Hola, antes de empezar me gustaría pedirles que escucharan una canción que bueno es primordialmente una de las fuentes de mi inspiración para escribir. Asi que espero y les ayude de inspiración para ustedes
Se llama Egomama (English Cover)- Deco*27, busquen el cover de Miku-tan (No no es Miku Hatsune, aunque la canción es de un cd de ella)
Sin mas para molestarlos, les dejo el siguiente capitulo
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Crónica: Los 5 elementos
Capitulo: La Aceptación
27 de agosto, año 2005
Conjunto departamental Chinonome, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Sentada sobre un suelo de madera parque color caoba, estaban 2 individuos jugando con una pequeña pelota de colores, el primero era un digimon, correspondiente al nombre de Gabumon, disfrutaba tranquilamente de la pacifica tarde con sus amigos y las personas que mas quería; frente a él y con las piernas cruzadas de forma india, se encontraba una joven de cabellos castaños los cuales casi tocaban el suelo; tan solo acomodados por un cintillo de color rosa pálido para evitar que molestara algún mechón sobre su cara, aquella cara pálida y fina, que hacia resaltar mas los rasgos que ya la convertían en mujer: pómulos definidos ligeramente rosados, labios carnosos, una nariz perfilada con unas pequeñas pecas que adornaban apenas el empeine, hacían juego con el color de los ojos miel. Aquellos ojos que mostraban pureza, el símbolo y carácter que más resaltaba en ella. Pero desde la ultima vez que la encontraron, podían retornar una mirada llena de misterio; esa cadena de misterio que había iniciado con su desaparición hace ya 3 años y había reaparecido ahora acompañada de 3 únicos aros que adornaban su cuerpo y ahora se encontraba sentada, frente a la mirada curiosa de un rubio de ojos azules que veía a sus dos amigos jugar. Debido al vestido ligero de color verde pálido que cargaba la joven, sin mangas pero con un cuello corto, podía resaltar con más claridad los 3 aros. El rubio, portador de la Amistad, estaba sentado en la sala con una pierna levemente cruzada, mientras respiraba el dulce aroma de las galletas que se estaban horneando y su olor se había apoderado de toda la habitación.
Desde hace un par de días hasta la fecha actual, no habían tenido altercados por mayores. Al parecer su nuevo enemigo se había aplacado y desaparecido por completo, Mimi solo índico que era cuestión de tiempo para que Bathory diera su próximo movimiento, siempre funcionaba de la misma forma: Calculadora. Todo para Matt había cambiado de forma tan veloz que apenas estaba reaccionando ante la situación. El día siguiente de su llegada, pudo definir algo en su vida: crecería y protegería a sus seres queridos. Tal como Mimi había hecho con los digimons de sus amigos y el mismo. Pero no sabia para ese momento, cual seria el costo que tendría que pagar para lograr ese proceso.
2 de agosto, año 2005
Conjunto departamental Chinonome, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Sentía como sus músculos se contraían por acto reflejo, buscando de alguna forma despertar al pesado cuerpo que estaba semi-arropado entre las sabanas. Apenas una luz tenue se atrevía a entrar por la ventana, chocando con un parpado cerrado que hacia resaltar por efecto de los rayos solares unos rubios cabellos que apenas rozaban el rostro del mismo. Su mano se movió lentamente deseando apartar la luz de su rostro. Pero entre mas se movía, mas iba alejando al sueño de su lado. Soltó un gruñido pesado, y abrió los ojos con pesadez, unos hermosos orbes azules se contraían instantáneamente gracias al acto reflejo por la luz. Parpadeo un par de veces hasta lograr acostumbrarse a la luz, soltó un respiro y se coloco boca arriba apoyando su antebrazo en la frente y dejando al descubierto su torso, desnudo.
Miraba ningún punto fijo en el techo, ahora prestando más atención a lo que le rodeaba y recordó a una joven, que dormía a solo unos pasos cerca de él. Volteo la mirada y observo la puerta, detrás de ella se encontraba el pasillo que daba camino directo a su habitación, el baño y la sala común. Todo lo que los niños elegidos habían sufrido desde que ella se fue, ocurrió de forma tan irreal y súbita que nadie pudo entender el por qué, si es que había alguno y ahora todo ese dolor se había disipado con su llegada, o así parecía. Parpadeo, y recordó con amargura aquel momento en el que se dio cuenta de que ella había desvanecido, fue la única y ultima vez en la que el lloro debido a su partida. Desde ahí se había olvidado de pensar o sentir esa emoción, que tanto le amargaba. Luego de eso su mirada se fue haciendo un temple de acero que pocos podían penetrar. Solo quienes fueron parte de su aventura digital podían de una u otra forma reconocer las emociones que estaban revoloteando dentro y bien posados en su alma.
