Ofrezco a todos una disculpa por mi retraso, cordialmente espero que me entiendan. Estoy pasando por una situación difícil, ando como quien dice botada de mi casa, y me cuesta escribir los capítulos, y además no me queda casi tiempo con el trabajo. Espero entiendan mis razones. Pero no crean que abandonaré el Fic. Para nada. Espero disfruten este capítulo.

Dale al Review ¿si?

Divino error, divina mi tentación.

Capítulo 3.

Recuerdos.

Barrio Shizuka, Tomoeda.

En la casa de la chica, Haruno Sakura, por primera vez en mucho tiempo se encontraba un chico, además de su hermano aquella niña jamás había invitado a alguien a aquel humilde y cómodo hogar. De tres habitaciones, cuatro baños, cuarto de lavado, cocina y sala/comedor.

El chico, Uchiha Sasuke, recorría entusiasmado y maravillado la simpleza del lugar, sin embargo la chica no lo dejó subir a las habitaciones, porque aquel chico estaba empapado igual que ella, entraron juntos al cuarto de lavado, entonces sin mas ni menos el Uchiha se comenzó a desvestir, provocando que la muchacha diera un grito exagerado y le diera un golpe al muchacho en la cabeza que le lastimaría las neuronas.

-¿Qué ha sido es? ¿Estas loca?-el Uchiha se había enfurecido, su tono era descontrolado y consternado, la chica solo lo observó con duda, paso trago grueso porque el se había acercado y había quedado cerca de su rostro.

-Pues veras…eso te pasa por ser tan raro-dijo la chica mientras fruncía el seño sonrojada.

-Bien, solo me iba a quitar mi uniforme mojado ¿Qué nunca has visto un hombre sin ropa? ¡Además mujer, tengo mi short debajo!-le reclamó aun contra su rostro, la chica se desconcertó.

-Oh, ah, bueno…-no supo decir nada mas, el aliento del chico la nublaba. Además su cuerpo reaccionaba primitivamente, necesitaba calor y el tenía un cuerpo caluroso.

-Tsk. Eres tan molesta-dijo mientras se daba la vuelta, el chico se había sonrojado también, se empezó a quitar la ropa comenzando por las piezas de arriba, y la chica se quedó pasmada.

Sasuke tenia un torso glorioso, pero no uno cualquiera, uno que parecía tallado por los mismos dioses griegos, en definitiva aquel chico era una reencarnación de aquel hombre tan bello, Sakura no podía creer que tanta perfección existiera y además, contenida en un solo cuerpo varonil.

Cuando Sasuke terminó salio de allí con una toalla en la cabeza, ahora la chica comenzó a repetir aquel proceso perturbada por lo anterior. Estaba totalmente roja e imaginaba todo tipo de cosas raras y sin sentido. El Uchiha, salio como si nada, estaba acostumbrado, el era un hombre que se sabía deseado por cualquier mujer. Cerró los ojos con un poco con amargura, recordando a aquella mujer que no lo deseaba del todo.

-Lo siento Sasuke-kun-dijo, aun eran niños, tenían alrededor de los 10 años, ella tenía el cabello azul y largo-Pero a mi me gusta mas Itachi-sama-sentencio mientras le veía con tristeza, el joven salió corriendo dejando caer una flor blanca, hecha de un delicado material, la niña la tomó entre sus pequeñas manos y la miro-Sasuke-kun.

Aparto aquel recuerdo lejos de su mente, lo odiaba, haber sido rechazado, por su hermano, que aquella mujer lo hubiera rechazado, aquella tan única, dio un respingo porque su cuerpo se alarmó cuando la peligrosa hecho un grito, corrió alterado completamente al cuarto de lavado, y en medio de la confusión del grito de la chica no se dio cuenta que tropezaba con ella y que su mano, accidentalmente le arrebato la toalla que cubría el cuerpo de la muchacha, el cual estaba en ropa interior. Pero no le importó, en lo más mínimo su cuerpo, al menos durante un instante que pareció durar eternidades.

