Milk
Capítulo 4: Malentendido
Todo sucedió tan rápido que casi no tuve tiempo de reaccionar. Me fui caminando a paso lento, aun con cierto miedo al no saber que clase de plan se le había ocurrido a Momoshiro para que Kaidoh me perdonara. Había un 99% de que fuese una niñería que no diera buenos frutos. Rogaba por ese 1% restante.
-Inui-senpai!-En la entrada de la escuela me encontré con Horio y sus amigos. Tenían caras de profunda preocupación. Algo había pasado en la escuela.
-Qué sucede?-Me apresuré a contestarles, me habían contagiado algo de su preocupación.
-Es cierto lo que dicen?-Por primera vez el novato con 2 años de experiencia en el tenis bajó la voz, avergonzado como si fuese a contarme un secreto muy íntimo. Por desgracia no se trataba de él sino de mí.-¿senpai de veras tienes una novia de otra escuela?
No es muy propio de mí, pero si hubiese tenido a Momoshiro frente a mi en ese preciso momento le hubiese partido la cara a golpes. ¿Ese era su gran plan? ¿Hacerle creer a Kaidoh que tenía a alguien más? Lejos de ponerlo celoso eso reafirmaría la idea de que no lo quiero en verdad y más se alejaría. Mis datos estaban correctos: Era una niñería.
Corrí a toda velocidad hacía el edificio. Faltaban a penas 10 minutos para comenzar la clase por lo que había una probabilidad del 100% de que Kaidoh ya estuviese allí dentro, y una del 75% de que ya haya llegado a sus oídos el famoso rumor, obviamente de la misma boca de Momoshiro. Detuve mis pasos al escuchar una voz muy conocida que se quejaba de dolor, venía de la enfermería así que me asomé.
-No es tan malo, pareciera que tuvieses una enorme hamburguesa dentro de tu mejilla! Eso te gusta no?-reía burlescamente el chico del parche en la mejilla, mirando divertido con sus grandes ojos azules como el pobre de Momo sufría con las curaciones de la enfermera.
-No es gracioso, Eiji-senpai!-Hablaba a penas con la cara tan hinchada.-Mamushi me las va a pagar! No tenía porqué pegarme de ese modo!
-De veras es extraño que reaccione de esa forma, o tal vez sólo se desquitó contigo-miró al techo, pensativo y moviendo las piernas de un lado a otro.-Como ya lleva varios días más enojón de lo normal.
-Es bastante fácil de descubrir el motivo de esto.-Nadie supo cómo pero el tensai, Fuji Syusuke estaba allí de pie frente a ellos.-Kaidoh tiene sentimientos muy profundos por Inui y le cuesta aceptar que ahora está con alguien más, claro, si es que es eso cierto.-Clavó su mirada fría y profunda en Momoshiro, como leyendo su mente y enterándose de que había sido él la mente malévola que había creado y difundido ese chisme tan absurdo.
-Sentimientos muy profundos? No sabía que fuesen tan buenos amigos.-Comentó Eiji, cosa que no pudo más que sacarle una suave risa a Fuji, sintiendo ternura por la inocencia de su compañero gatuno.
-Te explicaré con más detalles luego, ahora tenemos clases.-Tomándolo del brazo, se llevó arrastrando a Kikumaru por todo el pasillo mientras este gritaba "Cuéntamelo todo ahora Fujiko!".
Luego de ver tan bizarra escena, continué mi búsqueda analizando los datos obtenidos al escuchar su conversación. Primero, Kaidoh ya se había enterado del rumor y al parecer no le había hecho mucha gracia ya que ese golpe que le dio a Momo dejó una marca que no se borraría en poco tiempo. Segundo, seguramente se fue corriendo del lugar como acostumbra hacer pero a dónde fue? En las canchas de tenis los profesores lo verían, lo mismo que en el patio por lo que esas posibilidades son muy bajas. Y tercero, hay un solo lugar donde los alumnos acuden cuando desean escaparse de clases y no ser descubiertos: La azotea.
Entré de golpe y la imagen que presencié quedó grabada en mi subconsciente para toda la vida. El chico al que más amaba y deseaba proteger estaba de rodillas, apoyado en la reja y llorando a gritos como nunca antes. No sabía como acercarme, mi mente era un torbellino de ideas que se peleaban la una con la otra por salir primero. Le había hecho un daño enorme a quien más quería. Fue mi culpa, toda mía.
Traté de acercarme y pedirle perdón pero su reacción fue la de siempre. Alejarme, gritarme y echarme del lugar. Normalmente yo cedía a sus peticiones cuando se ponía así de violento para evitar una pelea más grande. Sin embargo este no era el caso. Así como el día en que le declaré mis sentimientos, esta era una de esas ocasiones en que las cosas tienen que quedar solucionadas ahí mismo, dejarlo para otro momento no tenía sentido.
Así, con Kaidoh aun llorando y tratando de soltarse de mi agarre, hice un esfuerzo sobre humano por ordenar mis ideas y comenzar mi tan esperada disculpa.
Continuará…
Gracias a la gente bonita ke deja review :3
