Numb below the rain

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~So please, please, please, let me, let me, let me, let me get what I want

This time~

Primera parte

"Desde la esquina de la habitación sentía el frio invierno rodear mi cuerpo, estire mi mano aunque no tenía lugar para poder agarrarme. Gire y noté que tan solo era una niña de 5 años, que vestía un vestido violeta con unos lindos zapatos blancos, trate de levantarme y fue la que provoco que un ruido sordo se escuchara en toda la habitación. Había una puerta que se entre apoyaba, dejando que una minoridad de luz ingresara y dibujara en el suelo una fina luz blanca.

¿Qué has hecho, Spirit? Una voz sonó desde afuera llevando a que me acercara por curiosidad a la puerta. Trate de no hacer ruido con mis zapatos y camine lentamente hacía esa voz que tan bien conocía.

P-erdoname, Kami. Por favor Rogó, ante a un intento de que la primera voz le perdonara sobre algo que había sucedido. Acerque mi mano hacía el borde de la puerta y la abrí con lentitud deseando saber quiénes eran esas personas que hablaban.

No puedo, Spirit, no puedo Susurro la voz femenina con mucha tristeza. Oí como unos pasos se alejaban de allí. La desesperación de querer saber quién era ella me consumió, así que con fuerza, abrí la puerta del todo dejando ver a un hombre de rodillas, llorando. A un lado de él había una ventana… que estaba rota en el centro. Deduciendo, me di cuenta que esa persona se había arrojado al vacío del jardín."

Entonces fue cuando sentí unas manos sujetarme y alejarme del hombre que estaba llorando y de la ventana, ingresándome nuevamente a la habitación pero me iba más allá de esta, como que un agujero negro me absorbía hacía su interior. Estire mis manos evitando que me llevara pero fue imposible, me arrastraba…

Grite y grite hasta que mi garganta no produjo ese dolor agudo que casi siempre sentía al hacer esta acción. Sentí como algo me aplastaba dejándome sin movilización y sin aire, la oscuridad me envolvía completamente asustándome más de lo que estaba, intente sacarme todo esto pero parecía no tener final, una salida. Fue entonces cuando mi mano ya no sintió un lugar adonde poder apoyarse y me arroje sin pensarlo.

–¿Maka? – La voz de mi padre se escucho en toda la oscuridad, no sabía de dónde provenía así que gire mi cabeza hacía todos los lados. Los pasos se escucharon más cerca y la oscuridad dejo de embargarme, note que estaba en el piso, tirada como una bolsa de papas que acababan de tirar; me dolía un poco el costado de mi caja torácica y la mejilla, pero no importo, ya que por lo menos me había despertado de esa pesadilla.

–¿Has tenido una pesadilla? –Susurro sujetando las sabanas y alejándolas para poder acercarse a mí. Lo mire con reproche y me levante con rapidez cogiendo todo lo que había caído conmigo arrojándolo a mi cama, me acomode la piyama y el cabello. Finalmente suspire.

–Claro que no– Me senté en la cama mirándolo con fijación. Su rostro expresaba esa incertidumbre e indagación que muchas veces nunca eran complacida ya que nunca le contaba mis sueños; su mente ansiaba saber lo que había soñado, lo sabía sus brillosos ojos lo destapaban. Estaba sentado en el suelo mirándome con esos verdosos ojos similares a los míos que demostraba las características familiares.

–¿Entonces? –

–Una araña– murmure fijándome la hora. Eran las 5 de la mañana, con suerte había dormido algo y sin tomar dos de esas pastillas que compre la semana pasada. Me estire sujetándome las palmas de las manos, levantándolas para luego bostezar y tronarme los dedos. Ya por lo menos no tenía sueño.

Me levante y fui al baño para lavarme la cara sin importarme si mi padre se levantaba del suelo o no, realmente no me interesaba que se preocupara por mí, seguramente lo había hecho para descubrir lo que me estaba pasando esas últimas semanas, estaba empezando a sospechar que tomaba tranquilizantes para poder dormir, así que tenía que impedir que lo descubriera, ya que mi empeño en ir al médico era minoría.

–¿No volverás a dormir? –pregunto, apoyándose en el marco de la puerta del baño mientras me lavaba la cara con el agua helada. Sujete mi cabello para peinarlo e hice que no lo había escuchado. Me cepille los dientes y me coloque las pantuflas que siempre las dejaba en el baño para ir a la cocina. Ya había captado mi silenció así que minutos antes de que me dirigiera a esta, olía como el café era preparado. Realmente no lo necesitaba pero ni yo sabía porque lo tomaba, su sabor era rico así que lo aprovechaba.

