Antes que nada tengo que pedirles enormes disculpas... he estado con tendinitis todo el mes de Julio y por recomendaciones médicas no he podido utilizar la computadora, sin embargo ya pasaron las cuatro semanas de rehabilitación y aunque aún me tiren los músculos, ya puedo escribir en algunas posiciones, gracias a eso pude finalmente terminar este capítulo y avanzar en el de PEYDH que subiré en cuanto haya avanzado dos capítulos más con este fic, a fin de que ambos vayan parejos en desarrollo.
Quisiera decirles lo feliz que estoy por el final del Gaiden, pero supongo que ya se lo imaginan... como siempre dije, teníamos que creer en nuestros amados personajes...
Subí este capítulo escuchando Il Divo y no me pude resistir a poner como introducción la frase que fue escogida... sentí como si hubiera sido hecha para este capítulo...
Espero que disfruten el capítulo y no me odien... solo estoy preparando sus corazones para lo que se viene.
"No debí soñar un amor tan puro... que inocente fue ir de buen a fe. Los dioses por placer eligen sin querer... sus dados al rodar marcan nuestro azar."
(Va todo al ganador -Il Divo)
IV: Recompensa
Naruto logró por muy poco esquivar el chidori de Sasuke sin embargo él no le dio tregua, enseguida lo embistió con un ataque de Chokuto investida por su Raiton, de no haber sido por su propia afinidad con el Futon, con el que consiguió desviar el ataque de la espada, ahora mismo Naruto estaría hecho una mierda empalada al suelo con el hígado atravesado.
-¡Sasuke teme! Mide tus ataques, estamos practicando.- Lo reprendió agitado.-
-¡Cállate!- No se sosegó para nada, la furia lo consumía con tal intensidad que no había manera de soslayarla.
Sus emociones estaban completamente fuera de control, la cena familiar había sido un completo desastre para él mientras se esforzaba por fingir diplomacia frente a las dos personas que más daño le habían hecho en su vida.
Dolor. Un profundo dolor se le había instalado en el pecho y solo quería que desapareciera; canalizarlo en su entrenamiento siempre había sido efectivo, pero esta vez parecía no estar surtiendo ningún efecto. Las memorias de aquella trágica noche recrudecían en su mente, una y otra vez, obstinadas en atormentarlo aún después de más de dos años, provocando que sus demonios internos se agitaran y gimieran reclamando su liberación.
Maldita sea… ¿Será que nunca voy a poder dejarlo atrás?
~Flashback~
Sasuke observó en su mano la nota que Shikamaru le había dejado por la mañana. El último año muchas cosas estaban cambiando y él se sentía raro al respecto, sobre todo desde que Ino había comenzado a salir con el compañero rarito de Sakura. Él había conocido a Sai varios años atrás y la primera impresión que había tenido de él es que era demasiado extraño como para confiar en él, pero no lo suficiente como para desagradarle… así había sido hasta que al paliducho se le había ocurrido meterse con SU Ino. La niña que él cuidaba desde que era una pequeñita, la niña que había atravesado un infierno con tal de ayudarlo, la primera gentil mano que le habían extendido con cariño, respeto y confianza. Ino era como su pequeña hermana menor y ahora Shikamaru le dejaba una nota en la que le informaba que Sai preparaba una ceremonia secreta para pedirle matrimonio.
Algo en él se removía inquieto, ellos apenas estaban dejando atrás sus 19 años; era incómodo relacionar esa realidad con la idea de un matrimonio; sin embargo se encontró a sí mismo imaginándose en esa clase de relación con Sakura y no le desagradó para nada, de hecho le gustaba demasiado la imagen en su mente: Él revestido en sus prendas más elegantes tratando torpemente de encontrar las palabras adecuadas, ella con sus ojos esmeraldas diáfanos por las lágrimas contenidas aceptando la propuesta incluso antes de que él pudiera terminar de elaborarla.
-De seguro lo estropearías todo…-Río para sí mismo ante su pensamiento, aún era muy pronto; las cosas estaban muy agitadas y él seguía siendo un Esclavo de Sangre sin ninguna clase de derecho a reclamar una mujer para sí; mucho menos a esa mujer, la mujer que su madre había escogido como la prometida de su hermano.
