Disclaimer: Los personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen, solo la idea de la historia es mía.

Capítulo 4

Habían pasado dos días desde que su marido le pidiera el divorcio, tiempo en el que tampoco había podido ver a su hijo, su amiga Kaoru había dicho que por el momento no intentará un encuentro con su esposo, ni mucho menos un enfrentamiento que dañará la imagen que Souta, su hijo, tenía de ellos. Megumi soltó un suspiro observando hacia la ventana las gotas gruesas de lluvia, golpeaban la ventana de la habitación que su hermano le había señalado como suya el día que su felicidad se desvanecía .Sin ánimo de nada siguió acurrucada entre las sabanas blancas, igual que cuando había perdido a su abuelo, nada de brillo en sus ojos marrones, éstos se encontraban faltos de vida.

La puerta se abrió lentamente dando entrada a una linda mujer de cabello azabache sujeto en una coleta alta, vestía un lindo vestido azul de mangas tres cuartos que hacia juego con sus ojos zafiro.

- Meg – dijo con reproche la recién llegada - Cuando Aoshi me comentó ayer que no querías salir de la cama, ni comer – fijo su vista en la mencionada – pensé que eran locuras suyas – caminó hacia la mesita que estaba a un lado del tocador y depositó una charola con comida, un rico desayuno, fruta, pan tostado, jugo y leche .

- No vengas a darme un sermón – suspiró la pelinegra – suficiente tengo con Aoshi – miró de reojo hacia el lugar donde Kaoru había puesto la charola – No tengo hambre – se dejó caer en la cama.

- Es una verdadera lastima – se sentó a la orilla de la cama – Kenshin me dio mensaje para ti de parte de Sanosuke -

- Dime – la pelinegra se incorporó como resorte al escuchar las palabras de su amiga.

- No – dijo Kaoru con determinación.

- ¿Cómo? – Preguntó incrédula Megumi – Tienes que decirme – dijo entre molesta y ansiosa.

La pelinegra negó con su cabeza - No hasta que comas – respondió con decisión.

- Pero …- quiso objetar Megumi.

- Pero nada – le interrumpió la ojiazul – he dicho que debes comer algo – se puso de pie para traer la charola con los alimentos - Meg estas muy pálida, me preocupa que enfermes – dijo con preocupación Kaoru.

- Tú ganas – dijo Megumi resignada. Llevó algo de fruta a su boca.

- Así me gusta – sonrió Kaoru satisfecha de la respuesta de su amiga.

Megumi comió en silencio, ansiaba escuchar el mensaje que Kaoru tenía para ella, mantuvo la calma controlando las emociones que hacían una guerra en su interior, por la espera e incertidumbre que experimentaba.

Meg – Kaoru llamó a la pelinegra – Sanosuke le pidió a Kenshin que te dijera que puedes ir a visitar a Souta – Kaoru guardó silencio observando como su amiga dejaba de comer y le miraba sorprendida.

- ¿Hablas en serio? – preguntó Meg clavando su vista reflejando incredulidad en el rostro de su amiga.

- Si, completamente – sonrió.

- Sanosuke , quiere verme – dijo Megumi en voz alta .

-Meg – Kaoru poso su mano en la de su amiga – Sanosuke sigue sin querer verte - observó como la sonrisa del rostro de Megumi se esfumaba tan rápido como se había formado – lo siento amiga, Shura te estará esperando –

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- Ya te lo dije – suspiró por enésima vez el castaño – no es una broma. Meg irá después de la comida a visitar a Souta – terminó de decir el hombre.

- Mejor idea no pudiste tener – dijo emocionada la persona al otro lado de la línea – Souta se va poner muy contento -

Lo sé – dijo el hombre con un dejo de resignación – tenlo listo quieres –

- Claro Sanosuke – sonrió la joven – Me alegra que las cosas entre tú y mi cuñada por fin se vayan a resolver -

- No malentiendas mis razones – dijo Sanosuke serio – lo hago por Souta , estos días ha estado muy triste -

- Claro, usa a Souta de pretexto – sonrió – eso se llama proyección -

- Yo no voy a estar ahí – respondió cortante, la situación empezaba a colmar su paciencia.