Se paro lentamente, quedando sentado en la cama y apoyo los codos sobre sus rodillas para posteriormente apoyar su cabeza en los brazos cruzados, observando sus pies y el suelo ¿Habrá sido lo correcto? Permitir que Mimi se quedara en su casa, cuando apenas eran amigos ¿se sentirá cómoda? No le dio chance de cuestionar su opinión, solo la impuso sin saber si estaría cómoda o no, quizás con Sora estaría mejor; después de todo ellas se querían como hermanas ¿Habrá dormido bien? ¿Ya se habrá levantado? ¿Habrá comido? ¿Habrá salido? Eran muchas las preguntas que se cuestionaba. Pero tenia miedo de buscar alguna respuesta, tenía miedo de verla a la cara. O eso era lo que pensaba, ese sentimiento que Matt presentía como miedo, era vergüenza. Algo que difícilmente el joven de la amistad podía asimilar con facilidad y ante eso no se daba cuenta cuando ocurría de vez en vez, vergüenza quizás ante la situación de que ella le rechace la invitación por haberle permitido la estadía ahí, vergüenza ante el sentimiento de culpa que lo estuvo persiguiendo todos estos años, vergüenza a no haber podido cuidarla tal como se supone que todos se cuidaban mutuamente y tal como ella incontables veces cuidaba a su hermano Tk como cuestión de acto reflejo y gracias a ello el propio rubio menor la había empezado a llamar y apodar como: Hermana. Levanto la mirada quedando fijamente el pomo de la puerta, buscando reflejado sobre esa manilla de plomo pulido la respuesta a que hacer. Sin obtener respuesta contundente, soltó un gruñido, y se puso de pie, caminando hacia el closet más cercano; registro dentro buscando unas prendas y se dirigió al baño.
Minutos mas tarde, abriendo la puerta de su cuarto con sigilo, se asomaba un rubio ya vestido, con un jean azul oscuro semi desgastado, medias blancas; las cuales hacían juego con la franelilla blanca que hacía conjunto con la camisa sin abotonar de color azul gris. Cerró suavemente la puerta de su habitación y se termino de acomodar mejor la ropa, remangando la camisa azul al nivel de los codos. Terminado ese acto empezó a caminar, cuando escucho mas cerca de la sala pudo escuchar un par de voces peleando en la cocina. Se detuvo en ligeramente para pensar que hacer: Observo el camino a la cocina y volteo su mirada a la salida del apartamento ¿Debería entrar a la cocina y saludar o simplemente irse y hacer de cuentas "que no los escucho"? Se sumo en esa dualidad cuando escucho un pequeño quejido de la chica y acto reflejo dio un paso, pero detuvo en seco por el ataque de pánico que se avecinaba. No quería verla, no podía verla a la cara.