Habían pasado por incontables calamidades los últimos cuatro años a causa del odio encarnizado que aquella mujer vertía sobre Sasuke. Aún así, Sakura no había desistido, había aceptado el compromiso con Itachi para poder estar cerca del chico que de verdad le interesaba sin tener que justificar su presencia en la casa de la familia. Entre ambos habían jurado huir antes de la boda cuando Sasuke finalmente resolviera todos sus asuntos, los dos dejarían el País del Fuego y cambiarían sus identidades, trabajarían labrando y cultivando la tierra si fuera necesario, pero se alejarían de aquel mundo enfermizo que se empecinaba en herirlos y separarlos. Itachi jamás podría reprochárselo, de hecho estaba seguro de que su hermano lo apoyaría ya que había aceptado el compromiso de mala gana para mantener contenta a su madre y que esta no tuviera uno de sus habituales arranques de furia incontrolable que nunca acababan bien para nadie… especialmente para su hermano menor.
Como fuera, Sasuke se engalanó en sus mejores pintas y se improvisó un pequeño discurso en el que felicitaba a los futuros esposos y amenazaba implícitamente a Sai con las peores pestes del mundo si se atrevía a poner en el hermoso rostro de Ino cualquier gesto que no fuera una sonrisa sincera. Se apresuró a salir del palacio feudal hacia el lugar donde había sido citado. Una suave brisa otoñal mecía las pocas hojas que les quedaban a los árboles. El cielo nocturno estaba limpio de nubes pero salpicado por estrellas, Sasuke recordó abruptamente la leyenda de las luciérnagas que Sakura le había contado el día que él había cumplido diez años. Esa noche sería perfecta para Ino y él se sintió abrumado por el hecho de que ahora las cosas quizás fueran a cambiar entre ellos ¿Qué tanto cambiaba el matrimonio la vida de las personas? Una nueva etapa de su vida lo estaba aguardando, solo esperaba que fuera mejor que lo que dejaba atrás.
Siguiendo las últimas instrucciones de la nota de Shikamaru, se adelantó a la hora pactada para asegurarse de que el campo de entrenamiento estuviera en condiciones, sobre todo si tenía que echar a algún fisgón que no estuviera invitado al evento. Dio un respingo cuando un cuervo sobrevoló rasante el suelo junto a él… experimentó un mal presagio pero decidió que no debía hacerle caso, esa era la noche de Ino y él no permitiría que nada ni nadie se atreviera a arruinarla, sin embargo no podía sacudirse ese mal augurio de encima. Algo en el aire le gritaba que se alejara. Con el tiempo debía de haber aprendido a confiar más en sus instintos, pero se resistía a creer que algo o alguien pudiera empañar esa noche que había sido escogida para ver brillar a una de las personas más importantes de su vida, mientras dependiera de él hasta la disposición de los astros en el firmamento nocturno sería perfecta para su hermana del corazón.
En el momento en que pisó el campo de entrenamiento que durante años había sido testigo de sus travesuras con el delirante trío Ino-Shika-Cho un súbito escalofrío le trazó la espina dorsal; dio un ligero paso hacia atrás cuando se encontró con que un par de figuras humanas reposaban entrelazadas contra la corteza de un árbol. Lo primero que pensó fue que Ino y Sai habían tenido la loca idea de adelantarse a su noche de bodas. Su mente rápidamente se despejó permitiendo a sus sentidos asimilar la situación, acomodarse y ajustar sus ojos ante aquella imagen solo para descubrir con morboso espanto que aquella mujer no era Ino sino Sakura y aquel hombre no era otro que su propio hermano.
Por unos segundos su primer instinto fue calmo, una suave tranquilidad por la certeza de que debía tratarse de un genjutsu cruel detrás del que solo podía hallarse la mente retorcida de una única persona. Intentó disipar la macabra ilusión mediante todas las tácticas que le habían sido enseñadas pero la escena prevalecía, ante su escrutinio, cada vez más nítida. Súbitamente Sasuke obtuvo la horrorosa comprensión de que no estaba contemplando algo irreal, sino la concreción de la más siniestra de sus pesadillas.
