Elementos a considerar antes de leer:
Negrita: Dialogo
Cursiva: Pensamiento
Osomatsu-san no me pertenece, esta historia solo es para entretener y sin fines de lucro.
Los cinco hermanos regresaban a casa después de un día tan divertido, hablando de todo un poco mientras el mayor abría la entrada principal. En cuanto todos entraron se detuvieron al cerrar la puerta.
- No sienten algo... - Totty hablo mientras se agarraba del brazo del mayor.
- Extraño - completo Ichimatsu mirando a todos lados.
Se quedaron en silencio un momento, todos sentían un ambiente raro en su hogar como si dentro les esperase un monstruo listo para devorarlos.
Karamatsu dio un paso al frente haciendo que Totty le soltara, con una señal le indicó al resto esperar. El hermano mayor avanzó con cautela, la puerta de la sala estaba abierta, se adentró con cuidado, el lugar estaba en total oscuridad y le era difícil distinguir algo, su vista tardaba en adaptarse. Dio unos pasos al interior buscando a ciegas el interruptor de la luz, pero antes de hallarlo una mano le sujeto con fuerza del brazo llevándolo al suelo, sin tiempo para pedir ayuda sintió como una mordaza le fue colocada a la par que ataban sus manos a la espalda.
En el pasillo, los hermanos esperan nerviosos, las luces siguen apagadas y se escucha algo de ruido.
- ¿Karamatsu niisan? - Choro le llama sin obtener respuesta. Todos intercambian miradas con preocupación.
Choromatsu trago pesado y dio un paso al frente, sabía que siendo el segundo en jerarquía era su deber investigar, aunque sus piernas temblaban ligeramente comenzó a avanzar mientras el resto aguardaba casi conteniendo la respiración.
El de verde llego al marco, con temor dio un paso al interior, en seguida vio un bulto sobre el suelo y supuso que se trataba de su hermano.
- ¡Niisan! - se apresuró a este y como ocurrió con el anterior Choro fue sujetado y derribado, antes de que cubrieran su boca tuvo oportunidad de gritar - ¡Corran! -
Los tres hermanos restantes se congelaron al escuchar el grito de su hermano. Estaban asustados y no sabían si obedecer y salir corriendo o entrar para averiguar lo que ocurría. Jyushi y Totty se escondían tras Ichimatsu quien sabía que era su turno de elegir que hacer.
Ichimatsu estaba muy nervioso, pese a tener un carácter arisco y un tanto frio, el chico no era bueno pensando bajo presión.
- I-ichimatsu niisan... - Totty le llamo nervioso.
El tercer hermano giro a ver a los menores, tal vez era malo en tomar decisiones pero sabía que tenía que proteger a sus hermanos, tanto a los menores como a los mayores.
- Jyushi... - el de gorra le miro atento - si no salgo en 20 segundos llévate a Totty y busquen ayuda -
- P-pero... - el más joven intento protestar pero el otro sólo le ignoro comenzando a andar hacia la sala.
Los dos menores observaron a Ichimatsu entrar en la habitación solo para volver a escuchar ruido en el interior y ni una palabra de su hermano.
16 segundos y una silueta se dejó ver en el marco.
Los dos menores sonrieron al creer que era uno de sus hermanos. Totty hizo el ademán de dar un paso pero fue detenido por Jyushi. La silueta se mantenía quieta en el marco.
Totty al comprender que no era alguien conocido se ocultó detrás de su hermano sosteniéndose de su brazo. Aquella sombra comenzó a acercarse.
- No tengan miedo, si son buenos chicos no pasara nada - la voz gruesa les causaba escalofríos, conforme se acercaba distinguieron a un hombre de camisa a cuadros y de cabello negro que les hablaba con una gran sonrisa.
El tipo se detuvo frente a ellos, los dos jóvenes se mantenían quietos.
El hombre seguro de que los chicos estaban congelados por el miedo estiró su brazo y sujeto de la muñeca a Totty.
El más joven tembló al acto para luego observar como el tipo retrocedía unos pasos al recibir una patada de Jyushi.
- No toques a mi hermano - sentenció el de amarillo con una fría mirada.
El hombre un poco sorprendido comenzó a reír.
- Eres fuerte niño, me serias útil - el hombre trono sus dedos y en seguida aparecieron más siluetas tras de él.
Jyushimatsu se mantuvo frente a Totty protegiéndolo.