- Entonces sigues con esa tonta idea de separarte de Megumi – dijo molesta la castaña.

- No voy a discutir contigo – dijo Sanosuke dando por terminado el tema – Kenshin dijo que lo mejor es que Souta tenga contacto con su mamá -

- Ajá , tu esposa, la mujer a la que amas y mueres por tener a tu lado otra vez – Dijo Shura no convencida de lo que su hermano le decía.

- Rayos, Shura deja de entrometerte en mis asuntos – suspiró cansado – No soy un niño y te recuerdo que soy yo el hermano mayor – la voz era gruesa con mezcla perceptible de molestia.

- Pues lamento informarte que no te comportas como tal – gritó la hermana – AH, lo olvidaba. No vengas a comer para que te evites la pena de encontrarte con tu ¡ESPOSA! – Resopló – la voy a invitar a comer – fue lo último que escuchó de la menor de los Sagara antes del sonido que daba por terminada la llamada.

- Shura, Shura – alzó la voz el castaño, se molestó al darse cuenta que su adorada hermana había colgado. Le molestaba de sobremanera su actuar rebelde e inmaduro, ese carácter tan impulsivo y colérico no le iba traer nada bueno.

Respiró profundo recobrando su autocontrol, dio un clic a unos de los botones del teléfono.

- Mina San – dijo más sereno.

-Dígame joven Sagara – respondió la secretaria.

- Comuníqueme con Himura, por favor -

- Si señor – respondió la secretaria – en seguida -

- Gracias –

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- Buen día Aoshi – se escuchó la voz alegre de una joven – estará por ahí mi cuñada consentida – preguntó con curiosidad – he marcado a su casa y no responden -

- Shura, buen día – saludó el pelinegro – Aquí esta, gracias a tu hermanito – dijo Aoshi con sarcasmo.

- Lo sé – dijo la joven sonriendo – estas de acuerdo conmigo al pensar que es un idiota – dijo Shura sin reparar en su vocabulario.

- Hai – asintió Aoshi muy de acuerdo con la joven – A mi hermana le dará gusto escucharte -

- Ajá – hizo una pausa

- ¿Shura? -

lo lamento, Souta quiere saludarte –dijo pasando el teléfono a su adorable sobrino.

- Tillo Yoshi – gritó el niño efusivo.

- Hola campeón – saludó el pelinegro con alegría al escuchar a su sobrino muy animado.

- ¿None eta mami? - preguntó el niño.

- Acá conmigo – respondió Aoshi, esperaba convencerle de que todo estaba bien.

- ¿Le vacaciones? – preguntó el pequeño curioso – tilla Shua lijo mami le vacachiones

El ojiazul sonrió ante el comentario, definitivamente su sobrino estaba en buenas manos. La castaña le mantendría feliz y ocupado con su infinita imaginación.

- Hai, mami esta de vacaciones con tío Aoshi y tú estas de vacaciones con la tía Shura – el pelinegro hizo una pausa - ¿ estas contento con tus vacaciones? – preguntó durativo.

- ti – dijo el niño con entusiasmo – papi tamien le vacachiones con tilla Shua -

- Me alegra – dijo entre dientes conteniendo el enfado que le despertaba pensar en su cuñado.

- Alios tillo – dijo el niño.

- Adios Souta – se despidió el tío.

- Vaya, este niño se parece a su padre – suspiró – es igual de terco -

- Gracias por cuidarlo – dijo Aoshi agradecido sinceramente.

- No es nada, amo a ese peque – respondió la castaña – igual que adoro al padre aunque algunas veces actué como un tonto –

- ¿Algunas veces? – preguntó Aoshi no muy convencido.

- Jaja – soltó una carcajada – tienes razón la mayoría de las veces – corrigió la menor de los Sagara.

- Te comunicaré con Meg – dijo el apuesto hombre.

- No – dijo Shura impulsiva – Mejor dile que venga a comer a casa que Sanosuke a dicho que puede venir a ver a Souta – hizo una pausa – es que si hablo con ella talvez quiera hablar con Souta y … pues ya sabes ese niño hace muchas preguntas – respiró profundo – no quiero que la ponga sensible -

- tienes razón, le daré tu recado – dijo Aoshi.