No…
Un dolor nauseabundo se le instaló en el pecho, intentó obligarse a apartar la mirada pero sus ojos no podían retirarse del espeluznante lienzo que Itachi y Sakura componían. Ella con su kimono cayéndole hasta la mitad de los brazos, envolviendo con sus muslos la cintura de él, meciéndose obscenamente contra el cuerpo tembloroso del Uchiha en tanto le ahogaba sus gemidos trémulos contra la piel del cuello y le deslizaba sus uñas pulcras por la piel de la espalda desnuda. La túnica de Itachi recaía, sobre su cintura, trabada en las piernas de Sakura componiendo una mezcla de sutil erotismo que a él le arrancó arcadas tóxicas.
Todos los recuerdos de la dulce infancia con Sakura le pasaron por delante en cámara lenta. Las tardes pescando, entrenamientos furtivos, los juegos con sus demás amigos, la pícara complicidad con que habían crecido… el día que con temor e inseguridad había descubierto que estaba enamorado de ella, su primer beso, su primer noche juntos… su última noche juntos… apenas dos días atrás… apenas 46 horas atrás… ¿Todo había sido irreal? ¿Sakura en verdad amaba a Itachi y por eso había aceptado el compromiso? ¿Por qué había decidido seguir perdiendo el tiempo con él entonces? La respuesta lo golpeó con tal brutalidad que se gimoteó a punto de delatar su posición.
Lástima.
Todo este tiempo… te quedaste a mi lado por lástima.
Porque sabía que ella era su mundo, que ella era su salvación, que sin ella él estaría vacío… muerto en vida, tal como se estaba sintiendo ahora, como si violentamente la despiadada garra del destino le hubiera enterrado sus falanges putrefactas en el pecho y le hubiera arrancado el alma mientras se reía de él y su supina inocencia. Sintió que los dientes la castañeaban, presionó sus puños con toda su fuerza obligándose a apretar la mandíbula y seguir adelante aún cuando todas sus fuerzas le estuvieran fallando, aún cuando lo único que deseaba era que la tierra se abriera en dos y se lo tragara arrastrándolo por fin a un infierno que seguramente sería más tolerable que seguir viviendo luego de haber presenciado semejante traición; se resistió a quebrarse, no le daría a su madre la satisfacción de derrumbarse y hacerse añicos por esto; en el fondo había sido un estúpido por pensar que alguien, incluso si ese alguien era Sakura, podría elegir a un bastardo como él antes que al Príncipe Itachi.
Quizás era demasiado tarde para quitarse la venda de los ojos, pero finalmente lo había logrado, lo único que le restaba era recoger los fragmentos de su alma despedazada y seguir adelante como siempre lo había hecho, como cada vez que habían doblegado su dignidad y lo habían reducido a algo menos que un animal. Ni siquiera era capaz de entender cómo es que incluso todas las calamidades de su vida, juntas, no eran capaces de hacer una mera sombra sobre el dolor que estaba experimentando en ese momento.
¿Cómo una desilusión amorosa podía prevalecer sobre el fantasma de la humillación, la soledad, la vejación o la tortura física y mental a la que lo habían sometido durante casi quince años, desde el día en que fuera ofrecido como el Esclavo de Sangre de Itachi? Era absolutamente incomprensible pero tan cierto como absurdo, nada nunca le había dolido tanto como esto. La más cruel y baja de las traiciones… y aunque fuera mayormente su propia culpa por haberse permitido ilusionar con que Sakura realmente sentía lo mismo que él, no podía evitar culparla por no haberle hablado con la verdad, por haber permitido que las cosas llegaran tan lejos, por no contemplar sus sentimientos y básicamente por echar por la borda todos los sacrificios y el dolor que se había cobrado su nociva historia de amor.