–Gracias– Me senté en la mesa esperando el dichoso café, mire por la ventana y note que el día era común, con sus días nublados sin sol y ese viento que demostraba que el invierno todavía perduraba. – ¿Sabes cuándo nevara? – Pregunte recibiendo mi caliente taza de café, la tome entre mis manos absorbiendo el calor de este como hacía todas las mañanas que me levantaba. Era mi primer calor del día.

–A mediados del fin de semana dijeron en las noticias– Lavaba los platos y solo observe su pequeña espalda que me daba la cara. No éramos muy comunicativos y nuestra rutina del habla era muy aburrida y escasa, comenzaba con un "buenos días" y terminaba con "Buenas noches" No nos veíamos muy seguido y eso empeoraba las cosas, y ahora ni siquiera nos saludábamos ya que corro contra el tiempo para poder encontrarme unos minutos antes con Chrona y Soul, aprovechando a caminar por ahí o sentarse y hablar. Aunque a veces podían alargarse nuestras conversaciones para solamente reprocharme las cosas que había realizado mal o simplemente que estaba desilusionado o avergonzado por esas situaciones.

-Genial- Evitamos hablarnos hasta que él termino con la cocina, me miro antes de desaparecer por la puerta e irse nuevamente a dormir o a trabajar, ni siquiera lo sabía, deje el bazo en la mesa y observe con interés su interior perdiéndome en mi mundo, en mis pensamientos como siempre lo hacía. Mire a la ventana evitando aquello.

Los inviernos eran góticos y oscuros en Death City , como los escenarios de Tim Burton. Los arboles se volvían de un negro opaco y la luz ya no se colaba como antes por las ventanas, dando un toque siniestro a mi casa, muchos de los animalejos que solían vivir en el bosque se encontraban ya invernando y los días se volvían más fríos con cada minuto que pasaba. Aunque igualmente, era hermoso.

Volví a tomar el café pero al darme cuenta, ya no había ni una gota de esta. Suspire.

"Tengo una hora y media para leer el libro que me regalo Chrona" Pensé.

Cogí la taza y la deje en la mesada para posteriormente lavarla, corrí hasta las escaleras y salte de dos en dos llegando rápidamente a mi habitación. Busqué entre la gran biblioteca que se acumulo de libros desde que nací y con ojos rápidos agarre el libro mas nuevo que se podía llegar apreciar entre el montón, me tire a la cama y lo abrí rastreando el señalador que se encontraba en el interior de las paginas.

Leí hasta que mis ojos dolieron por la falta de luz y porque la alarma del reloj había sonado. Me levante y me vestí como normalmente lo hacía siempre, una remera a rayas y una pollera negra con unos borcegos; me peine un poco la enorme porra para desaseármela, me lave la cara y por último los dientes. Baje las escaleras con un puchero, no quería salir en un día como este y menos a estas horas, pero había hecho la promesa de no faltar nunca más al colegio. No podía romperla.

Atrape la mochila violeta que a mi tanto me gustaba para luego colocármela en un hombro.

–Me voy –grite, sin esperar respuesta alguna.

Atravesé la puerta y el viento no me azotó como veces anteriores, hoy era tranquilo y con suerte solo había empezado a lloviznar. "un poco de agua no me hará nada mal" Pensé.

Caminaba tranquila y sin interrupciones observando el bello paisaje de las gotas caer sobre la yerba y mojar cada cosa que estuviera sin protección. Los días eran tranquilos por la mañana ya que no había tanto coches y niños gritones que perturbaran toda esa serenidad; respire el aire puro y percibí la gustosa esencia de la tierra mojada, extendí mis manos para sentir las gotas caer en mi palma en grandes proporciones, se habían vuelto algo gruesas pero no me importaba anhelada disfrutar este espectáculo.

–¿Qué haces? – pregunto una voz gruesa.

–Disfrutando –conteste con dejadez, cerrando los ojos.

–Te estás mojando– cuestiono.

-Amo cuando llueve- Gire y me encontré con Soul debajo de una paraguas. Llevaba una campera de cuero, una remera anaranjada y sus jeans grises gastados. Hice una mueca con el ojo y negué la cabeza con exageración meneándome en dirección a mis costados.

"Como podía estar debajo de una paraguas con esta llovizna que no mataba ni a una mosca"

–Quiero conservar mi aspecto cool– dijo posicionándose a un lado de mi, protegiéndonos con el paraguas –Además pillaras un resfriado si sigues con esta estupidez.

