Bueno chicos les traigo la parte 2 del martes, y me disculpo por no haber actualizado antes pero no tuve mucho tiempo y realmente quería que este capitulo quedara bien y sin prisas.
quiero dar las gracias a todos los que leen mi historia y la siguen, realmente no pensé ni llegar a 1 review.
Luis Carlos: Gracias por leer mi historia y siempre dejar reviews, en unos momentos sabrás quien lo dijo y lo de Karen, solo te diré que me pase de cruel con ella ;-;
jva98: morí de risa con tu review (lo leí mientras estaba en clase y me reí como foca retrasada XD) gracias por pensar eso de mi fic y quiero decirte que si soy un zapato asesino... ok no
Martes parte 2
-a donde carajos creen que van..-
La voz, sumamente conocida por ambos jóvenes hizo que voltearan, era su padre, por su aspecto estaba borracho –como casi siempre- con trabajos podía mantenerse en pie correctamente.
-acaso no me escucharon mocosos estúpidos, dije que a donde van- su voz a pesar del estado en el que se encontraba era firme, ambos voltearon a verse, sabían que si no contestaban rápido recibirían una paliza grande, pero más importante no podrían llevarse a Karen.
-al hospital- kevin había tomado la iniciativa, al final de cuentas entre más rápido empezara el pleito más rápido acabaría no es así?
- y se puede saber con el permiso de quién?-
- de nadie, pero Karen esta…-
-tu cállate, a ti no te hable- su padre no le dejo terminar la oración ya que le había lanzado la botella que tenía en su mano, la cual paso al lado de Kenny, ya que al estar borracho no apuntaba bien –para la suerte de ambos jóvenes-
-acaso estás loco maldito?- ahora era Kenny quien había gritado, su poca tolerancia para con su padre se estaba agotando.
-que es todo este maldito escándalo- se oyó desde el piso de arriba, era su madre, quien con todo el ruido se había despertado y bajaba las escaleras hecha una furia.
-tus estúpidos engendros están saliendo sin mi permiso-
-ja enserio crees que le pedirían permiso a un asqueroso borracho como tú- se jacto con sorna
-que has dicho perra-
-lo que oíste borracho de mierda- y ahí iban, como todos los días desde que los tres tienen memoria, pareciera que no pueden pasar ni 1 hora sin insultarse o intentar matarse, pero a pesar de estar acostumbrados eso no significaba que les doliera que pasara, solo que habían aprendido a manejarlo.
-cállense ambos, que no entienden que su hija esta grave, por una vez en sus malditas vidas deje de pensar en ustedes y pónganse en nuestro lugar- la voz del mayor de los hermanos comenzaba a quebrarse, pero no de tristeza, si no del coraje que le causaba la actitud de sus progenitores, tan despreocupados de lo que les pudiera pasar, y sin tener el mínimo interés en sus vidas.
-no te metas mocoso, esto no te incumbe-
-o claro que me incumbe, por su maldita culpa siempre sufrimos, nosotros no les pedimos venir a este jodido mundo, y menos con la basura de padres que son- mientras su hermano Kenny no sabía qué hacer, nunca había sabido cómo manejar la situación cuando su familia peleaba, ya que por lo general solo se preocupaba por que Karen escuchara lo menos que pudiera, pero ahora que haría, se metería en la pelea junto con su hermano o simplemente se quedaría ahí parado sin hacer nada.
-ahora si has colmado mi paciencia estúpido- la voz de su padre lo había regresado de sus pensamientos, se estaba acercando a su hermano con toda la intención de golpearlo y aunque su hermano sabia como defenderse el problema caí en que traía en sus brazos a Karen por lo que no podría hacer mucho por no decir nada, para evitar los golpes de su padre.
-vete- fue lo único que alcanzo a escuchar antes de que su hermano le pusiera a Karen en sus brazos y comenzara a forcejear con su progenitor, sumándose su madre a la pelea, tratando- inútilmente- de separar a Stuart de su hijo, si algo siempre había tenido ella es que no soportaba que los golpeara –en su presencia claro- para Kenny todo paso demasiado rápido, sus piernas no reaccionaban, quería ayudar a su hermano, pero también tenía que llevarse a Karen lo más rápido que pudiera
-que no me escuchaste idiota?, te dije que te fueras- los gritos de Kevin hicieron que las piernas de Kenny respondieran y saliera corriendo de su casa, al principio corría sin siquiera mirar los semáforos, pero conforme pasaban los minutos su cuerpo se iba cansando y con él su ritmo, pero aun así no se paró en ningún momento.