La rabia fue ganándole terreno al sufrimiento. De pronto la fuerza invisible que parecía haber enraizado sus pies al suelo lo liberó permitiéndole caminar por inercia. Su integridad permanecería impertérrita aún cuando el aliento de la vida lo hubiera abandonado; seguiría adelante… entero, pero no sería por él, no sería por su dignidad, no sería para demostrarle nada a nadie… ni siquiera a sí mismo. Lo haría por Ino, porque se lo debía y porque aún con un corazón hecho jirones era el mismo estúpido de siempre; el débil mental que no había tenido el valor de suicidarse luego de que su madre lo amenazara con 'Parir otro bastardo que cumpliera con su rol', a fin de no condenar a un inocente a sobrellevar la carga que le habían constreñido a él. Esta vez no sería diferente, Ino lo necesitaría a su lado, lo querría ahí sonriendo por su felicidad, y así lo haría, aunque la farsa se cobrara todo de sí, hasta la última gota de la poca voluntad de respirar que aún le quedaba.
Se irguió en su sitio a fin de incorporarse en toda su altura, sus pasos se tornaron militarmente firmes mientras se acercaba a los amantes que le brindaban aquel numerito vulgar a sus ojos.
-Ciertamente lamento interrumpirlos pero me veo obligado a solicitarles que continúen sus asuntos en otro sitio, vamos a tener una celebración aquí en un rato.- Su tono de voz fue tan ceremonioso y su lenguaje tan cortés que parecía una solicitud formal entre genuinos diplomáticos.
Sakura chilló acomodándose el kimono tan a prisa como sus manos le permitieron, como si la velocidad por cubrir sus vergüenzas pudiera de alguna manera deshacer el espectáculo grotesco que había brindado.
-¡SA- Sasuke kun...! puedo explicarte, yo…
-No tienes que explicar nada, Sakura.- La interrumpió con aquella vaga gentileza que no delataba más que vacío.- Itachi es tu prometido, es comprensible que se dejen llevar; solo que este no es el lugar adecuado. Si son tan amables… por favor liberen el área.
-Lamento que te enteraras así.- El tono de Itachi fue tan vacío como el de Sasuke, como si el helado aliento de los retorcidos dioses que digitaban sus destinos le hubiera congelado el alma.
-No te preocupes… Es algo que debí imaginarme.- Torció una media sonrisa en su mejilla izquierda. Doloroso sarcasmo, obvia desilusión y fingida indiferencia comprimidos en los exiguos once milímetros en que consistía ese hoyuelo que en otro tiempo, distinto al de la desesperanza, Sakura habría amado besar.
Sin que ninguno de los tres pudiera argumentar o reprochar nada el silencio se eternizó, por fin Sakura emprendió su marcha junto a Itachi y Sasuke contempló su espalda a sabiendas de que la estaba dejando marchar por siempre de su vida y entonces, justo cuando creía que nada podía dolerle más que lo que acababa de presenciar, descubrió que a pesar de que Sakura lo había traicionado, se había burlado de él, lo había usado y se había atrevido a quedarse con él por compasión; él la amaba con una fuerza autodestructiva y la idea de perderla era tan insoportable que le exigía cobrarse cada gota de su humanidad.
Paralizado por el horror los perdió de vista y solo fue capaz de reír amargamente; rió por la compleja ironía que, con ruin toxicidad, había pulverizado todos sus sueños; rió por la ridícula ingenuidad con la que se había condecorado como el rey de los imbéciles… rió por el augurio de que a partir de esta noche el eterno invierno de la soledad, la desidia, la desesperación y la demencia se instalaría en el pozo que acababan de abrirle en el único fragmento de su corazón que, alguna vez, se había permitido la absurda transgresión de amar a alguien de la patética manera en que él había amado a Sakura Haruno.
Durante la celebración del compromiso había intentado actuar tan normal como le había sido posible; sin embargo no había podido evitar perder todo el color, sentirse enfermo y tiritar como una hoja bajo la inclemente tempestad, cuando Sai había hablado a Ino sobre sus sentimientos. Sai que necesitaba libros y manuales para comprender las emociones de las personas había abierto su corazón a aquella escandalosa, exigente y presumida mujer. Sasuke deseó para ellos la felicidad que de ahora en más él jamás conocería; la felicidad que las dos personas más importantes de su vida le habían arrebatado con implacable crudeza.
