Ya finalizada la reunión, se quedaron por un tiempo en la sala para conocerse un poco y hablar de temas varios.
La bella Colombia se encontraba hablando con Hungría,de temas al parecer, bastante interesantes.
—¿Sabes, sabes?— Dijo la colombiana —El Manu finalmente admitió que tenía una relación con el Tincho.
—Wow, ¿Y lo soltó así no más?
—Pues, si, solo tuve que emborracharle y sacarle información.
—Por mi parte, yo creo que Austria y Prussia tienen algo, pero no se como sacarles información.
—Emborráchalos.
—¿Cómo?
—Que los emborraches— La joven Colombia sonrió inocentemente.
Por otro lado, las cosas estaban bastante tensas. Argentina e Inglaterra se miraban con resentimiento, y Chile no sabía que hacer para alivianar el ambiente.
—Como buen caballero inglés, me gustaría, Chile, que nos retiráramos a conversar en otro lugar ya que hay ciertas personas indeseadas en este lugar— Esto lo dijo mirando con un poco de desprecio a Argentina.
—¡Oh! Valla, lo lamento, pero Chile y yo tenemos planes, vuelva otro día— Dijo Argentina, tomando de un brazo a Chile.
—Pero para tú desgracia, ya estábamos listos, así que si me permites...— El inglés tomó del otro brazo al chileno y lo atrajo hacia si.
—¡Alguien ayúdeme!
De vuelta con nuestro protagonista, no se encontraba en las mejores condiciones, se sentía mareado y tenia nauseas, al punto que tuvo que abandonar la sala corriendo para ir al baño a vomitar.
—¿Alguien sabe que le pasa al señor Francia?— Preguntó Itzel, también conocida como México del sur.
—Desde hace un mes que anda raro— Dijo España.
—Itzel, voy a encender un poco la televisión, gracias.
—Ok Pedro, solo no te demor... ¿Que? Estamos en medio de una reunión.
En el baño se encontraba un pálido Francia sujetándose el cabello mientras vomitaba. Cuando terminó se lavo un poco la boca con aguar y se arregló un poco, se veía muy pálido, desde hace unos días que había comenzado a sentirse mal, quizás habría comido algo que estuviera malo o descompuesto, o a lo mejor había cogido un virus en el aire.
De pronto, un nuevo mareo le vino y se desmayó ahí mismo. Unos minutos más tarde, Bolivia, quien entró al baño para hacer sus necesidades, se encontró con el cuerpo inconsciente del Francés, lo movió un poco para ver si reaccionaba, y como al quinto intento, despertó.
—¿Está bien?— Preguntó preocupado.
—¿Eh? S-si, creo...
—¿Qué le sucedió?
—Vine al baño a vomitar, ya que tenía unas nauseas horribles, luego de eso me lavé un poco, me vino un mareo y me desmayé.
—Que mal, ven, deja que te ayude— Julio pasó uno de sus brazos por su hombros y lo levantó con algo de dificultad, ya que este era más grande que él
—Gracias, ¿Como te puedo agradecer?
—No es necesario, pero igual, si vez a Chile le das un pequeño golpe.
—¿Por qué?
—Es como una pequeña venganza por haberme hecho algo el otro día.
Ambos caminaron juntos hasta la sala de juntas, donde el Boliviano fue a hablar con Paraguay, y Francia trató de volver a actuar con normalidad y de paso coquetear con alguna latina, siendo Costa Rica y Venezuela unos de sus objetivos.
—¡Noticia de último minuto!— Sonó en la televisión que había encendido México del norte —¡Me ha llegado información de que los hombres pueden quedar embarazados!
—¡¿Qué?!— Gritaron los presentes.
—¡Sí, como usted lo oye! Ya se han reportado casos de más de 30 hombres alrededor del mundo que han quedado embarazados. Los síntomas son los mismos que en una mujer, vómitos, mareos, antojos y todo lo demás.
Silencio en la sala, hasta que cierta persona gritó de alegría.
—¡Pero que maravilloso! ¿No te parece Manu? ¡Vamos a tener muchos hijos entonces! A uno lo llamaré Julian, a otro Diego, a otro...
—Wow, wow, wow, bájate del pony mi querido argentino engreído, para tener un hijo se requieren muchas cosas, no solo las ganas— Dijo Manuel cortandole el sueño a Martin.
Mientras tanto, Francia quedó pensando un poco, nauseas, mareos, el no podía, ¿O si? Después de todo había tenido relaciones sexuales con el ruso sin protección, pero solo había sido una sola vez, y las probabilidades de que una persona quede embarazada por una violación son muy pocas.
De vuelta en su casa, se sentó en el balcón a pensar un poco, no sabía si ir o no al médico, y si realmente estaba embrazado, ¿Qué les diría a los demás? No podía llegar y decir "¡Eh chicos! Adivinen, ¡Quedé embarazado luego que Rusia me violara!", no claro que no, a parte que si mencionaba una palabra de o ocurrido iba a ser hombre muerto.
Al final decidió ir al médico al día siguiente.
Cuando despertó a la siguiente mañana, se vistió lo mejor posible, quien sabe, en una de esas conoce a una bonita enfermera.