-Mira lo que hiciste Gabumon, ahora Matt me regañara- escucho desde la sala el joven rubio, cerro sus labios y apretó sus manos, para él eso fue suficiente respuesta para motivarlo e irse del apartamento- ¿Mmmhm? – se detuvo la joven castaña, al escuchar la puerta del apartamento hacer sonido de abrirse y cerrarse y se asomo para la sala esperando encontrarse con alguien- Que raro… Jure que había escuchado la puerta- se devolvió a la cocina, aun vistiendo las prendas que había usado para dormir, solo que usaba un delantal y estaba manchada en todos lados se encontraba con su mano izquierda sosteniendo un bol metalizado y en la derecha un agitador. Dirigió su mirada al digimon que tenia en frente el cual se encontraba "empapado" en harina- Mejor no me distraigo mas, le hare esta comida a Matt de desayuno como muestra de agradecimiento- empezó a agitar- espero le gusten los pancakes… Gabumon, ve a bañarte para que te limpies yo terminare aquí y luego, puedes ir a despertar a Matt… - sonrió ampliamente, mientras el digimon asintió con ánimos y corrió dejando la habitación actual hasta el baño, la castaña podía ver pisadas blancas en el suelo a medida que el digimon se retiraba y bajo la mirada a la cremosa mezcla-… Le daremos una gran sorpresa-
27 de agosto, año 2005
Conjunto departamental Chinonome, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Apoyo la cabeza del amplio mueble color vino que estaba en la sala y mirando el techo blanco, aun recordaba lo que había pasado después ese día gracias a Tai. Mimi los recibió con unos pancakes calientes cuando fue a visitarla en compañía de Sora y Kari, quienes además de hacer la visita llevaban ropa nueva y usada para su amiga, así como otros productos para su higiene personal. En ese momento, sintió envidia de ellos. Saber que Mimi les había hecho esa comida y no se dispuso a siquiera preguntar por el o donde estaba. Parpadeo lentamente mientras seguía pensando en esa ocasión y sus celos por preferencia a otras personas, solo que eso era lo que él pensaba, bajo la mirada y observo a la castaña que lanzaba la pelota y el digimon la agarraba felizmente para devolverla, solo que este ultimo lanzamiento lo hizo algo alta y Mimi al querer alcanzarla cayo de espaldas chocando contra el suelo, el rubio se paro rápidamente debido al estrepitoso golpe y supuso que se había dado en la cabeza, debido a que oculto instantáneamente su rostro con las manos soltando la pelota. Vio como el digimon se acercó y él lo hizo por igual. Temiendo lo peor, sabia que Mimi era la mata de los llorones y acciones como esa la habían llorar por nada. Cuando se inclinaron para buscar la cara y esperaban escuchar los sollozos, se dieron cuenta que no ocurría nada de eso, así que se acercaron un poco mas- ¿estas bien Mimi? ¿Te diste muy duro?- pregunto algo preocupado, no por el hecho que se hubiera dado sino por el hecho de que no sabría como parar el llanto de la chica, nunca sabe como parar el llanto de ninguna chica y eso era algo que lo exasperaba mucho. No obtuvo respuesta, el rubio se agacho y vio como el digimon empezaba a caminar de un lado para el otro con los brazos en alto, desesperado- Perdón Mimi, la hubiera lanzado menos alta… Perdón, perdón… Mimi…- Estas y miles de disculpas de la misma forma salían de la boca del digimon, el rubio miro con frustración a su compañero y amigo y luego escucho unos sollozos, el digimon se paro en seco y se acercó corriendo a ver la cara de la chica, Matt simplemente la miro y esperando a que ella hiciera algo mas, la miro fijamente mientras acercaba su mano para hacerla reaccionar, pero su acción se vio interrumpida luego de ver como sus manos se separaban rápidamente de su rostro y salía una carita reluciendo en entretenimiento, saco la lengua mientras cerraba los ojos divertida. El rubio sonrió y supo que estaba jugando con ambos. El digimon se lanzo al estomago de la chica, buscando venganza por haberle hecho pasar el mal rato creyendo que había hecho algún daño, la castaña simplemente de reía mientras que el digimon como venganza acariciaba su pelaje sobre la nariz de la ojimiel: cosa que a ella le causaba múltiples estornudos. El rubio se hecho al suelo relajado, disfrutando de como Mimi luchaba a duras penas por quitarse al pesado digimon de encima. Si podía decir que envidio aquel momento, ese gesto que ella tuvo para sus amigos, pero podía saber a ciencia cierta que ella no hacia esas cosas a propósito. El simplemente como mecanismo de defensa, le hizo pensar mil y un mas pensamientos equivocados de la situación. Un sonido desvió rápidamente la atención del centro de diversión- ¡OH! Las galletas están listas- dijo emocionada la castaña, últimamente era lo que mas hacia, cocinar. Lo disfrutaba y lo hacia muy bien, a pesar de los extraños gustos que solía tener en su infancia, su paladar y la búsqueda de experimentar cosas nuevas le habían otorgado un excelente gusto en poco tiempo para las comidas. Vio como la castaña se puso de pie y salió corriendo a la cocina y ahí se quedo el, sentado observando a la figura irse. La cual por muchos días era él, él también estuvo yéndose, escapándose. No deseando verle el rostro ni los ojos a la castaña.