–No es una estupidez–masculle –Siento que alguien se levanto con el pie izquierdo y se está descargando conmigo– Camine alejándome de él unos pasos para voltear a verlo – ¿Es cierto lo que digo?

–No quiero hablar sobre ello– Escupió para empezar a caminar y dejarme atrás. Debió haberle ocurrido algo muy serio para que se comportara así, constantemente su rostro era tranquilo y apacible, pero la mueca que había acabado de ver era diferente a todas las que estaba acostumbrada a ver, manifestaba exasperación. "¿Se peleo con su padre nuevamente?"

Todo el camino transcurrido a la escuela ninguno hablo, los dos nos quedamos callados como dos desconocidos que caminaban juntos. Ni siquiera nos tomamos el tiempo para solamente mirarnos, no obstante su paraguas todavía seguía sobre mi protegiéndome del diluvio que se transformo minutos después de que nos habláramos de esa manera. Muchos de los alumnos se amontonaban debajo del pequeño toldo que colocaron la semana pasada pese a que esta no servía demasiado ya que la lluvia se colaba por algunos agujeros, otros apilaban contra las puertas intentando todos entrar al mismo tiempo, cosa que no funcionaba.

–M-maka– Me volví para poder observar a mi tartamuda amiga que llevaba algunos mechones gruesos indicando que la lluvia la había atrapado, sin embargo su vestido estaba seco, por suerte. Antes de contestarle con un saludo repare que no venía sola, detrás de ella se encontraban el mismo chico de cabello negro y líneas blancas que la acompañaba en la clase de matemática pasada y una muchacha de cabello corto y rubio que era la primera vez que la veía. Al instante que iba a saludar a sus acompañantes sentí un piquete en la mejilla.

– ¿Eres Maka Albarn, no? – La muchacha de tonos rubios estaba a centímetros de mi cara taladrándome con esos ojos celestes que llegaban asustarme. En su mano cogía una pequeña jirafa con la cual me había picado. Antes de contestarle me aleje un poco con una mueca de disgusto; odiaba cuando se acercaban demasiado.

–Eh-eh s-si– Titubee, llevando mis manos a la cara al ver como la chica se acercaba a inspeccionarme.

–Mi hermana me ah hablado mucho de ti– Contesto picándome los cachetes con su jirafa, había dejado de preocuparme porque me picara. "¿Su hermana me conocía? ¿Era tan popular en la escuela para que todos oyeran mi nombre y se dispersara?"

–¿Tu hermana? –

–Es la hermana de Elizabeth Thompson– espetó sin sentimiento el chico de ojos ámbar. Lo mire y observe como su mano sujetaba la de Chirona con fuerza y protección. Su rostro permanecía hosco y malhumorado con enormes ojos amarillentos que no demostraba sensación determinada. Calzaba un traje negro con tiras blancas en vez de botones y en los hombros, su corbata era algo especial ya que tenía forma de calavera y no sabía si a eso realmente se lo podía llamar corbata, pero algo parecido le era. Traía puesto consigo unos anillos de calavera en los meniques de las dos manos y no me era de extrañar ya que el animal de nuestra escuela era un espectro negro con una calavera amigable o era porque les gustaba simplemente.

–¿Y tú quién eres…? –

–¡El novio de Chrona! – Chillo la chica de la jirafa extendiendo sus brazos al cielo y cerrando sus ojos con una gran sonrisa. –Están juntos hace miles, miles, miles de año, como yo y mi jirafa, Gary– Grito nuevamente mostrándome a su Jirafa, la abrazo con fuerza y empezó a hablar cosas que no estaba interesadas en escuchar ya que solo miraba sus manos sujetas.

–N-no, no es mi n-novio– Chillo negando acaloradamente. Chrona al darse cuenta que la observaba, soltó con rapidez la mano del muchacho para luego posarla sobre su boca y mirar en dirección opuesta para evitar nuestras miradas. El chico solo bufo.

–Te conozco– Hablo por primera vez Soul enfocándose en el pelinegro y a la ojiceleste – Death The Kid y Patricia Thompson–

–Pueden decirnos Patty y Rayitas– Chillo aclarando Patty señalándose y señalando al chico; empezó a reír como una desenfrenada mientras que Kid aspiro con dificultad inquietantemente tratando de querer relajarse y no matar a una persona inocente. La pequeña Chrona parecía una pequeña gacela junto a dos leones feroces pese a que estos parecían inofensivos.

La campana sonó y todos respingamos deteniéndonos para oírla terminar y luego entrar.