- Corre... - indicó el de amarillo a su hermano quien dudo un poco, pero al ver que los otros se acercaban le dio un rápido abrazo a su hermano con un "Iré por ayuda" en voz baja y salió apresurado.
Los tipos trataron de detener al más joven pero fueron frenados por la agilidad y fuerza del chico con gorra.
Uno de los tipos alcanzó a colarse durante la pelea llegando a la salida y corriendo tras el chico que había escapado. Jyushi al darse cuenta intento seguirle pero al distraerse un golpe en la cabeza lo hizo caer inconsciente.
- Jefe - hablo uno de los chicos - ¿Vamos tras el que escapó? -
- Solo vayan dos más y tráiganmelo sin escándalo - tras su orden dos chicos salieron de la casa - aten a este y llévenlo con los demás - señaló al chico que yacía en el suelo.
XXXXX
A varias calles de la casa de los Matsuno, Osomatsu camina tranquilamente con una pequeña caja en manos.
Esta ha sido una de mis mejores ideas.
Levantó la caja frente a su rostro y su sonrisa se ensanchó.
Que mejor manera de terminar una cita que con algo de pastel. Ya lo veo, comeremos pastel, se hará más tarde y seguramente Kara me invitara a pasar la noche en su casa.
Osomatsu sonreía de manera boba al imaginar lo que podría pasar en el cuarto del chico que lo traía loco.
Continuaba andando perdido en sus fantasías cuando logro distinguir frente a él un par de siluetas a poca distancia.
Un chico sujetaba por la cintura a Todomatsu a la par que cubría su boca. El menor se removía intentando zafarse sin éxito. Una rápida sombra pasó a un costado del más joven impactando en el rostro de quien le sujetaba.
Totty se quedó de pie viendo caer a su captor, frente a el Osomatsu se erguía con grandeza.
- Ya paso tu hora de dormir, ¿No niño? -
Todomatsu ignorando el comentario se apresuró a aferrarse de las ropas del otro temblando.
- ¿Qué ocurre? ¿Te asustó este tipo? -
- K-karamatsu niisan... -
Un dolor en el pecho de Osomatsu se alojó al escuchar la voz temblorosa del menor.
- ¿Qué le paso? ¿En dónde está? - trataba de hablar con calma.
- En casa... unos tipos... los tienen a t-todos... - el más joven lloraba refugiando su rostro en la ya empapada ropa del mayor.
De repente dos chicos aparecieron frente a ellos. Osomatsu colocó detrás de si a Todomatsu. Dejo caer el pastel y froto su mano derecha contra la izquierda.
No sabía lo que ocurría, pero era seguro que esos dos tipos estaban involucrados y él se encargaría de hacerlos sufrir.
XXXXX
De vuelta en la casa de los hermanos, solo la luz de la sala se mantiene encendida. En el sofá el hombre de camisa a cuadros se encuentra sentado en el centro con un puro en mano.
Dispersos por la habitación varios jóvenes se mantienen de pie.
Frente a Tougou, Karamatsu esta arrodillado con las manos atadas a la espalda y con un pañuelo en la boca. Detrás de este los otros tres hermanos se encuentran en la misma situación, Jyushimatsu sigue inconsciente.
- Sabes mocoso... Esperaba más cosas de valor en esta mugrienta casa - el hombre tiene a su lado algunos billetes en una bolsa - pero no tienen más que basura -
Karamatsu le sostiene la mirada de forma desafiante.
- ¿Qué pasa con esa mirada? ¿Quieres decir algo? - sonríe y con una seña uno de los chicos le quita el pañuelo a Kara.
- Ya tienen el dinero... Váyanse -
- ¿Estás diciéndome que hacer? -
- Ya lo has dicho, aquí no hay nada más de valor, no tiene caso que sigan aquí -
- Podrías tener un punto... Pero de hecho, si tengo aun algo pendiente... -
La puerta se abre atrayendo la atención de todos, en el marco Osomatsu está de pie con un rostro serio y las manos ocultas en los bolsillos.
