Los personajes pertenecen a MAPPA y sus creadores. Nombres de lugares y personas; algunos son invención mía, otros son originales.

La verdad, Viktor Nikiforov comenzó a creer que lo que su madre le dijo sobre encontrar la inspiración en los detalles que te da la vida, era algo para mantenerle ocupada la mente porque, demonios, sólo 18 primaveras y se sentía que los años en su mente pasaban de los 30, pues con cada nota que tocaba sobre las teclas blancas y negras sentía que ya lo hacía por inercia.

Pero, llegó Yuuri Katsuki; un japonés de estatura promedio, cabello castaño y mejillas rosadas por la emoción, y ojos chocolate muy pronunciados. Era 'la descripción perfecta de la belleza juvenil' según el ruso, quien iba caminando junto al dueño de la atención de sus pupilas. Llegaron a una de las puertas del comedor y Yuuri alcanzó a ver a Phichit a lo lejos.

-Ahí están, ¿me acompañas?- Yuuri se retractó al hacer esa pregunta tan obvia.

-¿Y porqué te dejaría solo?- respondió Viktor, llevando una mano al rostro de Yuuri atrevidamente y pellizcando su mejilla en modo de broma, y Yuuri reía sonrojado.

Llegaron hasta la mesa donde estaban los otros dos, acompañados de dos varones más y una chica. Uno de los muchachos era de cabello marrón corto y ojos algo púrpura, le llamaban Michele o Mickey. El otro era de cabello castaño claro y hasta el cuello, de ojos azul algo oscuro, nombrado Emil. La jovencita era casi una copia de Mickey, pero de cabello azabache pasado de los hombros, y ojos púrpura como él, llamada Sara.

-Pensé que nos acabaríamos la comida sin tí. Ten.- Yurio se había tomado la molestia de guardarle cena a su primo Viktor. -Tu amigo te guardó a tí también.

-Gracias Phichito-kun.- respondió Yuuri tomando asiento al lado del thai mientras éste le dedicaba una sonrisa. Viktor se sentó al lado de su primo y comenzó a comer, pero pausó al ver que Yuuri no probaba bocado.

-¿Pasa algo?- dijo Viktor con comida en la boca.

-¿Qué es esto?- preguntó Yuuri.

-Es pirozhki.- contestó Viktor y viendo que Yuuri seguía sin dar pié con bola, explicó. -Es pasta empanada hecha al horno o frita, rellena de vegetales o lo que quieras ponerle. Los de hoy tienen...arroz. Disfruta.- animó a Yuuri ofreciéndole su propio pedazo.

-Ah, tengo el mío gracias.- apresuró a contestar el nipón, agarrando rápidamente su relleno y lo mordió, comenzando a degustar cada sensación en su paladar.

-Rico, ¿no es así?- dijo Phichit riendo, recibiendo un "Mjúm" divertido de parte de Yuuri.

-Sara, ¿te parece si te acompaño a las escaleras?- preguntó Emil, y Michele salió como resortera de su asiento.

-¡Deja en paz a mi hermana, tarado!- contestó el ojivioleta.

-¡Mickey! ¡Ya basta de eso yo puedo defenderme sola!- contestó Sara de un golpe asustando a Yuuri a su lado, y éste por poco y se ahoga si no llega a ser por el agua que le dió Phichit. -Ay, perdona, es que mi hermano es medio exagerado.

-No te preocupes. ¿Qué más puede pasar? ¿Que me practiquen CPR?- reía Yuuri al decir eso.

-Yo lo haría.- dijo Viktor, sorprendiendo a Emil y a Michele.

-¿Qué no puedes dejar que llegue bien a la escuela y andas de empalagoso con el cerdo éste?- renegó Yurio en su asiento.

-Yurio no te esponges, sólo decía.- y cuando el peliplata dijo eso, todos aparte de Yuuri y Phichit cuestionaban el nuevo seudónimo de Yuri ruso. -Bueno, es para evitar confusiones.

-¡Oh!- dijeron todos.

-Se oye bien.- dijo Emil, echando más leña al fuego.

-¡No me gusta! No se necesitan dos Yuris aquí. Me largo, no tengo apetito.- dijo Yurio, saliendo de su asiento y agarrando su abrigo en forma brusca para irse a su dormitorio.

-Phichit, tú eras el miedoso y yo el optimista. Creo que los papeles se revirtieron, quiero volver a casa.- y cuando Yuuri dijo eso, Phichit sólo negó con la cabeza.

-Dale tiempo, él es así. No le llaman 'El Tigre Ruso' por nada.- expresó Sara mientras daba una sonrisa afable a Yuuri.

-¿El Tigre Ruso?- inquirió el azabache.

-Es de los mejores en Teatro y Cinematografía. En sólo 5 meses se convirtió en la sensación de toda la academia.- dijo Emil.

