POV ALICE:
-Alice, ¿necesitas algo, cariño?-me preguntó Esme dulcemente, como siempre.
-Claro que no, Esme-dije antes de darle un beso en la mejilla-Sólo estoy esperando a que Emmett y Edward vengan de cazar, tenemos que ir al centro comercial.
-Olvidaba que no has ido desde hace tres meses.
-Sí…
Íbamos Edward, Emmett y yo caminando por un largo pasillo rodeado de ropa, cuando una plática por tres personas llamó nuestra atención…
-Vamos, Bella, esto te quedará genial-susurró una voz sugerente.
-No, no, no… Ya vine, ya me compraron zapatos, me compraron trajes, vestidos. ¿Qué más quieren de mí…? No me contesten-contestó una voz totalmente distinta, aunque muy hermosa, con lentitud, como si se estuviera dirigiendo a un niño de tres años.
-Pero, Bella, querida-rogó una voz perteneciente a una mujer mayor-. Sólo es lencería…
-¿Pero cuándo la voy a usar?-preguntó "Bella" casi gritando.
-Bella, baja la voz-pidió la primer voz-, sólo pruébatela, si no te gusta…
-Rosalie, sé que la comprarán si me veo como…
-No lo digas…-sentenció "Rosalie"-Además sólo es para cuando tú y…
-Cállense… Ni siquiera tengo novio… Es más, ni siquiera quiero.
-Eso dices ahora, hija-dijo la señora divertida.
-¡Mamá! No puedo creer que mi propia familia me esté planeando… Eso.
-Pero, Bella, es muy bonito y tú también…-rogó "Rosalie".
-No ese puchero-gimió "Bella" dejando su cuello al descubierto… ¡Un momento! ¿Cuándo había empezado a verlas directamente?
Entonces todo se volvió negro y comprendí… Al fin había podido ver sus rostros. Eran ellas.
Salí de mi ensoñación y estaba frente a Esme que me veía curiosa.
-Lo de siempre-dije para no preocuparla con esta visión.
Ella entendió y se fue hacia el jardín. No podía quitarme esas chicas de la cabeza, eran simplemente hermosas. La rubia tenía un extraño color de ojos, pero aun así eran hermosos. Su cabello era largo, rubio y sedoso, su piel era blanca y estaba vestida como si hubiera ido yo… Humm… La llevaría de compras. La morena era también muy hermosa. Su cabello café caoba caía libremente por su espalda en ondas pronunciadas, naturales. Sus ojos café chocolate te atrapaban y… ¡Dios mío! Tendría que ARRASTRARLA a tiendas de moda. Pero, si la habían "obligado" a ir de compras… ¿No se supone que debería traer otra cosa y no eso? Pero bueno, ya usaría mis dotes para convencerla.
Entonces olí que mis dos hermanos se acercaban… Hora de bloquear mis pensamientos.
Empecé a pensar en ropa. En TODO lo que podría comprar. Después de mucho pensar en ello, llegaron mis hermanos y los convencí de ir a Seattle a comprar ropa, y accedieron de MUY buena gana. La verdad me importaba poco si no querían, aun así me acompañarían.
POV BELLA:
Bueno, y estamos aquí, en Port Angeles. En mi sufrimiento personal. Pero ya casi terminaríamos… Sólo era cuestión de esperar como otras cuatro horas.
Pasé las siguientes horas entre comentarios como "Este te quedará genial, hermana", "Vamos, hija, se te ve muy bien" o "No, mejor el otro, ¡este parece para monjas!" Es TAN frustrante.
-Vamos, Bella-mi madre interrumpió mis pensamientos-No tengas esa cara, parece como si hubieras sufrido.
En ese instante quise gritarle algo como "¿ACASO ESTAR DE COMPRAS MÁS DE DOS HORAS NO ES SUFRIR?", pero ya no tenía fuerzas.
-Bella… Es hora de que despiertes, llegamos a casa-escuché la voz de mi hermana.
-Ya voy, ya voy.
Me bajé del auto y creo que Rose me ayudó a cambiarme de ropa, ya que sólo recuerdo haber caído en la blanda cama.
POV ALICE:
-Alice, creo que esto ya se está saliendo de control, tenemos que encontrar a esas dos chicas antes de que invadan tu mente.
-No, Carlisle, presiento que las encontraremos pronto y todo volverá a la normalidad.
Noté que Edward trataba sacar información de mi mente y le pasé imágenes de mis mejores noches con mi hermoso Jazz.
-¡Qué asco, Alice!-rugió mientras cerraba los ojos, intentando borrar esas imágenes.
-Tú te lo buscaste… Estúpido.
-¡Oye!
-Deja en paz a tu hermana, Edward-dijo Esme tiernamente.
Le saqué la lengua y todos reímos.
-¡¿Adivinen qué, familia?-grité mientras todos se reunían en la gran sala.
-¿Qué pasa, querida?
-Pues… Mañana será un día especial… Así que iremos a cazar, y después iremos a jugar beisbol.
-¡Grandioso!-exclamó Emmett con real felicidad.
-Lo sé… Así que… Creo que mañana conoceremos a las dos chicas.
-¿Cómo?-preguntó Carlisle emocionado.
-Te dije que todo estaba volviendo a la normalidad.
Al final del día todos estábamos muy contentos y Jazz y yo al fin pudimos… Bueno, nos pusimos cariñositos.