Pasaron unos 40 minutos antes de que pudiera llegar al hospital, estaba cansado y adolorido, a pesar del frio que hacia afuera estaba empapado de sudor y su respiración era muy irregular. Se acercó a la recepción del hospital donde la enfermera se le quedo viendo raro –por no decir de mala manera- pero su mirada cambio al ver que el llevaba en brazos a una niña evidentemente mal, su piel estaba pálida llegando al punto cadavérico y su respiración era difícil de identificar.
-Dios mío que le pasa a esta criatura?- pregunto mirando al chico rubio
-es lo que me gustaría saber, podría atenderla por favor- hablaba con dificultad, aun no se recuperaba del todo del esfuerzo físico que había hecho para llegar, pero sus palabras eran fuertes y claras.
-por supuesto, toma asiento en lo que traen una camilla, aunque debes de saber que si no tienen un seguro hay un costo por atenderla-
-si lo sé, por eso no se preocupe- dijo mientras tomaba asiento, sus músculos se relajaron considerablemente a pesar de que aun traía a Karen en brazos, varias de las personas que estaban sentadas a su lado, al ver su aspecto sucio, decidieron cambiarse de lugar, pero al rubio ya no le molestaba eso, es más, le tomaba el lado positivo, más espacio para él.
Pasaron un par de minutos, los cuales se le hacían eternos hasta que llego otra enfermera con la camilla, la que le había atendido le llamo y deposito a su hermana en ella. Cuando se la llevaron un alivio le recorrió el cuerpo, sabía que estaba en buenas manos, la enfermera volvió a llamarlo para que llenara unas hojas con los datos de él y su hermana, a su parecer eran demasiados datos los que pedían, pero no se quejó y comenzó a llenaros lo más rápido que pudo. Al terminar la enfermera le dijo que ellos lo llamarían cuando supieran el estado de su hermana, por lo que podía volver a tomar asiento.
Habían pasado unas 2 horas desde que llego al hospital, el reloj marcaba las 5:35 de la mañana, y aun no le daban noticias de su hermana, ya estaba comenzando a preocuparse de nuevo, le habría ocurrido algo?.
Ya se había levantado de su asiento para ir a preguntarle a la enfermera sobre su hermana cuando en la entrada vio a su hermano buscándole con la mirada, no le gusto para nada su aspecto, traía parte de la chamarra rota, en la cara había marca de rasguños y golpes que ya comenzaban a tornarse morados, el labio lo traía roto con un hilo de sangre seca. Cuando se acercó a él, pudo notar que se agarraba un costado, seguro a causa de un golpe en el estómago y se notaba que le costaba caminar.
-estas bien? – era evidente que no, se percató casi de inmediato pero no sabía que otra pregunta hacer y la preocupación y culpa no lo dejaban pensar bien.
- tu qué crees- su hermano solo se limitó a sonreír de lado mientras estiraba los brazos para que el rubio lo viera mejor, sabía que estaba preocupado pero eso no quitaba el hecho de que la pregunta le pareciera estúpida y algo cómica.
-demonios-
- jejeje no te preocupes, estaba borracho así que no pudo hacerme mucho daño-
Ambos se sentaron y comenzaron a platicar de cosas triviales, era obvio que ambos estaban preocupados, ya que cada que salía un doctor se callaban esperando que fuera quien les diera noticias de su hermana, pero sabían que su hermana estaba bien en ese lugar.
Pasaron alrededor de otras 3 horas y ya no les estaba gustando para nada la situación, ambos estaban decidiendo quien iría a preguntarle a la enfermera por su hermana cuando un doctor salió y comenzó a llamarlos.
-familiares de la señorita Karen Mccormick-
-somos nosotros- dijeron mientras caminaban hacia el doctor
-lo siento chicos pero solo pueden recibir noticias sus padres o un mayor de edad-
- perdone pero nuestros padres no están en casa y como era una emergencia no nos dio tiempo de llamar a nadie- mintió Kevin
-lo siento chicos pero no puedo darles la información, necesitan informarle a alguien que se pueda responsabilizar- sentencio el doctor.
-ok doctor permítanos ir por nuestra tía para que venga-
-cual ti…- Kenny no pudo completar la frase ya que su hermano le dio un golpe en el costado.
-solo díganos una cosa nuestra hermana está bien?- termino de decir el castaño
-pues está fuera de peligro, solo eso les puedo decir-
-bueno entonces regresamos en un rato con nuestra tía, gracias doc-
-si, en cuanto regresen le avisan a la enfermera para que yo venga a explicarle la situación-terminando de decir esto el doctor se despidió de los muchachos y regreso a su área de trabajo.
-y ahora cuál es tu idea, sabes que no tenemos tía, o al menos no una que conozcamos-
-si pero eso el doctor no lo sabe-
-a que te refieres- pregunto el rubio.
