La niña de Papá
Cuando me presenté como novio de Mimi hace más de 20 años no entendía por qué el señor Tachikawa me odiaba y ahora lo comprendo totalmente, creo que estoy experimentando el mismo vértigo que él tuvo esa vez cuando Mimi nos oficializó presentandonos como pareja ante su familia.
Ahora en tiempo presente, estoy en una batalla entre el odio y la aceptación con un individuo en particular.
Ese individuo tiene por nombre Ryo Akiyama y dice amar a mi hija, pero no le creo. Apenas tienen 17 años, no saben nada sobre el amor y menos a esa edad.
Para mí buena suerte cuento con el apoyo de mis hijos varones y se puede decir que ellos son tan celosos como yo cuando se trata de Mimi y Kiyomi.
– No me agrada – bufo Ben en un susurro que fue escuchado por Mimi
– Deja de comportarte como tu padre – lo regaño con su dulce voz y ambos sabíamos que esa era su voz de enojo camuflada por lo cual nos asustamos un poco
– No me gusta que este cerca de mi hermana – alegó Keisuke, que al ser el menor de la familia era quien se llevaba toda la atención de mi hija mayor
Los tres varones Ishida estábamos de pie en el descanso de la puerta observando a nuestras dos mujeres fraternizar con el enemigo. Ese muchacho quería volverse el centro de atención de mi pequeña, lugar que me correspondía desde el momento que Akemi Kiyomi salio del vientre de mí esposa.
– ¿Van a quedarse ahí toda la tarde? – preguntó Kiyomi con una sonrisa en su rostro, que para mi mala suerte la había provocado el moreno y no yo
– Voy a ir a casa de mi padrino – anunció Ben mirando de mala gana al muchacho que estaba sentado entre Mimi y Kiyomi, abandonando la sala de manera rápida
– Y yo iré a buscar a Tanemon –
Todos observamos salir a Keisuke en dirección al patio y en su semblante se veía tristeza, la razón era simple, su hermana, la figura que siempre ha tenido por ejemplo, le estaba dando su atención a otro. Cuando siempre le había correspondido a el.
– Yo iré a ver que le sucede a mi bebé. Yamato acompaña a tu hija y a Ryo, también quita esa cara de amargado – regaño Mimi en un gruñido, logrando avergonzar a Kiyomi y poner nervioso a Ryo
– Yo iré con Keisuke, no te preocupes – no esperé una respuesta de parte de mi esposa y me escabulli de la sala de mi casa, en dirección al patio
Como era de esperarse Keisuke estaba acompañado por todos los digitales de la Familia y por el del niñato trigueño, pero le daba principal atención a su Tanemon.
Los únicos que notaron mi mirada fueron Gabumon y Palmon, siendo la última la que se acercó a mi con sutileza y tomo mi mano para llamar mi atención.
– Matt… - susurro con su voz rasposa pero animada
– ¿Qué te inquieta Palmon? – yo sabía la respuesta, pero aún así quería que ella me contará lo que sucedía
– Kei siente que su hermana lo dejara de querer, ahora que tiene novio –
– Si te soy sincero, yo siento lo mismo – dije de manera melancólica. Me arrodille para quedar a su altura y la digital de mi esposa me sonrió con ternura. Con el pasó de los años yo me hice tan cercano a Palmon como Mimi con Gabumon a fin de cuentas somos familia
– Habla con Kei y explícale que Kiyomi siempre lo va a querer. Explícale como nos explicaste a Gabumon y a mi que el hecho que ustedes tuvieran un bebé no significaba que nos dejarían de querer –
– Llevate a los chicos adentro – sugerí indicando a donde estaba Gabumon con el Tanemon de Kei, Lalamon de Ben y Gaomon de Kiyomi, sin olvidar al molesto Impmon de Ryo
Palmon no me respondió de forma verbal, pero en un par de minutos se adentró a la casa siendo seguida por la mayoría de los digitales, por que Gabumon se quedó al lado de Keisuke en silencio hasta que yo me senté a su lado.
– Papá el no me agrada –
– A mi tampoco hijo, a mi tampoco… –
– ¿Por qué mamá está tan feliz con el aquí? –
– Tu madre es feliz si cualquiera de ustedes también lo es hijo – le expliqué con voz triste
– No quiero que Kiyomi deje de quererme por salir con el, soy su bebé… - la voz de Keisuke estaba llena de tristeza – no le digas a mamá que dije que soy el bebé de Kiyo
– Se va a poner celosa – reí yo y el me siguió con su tierna risa infantil
– ¿No estás triste por que Kiyomi tenga a un chico con ella? –
– Eso me pone muy triste, ella es mi bebé y mi única hija – hable con tristeza
– Que tenga novio no quiere decir que los deje de querer – habló una voz femenina a nuestras espaldas
Kiyomi estaba tras de nosotros, mirándonos con sus ojos azules tan iguales a los míos y estos desprendía ternura que iba dirigida a Kei y a mí.
– Nadie en el mundo va a igual el amor que les tengo, sobretodo a ti papá, creo que aún con 17 años tengo complejo de Electra, me da demasiados celos verte jugar con la hija de Mit – ríe ella y Keisuke la imita con timidez
– Nozomi es muy linda – interrumpió Keisuke sonriendo, logrando conseguir una mirada aguda por parte de Kiyomi
– No me hagas ponerme celosa de ti Kei – regaño mi hija, logrando hacernos reír
– Es una beba hija, nadie podrá hacer que deje de querete ni siquiera un poquito – dije haciendo la simulación de un poquito con mo dedo índice y pulgar
– Que yo este saliendo con Ryo no significa que ya no seas el primer amor de mi vida – se sincero ella, haciéndome sentir estúpido por mis celos – Y a ti pequeño enano, siempre serás mi bebé, da lo mismo si yo me caso o si tu tienes ya tu familia formada, eres mi hermano pequeño y eso nadie lo va a cambiar – finalizó ella, atrayendo a su hermano a un tierno abrazo, que me hizo sentir orgulloso de la mujercita que he estado criando
Oí como Kei murmuraba algo a Kiyomi y ambos reían, pero de un momento a otro el menor de mis varones observó a Gabumon, quien había estado todo el tiempo en silencio y ambos se adentraron en la casa, dejándonos a Kiyomi y a mi a solas.
– Y a ti, super astronauta retirado que es mi profesor de Matemáticas en el Instituto y el hombre más importante de mi vida, Yamato Ishida, eres el mejor padre, no podría cambiarte nada por que para mi eres perfecto, te amo papá y gracias por todo –
Tenía que ser sincero que mi hija me dijera todo eso hacia que mi corazón se inflara de amor por ella, haciéndome sentir orgulloso de lo madura que es para su edad.
– Te amo hija, gracias por enseñarme como ser un buen padre – dije para atraerla a un apretado abrazo, donde me tomé mi tiempo para besar su cabello rubio tan igual al mío
Escribir esta historia hace que mi corazón se llene de ternuraaaa, me encantan los celos de los hermanos de Kiyomi, sobretodo de Kei, en mi cabeza ellos son tan hermosos *-* jajaja
Respuesta a los rr generalizado:
Imaginarme a Yamato en rol de padre me llena de ternura el corazón y no puedo evitar imaginarme su vida con sus hijos y sobre todo con su única hija *-* así que les agradezco que lean mis ideas y por dejarme sus comentarios.
Un beso chicas y nuevamente les agradezco que lean mis historias, atentas porque estoy preparando un capítulo de impacto para Adicto:3 jajaja nos leemos