Sasuke había caído encima del cuerpo de la chica sostenido solo por sus rodillas y manos que formaban una prisión a la joven muchacha, la observó tan hermosa, su hermoso cabello estaba suelto, algunos mechones se habían adherido a las mejillas de la muchacha quien examinaba los ojos negros del Uchiha, los ojos de ella eran tan verdes y delicados, que era difícil no perderse en ellos. Estaba encima de ella, con la toalla en la cabeza, ambos estaban en ropa interior y mojados.

¿Cómo podía ser, que estaba empezando a querer a esa niña?

Sasuke POV.

La contemplé con admiración, sin rastro de perversión en el camino que seguían mis ojos, desde sus bellos y hermosos ojos jades hasta sus labios rosados y carnosos que estaban pálidos de frío, por su bello cuello, terso de tamaño ideal, sus hombros y senos, que lucían aun con aquel brasiere blanco bloqueando mi vista, hermosos, firmes y apreciables, di un suspiro, ronco, de deseo.

Uhm.

Le escuché decir, antes de que se levantara, no me di cuenta de cómo pero me aparto como si fuera un niñito y se enrollo de nuevo en la toalla y se levanto, mientras que soltaba usa el baño de arriba, esta al final del pasillo, luego toma ropa de mi hermano, el cuarto del medio, no le podía ver el rostro porque estaba de espaldas a mi y se había marchado de ahí caminando con suma tranquilidad.

Hmp.

Fue lo que pude decir mientras me levantaba y marchaba al baño, entré y me sorprendí al ver que era un baño muy bien cuidado, tenía los productos de baño adecuados y estaba inmaculado, me quite la ultima pieza y me metió a la ducha.

Mi ducha fue rápida. Aunque disfruté del agua tibia abrazando mi frío cuerpo, salí rápido porque había escuchado a la Haruno salir antes de su cuarto. Fui rápido al cuarto del medio y encontré un mono con una playera, tendría que usarlo sin mi short, porque después de todo, ese también estaba mojado.

Cuando bajé la chica estaba al teléfono, solo oyó un Neji-kun disculpas en serio, pero, hay embotellamiento en la ciudad no podré hoy, si mañana será perfecto. Vale Neji-kun bye. Le soltaba al chico sin rodeos, no pensé que Sakura fuera una chica que se pusiera a dar explicaciones porque ella era realmente, muy fuerte.

¿Qué relación tienes con el, con el Hyûga?

Pregunté sin rodeos, tenía que saberlo, saber si el era mi competencia o era solo una aventura para la chica de cabellos rosados frente a mí, ella me miro desde donde estaba al pie de las escaleras nerviosa algo sonrojada, se veía encantadora, y encontré felizmente que llevaba su cabello suelto, lo dejaba secarse en su soltura.

-Pues Neji-kun es el hermano de mi mejor amiga, Hinata-dijo la chica mientras caminaba nerviosa a la mesa y se sentaba en una de las sillas. Yo imité el movimiento sentándome a su lado, justo junto a ella.

-Ajá-respondí como diciéndole "dime algo nuevo".

-El y yo también somos muy buenos amigos, como soy casi la única mujer que el trata, nos tenemos mucha confianza-explico con una sonrisa en el rostro, tan pura y clara, que entendí al instante que ella no se había dado cuenta de lo que aquel muchacho sentía. Claramente la Haruno era una muchacha muy lenta.

-Ah…entonces…ahora, ¿Qué relación quieres tener conmigo?-mi tono de voz era sensual y ronco puse mis manos extremo a extremo en el respaldo de la silla de Haruno, ella me miro muy sonrojada deje mi rostro justo cerca del de ella.

-Yo ah… ¿amigos?-mas duda que seguridad, me estaba preguntando, la ocasión era simplemente genial.

¿Y si no quiero?