- Pero miren a quien tenemos aquí - Tougou se pone de pie - así que el rumor era cierto, en verdad vives aquí -
- ¿Pero que dices? - Osomatsu dio una rápida mirada en la habitación considerando si podría ganar en una pelea contra todos - ¿En serio este lugar parece mi estilo? -
- Cierto, esto es muy hogareño para ti... Pero entonces, ¿Qué haces con estos chicos? -
- Eso a ti no te incumbe -
- No estarás formando tu propia pandilla, ¿O sí? -
- ¿Qué? ¿Y tener que cuidar de otros? Me va mejor solo -
- Eso dices, pero sabes bien que conmigo te iría mucho mejor -
- ¿Por eso estas aquí? ¿Todo esto ha sido para llamar mi atención? -
- No te emociones chico, esto ha sido una casualidad, de hecho estoy buscando integrantes nuevos y creo que encontré una buena opción -
Uno de los jóvenes se inclina y levanta en brazos a Jyushimatsu, Choro e Ichi no logran hacer nada para detenerlo.
- ¡Jyushimatsu! - Karamatsu logra ponerse de pie e intenta correr hacia su hermano menor pero un brazo le rodea por el cuello impidiéndole avanzar.
- Vaya - habla Tougou sosteniendo a Kara con el brazo derecho - este chico tiene mucha vitalidad, tal vez me lo lleve también -
Osomatsu camina hasta quedar frente al hombre.
- Suéltalo -
- ¿Qué ocurre? No seas celoso, no importa a cuantos integre al grupo, siempre serás mi favorito - el hombre aun con su puro deja ir el humo en el rostro de Osomatsu.
El chico se mantiene inmóvil.
- Bueno, creo que ya no tenemos nada que hacer aquí... - Tougou comienza a hablar pero se detiene en cuanto siente una presión en su muñeca derecha.
- Te dije que lo soltaras - Oso oprime con mayor fuerza al otro.
- ¿Qué? ¿Me estas ordenado? -
- Te estoy advirtiendo -
- Vaya, déjame ver si entiendo, tú me estas amenazando, aquí frente a todos mis chicos y ¿Asumes que hare caso? -
No tenía muchas opciones, era cierto que no podría vencerlos a todos, lo único que podía hacer era seguir con mi plan.
- Tengo un trato para ti - hablo Osomatsu con seriedad, sin aflojar su agarre; el hombre le miro intrigado - deja en paz al niño y a esta familia, a cambio regresare contigo -
El hombre miro sorprendido al chico frente a él, para después componer una sonrisa maligna.
- Interesante propuesta, pero tengo una mejor idea, ¿Qué tal si me llevo a ambos? - tras hablar, todos vieron como Osomatsu caía inconsciente tras un golpe en la nuca que un joven tras él le había propinado.
- ¡Osomatsu! – Grito alterado Kara aun siendo sujetado por aquel malévolo hombre.
- Tranquilo chico, el estará bien, aunque no puedo decir lo mismo de ustedes – con fuerza Tougou arrojo a Kara al suelo obteniendo un quejido de este que intento levantarse recibiendo una patada en el costado por parte del hombre.
- Bueno chicos – el hombre se dirige a sus "estudiantes" – creo que nuestra tarea aquí ha finalizado, es hora de retirarnos –
- ¿Qué pasara con el chico que escapo? – pregunto uno de los tantos jóvenes.
- Parece que los aprendices que fueron tras él han fallado, así que asumiendo que logro llegar a la policía, lo más prudente es irnos –
- ¿Y que pasara con nuestros compañeros que fueron tras él? – se aventuró a preguntar otro chico.
- Si fallaron en traer a un simple mocoso, tendrán que soportar el castigo, ya sea de la policía o de mi parte –
Ningún otro chico opino, sentían lastima por sus compañeros pero le temían mas a las represalias de aquel hombre que se hacía llamar su maestro.
Con una indicación silenciosa se fueron retirando lentamente, mientras Choro e Ichi se acercaban a su hermano mayor que se mantenía en el suelo sin lograr levantarse por el dolor.
En cuestión de segundos la casa quedo solo habitada por aquellos tres hermanos que se mantenían en el suelo, dos sollozando y uno tratando de reponerse.
Se escuchó la puerta principal siendo abierta, asumiendo que aquel hombre había regresado los dos menores se levantaron un tanto inseguros colocándose frente al mayor para protegerlo, a pesar de seguir atados harían lo que fuera por defender al otro.
En cuanto vieron una silueta aparecer en el marco, ambos suspiraron aliviados. Todomatsu hacia acto de presencia, al verlos corrió de inmediato a abrazarlos y comenzar a desatarles, en cuanto Choro estuvo libre se apresuró a Kara mientras Totty seguía desatando a Ichi. El mayor al ser liberado se sostuvo el costado con cuidado, esperaba no tener un daño interno, Totty miro a todos lados notando la falta de uno de sus hermanos.
