CAPITULO 4: "Lágrimas de Sangre"
Una silueta se ve a lo lejos, el lugar era tétrico, era una sede de "algo" abandonado. La silueta se detuvo en una gran puerta que se abrió de par en par.
¿las encontraron?- una voz se escuchó y de la oscuridad se asomó alguien.
Aún no- respondió la silueta- creo que ha pasado mucho tiempo, quizás ni siquiera están aquí-
NO….están cerca, quiero que las encuentres, Paku-
Pero para qué líder, hace más de 1 año que las buscamos y nada- trató de encontrar una explicación lógica, pero aún no entendía.
Kuroro se dio la vuelta y no habló, pero Pakunoda lo miraba fijamente esperando alguna respuesta, o en este caso alguna orden.
¿líder¿por qué las buscas tanto?
El líder sólo se sonrío y camino hacia Pakunoda, la miró una milésima de segundo y siguió caminado saliendo de la sala.
búscalas a los alrededores de la ciudad- y así su voz se perdió en la oscuridad.
Pakunoda sólo observó como se alejaba del lugar. Se preguntaba cuál era el interés en esas chicas, estaba más que segura que no era porque ellas habían abandonado la araña, o "por alta traición" como solían decir ellos, pero las persiguieron para ejecutar la pena máxima de traición: la muerte.
Si no mal lo recuerda, el líder en persona había herido a una gravemente, pero la pregunta era¿por qué no la mató en ese instante?, si no dejó que huyera. Era algo muy raro….
FLASH BACK HIZOKA
Un día cualquiera Damien tomó las cartas de Hizoka, esas cartas tan amadas por él y se sentó junto con Gon a jugar una partida de póquer, y así se fue llenando la mesa y subiendo las apuestas desde una muy simple hasta una carísima invitación a cenar.
Pero el don innato de Damien con los juegos de azar no dejaba oportunidad alguna para los demás, hasta que……
DAMIEN!!- un grito del segundo piso se oyó en toda la mansión.
Ups…-fue el único comentario sensato que alcanzó a dar Damien, después de encoger los hombros
DAMIEN!- el gritó se oyó, ahora, más cerca.
¿por qué mi hermano grita así?-pregunto Nikki, mientras miraba a la puerta esperando que Hizoka ingresara a la sala.
Gwen mientras tanto miraba a su amiga tratando de descifrar en que problema se metió con Hizoka esta vez.
- las cartas- dedujo Gwen
- sip!- sonrío Damien
- son de Hizoka ¿verdad?- Gwen frunció el seño- sabes que odia que le tomen sus
cosas, su arma mortal y sobre todo si las utilizas para divertirte-
y??- respondió Damien.
Tú no apren….- la frase de Gwen fue interrumpida por un portazote Hizoka
Mis cartas, devuélvelas!!!!- vociferó.
Nop!- le respondió a Hizoka tranquilamente, mientras revolvía las cartas.
Hizoka respiró profundo y se sentó frente a ella, mientras que los demás de un salto se apartaron de ellos dos, esto olía mal.
Hizoka sonrío dulcemente malvado, Damien abrió sus ojos aún más, sabía que esa sonrisa no traería nada bueno, como se odiaba en ese momento, por qué no controlaba esos impulsos!!. Quería siempre ver a Hizoka disgustado, pero siempre olvidaba que ella siempre perdía…pero aún así no las iba a devolver.
tú, yo y un juego- susurró Hizoka.
Qué juego?- Damien arqueó una ceja, ya se sentía nerviosa y observada, en realidad ambos eran observados.
Streepóquer- la sonrisa de Hizoka se hizo más amplia.
O NO! NI LO PIENSES, NUNCA SERÉ TUYA!!!- se levantó súbitamente de su asiento.
Qué crees tú, Kurapica? Debe jugar o no?- seguía mirando a Damien
Kurapica lo miró ligeramente disgustado, pero no sabía que pensar, la mente de Hizoka y sus ideas siempre lo dejaban noqueado.
uuuuu- chilló Leorio- esto se pone más interesante.
Leorio!!- le llamó la atención Gon- no le eches más leña al fuego!
Kurapica miró a los dos preguntándose que tan estúpidas pueden ser las personas.
hagan lo que quieran, yo me voy- contestó Kurapica a Hizoka y acto seguido
salió de la habitación ahora más disgustado que antes.
- Kurapica- susurró Damien- siempre haces que se sienta mal, Hizoka!!
