que preguntaron por los EPOV, los dos sgte lo serán y veremos que pasa por la cabecita de ese hombre más hermosoooo (L). Tambien quiero hacer mis descargas publicas por que KS estuvo en argentina (país vecino) aagggg ¿por que nunca vienen a chile?, tuvimos a Elijah Wood del Sr. de los anillos, Daniel Craig de James Bond, Paul Walker de rápido y furiso ¿pero y? aahhh donde esta Robert Pattinson Y.Y yo lo quier ver auqnue sea de lejitos pero en persona y dudo que mi mamá me queira pagar un pasaje de avion solo para ver a un actor! grrrrr los padres que nunca nos entiendan ¬¬ en fiiiin

las quierooo montones, nos leemos en el sgte cap que espero sea pronto para saber que pasa jojojojo!