Hulassss! Este capitulo si que me costo. No tuve nada de tiempo es esta semana para escribirlo pq la chamba estaba de muerte..… (balances y más balances ) y tuve q quedarme todas las noches para avanzar (lo bueno q my boss se quedo conmigo "poniendo el hombro" y de paso unas pizzas muy ricas…jejejej).
El resultado es una chica recontra cansada, estresada, pero que sigue con las ganas de escribir y escribir (aunque se le estén cerrando literalmente los ojos en este momento.. 11.41 pm)
Además ya era hora de que este par interactuara no? Me moría de ganas de escribirlo (en mi mente era un poco más fuertito, pero he querido dejar mas a la imaginación…. ) Asi que .. espero les agrade como a mi. Cyber chocolatitos para toos!
Gise.
P.D.: Aquí mi agradecimiento a : Sra.Malfoy, - Lora.D – Aleja M (sorry x los spoilers..jejjeje)- Olimpia-mg – Elena (si ps.. casi se me pasa lo del lago helado…ufff) – Darkhanyou y toas las personas q mandaron su mail directo. Super Super abrir tu correo en la mañana y ver los reviews.. .."toy flotando….". De verdad tks a toos!
Disclaimer… "Gi como Mafalda a la sopa.." …. Tengo q decirlo no hay de otra. "Los personajes son de JK Rowling y de la Warner Bross y no lucro con ellos ni obtengo naa".
CAPITULO 4 : ¡QUE HERMOSO CUERPO!
Hermione caminaba hacia el lago tratando de encontrar con la mirada su lugar favorito para sentarse. Siempre que había noche de luna llena, iba a aquel lugar para pensar, escribir algún poema o a nadar. No es que le disgustara la compañía de Harry o de Ron, pero a veces la chica sentía que necesitaba un poco de espacio para ella. Y más aún cuando sus amigos estaban cambiando tanto con ella.
- La adolescencia – pensó Hermione -. Era lógico que nos pasara. Medio Hogwarts esta detrás de Harry y no dejan de perseguirlo y de acosarlo. Desde lo ocurrido con Dumbledore, ahora todo el mundo desea la compañía de Harry. Sobre todo las chicas. ¡Cuánto molesta no poder tener ni 5 minutos en paz los tres para conversar, porque ya viene alguien y se entromete entre nosotros y zas! conversación arruinada – seguía mascullando la chica conforme avanzaba entre la hierba de los exteriores del colegio.
Mientras meditaba, había llegado a la orilla e inconscientemente se dirigió a un grupo de arbustos que estaban ubicados cerca de allí y se dispuso a cambiarse para entrar en el lago.
-Creo que lo que realmente me molesta – siguió reflexionando, en tanto empezaba a quitarse el buzo deportivo que utilizaba por las noches.- es que con tanto interés de parte de las chicas – Hermione lanzó un bufido al decirlo - ya no me prestan tanta atención. Antes éramos inseparables. Ahora Harry esta metido totalmente en la lucha contra Voldemort o está aprovechando para salir con cualquier chica que se le ponga en frente y tontamente tratando de olvidar a Ginny. Y Ron….
- ¡Por Merlín¡Cuánto ha cambiado…!.Está irreconocible. Como él también se enfrentó a los mortífagos ese día, ahora es "famoso" – dijo la chica en voz alta sin darse cuenta. Es la nueva celebridad, y lo peor que no puede manejar su ego. Parece llegar a proporciones épicas. Y las tontitas de sus "amigas" que hacen coro para aplaudir o reírse de cada broma que hace. - ¡Como detesto eso!- Se suponía que éramos inseparables, y ahora sus hormonas los dominan. Harry que se tomó demasiado a pecho el querer olvidar a Ginny y el endiosado de Ron que cree que todas las chicas están rendidas de amor por él. Y me dejan ahora a un lado. – la chica dejó escapar un suspiro largo y ahogado – nos vemos tan poco, que cualquiera creería que nos hemos distanciado.
Y yo me siento tan sola. Se que debí cultivar mas amistades femeninas y no sólo a Ginny, quien necesita ahora más de mí por su estado, aunque me gustaría que tomará más en cuenta mis deseos y opiniones. ¡ Bueno al final no puedo hacer nada para cambiar la situación ! concluyó Hermione tristemente, en tanto pasaba la sudadera a través de su cabeza y la arrojaba a un lado, junto al buzo, cerca de su mochila. Se había quedado en ropa interior. Corría una suave brisa en ese momento.
………………………
Draco avanzaba a través de la explanada del castillo con dirección al lago. Sujetaba fuertemente su libreta y daba grandes pasos como para escapar o tratar de calmar su pena. Tenía tantos sentimientos encontrados dentro de su alma y el hecho de no poder confesarlo abiertamente lo torturaba. Por eso escribió todo en ese cuaderno. Era su catarsis, era exorcizar sus demonios internos. Necesitaba desfogar todo y el libro nunca contaría nada ni le reprocharía algo hecho o dejado de hacer y menos conocería su verdadera personalidad y sentimientos. Tomó el libro y volvió a guardarlo en el pantalón.