Al llegar a su casa se había bañado y realizado su rutina nocturna mecánicamente, en breve debería bajar al calabozo a cuidar de la única persona en el vasto mundo que quizás lo podría reconfortar un poco. Salió de su cuarto cuidándose de no emitir el más mínimo ruido, la galería era un monumento al silencio, ni siquiera la suave brisa tenía fuerza suficiente como para agitar el fuurin.
Nada más torcer la esquina su corazón se estrujó cuando observó a Itachi caminar en la dirección opuesta a él con su vista perdida, como si ignorara su presencia por completo. Ambos se cruzaron cerca de la mitad de camino, la respiración de Sasuke se volvió densa y antes de que pudiera pensar lo que hacía, la voz le brotó como un graznido desde la garganta.
-Itachi…- Ambos se hallaban a pocos metros, enfrentados por sus espaldas sin mirar nada concretamente.- Nunca te he pedido nada para mi… lo sabes.-Allí estaba él a punto de renunciar a la última porción de su dignidad a cambio de no perder a Sakura.- Pero… eres mi hermano y confío en que algo de todo lo que vivimos ha sido real… Quiero- no… necesito creer que no vas a quitármela. –A esa altura sus dientes castañeaban, todo el miedo y el dolor que no se había permitido que lo abrumaran en el momento en que la realidad le había estallado en las fauces, ahora se materializaba sin mostrarle misericordia; recién ahora el peso de la verdadera compresión lo oprimía realmente y ante la desesperación descubrió que nada importaba su orgullo, su integridad, su hombría, su madurez ni su fortaleza; si debía renunciar a todo eso y comportarse como un cobarde rastrero, como el más bajo eslabón en la cadena alimenticia… si tenía que suplicarle a Itachi que renunciara a Sakura, lo haría con gusto si con ello podía conservar una mínima esperanza.- Por favor… hermano… no a ella… no me la quites. Nunca más te pediré nada. Nunca más voy a…
-Sasuke, para…-Susurró en un fino hilo de voz casi temblorosa, Sasuke podría jurar que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por no quebrarse, pero enseguida se recompuso y su tono se oyó tan aristocrático como siempre.- Sakura… ella ya tomó una decisión. De verdad lo siento. –Siguió caminando. Se alejó, no porque el dolor de su hermano le fuera indiferente sino porque sabía que Sasuke no se permitiría romperse con él cerca y por mucho que él se esforzara en intentar explicarse o consolarlo, en realidad, no había una fuerza existente en el universo que pudiera apaciguar a su alma atormentada.
~Fin flashback~
-Teme… estás raro ¿Pasó algo malo?-Naruto ya se había preocupado, era muy extraño ver a Sasuke fuera de sí como lo había estado segundos atrás.
-Déjalo… Volveré a casa, mañana nos vemos de nuevo.- Respiraba agitado a medida que se alejaba, sabía que tenía que aislarse de inmediato o las cosas se pondrían realmente feas. El cuerpo le sudaba brutalmente, tenía tal arritmia que el pulso le retumbaba en los tímpanos, estaba hirviendo por dentro y las voces en su cabeza se agitaban como un enjambre de avispas furiosas.
-Matar… lo queremos…
-Queremos su sangre…
-No. Ella… mejor su sangre. Su sangre debe ser dulce…
-¡Basta! –Sasuke gruñó sujetándose la cabeza que parecía a punto de estallarle.-
-Voy a violarla hasta que le explote todo por dentro…
Luego escuchó solo risas y chillidos que le hicieron sentir que tenía una colonia de murciélagos rabiosos revolviéndose en su cerebro. Gimió dolorosamente mientras caía de rodillas al piso.
-¡Les dije que se callaran!- Gritó fuera de sí estrellándose la cabeza en la tierra en el intento de acallar a aquellos seres que moraban en su interior amenazando constantemente con bullir hacia afuera y cobrarse las deudas pendientes de su anfitrión.
Sakura se sentó en su cama, observando la luna llena que se colaba por la ventana inmensa del cuarto. Sonrío cuando Izuna gateó hasta su regazo abrazándole los muslos.