-Ya veo, le gusta intimidar a los demas...- hablo Yuuri por lo bajo.

-Mi primo no es fácil, no sé cómo el destino me jugó esa; compartir sangre con ese mocoso engreído, pero ¿ya qué? Me llevó el diablo.- dijo Viktor mientras reía. -Pero si algo le llega a pasar me convierto en ninja para encontrar al responsable.

-Qué contradictorio Vitya.- dijo Michele riendo. -Bueno yo ya me voy, Sara vamos, te llevo a tu dormitorio.

-Creo que ni en el infierno me libro de tí. Bueno muchachos linda noche. Mucho gusto Phichit y Yuuri.- se despidieron Sara y Michele, y se marcharon con Emil como babosa pegado de Michele.

-Yo (bostezo) creo que voy a mi dormitorio igual...- le guiño un ojo a Yuuri, pero rápidamente éste se levantó de su silla.

-Te acompañamos, no sabes cuál es, y de vez me voy con V-Viktor al de nosotros. Talvez el otro chico haya vuelto para entonces.- dijo Yuuri sin pensarlo dos veces.

-Pues vamos.- dijo Viktor sonriente como niño que recibe su regalo de Navidad.

Llevaron a Phichit hasta su piso y le dijeron el número de dormitorio y se fueron por las escaleras hasta el suyo, Yuuri no quería pasar más vergüenzas. Viktor entró primero y Yuuri lo seguía, y brincó del susto que le dió un muchacho bastante alto de ojos verdes y cabello rubio, asumió que era Christophe.

-¡Viktor qué sorpresa me trajiste un lindo oriental!- decía el chico semidesnudo de torso hacia arriba, sólo llevaba unos pantalones color gris.

-Vas a matar a alguien con tus pezones erectos Chris, y no te traje nada. Aún no es de nadie...- 'Por ahora, pero será mío.' pensó Viktor fulminando con la mirada a Chris.

-Me llamo--

-Yuuri Katsuki, ya ví tu nombre en el equipaje y el armario. Es la primera vez que veo un japonés tan de cerca, linda piel.- dijo Chris azechando el espacio personal de Yuuri, y éste sonrojado.

-Chris no lo molestes, te lo advierto. Por eso es que Nagisa se cambió de curso.- dijo Viktor mientras se cambiaba allí, frente a los ojos de Yuuri porque ta Chris estaba acostumbrado.

-Nagisa me caía bien, pero hablaba demasiado. ¿Éste tiene un botón o algo que lo haga hablar?- rió Chris toqueteando a Yuuri por todos lados, incluyendo el trasero.

-Ah s-sí hablo Christophe, n-no me toques.- 'Y ahí vas de grosero.' pensó Yuuri al tratar de llegar a su armario al lado de la cama.

-De todos modos te falta La Bienvenida...- dijo Chris y Viktor carraspeó mirándolo. -Okay, me callo.- musitó Chris alzando los brazos.

-Yuuri no te asustes, La Bienvenida es un ritual aquí para recibir a los nuevos, deben expresar cualquiera de sus talentos lo mejor posible en algún momento de la primera semana y si no convences al público a la primera, esa noche debes dormir sólo con un bóxer muriendo de frío.- dijo Viktor yendo a donde estaba Yuuri.

-Bueno, con permiso, voy al baño.- dijo Chris mientras iba a su armario y tomó una camiseta.

-Ya se que a lo que vas es a molestar a los de primer año.- dijo Viktor todo divertido mientras se acercaba a Yuuri, y éste le huía.

-Viktor no me molestes. Además, escuché que llegó otro más como él y está en la Facultad de Modelaje. Minami o algo así escuché que se llama.- explicó el suizo.

-Así es, M-Minami Kenjirõ para ser preciso. Se supone que viajaría con nosotros pero se atrasó en casa y tuvo que tomar el vuelo siguiente.- y cuando Yuuri habló, Viktor puso cara de puchero. Facepalm de Viktor

-¿Porque no te quedaste callado?- dijo el peliplata con mortificación en el rostro.

-¿Cuál es el--

-¡Adiós, vengo a las 10!- gritó Chris, saliendo por la puerta.

-Le diste mucha información, ahora el otro muchacho tendrá que soportarlo.- reía Viktor. -En fín ahora tengo tiempo y espacio para conocerte más.

-En realidad el viaje, más el desplante de Yurio me dejó algo cansado. ¿Podemos hablar mañana?- preguntó Yuuri, dando traspiés alejando su cuerpo del de Viktor.

-Pero Yuuuuri, ¡quiero conocer con quien voy a tocar mis próximos recitales! Por faaaa...- rogaba Viktor con las manos juntas formando un puño cerca de su pecho, sinceramente parecía un niño pidiendo ver la tele después de las 10 pm.

