Terminemos

Killina88

Capitulo 4

Estoy aquí



La chica sentada en el piso sollozaba en silencio, tenía sus manos en la cara impidiendo que cualquier lágrima se atreviera a salir de su rostro. Sintió que la luz de alrededor se había ido, descubrió su cara y miro hacia arriba, alguien se había parado enfrente de ella, pero no podía distinguir quien era. El extraño le extendió su mano.

-Akane ¿te encuentras bien?

-Ryoga…

Ranma observó el salón de clases, Akane no estaba, miró la hora, era tarde demasiado tarde y no había llegado, lo bueno era que la maestra Hinako estaba afuera del instituto entretenida con unos globos, sin embargo, estaba preocupado, Akane no era de las personas que se podrían llamar impuntuales, ella siempre estaba a la hora que se le pedía, no era como él. Se paró junto a la ventana, con la vista fija a la entrada del Furinkan.

-¡Ey Saotome! Ven, no sabes que ricos tallarines ha preparado Ukyo- dijo Hiroshi de lo más animado.

-Estoy ocupado, ahora voy.-contestó sin el mínimo interés.

-¿Qué te sucede? ¡Anda ven!

-¡Dije que ahora voy! –grito enojado.

-Qué carácter…

A lo lejos vio como una pareja se aproximaba al Furinkan, al ver de quienes se trataban la cólera se apoderó de el. Abrió la ventana lentamente para no ser notado escondiéndose debajo de ella, se concentro mentalmente y agudizo sus sentidos para poder escuchar la platica.

-Muchas gracias por todo Ryoga...-dijo con una bella sonrisa.

-No es nada, si quieres te acompaño a tu salón de clases.

-Me encantaría-contestó.

Ranma hirvió en celos a ver esa escena, el como estúpido estaba preocupado por ella, y ella acompañada de ese…de ese ¡cerdo! Ella le pertenecía. ¡Cómo se atrevía a burlarse de el! Se sentó en su pupitre, cruzó los brazos, despidiendo un aura de batalla que hizo que la mayoría se alejara de el.

La pareja entraba felizmente al salón de clases. Ignorando por completo al chico de trenza.

-Entonces… ¿ya tienes nuevo novio Akane?- escupió las palabras con cólera.

-¿Qué? ¿Qué es lo que…?- preguntó desconcertada.

-Me entendiste bien, te pregunte si es tu nuevo novio- repitió.

-No puedo creer que digas eso Ranma, Ryoga y yo solo somos amigos.-recalcó la ultima palabra.

-Si como no…-dijo desconfiado ,se llevo las manos a la nuca-De todas maneras me da igual, lástima por Ryoga- dijo con sarna, esta vez se dirigió al chico cerdo- No sabes en que te metes.

-¡No voy a permitir que le hables a Akane de esa forma!- defendió el chico cerdo.

-No es tu asunto Ryoga- contestó amenazante.

-¡Eres un idiota! ¡Como te atreves a hablarme delante de todos! ¡Quien te crees que eres!

Apretó los puños, no permitiría que lo insulte así como así no después de lo que ella había hecho. -¡Cállate eres…eres….eres una cualquiera!

El sonido de una bofetada hizo que todo el lugar quedará en silencio. Ranma se llevo la mano a la mejilla.

-¡Tu y yo ya no somos prometidos no puedes decirme nada!

-¿Escucharon eso?- susurraban los compañeros de clase.

-Ranma y Akane ya no son prometidos.- decían otros.

-Akane yo… yo- tartamudeo sintió la presión de todos en ese momento. Ya el secreto se había descubierto.

-Akane es toda una dama, tú no eres merecedor de ella.-acusó Ryoga,

-Cállate-murmuro el ojiazul.

-¡Eres un cobarde Saotome!- continuó Ryoga.

-Cállate- alzó la voz con un tono amenazador.

-Como te atreves a hablarle de esa forma, no por nada ya no son prometidos, Akane esta mucho mejor sin ti.- concluyó el hico de la bandana,

-¡Dije que te calles!- grito arrojando un puñetazo que dio directamente en la cara de Ryoga dejándolo inconsciente.

Akane se tiro al piso para atender a Ryoga.

-¡Ranma que te pasa! ¡Como te atreviste a hacerlo eso a Ryoga!

-¡Ryoga, Ryoga, Ryoga!- se burlo Ranma- ¡Porque no mejor te quedas con el y dejas de arruinar mi vida marimacho!

-¿¡Arruinar tu vida!? ¿Arruinar tu vida? – La voz de Akane se quebró por un momento y después recupero la valentía.- ¡Vete al demonio!

-¡Bien!

-¡Bien!


El día escolar fue eterno para Akane, trataba de concentrarse, más bien de distraerse y pensar en otra cosa que no fuera su tristeza. Cerró los ojos por un momento tratando de aliviar el vacío que sentía desde esa mañana. Abrió sus ojos de golpe al escuchar la voz chillona de la maestra Hinako gritándole por su falta de atención, solo atino a decir un lo siento, y continuo con la clase.

Ranma la observaba desde su lugar, trataba de descubrir sus pensamientos, pero no se imaginaba nada, su cara carecía de expresión alguna, esto le ponía más nervioso y ansioso. Un papelito cayó en su cabeza distrayéndolo por completo, lo abrió era de Ukyo reconocía la letra.

-Oye Ranma, ahora que no hay compromiso con Akane… ¿Qué te parece si vienes a vivir conmigo?

Ranma arrugo el papel y lo tiro, lanzó un suspiro profundo, el día iba a ser más largo de lo que esperaba.