19 de agosto, año 2005
Conjunto departamental Chinonome, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Todos los días hacia lo mismo, la misma rutina para esquivarla, se levantaba extremadamente temprano para no ver a Mimi y regresaba en extremo tarde para nuevamente evitar verla. Se enteraba por boca de su digimon de las cosas que ocurrían. Como momentos que él hubiera pagado por ver, como en el que su papa entro un día agotado del trabajo y casi le da un infarto al ver a la "susodicha difunta" de pie al televisor limpiando y quitando el polvo una tarde, el digimon fue quien se dio a explicar la situación. Puesto sus padres de todos los elegidos sabían el papel de gran importancia que tenían sobre los dos mundos y el padre de Matt, sin cuestionar porque podía entender lo delicada de la situación; simplemente: la hizo sentir bienvenida.
A veces tenia la suerte que llegaba temprano, y el digimon azul le comentaba que ella había salido con Izzy o Jou o ambos para hablar de los símbolos que tenían esos aros, el pedido que ella les había hecho era que les diera una localización de un yo no sé que- palabras exactas del digimon, a quien a pesar de vivir en el mismo mundo, habían cosas que por el poco tiempo de vida del mismo desconocía. O también existían esas veces donde Tai y Sora venían a buscar a su amiga o dejarle cosas, o inclusive su hermano Tk, que le traía dulces o alguna comida y ella, todas las noches siempre le dejaba un poco al rubio para que probara o cenara.
Pero ese día, todo fue diferente. Comenzó como suele ocurrir normalmente: entro al apartamento, noto silencio e inmediatamente supo, Mimi dormía. Se quito los zapatos y se encamino con solo sus medias, odiaba usar pantuflas en su propio hogar. Bajo el forro que tenia en su espalda donde poseía su guitarra y lo poso cerca de la entrada apoyado en un muro. Camino por el pasillo, hasta llegar a la sala y noto como el televisor estaba prendido pero sin ningún sonido, solo imágenes moviéndose libremente en la pantalla. Soltó un suspiro y se encamino a apagarlo, pero en cuanto empezó a buscar el control remoto se congelo completamente al ver su "inquilina" dormida en uno de los sofás individuales. Estático temeroso de despertarla, dio unos pasos hacia atrás en silencio. No quería verla, vergüenza, temor y cobardía eran las sensaciones que se le estaba acomodando en la garganta.
-Matt…- El rubio casi se guinda al techo al escuchar estas palabras, se dio la vuelta y observo que su digimon estaba despierto, relajo sus músculos y dio un suspiro de alivio- Casi me matas del susto Gabumon ¿Puedo saber porque Mimi se quedo dormida en el mueble?- soltó en un susurro para que la ojimiel no se despertara. Vio en los ojos del digimon preocupación- Es que, Mimi… Se quiere ir Matt- los ojos del rubio se abrieron, el sabia que en algún momento ella le diría eso mismo y mentalmente "estaba preparado", ahora si sabia con bases; sabia que a ella no le gustaba estar ahí- Se quedo despierta esperando a que tu llegaras para hablar contigo… Pero se durmió Matt y… y…- antes de que el digimon se dignara a continuar, sintió un suave gemido cerca de él, se dio la vuelta y para su sorpresa observo el rostro de su amiga, la dueña de la pureza; llenarse de dolor. Como si estuviera luchando en sus sueños y estuviera perdiendo, sus músculos se movían involuntariamente y observo como una de las pulseras se tornaba brillante y empezaba a abrasar su piel- …No puedo despertarla Matt- el ojiazul observo al digimon con incertidumbre- Todas las noches, desde que ella obtuvo esos aros, nos turnamos para velar su sueño-
Eso ahora tenia mas sentido para el, esas peticiones que Gabumon le hacia de poder pasar la noche con Mimi no era encaprichamiento, era sencillamente cuidar los sueños que tiene. Volteo su mirada y pudo notar a la castaña casi en una lucha involuntaria- ¿Por qué no puedes despertarla?-