-Ya te d-dije que q-quiero dormir por favor. ¡Ahh!- Viktor se acercó a su cara. -¡Pe-pero te juro que mañana hablamos de lo q-que quieras!- apresuró a decir Yuuri.

-Perdón, no quería asustarte, pero soy impulsivo cuando son compañeros nuevos. Y compañeras claro.- dijo el ojiazul.

-Aparte de empalagoso y meloso, opino yo.- 'Rayos Katsuki, ¡no habras más la boca!' se dijo en la mente el japonés, 'Pero esa cercanía no es tan mala...' se dijo después, pero fue sorprendido sonriendo por Viktor.

-¿Cuál es el chiste? Quiero saber.- le agarró el cuello de la camisa a Yuuri.

-¡Na-nada!- respondió el nipón. -Deja que me cambie por favor.- pidió quitando sus lentes y dejándolos en la cama.

-Está bien.- se fue Viktor a su cama y se recostó con un brazo detrás de la cabeza y el otro con su mano cerca de su barbilla. Yuuri, temblando de la vergüenza, comenzó a quitar su corbata azul marino, y luego su camisa manga larga blanca. Quedó expuesto de torso para arriba ante Viktor, detalle que le costó todo el valor del mundo ignorar.

Prosiguió con su pantalón que hacía juego a la corbata, pues los zapatos los dejó en la entrada del dormitorio. Quedando sólo en bóxer, a Viktor se le salió un suspiro, como expresando gusto a lo que sus ojos observaban.

-¿Te ejercitas? Porque de verdad te ves deslumbrante.- dijo Viktor.

-Ah, como te dije antes, bailo algo. Solía tomar clases de ballet en Japón. Minako-senpai es la mejor de todas las maestras.- dijo Yuuri, comenzando a ponerse el pantalón de su pijama en estampado de cerditos rosas.

-Mmm, ya veo. Qué adorable pijama por cierto.- es verdad, a Viktor le encantó la pijama.

-Mi madre me la regaló antes de venir, para recordarme de los platos de katsudon que no veré en mucho tiempo.- relató con nostalgia Yuuri, pues es su platillo favorito.

-Oye, no te pongas así, veré si convenzo a Lilia la encargada de alimentos que traigan de esos platos. Talvéz nos guste a todos. Ah, deja esa camiseta ahí, y ven acá.- dijo Viktor y Yuuri se puso nervioso.

-¿Qué quieres de mí?- apresuró a preguntar el más joven.

-Sólo quería ver tu figura. Si bailas, talvéz puedas asistir a las audiciones para uno de los shows de talentos, pero para ser sinceros, hay que tonificarte un poco más, ¿ves?- y Viktor se enderezó y se sacó su camisa.

-¡W-wow! L-lindo... Perdón perdón perdón pe--

-Tranquilo Yuuri es normal que todo mundo reaccione así.

-¿Todo mundo te ha visto así?- y el ánimo de Yuuri decayó un poco.

-No me digas que estás celoso... Jajaja, señorito Katsuki, para tu información, nadie me ha tocado. El que mira sufre, y--

-El que toca goza, ya lo sé. No pienso tocar tu abdomen, aparte tengo sueño. Hablamos mañana.- Viktor se sintió intrigado ante el cambio repentino de actitud del japonés. 'Me encanta cuando se pone difícil.' pensó Viktor para sí mismo. Yuuri fue a su cama, se puso su camisa y su abrigo, y se acostó en la cama. -Que descanses Viktor.

-Descansa Yuuri...- 'Pronto verás que tus dedos no van a tocar sólo instrumentos...' se dijo Viktor, convencido de que en algún momento, sus dedos que surcan las teclas de un Yamaha tipo cola del 1980, recorrerían el hermoso rostro de la criatura que respiraba cómodo en la cama de al lado.

Mi madre siempre me alentó a perseguir mis sueños, a encontrar un camino el cuál seguir, a buscar mi musa. Sentía que la había perdido, navegaba sin saber sobre las notas del pentagrama. No me sentía a gusto, pero tú, Yuuri Katsuki, tú eres algo diferente, tu voz me llama, tu mirada me busca sin darte cuenta; te lo probaré. Llegaste hoy, y te juro que desde hoy, encontré lo que buscaba.

Quédate, Yuuri Katsuki, arte de mi arte...

Beshoooo lo seeee jajajaja, éste se me extendió alguito, pero fue imposible detenerme. Estos dos me inspiran mucho, y ya viene por ahí un pedacito OtaYurio, y luego más adelante, un SeuPhi ¡Gracias a los que deseen comentar, dar follow y favorite! Prometo mencionarlos a los que me den su opinión. ¡Besos!

¡Davai!