-Estás inquieto eh… -Lo estrechó en sus brazos hasta aferrarlo contra su pecho, a pesar de la horrible tensión, con la que había tenido que lidiar, durante la nefasta cena solo un pequeño contacto de Izuna la transmitía una calma perpetua e insoslayable.
Sonrío aún más ampliamente mientras lo envolvía con todo su cuerpo intentando convertirse en una coraza entre él y el crudo e implacable mundo que los asediaba fuera, desde el primer segundo en que ella había tenido conocimiento de que sería madre se había jurado proteger a esa criatura de todo el dolor que los aguardaba, de todo el odio que verterían sobre ellos; a partir de ese día ella misma, Sasuke, Itachi, la propia existencia de la humanidad se habían tornado vagas prioridades; Izuna se había convertido en el único motor de su fuerza y en el más relevante de los tesoros que ella tendría que proteger.
~Flashback~
-¿E… estás segura, Tsunade sama? –Sakura observaba en shock a su mentora que ahora la escrutaba con curiosidad detrás del escritorio del despacho en que ejercía su trabajo como la Quinta Hokage.
-No creo que a esta altura quieras cuestionar mi conocimiento, si te digo que los resultados de la prueba fueron esos es porque lo fueron; vas a tener un hijo y punto. Ahora escúchame b…
-No puede ser… aún es muy pronto.- Se vio abrumada por una extraña mezcla de alegría y miedo.- ¿Crees que estoy lista?
-Normalmente nadie lo está… Pero no es tu inexperiencia lo que me preocupa.- El semblante de Tsunade se tornó fríamente serio- ¿Tienes certeza de quien es su padre, cierto?
Sakura palideció al escucharla, instintivamente se abrazó a su vientre como si con ello pudiera protegerse del dolor que le ocasionaba la realidad, un dolor que debería aparejarle alivio pero jamás podría hacerlo a sabiendas del precio que había sido pagado en su día para que hoy ella pudiera afirmar sin lugar a dudas que su hijo era el legítimo heredero de Itachi.-
-No hay lugar a dudas. Itachi es su padre. –Sakura habló con firmeza.- Mi regla se adelantó seis días, eso fue casi diez días después de que estuviera con Sasuke y dos días antes de mi boda… Además… -su garganta se comprimió al pensar en el día en que había descubierto toda la verdad.- Sasuke fue esterilizado a los once años, su madre quería asegurarse de que su sangre y su legado murieran con él…
-Esa mujer… Siento escalofríos cuando me hablas sobre ella… ¡Y tanta impotencia! Si no fuera la mujer del Señor Feudal podría apresarla por sus crímenes. –El labio inferior de Tsunade se torció en una mueca rabiosa mientras apretaba sus puños con indignación por encontrarse en una situación tan desventajosa con respecto a aquella harpía.-
-Tranquila, de ahora en más Itachi y yo la mantendremos en sus cabales, nos aseguraremos de que no pueda lastimar a nadie más… Especialmente a Sasuke; ya demasiado daño le ha hecho… no solo ella, nosotros también. Es momento de que alguien diga basta, Sasuke no merece vivir de la manera en que lo hace.-No pudo evitar que un torrente de lágrimas le acudiera a los ojos, sin darse cuenta se encontraba llorando desconsolada en el regazo de su mentora como si se tratara de una niñita frágil e insegura… todo lo que ella hace mucho tiempo que ya no era.
-Que niña…-Lejos de reprocharle Tsunade le acarició el cabello y le permitió desahogarse hasta que tuvo la ropa empapada por el llanto de su discípula. Solo cuando Sakura estuvo en condiciones la dejó marcharse, aunque le pesara no había nada más que ella pudiera hacer para ayudarle, Sakura había escogido su propio camino y aunque la destrozara por dentro había escogido pagar el precio correspondiente y asumir las consecuencias de sus decisiones.