–N-nos vemos a la salida, Maka– Susurro Chrona alejándose de mí para poder acercarse a las dos personas que recién había conocido; ellos solamente levantaron la mano (Patty con bastante ánimo) y se distanciaron desapareciendo al entrar en una puerta color verde.

Podía ser cierto ¿Chrona y ese tipo eran novios? ¿Por qué no me lo había dicho por lo menos? ¿Será que tenía vergüenza? Podía ser cierto, Chrona era muy vergonzosa a veces, llegando a puntos extremos, pero no era para negarlo, si verdaderamente ellos fueran pareja ¿Ella me lo diría, o no? Esa pregunta anduvo presente hasta la hora en la cual llegue a mi asiento y empezó la clase, para que, posteriormente, fuera alejada por los textos de Stein.

Aquel día… me quedo sin palabras para poder nombrar una palabra exacta calificadora que demostrara el día mas horrendo de mi vida, tuvimos dos horas con Stein, una de filosofía con Marie, otra con Sid, el profesor de gimnasia, y otras dos con el demonio resucitado, la profesora Bernice.

Tratamos de que no nos atrapara infraganti pero después de todo, como ella mantiene nuestra mirada en nosotros, nos descubrió jugando a un ta- te- ti agregándonos mas días de suspensión, mas estos dos que teníamos. Mi paciencia se iba a ir por las tuberías si seguía así con nosotros, pero ¿nos la habíamos ganado? No quería pensar en eso.

–Alumnos– En la sala todos se callaron y se volvieron a la profesora que estaba parada detrás de su mesa, con una sonrisa inquietantemente asustadiza y sus pequeños ojos abiertos buscando alguien que la interrumpiera. –Como verán, esta es la primera vez que tengo este curso a mi cargo…– susurro pasando la mesa y mirándonos a todos con sus manos entrelazadas. –Por eso, realmente, me gustaría poder hacer una prueba en la cual calificare el nivel de estudio de todos– Sus manos se extendieron ante nosotros y su sonrisa diabólica se hizo cada vez más grandes mostrando una faceta extraña en su cara. –Dicho esto, me gustaría aclararles a todos que estudien, ya que el que no aprueba este examen tendrá dos semanas de orientación conmigo después de clase– Maldije internamente como muchos otros y baje mi cabeza tratando de evitar la mirada de la profesora, Soul solo bufo y se metió las manos en los bolsillos con irá dando a reconocer que el sería unos de los desaprobados al igual que yo.

–Solo quería comentar esto para que lo tuvieran en cuenta– Susurro con los labios muy apretados y con pico de pato –Hasta luego y que tengan una buena tarde, Alumnos– La vida y el barullo regreso al aula al escuchar esa maravillosa palabra, me moví con inapetencia guardando mis libros y mis útiles recordando que esa tarde no iba a ser buenita por la culpa de ella.

"Maldita bruja cascarrabias que nos aniquila con su poder" Opine enojada interiormente "Por lo menos nadie me escucha dentro de mi cabeza ya que si lo hicieran ya estaría encerrada en un manicomio por las locuras que reflexiono o medito" Pensé con tranquilidad, y era cierto, a veces llegaba asustarme a mí misma.

–Estudiantes– La voz de Bernice se escucho oscura llamando nuestra atención, sus manos duras se balanceaban con rigidez a sus lados y sus pies pisoteaban el suelo rápidamente componiendo un hueco ruido que se expandía en todo el lugar. –Veo que a ustedes no les han enseñado los buenos modales ya que cuando un mayor les dice "Hasta luego, que tengan buena tarde" ustedes tienen la obligación de responder con un "Hasta luego profesora, igualmente" – exclamo – Volveré a repetirlo y quiero que me respondan a la par de cómo lo dije. Hasta luego y que tengan una buena tarde, alumnos–

–Hasta luego, igualmente– gritamos a coro.

–Mucho mejor– Nos felicito con melosidad –Utilícenlo en el futro mis queridos, acuérdense que tener buenos modales es lo primordial– Tras anunciar esto se sentó. Unos cuantos alumnos intercambiaron miradas; hasta ahora ningún profesor se había preocupado por los buenos modales que teníamos muchos de nosotros y esta era realmente la primera vez que nos corregían.

– ¿Podemos matarle? – Pregunto Soul con los ojos brillosos –Ah sido la enseñanza más estúpida que tuve en mi vida.