Entonces haz lo que quieras…

Bien, te quiero a ti

Y finalmente corté la distancia entre nuestros rostros, la besé, suavemente, un simple roce de labios, la chica se quedo totalmente roja junto a mi, cerré mis ojos suavemente, ella me imitó, ladeé la cabeza para conseguir una mejor percepción de aquel beso, y entonces, ella correspondió, profundizo el beso antes que yo, de forma dulce, inocente y pasional, su lengua actuaba como una experta y me robaba el aliento, me levante de la silla y quedé parado sin separar nuestros rostros, enredé mis manos en sus largos cabellos, así seguí. Sosteniéndola, como si, en cualquier momento, se fuera a desvanecer.

Sakura POV

Yo, la verdad no podía creer lo que sucedía, me había dejado besar por aquel Uchiha, y la verdad es que siempre fue mi ensueño, y había sido mas maravilloso que en mis sueños mas hermosos, la dulzura que empleaba mientras me besaba era increíble, y yo realmente no pude contenerme y profundicé, no estaba segura si hacía lo correcto pero siempre me pareció que era así.

Y fue el mejor primer beso que alguien podría tener.

Duramos así minutos eternos, fue un momento lleno de ternura y pasión, cuando nos separamos, nos miramos fijamente por un largo periodo, el me abrazo con ternura y se quedó así, suspirando conmigo rodeada por el, yo no podía estar mas roja y sorprendida, estaba en un mundo de fantasías y no quería bajar de el, quería, quedarme para siempre, con aquel muchacho protegiéndome.

Sakura-chan

Me llamó tiernamente, con su voz suave y aterciopelada, yo me sentí desvanecer en sus brazos, pasó sus manos por mis rosas cabellos, acariciándolos, enredando su mano en ellos, me sentí tan amada en aquel momento, era como si, yo le perteneciera solo a aquel Uchiha, mi primer y único amor, la eternidad en un abrazo.

Pero entonces llego aquel cruel momento donde soltó el abrazo, sentí un vacío inmenso, quería llorar, sentirlo, por alguna extraña razón me sentí triste cuando el abrazo se rompió, y con el abrazo mi amargo corazón, era una sensación que nunca había sentido, un dolor totalmente inmenso.

-Sasuke-kun yo…-musité, en voz baja y penosa, mis ojos lo miraron con un cuestionamiento grande.

-¿Qué pasa?-respondió, sentado junto a mí en su silla, la distancia era tortuosa, me pregunte que clase de sentimiento tan doloroso sería aquel.

-Hm. Tu…-¿me amas?-¿Tienes una buena relación con tu hermano?-soy una cobarde.

-¿Si?-pareció confundido, no esperaba esa pregunta-¿Por qué te gusta?-su tono sonó trastornado y molesto. Tal vez son solo imaginaciones mías.

-Oh no solo que, bueno no es eso, no es nada, solo quería-sabe porque pidió mi hoja de vida-saber de ti-soy una cobarde, pero esa también fue buena excusa.

Sasuke POV.

La observe confundido, esperaba que me preguntara sobre nosotros, parecía incomoda, y extraña, la sentía lejana de aquella situación, parecía como si quisiera salir corriendo, me pregunte que sucedía.

Quería saber más de ti

Aquella frase, me confundió y me dejo sin barreras aquella chica sin duda alguna era especial, nunca había recibido aquel tipo de solicitud, que alguien quisiera conocerme de verdad, aquello me confundió y me encanto, aquella era una niña tan tierna…pero sin embargo, yo quería solo follarla.

-Pues…si tengo una buena relación con mi hermano-expliqué-aunque no nos tratemos en las mañanas ni en las tardes mas que para un saludo, el y yo solemos conversar en las noches, el y yo somos muy unidos…-finalicé.

-Oh.-dijo simplemente y me observó más relajada al ver que contestaba, me pregunte que estaría pensando.

-Ajá, ¿qué mas?-arqueé una ceja esperando su siguiente pregunta con impaciencia.

-Bueno yo… ¿Cómo es el?-preguntó con un hilillo de voz.

-El es aún mas frío y galante que yo-admití con facilidad, era cierto, soy ególatra pero admito cuando alguien me supera en eso.