-Itachi kun… -Sakura bajó la vista hacia su regazo donde Itachi descansaba su cabeza. Él abrió sus ojos al oírla llamarlo, sonrió alzando sus dedos para acariciarle la mejilla con los nudillos.-
-No estés triste… Es una hermosa noticia, serás una madre magnífica… Ni siquiera necesito mi sharingan para saberlo. –Él no dejó de sonreírle con absoluta sinceridad.-
El sol caía a lo lejos, los tonos rojizos del cielo adornaban la galería donde ambos reposaban en aquella tranquila postura. Por un momento la tranquilidad se había adueñado de la atmósfera, la culpa y el tormento del pasado se habían desvanecido y en su lugar se había instalado una enorme dicha que en el fondo a ambos les preocupaba no merecer.
-¿Realmente crees que merecemos ser felices?- Ella habló con la voz velada por un manto de tristeza.-
-Creo que pasamos por mucho sufrimiento. Creo que hemos tenido que transitar nuestro propio sendero de oscuridad. Creo que renunciamos a muchas cosas y perdimos demasiado en el proceso… pero sobre todo, creo que todo sacrificio merece una recompensa y esta es la nuestra, Sakura.- Susurró girándose 90° para abrazarle la cintura mientras anidaba su rostro en el vientre, aún aplanado, de su esposa.
-Nuestra recompensa… Quizás tienes razón. Gracias por todo, Itachi kun… Gracias por nuestro Izuna. –Inclinó su rostro para besarlo suavemente en la frente mientras acariciaba las largas hebras de color ébano, desparramadas sobre sus muslos. Aún cuando su cruz era mucho más pesada de lo que podía tolerar agradecía con todo su corazón tener a Itachi para soportar la carga entre ambos, sin importar cuan tormentoso fuera el pasado aquel hombre le confería una paz tan absoluta y hermosa que de alguna extraña manera conseguía que al menso por un momento del día ella no se torturara con el recuerdo de Sasuke y con toda la miseria que le había ocasionado al único hombre que había amado más que a nada en la tierra.
~Fin flashback~
Continuará...
Próximo capítulo: Quiebre
Respondiendo Reviews:
Carito: Se que no es pronto como se esperaba, pero aquí está la continuación... espero que sea de tu agrado.
Gabi: Bueno cielo... aquí se dan bastantes pautas de lo que pasó para que las cosas acaben en la instancia en la que estaban en el prólogo...
U. Harumi Cerisier: Me hace tan feliz que a ti te esté complaciendo la historia, estoy dando un gran esfuerzo para que todas las cosas vayan cobrando sentido y tratar de no dejar los hechos del pasado ni del presente desplazados, pero por el momento es muy importante ir narrando todo lo que ocurrió en el pasado para que el prólogo vaya teniendo sentido. En cuanto al sufrimiento de Sasuke se que es duro y las cosas están por ponerse peor para él, por eso me pareció importante advertirlo desde el comienzo...
En cuanto al prisionero y lo de que pasa en el cuarto de Mikoto ambas cosas se revelaran dentro de dos capítulos.
Agness-Celty: Con respecto a la relación de Sakura e Itachi es algo complejo... no creo que se pueda llamar cordialidad solamente... son más que amigos y no menos que amantes, pero como dije en este capítulo para Sakura el gran amor de su vida es Sasuke, aunque hoy en día por respeto a su esposo y su familia no puede permitirse hacia él esa clase de sentimientos. Con respecto a la paternidad de Izuna es un asunto que quise abordar aquí ya que son muchas las personas que tienen el presentimiento de que es hijo de Sasuke.
Haruno-Samy: Hola guapa... me alegra que quieras seguir la historia... en cuanto a tu dilema es un poco difícil de responder... Si lo que te preocupa es que al final yo enloquezca por completo y mate a Sasuke, a Sakura o a ambos; puedes seguir leyendo tranquila porque no haré tal cosa... incluso si hay mucha demanda de un final así, les escribiré como un one shot aparte un final alternativo... pero el final original será uno en el que te aseguro que ninguno de ellos morirá... por otro lado si lo que te preocupa es el sufrimiento de los personajes a lo largo del fic, pues allí si que no te puedo prometer nada... Sasuke tiene que pasar por muchas cosas para llegar a ser el que se muestra en la actualidad y ese sendero será muy dificil, por eso mismo lo advertí antes de comenzar la historia; espero que aunque sea el hecho de que vaya a tener un final alentador amerite que sigas leyendo la historia.