–Algún día, Soul, algún día–

Aproximadamente después de un minuto, la profesora enrollo todas sus hojas con cuidado para luego guardarlas en su maletín rosa, junto sus lapiceras y reglas dentro de una bolsita igual de rosa, lo dejo todo sobre la mesa para sentarse aguardando que todos los alumnos se retiraran. Las personas empezaban a salir en multitud dejando de a poco la sala vacía y sin estudiantes, solo quedaban algunos cuantos.

–Vámonos– murmuro Soul fijando su mirada en la profesora, analizando cualquier movimiento que ella hiciese –Es nuestra oportunidad de no quedarnos, nos mesclaremos con la multitud y podremos salir de aquí– Situó su mochila negra en un hombro y me sujeto del brazo para descender con cautela por las escaleras, tratábamos de escondernos detrás de los alumnos que todavía quedaban presentes en el aula y estábamos cerca, realmente cerca de la puerta, de nuestra libertad. Pero fue cuando alguien carraspeo clamando nuestra atención.

– ¿Qué creen que hacen, queridos?

Soul sonrío un poco y se vatio el cabello con nerviosismo para luego afrontar a la profesora que lo miraba desde su mesa con los manos entrelazadas y los ojos bien abiertos esperando nuestra respuesta, trague saliva y trate de hacerme frente, algo que costó un poco porque sentía como su mirada nos taladraba.

–Queríamos…

– ¿Ir al baño, tomar el té? – Pregunto sarcásticamente con una ceja levantada y una mueca en su risita –Miren niños, creo que no nos llevaremos bien si no hacen lo se les dicte– Se levanto de la mesa y se encamino a nosotros –Así que será mejor que se sienten aquí y aguarden un poco esperando a uno más de ustedes ¿Está claro? – Asentimos con rapidez y fuimos a sentarnos detrás de todo como perros que habían pegado y que se alejaban con rapidez de su amo con la cola entre las piernas.

–La odio, la odio, la odio– Repetía sucesivamente mi amigo tambaleándose adelante y atrás con exasperación, se tapaba la cara con sus manos y a veces reía solo. Por mi parte, solamente miraba la mesa de madera tratando de buscar formas o caras que me resultaran familiares, aparentábamos dos enfermos psicológicos desde afuera pero era la peor tortura que podía existir en la vida, tener que quedarse en tu tiempo libre junto a la profesora que mas odias en el mismo lugar, encerrados sin que nadie te ayude. Fue entonces cuando la puerta se abrió e ingreso un chico de cabello negro, el hermano de Chrona; la profesora lo miro y frunció su frente revelando que estaba enojada, enojadísima.

–¿Dónde has estado Makenshi?– Pregunto en un chillido levantándose de su banco con irritación, sus mejillas se teñían de un color rojo sangre y sus ojos oscuros se comparaban como el día afuera.

–Hablando con el profesor– contesto con la Ragnarok con su queda y socarrona voz. Le entrego un papel doblado a la mitad y la mujer se lo arranco de las manos, un poco más y le arrancaba la mano… lo abrió con aquella elegancia barata que ella tenía y lo leyó con prisa, sus facciones cambiaron a unas de tristeza y humillación al dejar el papel caer al suelo con ligereza. Nos miro con los ojos cansados y con un movimiento de la mano nos exigió que nos fuéramos.

Saltamos de nuestros asientos y con una rapidez extrema nos alejamos del aula dirigiéndonos a la salida, no nos importo decirle "Adiós" a la profesora ¿Para qué hacerlo? No nos caía bien así que ¿Para qué? Empecé a bailar cuando me encontré con Chrona y le sonreí acercándome hasta ella. Salude a Kid y me gire para esperara a los dos que me seguían.

La expresión de Ragnarok no era la que me esperaba, incrustaba su mirada en la pobre Chrona que había empezado a temblar detrás de Kid que se le situo adelante suyo unos segundos después de haber intercambiado miradas con el ojivioleta.

–¿Qué- qué haces con él? – susurro Ragnarok apretujando sus manos formando puños.

–H-hermano.

En aquel momento fue cuando Ragnarok corrió hacía Kid y lo embistió…

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Hola lectores ¿Como están tanto tiempo? Bueno acá les traje el cuarto capítulo de este fic, no me costo nada ya que lo tenía preparado en mi mente hace una cuantas semanas pero lo que si todo se baso en querer terminarlo ya que un día comenzaba a escribir un párrafo y después lo dejaba, me queda una semana de vacaciones y quiero disfrutar comprendan me eso! ASDASDASD Bueno espero que les aya gustado *-*

¿Que pasara con Kid? ¿Sera que Kid y Chrona son novios? ¿Y Ragnarok?

Todo esto en el proxímo capitulo de

Numb below the rain!

¡Nos vemos!