- Se que nunca llegaré a ser un chico modelo, pensó Malfoy. Llevo en la sangre la pureza de mi raza y esto me hace arrogante y caprichoso porque sé que soy muy superior a otros. – continuó. Pero sé también que estuve errado al juzgar tan fácilmente a otros diferentes a mí, como escoria. Sé que estuve equivocado por seguir a un ser cruel y despiadado, que no le importa lo que uno hiciera por él. Una abominación que es capaz de hacer tanto daño aún a los que están a su lado. Ese es el Señor Oscuro. Esa es la gran farsa de mi vida. Soy ahora un estorbo y un cobarde entre los Slytherins y alguien vil e infame entre los Gryffindors. Sólo una persona me conoció realmente y creyó en mí. Pero ahora es ya, polvo en el viento….
Caminaba despacio ensimismado en sus pensamientos, cuando de pronto escucho una voz detrás de los arbustos que rodeaban al lago. Reaccionó por instinto, aminoró la marcha, sacó su varita y se agazapó en la oscuridad, ocultándose entre los árboles. Lo que vio, lo dejó… helado.
………………………..
Hermione se había puesto ya el bikini de dos piezas, regalo de Parvati en las navidades pasadas, que la chica nunca jamás pensó ponerse frente a otro ser humano. Era un dos piezas de color blanco. La parte baja, era ultra cadera con unas cintas a los costados a manera de adorno y la parte superior era apenas unos triángulos de tela unidos que se ataban por detrás del cuello de la chica y que sujetaban sus maduros pechos.
- Si alguien me viera con esto, se burlarían de mí- dijo esbozando una sonrisa la joven. Pero no traje este tipo de ropa muggle en mi baúl, y la verdad, a esta hora es imposible que alguien se asome.- concluyó muy segura.
Sacó su varita y pronunció un hechizo para disminuir su temperatura corporal porque el agua del lago, aún a pesar de no estar completamente fría, no era muy cálida. Eso la mantendría a la par y no le daría hipotermia, pensó.
- Debo darme prisa porque este hechizo sólo dura 30 minutos por vez y hay que hacerlo cada vez.-
Dejó su varita junto a su ropa y empezó a correr alegremente a la orilla. Al contacto con el agua fría, no sintió más que una tenue sensación de frío y se internó mas adentro. La joven estaba feliz, se zambulló y desapareció de la vista por unos instantes. Continuó nadando por un rato y regresó a la orilla mas contenta que antes, sacó la toalla de la mochila y la tendió en la orilla.
- Aún me quedan unos minutos antes de que el hechizo termine, así que aprovecharé para tenderme un rato aquí y disfrutar de la paz y quietud y de esta noche de luna…- suspiró la chica y se acostó suavemente sobre la tela afelpada de la toalla y cerró los ojos.
………………………….
Alguien detrás de los arbustos no podía respirar por la confusión y la fascinación que le producía lo que estaba observando. Se había agazapado entre los árboles pensando encontrar a alguna furtiva pareja de estudiantes flirteando y pensaba, como prefecto que era, pasar un buen rato desquitándose, para olvidar sus penas y de paso, bajarles un par de puntos.
Pero lo que menos espero fue ver a la sangre sucia en aquella situación, y menos de esa manera. Era algo increíble. Sintió un cosquilleo en el estómago ante la visión.
- ¿ Granger…. ¡ Por Merlín ¡ no lo puedo creer.! – decía para sí el muchacho mientras seguía con la vista la figura de Hermione acostada en la orilla.
Realmente le sorprendía, no tanto el hecho de encontrar a la chica a esa hora y en aquel lugar. Lo que lo desenfocaba era cómo la veía. Recorrió despacio con la vista el cuerpo de la joven, desde su rostro enmarcado en rebeldes cabellos castaños húmedos, cuyos ojos cerrados, la hacían ver dormida, siguiendo por su delgado cuello hasta llegar a aquella línea que se formaba entre los delicados pechos de la chica. Draco sintió que algo de calor se extendía por su cuerpo y sus mejillas usualmente pálidas se tiñeron de color. Continuó avanzando con la mirada, bajando por el vientre plano.
Respiró hondo y observó aquellos bien formados muslos. No entendía el porque de su azoramiento. Ya antes había visto a una chica así, he incluso con menos prendas que la Griffyndor. Ya había estado íntimamente con una chica. Con Pansy.
