.........

.....

...

..

Fics basado en la serie Hunter X Hunter de Yoshihiro Togashi

----

--

-

Libro I HXH: Dead Promises

--

Por DarkCryonic

--

Capítulo III: Visitante X Nueva Pista X Ojos Rojos

Eran las 10 de la mañana cuando el sonido de mi teléfono móvil se hizo escuchar. Busqué a tientas bajo mi almohada y abrí mis ojos, notando que Leorio no estaba en su cama. Sin mirar el número, contesté.

-- ¿Diga?

-- "Kuruta, ¿aún estás interesado en mi información?"-- En menos de un segundo me incorporé. Reconocí la fría voz femenina al otro lado del teléfono.

-- Eso depende de que interés tengas en dármela.-- Respondí mientras me acercaba a la ventana y veía a los chicos sentados bajo el árbol, conversando; y mi mano libre refregaba mis ojos para despertar mejor.

-- "Siempre tan desconfiado, Kuruta."

-- ¿Por qué habría de confiar en ti?-- Pregunté, mientras mil ideas y probabilidades se ordenaban dentro de mi cabeza. Escuché que rió elegantemente.

-- "Kurapica, el único interés que tengo es que estés bien. Además es por cuidar de Senritsu."

-- Entiendo... ¿Qué es lo que sabes?

-- "No puedo decírtelo ahora. Pero nos veremos pronto."-- Dijo colgando.

No alcancé a decirle que ya no estaba en la ciudad, pero después me sentí tonto; ya que ella ya debía saber que no me encontraba en la mansión. Por algo estaba considerada entre las mejores cazadoras de listas negras.

-----------------

Aún recordaba la primera vez que la vi. Senritsu me pidió que la acompañara a un edificio abandonado en plena noche. No pregunté a qué íbamos, pero noté que era importante para Senritsu.

Cuando cruzamos la oscura noche y entramos al edificio sentí un escalofrío insoportable. Estábamos en medio del territorio de un manejador de nen. Senritsu notó mi turbación y dijo:

-- No pasa nada. Es su forma de saludar. -- Y siguió caminando hasta llegar a unas escaleras.

"¿Saludo?". No pregunté, era mejor aguardar. Por lo menos lo pensaba así. Además Senritsu no me llevaría a una trampa. Subimos con calma hasta llegar al último piso. Cuando abrimos la puerta a la azotea, notamos que la oscuridad del lugar era impresionante, pero las estrellas se veían muy bien desde allí. Quizás la oscuridad se debía que el edificio estaba fuera del centro ajetreado de la ciudad. No estaba tan deteriorado, pero de todas formas parecía abandonado. Caminamos unos diez pasos antes de notar que la presencia de alguien era más notoria. Senritsu apuntó hacia una parte de la azotea, donde noté una figura oscura. Parecía estar sentada al borde, con las piernas colgando en el vacío.

-- Akari... -- Llamó Senritsu sin gritar.

La figura volteó y se incorporó lentamente. Caminó hacia nosotros y mientras lo hacia noté que era una muchacha. Parecía tener unos 15 años, su cabello oscuro como la noche, estaba peinado en una larga trenza que se movía rítmicamente al caminar, dejando ver en su extremo, una cinta roja en un nudo sencillo.

Traía puesto un abrigo largo que cubría su cuerpo delgado, volviéndola casi imperceptible en medio del lugar. Su rostro era blanco, haciendo resaltar sus grandes ojos castaños. Cuando estuvo frente a nosotros, noté que era casi de mi altura.

Mientras se acercaba, sus ojos se habían paseado de Senritsu a mí un par de veces, manteniendo más bien su atención en un edificio cercano. Fijé mi vista por un momento en aquel lugar y pude notar la presencia de algunas personas. Pero sus fuerzas no se comparaban con las nuestras, así que volví mi atención a la chica.

-- Senritsu...

-- Akari chan.-- Saludo Senritsu con alegría. La muchacha sonrió.-- Él es mi amigo Kurapica.-- Hice una venia.

-- Lo sé.-- Dijo mientras volvía a mirar el edificio, frunciendo el ceño. En un movimiento rápido, movió su mano derecha de abajo hacia arriba, desde izquierda a derecha, cruzando el aire frente a ella. Una fuerza nen de gran intensidad se notó salir de ella atravesando el aire en dirección al edificio de enfrente.-- Con eso bastara, ya me estaban fastidiando.-- Dijo poniendo nuevamente la atención en nosotros y sonriendo como si nada. Pude notar que en el edificio ya no había nadie, por lo menos con vida. Quise preguntar, pero algo me decía que no era de mi incumbencia.

-- Necesitamos información.-- Dijo Senritsu.

-- Ya entiendo, no digas más. Ya estoy al tanto de los movimientos en la ciudad y sé lo que sucede. -- Dijo mirándome sin demostrar emociones o sentimientos, como si estuviera ajena a todo lo que sucedía a su alrededor, pero no por ello, ignorante a ello.--¿Así que eres tú? -- Dijo dándome una mirada que parecía ver más allá de lo que vería cualquiera.-- Una mente fuerte y analítica. Pero aunque no quieras, tus sentimientos, a veces, te hacen vulnerable... ¿no es así kuruta?

No contesté. Su habilidad parecía ser semejante a la de Senritsu, sólo que no parecía leer los latidos de mi corazón.

-- Así es.-- Dijo. Abrí los ojos grandemente. ¿Sería que ella podía leer mis pensamientos?. Ella sonrió y nos dio la espalda.-- Sólo si lo deseo.-- Dijo. --Así que no temas, no lo volveré a hacer.

-- Ella puede leer los pensamientos de la gente. -- Dijo Senritsu confirmando mis sospechas y las respuestas de la muchacha. -- Es por lo que se mantiene algo alejada de la muchedumbre.

Entonces, ella debía haber escuchado los pensamientos de las personas que estaban en el edificio de enfrente. Pero qué fue lo que les hizo, porque no siento sus presencias.

-- Qué pasó con...

-- Les borré sus recuerdos y pensamientos.-- Contestó mirándonos de nuevo. -- Eran asesinos contratados por las mafias para deshacerse de mí. Algunos creen que mi habilidad les puede perjudicar. Más cuando no acepto trabajar para ellos. Pero no han venido para charlas sobre mi aburrida vida, si no para daros información. Sé que la araña esta dispersa y que su líder está sin poderes... Pero no es a ellos a quienes debes buscar, por lo menos por ahora. Hay alguien que se ha mantenido al margen todo este tiempo.-- Dijo mirando las estrellas. Me moví nervioso, mientras mis puños se apretaban con fuerza.-- Pero aún no te puedo dar la información que esperas, ya que si te digo lo que sé, actuarás sin pensar... así que deberás esperar un poco, hasta que compruebe por mí misma si mis temores sobre esa persona son ciertos.-- Dijo volviendo a la orilla de la azotea, y sentándose. Quería preguntarle más, pero Senritsu sostuvo mi mano y negó con la cabeza.

Nos giramos y nos fuimos. Cuando estuve en la calle miré hacia la azotea, pero la oscuridad era demasiada. No podía verla, pero podía asegurar que allí estaba.

---------

Cuando volví de mis recuerdos, noté que Leorio tenía su vista fija en mí. Giré sobre mis talones y me dispuse a levantarme. Tenía menos tiempo del considerado, para estar con ellos, así que debía disfrutarlo al máximo.

-----------

Continuará

DarkCryonic