-Casi siempre con agitarla ella se levanta, fui por un poco de agua para echársela encima y fue en ese momento cuando llegaste Matt… Ella, nunca despierta bien luego de esos sueños y los tiene todas las noches Matt. Pero nunca nos ha querido contar de que trata…- se acercó casi corriendo a la elegida de la pureza con un pequeño vaso de agua que el rubio fue en ese instante que lo noto- Ya no sabemos si es por culpa de esos aros o por la muerte de…- callo ante el comentario y miro con pena a Matt, el solo le dio una mirada que entendía. Se acercó y agacho para quedar a una altura mas próxima y observo el aro, quizás si se lo quitaba; podría despertarla sin la necesidad de mojarla, pero apenas toco la joya alejo su mano soltando casi un grito agitando la mano utilizada- Esa cosa esta hirviendo- dijo observando 2 de los dedos que fueron los primeros en hacer contacto- ¿Por qué duerme con ellos?-
-Es que…- miro apenado- Tiene miedo de que si se los quita, alguien pueda quitárselos- Eso era absurdo, era específicamente lo que pasaba por la mente de Matt, puesto estaban en su casa, ahí nadie vendría a querer robar esas joyas. Cambio su rostro hasta el digimon, pidiéndole que entendiera. Fue ahí cuando reconoció, que era una excusa para la verdadera realidad del por que los usaba todo el tiempo, el cual supone para Mimi simbolizaba un recordatorio. Mientras estaba sumido en ese pensamiento, sintió como el digimon desesperaba y pidiendo disculpas- Espero me perdones por esto- cerro los ojos y le arrojo el pequeño vaso a la cara, la castaña soltó un pequeño grito al mismo tiempo que lanzaba puños y patadas a todos lados por acto reflejo, tumbando al suelo y haciendo caer en su trasero al rubio. La castaña, se frena en seco y gira lentamente para observar al rubio, mientras frías gotas rodaban por la cara y parte de la ropa que llevaba puesta se ponía aun más húmeda.
En ese momento que sus ojos hicieron contacto fue cuando se dio cuenta de algo, había un vacío en sus ojos, no existía un reflejo. Como si no hubiera alma, como si se hubiera desconectado. Luego la misma joven volvió a parpadear una vez mas y luego repetidas veces hasta que cierto brillo retornaba, el chico de orbes azules solo la observaba, hasta que se dio cuenta que la Mimi que el conocía volvía dentro de esos ojos, y apenado por haber quedado mirándola fijamente desvió la mirada.
Un momento incomodo. Muchos podrían decir que era lo que estaba pasando.
La joven ojimiel desvió la mirada y se puso de pie, haciendo de cuenta que nada ocurría- Mejor busco una toalla antes que me resfrié, y se dispuso a caminar hacia el baño cercano. El digimon por pena ajena, se había ocultado detrás de uno de los muebles, esperando a que Mimi no le reclamara nada, cosa que el bien sabia que ella no haría, no estaba en su naturaleza, pero lo uso como motivo para dejar a Matt solo con Mimi, se tapo los oídos instantáneamente cuando escucho un movimiento rápido por parte de Matt. Sabía que hablarían y quería darles un poco de privacidad.
Matt, al observar como la castaña le pasaba a un lado sin siquiera mirarlo nuevamente, fue como en esa fracción de segundo pensó claramente, cerro el puño y en acto reflejo la mano mas cercana al brazo de la tigreña se acercó a la misma, deteniendo el recorrido que se disponía a hacer la dueña del emblema de la pureza. La castaña sencillamente, miro de reojo y trago lentamente. El rubio estaba congelado, había tomado por acto reflejo la mano de su amiga, sin siquiera saber que iba a decir, sus ojos sencillamente pasaban desde la mano de el hacia el brazo de Mimi y de ahí a su cara, Mimi sencillamente miro al frente y cerro los ojos, sabia lo que venia y para eso se había quedado en la sala- ¿Sabes?... Sé que… -empezó a decir la fémina presente-… Mi presencia aquí te incomoda Matt- vio como el agarre del rubio se iba aflojando y ella abrió los ojos solo un poco para mirar al suelo con algo de nostalgia- No hemos sido los mejores amigos como yo he sido con Sora o Tk…- sintió como su brazo iba cayendo a un costado, sabiendo que el rubio ya la había soltado- Yo… No se por qué… Decidiste que yo me quedara aquí, si sabia que iba a ser tanta incomodidad para ti…- sentía la respiración de ella agitarse, y como un nudo se iba formando en la parte mas alta de su garganta al mismo ritmo que su corazón se aceleraba- Desde el primer día intente mostrarme amable- apretaba y aflojaba su mano libre, evitando querer ver hacia atrás donde el rubio estaba-… Te hice pancakes… He he, no sabia si te gustarían o no… A la final…Supuse que no, porque no estabas en tu cuarto- El rubio abrió los ojos y sintió como sus orejas ardían ¿La comida