-que necesitamos a alguien que se pueda hacer pasar por un familiar nuestro para que nos den la información de Karen- su hermano había comenzado a hablar en voz baja para que ningún doctor, enfermera o paciente pudiera escucharlos y así impedir que ejecutara su plan.
-y tienes alguien en mente-
-no realmente, pero la madre de alguno de tus amigos podría hacernos el favor, al fin es para una buena causa-
-no creo que quieran, porque no intentamos pedírselo a mama- Kenny sabía de antemano que esa no era una opción ya que seguramente esta estaría borracha o dormida, aunque se lo preguntaran los mandaría directo a la mierda.
-creo que es mucho más probable que alguna acepte a que ella quiera dejar de dormir-
-demonios, ok intentémoslo-
No les quedaba de otra, salieron del hospital y caminaron hasta la casa de Eric, que era la más cercana del hospital, habían decidido intentarlo primero con la madre de Eric, luego con la de Stan y como último recurso a la madre de Kyle, pero rogaban por que alguna de las primeras dos aceptara y no tener que visitar a la señora Broflovski.
Cuando llegaron a su destino tocaron la puerta, tardaron unos minutos en abrirles pero cuando Liane los vio se sorprendió un poco, pues se supone que los chicos deberían de estar en la escuela.
-oh chicos, Eric no está, hace rato que se fue a la escuela-
-lo sabemos señora, a la que veníamos a ver era a usted, necesitamos que nos haga un favor- dijo Kevin
-qué clase de favor?-
-es algo difícil de explicar, pero podría hacerse pasar por nuestra tía en el hospital, es que nuestra hermana está muy enferma y no nos darán información de ella a menos de que un familiar o un mayor de edad corresponda por ella- la voz del castaño era apresurada pero no dejaba de ser tranquila, el siempre manejaba bien este tipo de situaciones y sabía que Kenny estaba muy avergonzado de ir a pedir ayuda a la madre de sus mejores amigos y que de ser posible él quería evitar hablar.
-ay chicos es una pena lo de su hermana, me encantaría ayudarles pero me temo que no puedo, en el hospital todos los doctores me conocen bien y dudo que crean que tenemos parentesco- dijo apenada, pues a pesar de que realmente los quería ayudar su fama con los doctores la delataría inmediatamente.
-oh ya veo, lamentamos haberla molestado señora, así que nos retiramos-
-al contrario chicos, espero y su hermana se recupere y si necesitan cualquier otra cosa no duden en venir a pedírmela-
-disculpe señora Cartman, yo si tengo otro favor que pedirle- Kenny hablaba en voz baja y estaba usando el gorro de su chamarra ocultando su cara.
-dime querido-
-podría no decirle a Eric que vine, por favor- estaba rojo a mas no poder, realmente no quería que ninguno de sus amigos se enterara, no por vanidad o motivos triviales, sino porque él nunca quiso que sintieran lastima por él, y mucho menos que lo trataran diferente por las situaciones por las que pasaba, quería que fuera como siempre, que lo trataran como a un chico normal, no como a un pobre y débil muchacho que necesita de ayuda para salir adelante.
-claro, no te preocupes por eso- Liane sonrío de lado
Después de eso los chicos se retiraron y comenzaron a caminar en dirección a la casa de Stan, aún tenían dos oportunidades de conseguir a alguien y nos las desperdiciarían. Tardaron unos 40 min en llegar, estaban cansados física y psicológicamente y no era para menos, habían estado despiertos toda la noche y con la preocupación de su hermana, sumándole claro la paliza que le habían dado a Kevin, lo cual le hacía difícil el caminar.
Estando en frente de la casa Marsh encontraron a Sharon sacando la basura, así que no dudaron y se acercaron a ella.
-señora Marsh, buenos días- ahora el rubio es el que había tomado la iniciativa de hablar, dejando de un lado su vergüenza.
- Kenny, pero que haces aquí? Deberías de estar en la escuela- Sharon había tomado una acción severa e iba a comenzar a regañar a Kenny por su irresponsabilidad con la escuela cuando su hermano interrumpió.
-lo sentimos señora, pero han ocurrido unas circunstancias que nos han impedido asistir a la escuela-
La mujer recién había notado la presencia del otro chico y no le gusto el aspecto que tenía, le preocupo, ya que conocía bien como eran los padres de ambos pero no iba a dejar que eso cambiara su posición, ellos tenían responsabilidades y debían de cumplirlas – que circunstancias?-
-nuestra hermana está enferma y la ingresamos en el hospital, por lo que hemos estado al pendiente, pero dada nuestra edad nos impiden tanto darnos información de ella como verla, hasta que un familiar nos acompañe…-
-así que nosotros veníamos a pedirle el favor de ir con nosotros al hospital, para que podamos saber que tiene- termino de decir Kenny
-pero ustedes mismos lo han dicho, tiene que ser un familiar- parecía que aún no comprendía lo que los muchachos querían decir con eso.
