4. secretos e ilusiones
Era de dia, me desperece y fui al despacho, mi capitan no estaba, pero dejo una nota:"rangiku, he salido, ocupate del papeleo ¡sin rechistar ¡ volvere mañana", mañana? Que seria tan importante que tiene que estar fuera tanto tiempo? Bueno tengo todo el dia para mi. Sali a los jardines, estaba todo muy hermoso, me tumbe en el cesped recien cortado, una buena siesta en un dia tan tranquilo me calmaria de tanto sufrimiento, pero esa tranquilidad fue rapidamente interrumpida por ikkaku_teniente nos han encomendado una mision en la tierra, hay unos hollows que …_sin dejarle que acabara la frase le conteste con un tono algo arisco: pues que os divirtais matando hollows_,y me levante a por una botella de sake,_em…es que a usted tambien la han llamado para la mision_, puse cara de resignacion y entre al escuadron a coger lo necesario para el viaje. Ya en el mundo de los humanos me sentia mas alegre, porque sabia que volveria a ver a orihime, es una buena amiga y en estos momentos es lo que necesito, pero, ni siquiera ella podria llegar a entender mi lazo sentimental con gin, me limite a decirle que me sentia triste y la necesitaba para ahogar las penas. Era una noche de otoño bastante agradable, la luna era hermosa y solo se oia el ruido de algunos gatos que vagaban por la calle, fue una noche distraida, nos topamos con varios hollows y los eliminamos a todos. Ya cuando sentimos todo tranquilo, volvi a casa de la encontre en la casa, me preocupo porque ella no solia salir a esas horas, senti algo, un minusculo riatsu, alguien estaba alli, me sobresalte al oir el ruido del reloj que marcaban las cuidadosamente por cada una de las habitaciones, pero no habia nadie, entre en el dormitorio habia un hermoso crisantemo de plata encima de mi futon, habia una nota: "feliz cumpleaños". Claro, hoy es 29 de septiembre, pero creo recordar que orihime no sabia del día de mi cumpleaños, era extraño, pero hermoso acabe en un sueño profundo, por un instante crei notar su presencia, incluso su piel aparente fria era en realidad calentita y acogedora, su aroma se iba desvaneciendo lentamente solo dejo aquella ilusion en mi corazon.