había sido siempre para él? Sintió arrepentimiento. Apretó sus labios mientras escuchaba cada palabra de la castaña con atención, algo que siempre admiro de ella era esa capacidad para hablar tan abiertamente de las cosas que le agobiaban, eso era algo que realmente deseaba tener, así sea un poco- Todos los días intente encontrarme contigo, hablar… Hasta le pedí a Tai que me hablara de ti y lo que habías hecho todo este tiempo para volver a conectar… Me emociono mucho cuando me comento que tenias una banda- observo los dedos de sus pies, moverse y entrelazarse entre ellos, queriendo matar la timidez que estaba abordándola- Intente e intente, así sea tener un tema que hablar contigo… Pero nunca estabas… Por eso- aguardo silencio, el rubio se puso de pie esperando con ansias la respuesta, se acomodó detrás de ella. Su garganta se sentía seca, todo reflejo que era natural para él estaba buscando la forma de reconocer como volver a funcionar, no respiraba ni parpadeaba.
Su corazón se agito mas, sabia lo que diría y no podía dejarla pensar que ella pensaba que ella era quien lo incomodaba a él, cuando el creía que el la incomodaba a ella. Por eso la evitaba ¿No? Porque creía que eso era lo que ella sentía. Paso la lengua sobre sus labios esperando humedecerlos un poco. Ahí estaba ella, abriéndose nuevamente a él. De nuevo con la capacidad que ella tenía: esa honestidad casta que no tenía doble intención. Era hora de que tomara un poco de ese valor y le expresara que no era eso lo que pensaba, que estaba mas que feliz de saber que ella estaba viva, de saber que aun seguía siendo la Mimi que conocían, de saber que no le molestaba para nada y nunca fue así, dio un paso hacia adelante y sintió como la garganta que estaba seca, ahora ardía con fervor. Fervor de querer expresarle lo que realmente sentía-… Por eso, yo…-
-¡NO!- dijo casi por acto reflejo cuando sabia lo que diría, la castaña dio un brinco y puso sus manos sobre de pecho por naturaleza, esperando que con esto su corazón dejara de enloquecer ante el nerviosismo y se giro lentamente-… Yamato- el rubio cerro los ojos al sentir a la mirada de la castaña sobre el y apretó sus manos cuando la escucho hablar, su corazón se paralizo al escuchar la siguiente frase- ¿Por qué querías que me quedara?- abrió los ojos y la miro infracto, la mirada de ella imploraba respuestas, se veía cual oveja fuera de su rebaño temiendo por el futuro: por el futuro de las palabras que tenia que decir el lobo solitario frente a ella. Apretó sus manos aun mas, ya casi podía sentir como su mano se enfriaba ante la falta de circulación. Y bajo la mirada, no tenía el orden de las palabras. Quería disculparse con ella, escuchar su perdón, y si no se lo daba, implorarle por el. No solamente por el comportamiento que tuvo en todos estos días, lo cual la lastimaron increíblemente sino además por no haberla cuidado hace 3 años, donde nuevamente la había lastimado enviándola a un mundo de dolor lejos de todo lo que amaba, donde había perdido al ser que mejor la conocía: su digimon.
Sintió una suave mano rozar la suya, tan cálida; fue subiendo lentamente la mirada para encontrarse con la de ella ¿Dónde conseguiría la fuerza para decirle y pedirle perdón? Si no tiene la fuerza para poder afrontarla desde que ella llego. Fue soltando su mano, mientras se sentía hipnotizado con los ojos miel de la cabellos ondulados, esperando que en esa hipnosis encontrara la respuesta y su valor. Trago saliva y vio como ella bajaba la mirada y se apagaba lentamente- Iré a recoger mis cosas…- la respiración del rubio enloqueció al escuchar esta frase ¡NO! Se iba a ir y el necesitaba dejar de sentirse como un patán, como un imbécil y un cobarde. Vio como se iba a dar la vuelta, y casi en una rabieta, la tomo del brazo fuertemente y la hizo voltear. Los ojos de la piel pálida se abrieron perplejos y antes de que pudieran articular una frase, el rubio la rodeo con sus brazos y enterró su rostro en el hombro de la castaña-… Perdóname, Mimi… Por favor- sintió un frio recorrer su columna al escuchar esta palabra y el peso que tenia. No por el hecho del perdón, sino la forma en como lo dijo, era un lamento lleno de dolor y remordimiento. Los ojos de la castaña se suavizaron, ella sabia a que se debía ese perdón.