- va! Y a mi qué, no está casado contigo, ni son novios que yo sepa¿cuál es el
problema?
eres un idiota- masculló
vamos, querida, qué dices? Juguemos una partida de póquer normal, PERO….si tú pierdes estarás a mis ordenes todo un día y una noche.
QUE!!??..NI LOCAAA…-lo miró enfadada- NO TIE…..
Shshsh- la hizo callar- tienes miedo??? Siempre ganas estos juegos…qué pierdes?
Libertad!-
Nikki se acercó a su hermano.
Hizoka, por qué le haces esto a la pobre?
Porque está en mi razón de existir, molestar
Pero te sobrepasas, cómo se te ocurre pedirle eso?
Aceptará- miró a Damien que tenía un rostro de procesamiento.
Acepta, Damien!- Killua le tocó el hombro, mientras Gwen soltaba una que otra carcajada- puedes pedirle cualquier cosa, tú siempre ganas esta es tú oportunidad de vengarte de todo lo que te ha hecho.
Está bien – Damien se sentó- si gano, tu serás mi esclavo una semana y después de eso no quiero que me molestes más, sea para pedirme algo o insinuar cosas, para nada, ni visitas clandestinas a mi habitación. Entendido?- termino Damien.
Ni un problema- sonrió Hizoka- empecemos entonces.
Repartió las cartas mientras Nikki se retiraba con una expresión de poco aceptabilidad a la situación, y Gwen sólo compadeció a su amiga y bueno…los hombres el resto de ellos estaban más entusiasmados que el mismo Hizoka…Damien sólo miraba el rostro de confiaza de Hizoka, era algo que la estaba haciendo dudar si ganaría…..y el juego comenzó….
FIN FLASHBACK
Hizoka bajó del árbol sonriendo, listo para cobrar lo que le pertenecía esta vez.
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Damien se golpeó la cabeza mentalmente como había sido tan estúpida a ver perdido una simple partida de póquer, peor aun, que justamente Hizoka sacó una flor imperial, definitivamente no había sido su día.
como lo odio- susurró entre dientes
no tienes que hacerlo- Kurapica despegó la vista de su libro.
Es capaz de seguirme al mismo infierno si no cumplo esta apuesta- se sentó en el largo sillón de la sala, la misma en la que estaba Kurapica leyendo un libro que le había regalado justamente ella.
Y que vas hacer?- le preguntó el chico de ojos azules
No lo sé, y si me mudo de casa- le dedicó un a sonrisa a Kurapica haciendo que este le sonriera también
Tú misma dijiste que te seguiría a donde fueras-
Soy una imbécil con mayúscula- suspiro sin esperanza
¿Qué tan terribles pueden ser las propuestas de Hizoka?-
Se nota que no lo conoces bien- la chica hizo una pausa- ¿Kurapica?
Dime- el rubio levanto la vista para observarla bien, ella tenia la vista hacia abajo mirando como jugaba con el borde de su polera
¿No te molesta?- susurró. Kurapica bajó la mirada.
Hace tiempo que entre ellos pasaban cosas, de vez en cuando de cuando en vez. Nada con un nombre específico, por lo menos hasta ahora, menos sabiendo que Hizoka no la dejaría ir así como así.
Kurapica aprendió con esa chica lo que eran los celos, pero por naturaleza era algo que callaba, todos se daban cuenta que era inevitable en él arrugar la nariz y darse la media vuelta para irse. Damien odiaba cuando eso pasaba, porque la conversación cada vez era la misma: "no pasa nada, has lo que quieras", esa respuesta la dejaba peor, nunca iba a saber que era lo que Kurapica sentía. Pero igual hizo la pregunta del millón, pero esta vez la respuesta iba hacer otra.
Kurapica cerró el libro y lo depositó en la mesita de centro, la chica sintió un escalofrío cruzar su cuerpo completo, eso no era normal.
la verdad ya no sé lo que me importa- habló el ojiazul
que quieres decir con eso-
si tu no decides luego, yo lo haré por ti, y no creo que quiera gastar mi tiempo por que sí- esas crueles palabras le dolió más a él que a la chica, pero de verdad esa situación lo estresaba.
La chica se levantó pesadamente del sillón y se encamino hacia la habitación, esto lo iba a parar ahora mismo, no estaba dispuesta a perder a Kurapica.
El rubio la observó y bajo la mirada tomando su libro "espero que esto acabe pronto" pensó y retomó la lectura.
de verdad disculpen la demora, pero aqui esta el cuarto, espero que les guste...
y muchos saludos a los queme dejaron mensajes y a los que no tambien
saludos