-lo sabemos, pero tenemos el atrevimiento de pedirle se haga pasar por nuestra tía, usted sabe perfectamente que nuestros padres no son los más responsables y nosotros sabemos que no irán ni aunque los obliguemos o amenacemos-
-mmm no lo sé chicos, no creo que sea una buena idea-
-por favor señora, haremos lo que usted diga pero acompáñenos – Kenny se había acercado a ella y le había tomado de las manos, sus ojos estaba vidriosos y amenazaban con comenzar a llorar, Sharon no estaba segura de la idea pero ellos tenían razón, sus padres no harían nada y no podía dejar a la pequeña Karen así.
-de acuerdo, iré por mi bolso y nos vamos-
Cuando regresaron al hospital pasaron directamente con la enfermera la cual le aviso al doctor su regreso y tardo unos 10 minutos en salir.
-Buenas tardes señora soy el doctor Henderson y supongo que usted es la tía de estos jovencitos, cierto?-
-si lo soy, pero dígame que tiene mi sobrina- su voz se oía algo indecisa pero paso desapercibido para el doctor ya que confundió su tono con uno preocupado.
-bueno la niña llego aquí con una fuerte hipotermia acompañada de una desnutrición leve, su estado era grave y aunque por ahora está fuera de peligro eso no quiere decir que ya esté bien, ya que esto puede complicarse y convertirse en una neumonía, por lo cual la pequeña deberá de quedarse al menos esta noche en terapia intensiva, mañana ya decidiremos si se queda otro día o la damos de alta, dependiendo claro de su estado.-
A los chicos no les entraba la idea en la cabeza, sabían que estaba mal pero no pensaron que fuera algo realmente grave, más bien no lo querían creer, su hermana era todo para ellos, era lo que los detenía de convertirse en personas igual que sus padres, de ser delincuentes o rendirse de la vida, para ambos Karen era su motor y motivación para tener una vida mejor, y pensar que no la pudieron cuidar adecuadamente les hacía sentirse como una mierda.
-gracias doctor, y podemos pasar a verla?- Sharon sabía perfectamente que los hermanos estaban desesperados por ver a Karen, así que formulo la pregunta que seguro ellos no harían.
-por el momento no, está dormida, tanto por los medicamentos y el cansancio que implica una enfermedad, pero mañana podrá verla, por ahora estaremos vigilándola y si tenemos nuevas noticias les avisaremos-
-ok gracias doctor-
-por cierto debe firmar unos papeles de responsiva-
-claro, ahora vuelvo chicos-
El doctor y Sharon no tardaron mucho tiempo, cuando ella termino de firmar los papeles informo que se debía de ir, se ofreció a llevar a los chicos a su casa, pero ninguno tenía ganas de irse, no querían dejar a Karen sola, además que pasaba si pasaba algo mientras ellos no estaban. Decidieron quedarse todo el día en el hospital, Sharon como último buen gesto del día les llevo algo de comer lo cual no tardaron en devorar, llevaban desde el día anterior que no comían.
-gracias señora Marsh- dijeron al unísono
-no hay de que, bueno chicos yo me tengo que ir a mi casa, espero y Karen se reponga pronto y recuerden que cualquier cosa me avisan y yo vengo- terminando de decir esto se fue dejando a los Mccormick solos.
No tardaron en quedarse dormidos en los asientos, se lo merecían, aunque habían hecho hasta lo imposible por no caer en los brazos de Morfeo sus cuerpos lo demandaban.
Pasaron las horas y Kenny se despertó a causa de su hermano.
-oye … oye tienes que despertar-
-qué pasa? Karen está bien?- contesto alarmado
-si lo está, o eso creo pero ya me tengo que ir a trabajar-
-oh ya veo, está bien, yo me quedare aquí-
-seguro?- pregunto Kevin, el también quería quedarse pero sabía que su jefe lo mataría si no se presentaba y en estos momentos no podía darse el lujo de quedarse sin empleo.
-sí, ve tranquilo, cualquier cosa yo te aviso- el rubio había vuelto a acomodarse en los asientos dándole la espalda a su hermano.
-ok confió en ti, te veo en la mañana-
Kevin se fue dejando al rubio dormitando de nuevo, había sido un día demasiado largo y ni pensar en cómo serían los siguientes, ya que tendrían muchos gastos por el hospital y las medicinas que seguramente le mandarían a Karen, también no podrían descuidar su dieta ni dejarla sola.
Muchas cosas pasaban por la mente de Kenny pero con todas ellas termino rindiéndose de nuevo ante el sueño, la vida sí que es dura cuando eres pobre…
recuerden acepto criticas constructivas y destructivas XD