Al terminar las clases, ninguno habló o siquiera se miró a los ojos tomaron rumbos separados.


Ranma estaba reparando la casa de su madre, si se iba a quedar ahí al menos le ayudaría en algo. Pensaba en Akane de vez en cuando, no entendía porque ella actuaba de esa forma, se arrepentía de haberse ido de la casa de los Tendo, pero un Saotome nunca se echaba para atrás y menos con algo tan serio. Alguien toco el timbre.

-Hola Ranma- dijo alegremente Kasumi.

-Ah, hola Kasumi ¿quieres hablar con mi mamá?- Pregunto Ranma, recordando que Kasumi se llevaba excelentemente con su madre al parecer tenían mucho en común.

-No, en realidad quería hablar contigo ¿puedo pasar?- preguntó con una sonrisa.

-Si claro, perdón el desorden pero llevo todo el día tratando de terminar de reparar el techo.

-Si, no te preocupes, Ranma…

Ranma sospechaba la razón por la cual Kasumi vino a hablar con el, seguro se trataría de Akane y si bien quería saber que pasaba por la mente de Akane, no quería sacar el tema. Especialmente ahora que Akane parecía no importarle.

-Kasumi no quiero tocar el tema de Akane.

-No vengo a hablar de su relación, necesito que me hagas un favor.

-¿Un favor?

-Necesito que hoy vayas a ver como esta Akane

-Kasumi yo… "Demonios sabia que se trataba de ella"

-No tienes que hablar con ella ni nada, es solo que…-miro hacia abajo por un momento, para tomar un poco de aire- hoy es el aniversario de muerte de nuestra madre y bueno la familia va a salir a un parque termal, porque queremos que mi padre se distraiga y Akane no puede ir por un trabajo de la escuela, no quiero que se quede sola.

-¿Por qué no le dices al Doctor Tofú? Estoy seguro que Akane se sentirá cómoda con el.

-El doctor Tofú no va a estar, tiene un congreso de medicina.

-Es que yo…- suspiró--Esta bien, pero solo daré una vuelta.

-Muchas gracias Ranma, sabía que podía contar contigo. Nos vemos.

-"Idiota, soy un idiota"- se reprocho a si mismo- Hasta luego Kasumi.


Akane había decidido a pasar por el cementerio a visitar a su madre, necesitaba hablar con ella, aunque no pudiera escucharla, tenía que sacarse del corazón todo el peso que llevaba dentro. Llegó a la tumba y empezó a relatar toda la historia que había vivido con Ranma con detalles, el sol se fue ocultando poco a poco.

El clima cada vez se ponía más y más frío, empezó a nevar, miró a su alrededor era de noche. Caminó hacia la salida, la puerta hecha de rejas, estaba cerrada con cadenas. Trato de romperlas una y otra vez, luego trato de saltar el muro, era imposible ella no era lo suficientemente fuerte para romper las enormes cadenas, ni lo suficientemente ágil para saltar ese muro. Se maldeció a si misma por haberse quedado tan tarde, sabía que no había nadie en casa y Ranma… Ranma ni siquiera le importaba. Se abrazo a si misma, tratando de darse calor. La temperatura seguía bajando.

Al otro lado de Nerima un joven reposaba en el techo de la casa de la familia Tendo. Reprochándose una y otra vez, el estar ahí.

-"No entiendo porque accedí a esto, ni debería interesarme lo que pase con ella"

- Hace un frío del demonio y esa boba no llega. Solo me quedare aquí unos 10 minutos más y me iré.

Dos horas después…

-Seguro ya tiene a alguien más, por eso no llega, debe de estar con su amado cerdo.

Cuatro horas más tarde, estaba nevando Ranma se había metido al cuarto de Akane, ya que la temperatura había descendido lo suficiente como para que el artista marcial se muera de frío. Espero y espero y su ex prometida no llegaba, sus celos se habían convertido en preocupación y ansiedad, caminaba de lado a lado, viendo el reloj una y otra vez.

-Me harte iré a buscarla.


Sin saber exactamente que lo había traído por ahí, camino entre la densa nieve, observó a lo lejos un pequeño bulto y decidió ir a ver de que se trataba. Al acercarse más al lugar, corrió a toda prisa al reconocer esos cabellos azules que se asomaban entre la nieve.

-¿Akane estas bien?- pregunto preocupado- Tienes fiebre

-¿Ran…ranma?- confusa y débil se desmayó.

El chico de la bandana la tomó con cuidado entre sus brazos.

-Estoy aquí, todo saldrá bien.


Hola a todos mis lectores,

Espero que hayan pasado un agradable día, hoy les traigo un nuevo capítulo espero que les guste. Perdonen la tardanza pero estuve en un limbo mental y no podía salir. Como siempre agradezco a todas esas personas que me mandaron sus reviews, Neo ranma, Karina Natsumi, noe, orochi, trekumy, ioakane19, milk goku gracias por sacarme una sonrisa y molestarse en mandarme un review, perdón si no mencione a alguien pero últimamente ando muy distraída.

Les mando un saludo y como siempre mis queridos lectores que tengan mucha felicidad.

Killina88

Orochi: No te preocupes no me tome a mal tu comentario, solo que tengo un defecto enorme me tardo muchísimo en actualizar mi fic y es que no encuentro tiempo. Sobre Akane, yo no pienso de esa forma no creo que sea una perra solo que al igual que Ranma tiene miedo a confesar lo que siente y salir lastimada. Me alegra mucho que te gustara mi fic, te mando un saludo.