Capítulo: FINAL: Un adiós despidiéndome en tus sueños.

Sonic y Tails volvieron a la casa caminando bajo la luz de la luna. ¿Cuántas veces Tails deseo eso? Sonic sacó su teléfono y llamó a alguien una vez estuvieron delante de la casa.

-Tails, vete entrando tú.-Le pidió. Ella abrió la puerta pero, se quedo a escuchar. -Hey... Amy, tenemos que hablar...-

-¡No! Por favor, si eso… hablamos mañana…-Pidió la rosa ganando tiempo.

- Sí, si si si, si vamos a hablar. Lo nuestro no está funcionando.-

-¿Por qué no?-

- ¡No llevamos ni más de dos meses y ya me estás hablando de tener hijos cuando te dije que lo nuestro no tendría ningún futuro! -

-¡No! Yo sé… ¡Yo sé que me amas!-

-... Sí, claro... Amy, admítelo... No te amo. Sé que también tengo parte de culpa...-

-En el fondo sí me amas, pero no quieres admitirlo.-

- Amy, por última vez, no te amo... A mí me gusta otra persona... –

-¿Quién es la desgraciada?-

-No puedo decirte quién es...-

-Dímelo, exijo saberlo.-

- Amy... Para… No hagas esto más difícil…-

-Es Sally, lo sé. Nunca me gustó esa tiparraca, te pasas el día hablando con ella por teléfono.-

-No, no es Sally... Ella para mí es como una hermana ahora.-

-¿Shadow? Sabía que ese pervertido no era buena influencia para ti.-

- Tampoco Shadow... Él es solo mi rival.-

-¿¡Quién es!?-

-Amy, para...-

¡Dímelo!-

- Para…-

-¡No hasta que me contestes!-

- Que pares...-

-¡Exijo saber quién es!-

-¡ES TAILS! ¡QUIEN ME GUSTA ES TAILS!-

-…Pe-pero… ¡Tails es un chico!-

- ... Para tu información, en verdad es una chica... Además, me da igual si hubiese sido un chico o no, yo amo a Tails igualmente.-

-¡Se llevan siente años de diferencia!-

- Ya sé que nos llevamos siete años...-

-¿¡Pero te has vuelto loco!? ¡Vas a dejarme por Tails! ¡A mí!-

-Me da igual lo que me digas, "niña mimada"... La amo a ella y eso no lo podrás cambiar... Además, ¿Creías que no sabía de lo tuyo con Knux?-

-…Eh… no sé de qué me hablas…-

- ... Hump… Claro… Lo siento, pero, por mi, hemos roto...-

-¡Por favor, dame otro oportunidad!-

-¿Para qué? Para que me vuelvas a poner los cuernos, fijo...-

-Pe-pero…-

- Y también lo hiciste con Espio...-

-¿¡Quien te cuenta todo eso!? –

-¿Qué quien me cuenta? … Rouge y Blaze... Al menos ellas son buenas amigas en las que puedo confiar...-

-¡…Pues que seas feliz con Tails! ¡A mí, ME HAS PERDÍDO!-

-Si tampoco quiero recuperarte.-Dijo colgando. Él odiaba comportarse así, y aún más con sus parejas, pero no aguantaba más.

-¡…!-Por otro lado, Tails estaba asombrada. Estaba feliz, pero, a la vez triste. Sonic había dejado a su novia por ella. ¿Debía sentirse bien por eso o no?

-Um… ¿Diga?-Dijo Sonic cogiendo el teléfono. -… ¿C-cuánto tiempo…? …De acuerdo… Lo aprovecharé… Gracias Mar.-Finalizó. Tails se quedó pensando. Mar era el diminutivo de Marshall, el nombre del doctor de Sonic… ¿Por qué lo llamó? ¿Qué le dijo?- ¿Sabes?, no me gusta que me espíen…-Comentó Sonic dando a entender que sabía sobre la presencia de Tails.

-…-Tails intentó hacer el menor ruido posible para entrar a la casa, pero, según entró, Sonic cerró la puerta y apoyó a la menor en ella.

-… Y tampoco que luego finjan que no han estado espiando…-Susurró muy cerca suya. Tails empezó a temblar. -¿Qué pasa? No te voy a morder.-

-… Es que…-Se sonrojó. Ella solo deseaba que Sonic no se percatara de cómo sus mejillas ardían. Intento fallido. Sonic le acarició las mejillas y se acercó aún más. -¡…So-Sonic…! ¡…Su-suéltame…!-

-¿Por qué? ¿Qué no me amabas?-

-¡…Qué t-te ame no significa que te deje darme besos cuando quieras!-Dijo temblando.

-¿Por qué tiemblas?-Preguntó sonriendo.

-¡…N-no es que tiemble por ti…! ¡Es solo…! ¡Qué hace frío!-Se excusó para salir corriendo a su cuarto.

-…Que linda eres, Tails.-Susurró Sonic, pero Tails lo oyó perfectamente, por lo que detuvo su andar al llegar al cuarto. Sonic sabía que Tails tenía buen oído. –Te amo tanto…-Volvió a susurrar. Tails se giró y miró a Sonic. Pero, él ya no estaba. Tenía una corazonada. Se giró encontrándose a Sonic. El la abrazó sin que la menor pudiera oponerse. Acercó su cara a la de la menor.