YuukiChanLove: Bueno cielo... aquí hay más y se vienen muchas más cosas... espero que continues siguiendo la historia y cumpla tus expectativas.
CC. Hawkeye: Hola corazón... me alegra (? que tus sentidos del dolor y el drama estén tan a la expectativa de especular respecto al destino de estos personajes torturados... haré todo lo que esté a mi alcance para satisfacer esos instintos... no te preocupes que dolor y drama habrá para entretenerse en este fic! e.e
Yarlx: Que felicidad que también me visitaras en esta historia! Me alegra muchísimo volverte a ver, querida... y mucho más me alegra que disfrutes de este doloroso fic que me está haciendo parir mis propias entrañas... Se que es un poco dificil comprender todo lo que está sucediendo pero prometo que todo tiene un sentido y que la forma de ser de Sasuke tiene una razón de ser... desde luego que quedará librado a cada quien entender o no que su comportamiento esté justificado... igual que como nos lo dejó interpretar Kishi.
Katy: No tienes idea de como disfruto cuando alguien presta atención a las pistas que voy dando... desde luego que hay algo en lo que tienes la certeza absoluta y es lo que se dijo en el prólogo respecto a quien es el "indigno" en realidad... De todos modos la mayoría de los cabos sueltos se irán atando en los próximos dos capítulos... Espero seguirte viendo en ellos!
Bueno preciosuras... eso es todo por hoy... espero que disfruten este capitulo y que vayan preparando los pañuelos para el que viene.
P.D: No voy a hacer como ciertas autoras inescrupulosas (en mi opinión) que se degradan a exigir un mínimo de reviews o incluso extorsionarlas directamente con que no subirán el siguiente cap a menos que cumplan con un mínimo de opiniones... Sin embargo sí quiero pedirles encarecidamente algo. Como ven a mi me gusta responderles individualmente todos los RW, y así sean dos o cien lo seguiré haciendo... sin embargo les ruego encarecidamente que si van a poner cosas como "conti plis" "Me encantó, espero la conti" y demás variaciones, en serio no se molesten, directamente lean la historia y sigan de largo, básicamente porque no voy a ignorar esas respuestas pero el único feedback que puedo darles es "aquí está la conti" y se me hace que es algo demasiado obvio y sin sentido, quiero sus opiniones buenas y malas sobre la historia... Si algo es confuso, si algún personaje parece muy ooc, si alguna cosa no cuadra con el universo de Naruto, etc... todas esas cosas me ayudan a crecer y harán que el fic sea mejor, lo proemto... así que sin timidez (también son bienvenidas todas las críticas buenas si les parece que el fic y los personajes van por un buen rumbo).
P.D.2: Tengo que comentarles que apartir de este capi tengo una lectora beta (alguien que lee el capítulo antes de que yo lo suba para darme algunas correcciones básicas). No es alguien de fanfiction sino una amiga muy preciada que empezó a estudiar letras y literatura el año pasado y que tiene bastante más conocimiento que yo en este ámbito, por suerte también gusta mucho de Naruto así que me puede dar una visión relativamente objetiva de la historia.
A partir de ahora la llamaré Asistente-san (solo para sentirme importante):3 y su opinión general del capítulo fue que en toda la serie de Naruto no había visto a un Sasuke verdaderamente emo, pero que por fin gracias a mi historia ha podido figurarse como sería un Sasuke cortándose las venas (Creo que no es la respuesta más alentadora :v). Quiero además aclarar que me esforcé porque al menos por un momento Sasuke pudiera sacar a relucir su orgullo Uchiha aunque luego lo arrojara por la borda... pero creanmé que es mucho mejor que la primer versión que escribí en la que Sasuke luego de encontrar a Itachi con Sakura salía corriendo dramáticamente... Luego de leer dos o tres veces lo ridículo de la escena y regañarme a mi misma con que era Sasuke y no Thalía protagonizando una novela, borré todo, reescribí, me busqué a Asistente-san y este fue el resultado...
Ahora sí los dejo ser felices... nos vemos en el siguiente capi!