- Gracias cariño, dile que a las dos de la tarde la estaremos esperando -

- Hai – asintió el pelinegro.

- Ok, si quieres venir, sabes que esta es tu casa y siempre es un placer contemplarte – dijo la castaña coquetamente.

Aoshi sonrió como si la estuviera viendo frente a él, esa linda castaña no perdía oportunidad para coquetearle, eran muy buenos amigos y siempre le decía que terminaría siendo el soltero más codiciado del país y que ella siempre estaría ahí para ser su última opción. Recordó aquellas palabras que le había dicho en el cumpleaños de Souta : " Si para los 35 años no estas casado , ni yo lo estoy, podemos prometer ser la mejor pareja ". En ese momento, él no había ni afirmado y negado la opción que la joven había dado, aunque muchas veces se dice que él que calla otorga, estaba seguro que Shura encontraría una buena persona que le amará y cuidará de ella y de algo estaba seguro; ese hombre no sería él, antes de que él cumpliera los 35 la hermana de su cuñado ya estaría felizmente casada.

- Shura – dijo Aoshi cambiando su semblante a uno más serio.

- dime cielo –dijo dulce la jovencita.

- ¿Sanosuke va estar ahí? – preguntó fríamente.

-No – suspiró – Sigue con su idea del divorcio y de no ver nunca más a Meg –

- Espero que lo cumpla – dijo Aoshi cortante.

- Aoshi eso matará a tu hermana de tristeza y a mi hermano de la misma manera – dijo con melancolía.

- Él se lo buscó – hizo una pausa – Si no he ido tras él, es por mi hermana y Souta, pero las ganas de darle una buena golpiza se me apetece como la mejor de las ideas -

- Ok, me avisas – sonrió – Tú lo sostienes, yo lo golpeo y viceversa -

- Nos veremos más tarde – dijo Aoshi a forma de despedida.

- Un beso cielo, bye – dijo la castaña dando por terminada la llamada.

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- Sr. Sagara, el Sr. Himura esta en su línea privada – dijo la secretaria.

- Gracias Mina – respondió el Castaño.

- De nada Sr. Para servirle – respondió la secretaria cortando la conversación. El Castaño asió el auricular y aplanando el botón rojo tomó la llamada.

- Kenshin¿Cómo estas amigo? – saludó Sanosuke.

- Muy bien y ¿ tú? – regreso el saludo el pelirrojo.

- Se supone que bien – suspiró el castaño – Y dime… ¿tienes planes para la comida? – preguntó.

- Pues… - Titubeó – Kaoru me llamó para decirme que va a acompañar a Meg a casa de tu hermana , asi que no tengo planes -

- Bien, ahora los tienes – hizo una pausa – A mi hermanita se le ocurrió la maravillosa idea de invitar a Megumi a comer, así que comeré solo – dijo Sanosuke con molestía.

- Entonces será como en los viejos tiempos – sonrió Kenshin.

- Por cierto, sería bueno que lleves los papeles del divorcio para darle seguimiento -

- No comas ansias, todo a su tiempo – dijo el pelirrojo - vayamos en materia de convivencia deja los asuntos de trabajo para más tarde -

-Tú ganas – bufó – te parece bien a las 2:00 pm en la Dolce Vita –

-Perfecto – se escuchó la risa del receptor – Amo la comida Italiana –

-No tienes remedio – sonrió Sanosuke.

-Tú tampoco, asi que ahorra tus comentarios –

- Te veo en un par de horas -

-Hai – el pelirrojo cortó la llamada, centró su atención en sus pensamientos. Hasta el momento no había problemas con su bella Kao chan, pero sabía que con el menor descuido la segunda guerra mundial se quedaría corta con la que ellos iban a lidiar. Debía estar alerta sino correría la misma suerte que su amigo.

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- Bienvenida cuñada – saludó Shura – Hola Kaoru¿cómo están? – dirigió su mirada a las recién llegadas.

-Hola Shura, muy bien – respondió Kaoru , besó la mejilla de la castaña.

-Gracias por la invitación – dijo Meg con voz apagada.

-Ah, no – dijo Shura con reproche – Mi sobrino no puede verte con esa cara – señaló con el ceño fruncido.