-¡Pervertido!-Dijo girando la cabeza. Estaba como un tomate.

-Lo admito, lo soy un poco.-Rió tomando la cara de Tails por la barbilla. Hizo que la mirase y se fue acercando poco a poco. –Pero, por ti, soy capaz de convertirme en un príncipe.-Dijo sonando un tanto cursi, pero, a él le daba igual. La menor intentó oponerse pero no pudo. Sonic la besó con lentitud. El cobalto le acariciaba la mejilla mientras que con la otra agarraba a Tails de la cintura. La menor no se resistió más y rodeó el cuello de Sonic con sus brazos. Terminaron el beso mirándose. –No rehúyas de un beso mío. No te harán daño…-Rió de forma suave abrazándola.

-Pe-pero… ¿Qué pasa con Amy?-

-Te recuerdo que he roto con ella. Sé que no se rendirá tan fácilmente, pero, yo ya he roto con ella. Le viene bien empleado.-

-…-Tails se quedó pensado unos segundos, pero, paro de pensar y besó a Sonic. Este, se asombró un poquito, pero no tardó en corresponder al beso. El mayor se pegó más a su amada mientras que el beso transcurría. Tails se puso un poco nerviosa por esa cercanía por lo que intentó alegarse consiguiendo un tropezó inoportuno. Sonic supo sostenerla para que no se cayese. La sentó en su cama y él se sentó a su lado continuando ese beso. En ese instante, Tails sintió chispas en su interior. El beso en el mirador fue esplendido, pero, por el pretexto este estaba a punto de superar al anterior. Sintió como, nuevamente, el tiempo se paraba. Solo estaban ellos dos. Digamos que el beso era genial, hasta que a Sonic se le ocurrió convertirlo en un beso francés. Ahora, digamos que era perfecto, o al menos a Tails y a Sonic les parecía perfecto. Sonic no aguantaba más, le encantaba el beso, pero, su cuerpo le pedía algo más… carnal… Tails no tardó mucho en sentir las necesidades del mayor, le bastó con pegarse más a Sonic y sentir algo… "duro" que provenía de la entre pierna del cobalto. –ummm…-Intentó hablar aún disfrutando el beso. –Sonic, estás… Ya sabes…-Dijo sonrojada por estar en esa situación. Sonic la volvió a besar. Él también estaba un poco avergonzado… Tails notó cómo Sonic se sonrojaba más de lo normal. Ella sabía que las erecciones eran completamente normales, digamos que los chicos no elegían tenerlas. Se sentó encima de Sonic sin terminar ese beso.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Sonic, ¿Las erecciones son normales?-Preguntó confuso el zorrito provocando que a Sonic se le atragantara el refresco.

-*Cof, Cof* Sí… *Cof, Cof* ¿Por qué preguntas? *Cof, Cof*-

-Pues, porque oí a Knux hablando con Rouge y… Bueno…-

-Tranquilo, en él es normal tener erecciones.-Rió por lo bajo.

-¿Y en ti?-

-No, solo tengo erecciones si estoy con la persona que me gusta…-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Tails sabía que Sonic no podía tener erecciones tan a la ligera. El simple hecho de que Sonic estuviese excitado la excitaba a ella también, un poco.

-…T-Tails…-Pronunció el mayor. –Quítate de encima o estaré más…-Fue interrumpido por los labios de Tails.

-Te amo, Sonic el erizo.-Le dijo y lo volvió a besar, esta vez, acostándolo en la cama. Sonic estaba un tanto nervioso. Nunca había pasado de los pre-eliminares con nadie y… no sabía muy bien lo que hacer. También existía algo que se llamaba conciencia. Esta le decía que detuviera a la menor, que todavía ella era muy joven, inocente y sensible como para hacer eso. Pero, esta petición se veía contra-decida por las ordenes de los instintos de Sonic, los cuales le decían: "Hazla sentir como a una mujer de verdad". Muchos impulsos le obligaban a detenerse y otros le mandaban una exigencia de continuación. ¿Qué hacer en ese momento? Era lo que se preguntaba Sonic. Por una parte, quería hacer el amor con Tails, pero, por otra, temía hacerle daño y que lo odiara para siempre. Cerró los ojos con fuerza. (Sonic… necesito tanto esto… te necesito tanto a ti…) Sonic decidió: le haría sentir emociones que nunca había sentido. La acostó debajo de él. Besó su cuello con pasión. Tails suspiró ante esto. No se lo esperaba. El cobalto empezó a bajar los besos con lentitud. Tails se empezaba a sentir extraña… Un calor… peculiar la recorría. ¿Qué significaba el calor? ¿Y qué significaban esos suspiros que estaba soltando? –Ahhh… S-Sonic…- Él solo la besó de nuevo y volvió a bajar los besos. Pero, se detuvo.