-Eso es imposible-dijo segura de aquello-no existe nadie mas frío y galante que Sasuke-kun-se rió a carcajadas, su risa era suave y eufórica, tan exquisita que me sacó una sonrisa divertida.

-Hmp.

-¿Y tus padres?-dijo cuando se hubo calmada me miró tan curiosa, no le contaba a nadie sobre ellos, pero aquella mirada…

-Bien-me volví serio, impenetrable-mi padre y yo no nos llevamos bien, sobre todo Itachi con el…el nos ve como sus descendientes en la empresa…nada mas…nada menos-expliqué con expresión perdida- y nuestra madre…ella tal vez pronto muera…-no quise mirar a Sakura, seguro haría aquella típica expresión, lo siento, me abrazaría y se lamentaría conmigo, sin embargo me tomó de la mano y me sonrió.

Ven

Me jaló y me llevó junto a la chimenea, la encendió y me trajo una gruesa manta, nos cubrimos en ella con una distancia mínima, nos acostamos allí mirando el techo, que estaba adornado por estrellas que brillaban en la oscuridad, ella había apagado la luz, todo estaba oscuro, y las estrellas brillaban tenuemente en un verdoso mágico, la casa entera olía a lluvia, suave y excelente.

Suavemente enrede mis dedos junto a los de Sakura, ella posó su rostro en mi hombro y miro junto a mi el techo, me pregunte quien habría puesto aquellas estrellas ahí, justamente en la sala, que curioso me resultó, pero no me molestó, continuamos acostados en aquel hermoso silencio de nuestra propia soledad.

Cerramos los ojos y nos quedamos ahí. Haciéndonos compañía. Y otro recuerdo me volvió de nuevo en un sueño.

-Sasuke-kun espera, ¡espera!-se quejó aquella niña, peliazul, la miré sin importancia, ella corría hacia mi, y me abrazaba del brazo, ofreciéndome una candida sonrisa, una sonrisa que desvanecía todo a su alrededor-¿Por qué no me esperas Sasuke-kun? ¡Malo!-me acuso con sus cachetes inflados, era un poco más bajita que yo a pesar de ser de mi edad. Me rei divertido.

-Porque eres fea Konan-chan-le respondí mirándola divertido, me encantaba su expresión molesta. La amaba.

-¡Claro que no!-se separo de mi-¡Mírame!-me ordenó mientras daba una coqueta vuelta con gracia peculiar para una niña de aquella edad, tenía un vestido amarillo con algunas flores naranjas, era fresco e infantil, su cabello largo, azul y totalmente liso bailoteó con garbo, me quedé embobado viendo la escena, al pequeño ángel frente a mí. Me observó con duda, yo estaba sonrojado y volteé hacia otro lado.

-Verdaderamente tienes razón Konan-chan...estas linda.

Para cuando los abrimos de nuevo, ya era casi las once de la noche, lo supe por mi celular que tenía un mensaje de mi chofer que venía a buscarme, Sakura continuaba dormida dulcemente junto a mí, moví mi hombro con suavidad, y se despertó con pereza. Acerqué mi rostro al de ella, sonreí con picardía pero con un tipo de ternura y emoción extraña. Rocé mis labios con los de ella, se acercó para besarme y la evité juguetón, pareció hacer un puchero, pero sonrió de nuevo y me lamió el labio inferior, se acerco otra vez y la besé. Fue un beso conmovedor, se sentía como si fuera aquel mi primer beso, lento y suave, perfecto.

Separe mis labios de los de con dulzura. Y me levanté de ahí. Sakura me miró sentada, casi suplicante, no entendí aquel dolor de ella. No sabía que decir ni como hacerla sentir. Pero ella se quedo inmóvil, saque mi ropa de la secadora y me vestí. No volví a despedirme, me fui sin más excusa ni remedio. Preguntándome que pasaría el siguiente día. Luego de esta noche.

Preguntándome, porque los recuerdos volvían.