- ¿Y Jyushimatsu niisan? – pregunto con miedo, los otros tres bajaron la vista.
- Se lo llevaron – respondió Kara con gran sentimiento al no poder haberlo evitado – pero iremos por él, lo rescataremos – se puso de pie con ayuda de Choromatsu.
- ¿Qué hay de Osomatsu? – pregunto Ichimatsu.
- También quiero rescatarlo, pero mi prioridad es Jyushi, además, se ve que los conoce y no quiero que ustedes se vean involucrados en algo peligroso – Kara respondió con cierta tristeza, realmente tenía un sentimiento por Oso, pero el saber que estaba involucrado en cosas turbias lo hacía poner en balanza el cariño que le tenía contra la seguridad de sus hermanos.
- Así que, ¿Se fue con ellos? – pregunto Totty desconcertando al resto.
- ¿Qué dices? – Kara no entendía a su hermano menor.
- Creí que no necesitaríamos el plan b, pensé que el podría vencerlos a todos… parece que tuvo que rendirse – su tono de voz tenía un toque de decepción.
- De hecho se lo llevaron contra su voluntad – anuncio Choromatsu.
- ¿Qué? Pero entonces… ¿Debo seguir con lo planeado? -
- Totty no estoy comprendiendo nada, pero lo que sea explícalo en el camino, debemos ir por Jyushimatu – Kara avanzo a la puerta pero la voz de Choro le detuvo.
- ¿Y a donde vamos exactamente? –
Karamatsu se quedó quieto, era verdad, ¿En dónde buscarían?
- Yo sé en donde están – Todos miraron a Totty – Osomatsu me lo dijo –
Karamatsu tomo a Totty del brazo y todos salieron apresurados de la casa.
En el camino Todomatsu le contó a sus hermanos que Oso tras salvarlo de los tipos aquellos le ordeno esconderse en el patio, el plan era sencillo, Oso entraría a patearle el trasero a todos salvando el día y convirtiéndose en un héroe nacional, o al menos esas fueron las palabras del joven ladrón, pero en caso de que no funcionara el plan b era convencer a los maleantes de irse, aunque no le explico a Totty de qué manera lograría eso, pero en cuanto ellos se fueran Todomatsu debía llamar a la policía y dar aviso del lugar en donde se escondían, dirección que tenía guardada en el teléfono. Claro que no estaba en los planes que tanto Oso como Jyushi fuesen secuestrados.
Llegaron a unos almacenes abandonados, no había señal de vida por el lugar, peor era la dirección que Osomatsu le había indicado al menor. Avanzaron cautelosos por el lugar hasta que escucharon ruido a lo lejos, con cuidado se fueron acercando al origen del sonido, hallaron una ventana cercana por la cual asomarse, en el interior lograron ver a Tougou sentado en un gastado sillón con una cerveza en mano, a su alrededor el resto de jóvenes bebían y reían despreocupados. Los hermanos pasearon la vista por el lugar, no había señales de Jyushi y Oso.
- ¿Qué hacemos? – Choromatsu pregunto mientras todos se agachaban para evitar ser vistos.
- Hay que averiguar en donde los tienen, si logramos recatarlos podremos seguir el plan de Osomatsu y llamar a la policía –
- ¿Por qué no llamamos de una vez a la policía? – pregunto Totty
- No sabemos cómo reaccionara este tipo, podría lastimarlos si se siente acorralado –
- Karamatsu niisan – le llamo Ichi asomándose por la ventana, el mayor se acercó para observar como uno de los chicos totalmente ebrio salía del lugar. Miro a Ichi quien solo asintió adivinando el pensamiento del otro.
Kara e Ichi se escabulleron en dirección a donde aquel intoxicado chico probablemente iría a orinar, vomitar o dormir. Mientras tanto Choro y Totty aguardaban bajo la ventana, no había sido necesario preguntarles a los otros lo que harían, los conocían suficiente para saber que se encargarían de sacarle información al pobre infeliz, Kara tenía la fuerza e Ichi la mente maligna, de otra manera conseguirían saber en dónde tenían a los otros. No paso mucho tiempo para que sus hermanos regresaran.
- Tenemos un problema- Anuncio con seriedad el mayor de los hermanos ante la mirada atenta de los otros.
~Continuara~
Muchas gracias por sus comentarios, este cap me quedo un poco más corto, espero poder compensar eso con el siguiente :D