-Tails… ¿Quieres qué continúe?-Preguntó mirándola. Ella no paró de asentir con los ojos cerrados. Le estaba gustando esa sensación. Sonic la miró de nuevo y empezó a masajear sus pechos. Ella gimió de placer. Los besó con cuidado… No quería lastimarla. Besó su abdomen con delicadeza. Luego, fue a por las piernas. Las besaba con cariño. Poco a poco se fue acercando a la entrepierna de Tails. Se detuvo unos segundos y continuó. Tails empezó a gemir extasiada. Sonic no sabía muy bien qué hacer o si lo estaba haciendo bien. Los gemido de Tails le estaban dando a entender que lo hacía genial, pero, tenía miedo de joderla y… si, adiós al abrazarla por la espalda mientras están acostados y tocarle un pecho mientras él susurra un "te amo". Se puso colocado encima de ella. -¿De verdad quieres que continúe?-Ella volvió a asentir. -… De acuerdo. Si te duele, dímelo y paro.- Le pidió. Ella lo miro, en el fondo, sabía que si le dolía no diría nada, no quería que Sonic parase ese momento. El cobalto entró en ella con lentitud para no provocarle dolor a su amada. Intento fallido. A ella le dolía mucho. -¿Duele?- Ella forzó una sonrisa sincera. Sonic no se fió de esa sonrisa, sabía que era una sonrisa falsa. –Me estas mintiendo… Lo sé… No paras de quejarte en tu interior…-Susurró. Aún Tails se preguntaba cómo es que podía leer el pensamiento de cualquiera.

-Por favor… no te detengas.-Le pidió al mayor. –En algún momento dejará de doler…- Comentó. Sonic asintió y continuó con poca velocidad. A Tails le dejó de doler al poco. Se notaba que gemía de placer y no de dolor. Empezaron a sudar un poco; es esfuerzo físico. Él la miró: Esos ojos celestes como el cielo, esa piel amarilla con reflejos dorados, ese pelaje blanco como la nieve, esas mejillas sonrosadas como el arrebol de la aurora, esa dulce voz que lo enamoraba. Era la chica perfecta…

-…- ¿Cómo le diría Sonic a Tails? ¿Cómo le contaría sobre lo que le dijo el médico? Ese "Te quedan seis horas…"

-Ahhh… S-Sonic… Ahhh…-Dijo temblando. Estaba llegando al éxtasis. Sonic la abrazó mientras subía la velocidad. –Sonic… Sonic… ¡Ahhhhh!-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Todo estaba blanco. Tails miró a todos lados y se encontró a Sonic. Lo abrazó al instante.

-Tails, he de hablar contigo, solo… perdóname por no haberte contado… No sabía cómo decirte…-

-¿A qué te refieres, Sonic?-

-Tails… Siempre te he amado… Quiero que recuerdes eso…-

-¿Sonic? ¿Qué estás diciendo?-

-Sé que me oíste hablar con mi doctor. No m odies cuando él te diga.-

-¡Sonic! ¡Haz el favor de contestarme!-

-Ojalá… nos hubiésemos casado… Siempre pensé en ¿cómo te pediría matrimonio? Bueno… ahora, son cosas del pasado…-

-¿…Qué estás insinuando?-

-Tails… Ven dame un beso, por favor.-Pidió. La menor no sabía por qué el mayor se comportaba así. Le dio el beso. No era uno apasionado, pero, era genial. –Te amo. Nunca lo olvides.-Le dijo. –Adiós, mi chica ideal…-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¡…!-Tails abrió los ojos en la mañana. Algo pasaba. Sonic seguía dormido. Todo estaba tranquilo… A parte de que a Tails le molestaban un poco sus partes intimas… pero, de resto, todo normal. Ya era hora de desayunar, por lo que ella se levantó con cuidado, pero tropezó con la silla de escritorio. -…Sí que tiene un sueño pesado el erizo…-Dijo al no verlo inmutarse. Una vez desayunó, fue a despertar al oji-esmeralda. –Hey, oso amoroso, despierta.-Bromeó un poco. –Sonic, arriba, que ya es de día.-Lo intentó despertar de nuevo, pero, nada, no despertaba. Ella se puso encima de él para que la escuchase mejor, pero… hubo un detalle que la hizo sudar de forma fría. Sonic no respiraba. -…Sonic… Sonic…-Comenzó a llamarlo repetidamente. -¡Sonic!-Lo movía, y nada. Le tomó el pulso, y se quedó de piedra…

Su corazón…

No latía…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Meses antes, Sonic había descubierto que tenía… cáncer. Nunca dijo nada a nadie, no quería preocuparlos. Lo tenía en la sangre y no tenía cura. El médico lo llamó una noche…

-Sonic, Soy Marshall. Es sobre el cáncer… ya tengo las pruebas… te quedan menos de seis horas… Aprovéchalas… Lo siento y espero que disfrutes de las horas que te quedan…-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¡Sonic! ¡Sonic! ¡Por favor, no! ¡No…! ¡…No…! So… nic… ¡SONIC!-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Vale, esta historia tendrá secuela. Gracias a los que la siguieron y lo siento por este final :'( Hasta a mi me dio penita.

¡Bye con lagrimitas en los ojos! *Kisu*