- Shura tiene razón Meg, pon una sonrisa –ayudó la ojiazul.

- Si – sonrió la mujer justo cuando su hijo corría a su encuentro.

- Mami, Mami - exclamó el pequeño entusiasmado por la presencia de su madre.

- Mi niño – soltó Meg – te quiero mucho – le abrazó y besó con alegría, las lagrimas corrían libres por sus mejillas, se dejó vencer por el sentimiento al encontrarse a lado de su hijo.

- Tamien quielo – dijo Souta dejándose a papachar por su madre – ¿Mami lele pachita? – preguntó curioso el niño al ver que su madre con disimulo limpiaba sus lagrimas.

- No mi amor – sonrió – es una basurita en el ojo de mamí -

El pequeño quedo convencido con el pretexto que su mamá le decía. Las mujeres observaron atentas a Souta que actuaba de manera extraña, miraba hacia todos lados como buscando algo o a alguien.

- ¿ Qué sucede Souta? – preguntó Shura.

- ¿ None eta papá? – una pregunta inocente del parte del pequeño.

- Trabajando – hizo una pausa – El vendrá más tarde te traerá un regalito – dijo Shura intentando persuadir al pequeño.

- Ti – gritó feliz.

- Ahora a comer – dijo la Castaña sonriendo – A celebrar que mamá vino a visitarte – se dirigió al niño guiñándole un ojo – A lavarse las manos, Anda -

- Ajá – el niño corrió perdiéndose en el pasillo.

Meg observó a su hijo obedecer a su cuñada, sin duda amaba a su hijo y al padre, se sentía triste y derrotada al ver como su familia de desmoronaba.

Hacia una semana todo era felicidad. Ahora, en ese momento no había sol para ella, días nublados le esperaban para las siguientes semanas.

- Shura, muchas gracias por cuidar de Souta - dijo Megumi agradecida, la sinceridad de sus palabras se reflejó en su pálido rostro.

- No hay de que – guardó silencio – Es un placer tenerle en casa – sonrió – Ya verás que el cabeza de pollo pensará mejor las cosas y te rogará perdón por su equivocación.

- Ojala eso fuera cierto – la sonrisa que asomó en sus labios fue triste – tú y yo conocemos muy bien a Sanosuke. Cuando se le ocurre algo lo lleva hasta las últimas consecuencias -

El tiempo transcurrió con rapidez, comieron con tranquilidad, incluso las tres mujeres tuvieron una plática interesante sobre moda y uno que otro libro, tanto Kaoru como Shura se encargaron de que Megumi olvidará por unas cuantas horas lo mal que lo estaba pasando.

La pelinegra de lindos ojos marrón jugó con su hijo a la pelota, a las escondidas y a los atrapados. Parecía un sueño, uno lindo, lleno de calma y estaba segura de no querer despertar. Sin embargo, la triste y cruel realidad golpeo sus pensamientos, su hermano Aoshi había llegado a recogerla, justo a tiempo, su hijo dormía evitándole la pena de verle llorar por su partida.

Una vez más veía su día gris, sintiéndolo falto de vida y sin pizca de esperanza.

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Hola ya estoy acá dejando el cuarto cap de este fic, espero les guste como va la historia. En serio que lamento las demoras a mis fics, pero sin pc es mucho trabajo para mi escribir en cuaderno y luego pasarlo al pc, aparte uso el del trabajo y no tengo mucho tiempo libre, asi que el fic de DEUDAS DE AMOR, espérenlo para este fin de semana , estoy terminando de escribir en cuaderno las últimas escenas.

Muchas gracias a las personas que me leen y dejan reviews, creo que este fic no ha sido del agrado de muchos, casi no lo leen , pero por eso valoro mucho sus comentarios, No dejaré este fic, lo sigo , ya que las cosas no se quedan a medio camino, pero tal vez lo deje de descanso y siga con otros a los que les prestan mayor interés, no puedo ser tan desconsiderada con las otras chicas que me leen y gustan de mis historias.

Agradecimientos a : Mi comadre, Ayumi Sagara, Emina chan, Umi Muse, Nairelena, Shysie , Polly Chan y Gaby Chan, en serio que sus comentarios son muy motivantes.

Les aprecia AL chan.