- ¡Maldición¿porqué me siento tan raro¡sólo es la estúpida sangre sucia! No tengo porqué ponerme nervioso por un par de hermosos pechos y una cintura deseable….. - ¡ Maldición Draco¡¿Qué sandeces estás hablando! ES LA SANGRE SUCIA! – gritó Draco inconcientemente.
- ¡Quien está allí – respondió rápidamente Hermione mientras se levantaba de un salto y buscaba afanosamente su varita entra el montículo de ropa que tenía cerca...- ¡He dicho quién está ahí!
- ¿Qué pasa Granger, te da miedo tener compañía? Respondió Draco, aparentando una calma que estaba lejos de sentir, saliendo de los arbustos que lo ocultaban y avanzando despacio, como una serpiente, hacia la chica. Se detuvo a escasos pasos de ella y le susurró...- ¿O te da miedo que te vean con "tan poca ropa"…?-
Hermione, que había estado concentrada en buscar su varita, no había reparado en el diminuto bikini que llevaba puesto y que Malfoy miraba con una mezcla de burla y perturbación en ese momento. Pero con las palabras del muchacho, automáticamente cogió la toalla y la envolvió en su cuerpo.
- ¡Deja de mirarme de esa manera y lárgate de una buena vez, Malfoy. No tienes nada que hacer aquí ! Le increpó la chica, alejándose de un salto de la cercanía del muchacho. A pesar suyo, percibió que le subía la sangre al rostro y sintió que temblaba, a pesar de que el hechizo corporal aún no acababa. Presentía que no era por frío…
- ¿Porqué tendría que irme de este lugar, Granger¿Sólo porque tú lo dices¡¿Desde cuando tengo que obedecer a una "sangre sucia" como tú ¡Además por lo que veo – Draco enfatizó la última palabra – tú eres la que no debería estar aquí – replicó, acercándose nuevamente a la chica y percibiendo el aroma que despedía el cabello húmedo de la muchacha cuando se le agitaba al moverse. Hermione retrocedía inconcientemente ante el avance del muchacho y terminó atrapada entre el tronco de un gran roble y Malfoy.
- ¡Deja de acercarte a mí Malfoy¿Qué es lo que te propones, eh, reclamó con una voz algo temblorosa.
- Yo no me propongo nada contigo "sangre sucia" – le dijo en forma despectiva el muchacho, pero sin dejar de apartarse de ella. – ¿O acaso tienes la esperanza de que un Malfoy como yo, un sangre pura, se va a fijar en alguien de tu clase?- Ni lo sueñes Granger.. ni con todos esos encantos que tienes vas a lograr que tenga algo contigo porque y…. ayyyyyy!
El muchacho no pudo terminar la frase, porque había salido despedido por los aires y había aterrizado encima de las cosas de la chica, junto a la orilla del lago. Hermione avanzó rápidamente hacia él, con la varita en la mano, y con aires de suficiencia. Se acercó hacia donde se encontraba Malfoy. El chico había terminado sentado y confuso por lo ocurrido y con la ropa desordenada. Lo miró altiva, y le replicó:
- Nunca... ¿me oyes? Nunca, sentiría ni querría nada con alguien como tú. Eres arrogante, estúpido y sin sentimientos. Pueda ser que ya no quieras ser más un mortífago como nos dicen por ahí... pero¿Acaso ya te arrepentiste de entregar a Dumbledore a los mortífagos¿Acaso ya no eres más el arrogante del colegio? Yo no lo creo. Eres el mismo imbécil, engreído y vanidoso de siempre y nunca vas a cambiar. Así que mantente alejado de mí, como todos estos años. Si es que no quieres, por supuesto, que te lance un expelliarmus, otra vez, para que guardes tu distancia, Malfoy -.
Mientras decía esto, Hermione cogió su mochila y empezó a guardar frenéticamente todas las cosas en la mochila, su ropa, unas plumas, el tintero y uno cuadernos, empujando a Malfoy con el pie para que se moviera de allí y seguir recogiendo todo lo que estaba desparramado por el suelo. Cuando hubo guardado todo, volteó a ver a Malfoy que apenas se estaba reponiendo del hechizo lanzado por la joven bruja y bramó:
- Y ni se te ocurra decirle algo a alguien, porque tendrías que explicar que hacías tú también a estas horas en este lugar. Y para ser francos, mi palabra pesa actualmente más que la tuya en el colegio... Malfoy.- y diciendo esto dio media vuelta y se marchó furiosa de regreso al castillo.
Draco tardó unos segundos más en reponerse del ataque sorpresa de la chica. Sacudió su cabello rubio para desprenderse de la arena que se había impregnado y se levantó aún algo desconcertado. Enderezó su túnica, y se acomodó la camisa blanca que se le había salido de su lugar. Se alisó el pantalón y lo notó. Buscó con la mirada entre la arena y no lo halló.
- Mi diario… – brotó de los labios del chico.