Por lo poco que los chicos le habían comentado, fue Matt el que peor lo paso y aun cuando todos ellos le explicaron que no había sido su culpa, nunca pudo perdonarse. Mientras su mente procesaba todo esto, pudo sentir como la humedad en su camisa se volvía a sentir y giro sus ojos para ver la rubia cabellera que estaba enterrada en sus hombros ¿Matt, estaba llorando? ¿Acaso era tanta culpa la que sentía? El desespero de revivir aquella historia incontables veces y saber que siempre acabaría igual, porque un recuerdo no se puede modificar. Lo tenia acabado, y ya no podía con la presión. Los livianos brazos de la castaña subieron lentamente para rodear el acuerpado porte de Matt y darle conforte de su situación, acaricio su espalda suavemente. Mientras el simplemente de un llanto silencioso, empezó a brotar más y más agua y su cuerpo temblaba y se contraía por efecto de su llanto. Fue ahí cuando Mimi decidió hablar- Yo… No voy a perdonarte Matt- sintió como el cuerpo del nombrado se tenso, y se dispuso a hablar nuevamente- porque no hay nada que perdonar… Todo fue cuestión del momento y del destino- retiro los brazos y lo empujo suavemente para hacer acto a tomar entre sus manos el rostro del rubio, el cual luchaba por mantener los ojos abiertos y retener la gran presión de lagrimas que había acumulado en 3 años- Si no hubiera ocurrido, el digimundo hoy… No existiría, si no hubiera ocurrido, el mundo en el que vivimos estaría devastado- rozo con su pulgar el rostro de su amigo- Yo no puedo culparte por algo que no fue tu culpa Yamato, no deberías hacer lo mismo- apoyo la frente de ella contra la de él, mientras el rubio solo se dejaba llevar cual marioneta y escuchaba atento a las palabras que hacían apagar la culpa en su interior. Lo ayudaban a renacer- Si tanto necesitas escucharme… Te lo diré, de la forma mas sincera que conozco...- el rubio cerro los ojos, esperando grabar el siguiente momento en lo mas adentro de su ser y lo ayudara a bajar las grandes pesas que agobiaban su alma- Te perdono…-
24 de agosto, año 2005
Conjunto departamental Chinonome, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Vio como su digimon corrió detrás de la castaña hacia la cocina. Y se puso de pie, desde que habían tenido esa discusión, él se sentía más tranquilo. Entendió que todo había sido un mal entendido, simple juego de las emociones y de no encontrar una respuesta a que y ella no le guardaba rencor o remordimiento por haberla dejado caer en ese hoyo de oscuridad, camino a la cocina y observo como la castaña tarareaba una letra sin sentido para el mientras se disponía a vaciar las galletas recién horneadas en un recipiente para guardarlo después. Metió las manos en los bolsillos en su pantalón y se apoyó del marco de la puerta de la cocina.
-Yamato…- Aun se estremecía debido a que ella era la única que lo llamaba de esa forma, aun cuando él se había cansado de explicarle que podía llamarle Matt, pero ella inquirió que le gustaba mas su nombre completo que ese apodo americanizado de el- ¿Puedo ir a ver a tu papa?- el rubio levanto una ceja, extrañado ante la petición de su amiga, pero no le quiso cuestionar así que le siguió el juego- Claro, pero… ¿Para que?- la ojimiel se sonrojo un poco ante la petición que había hecho y ante la pregunta curiosa de Matt- Solo que…- se dio la vuelta y tenia una bolsa pequeña atada con un lazo- Tu papa casi no viene a casa y me imagino que…- miro la pequeña bolsa, y ahí fue cuando Matt entendió, soltó un suspiro y rasco su nuca- No digas mas… Puedes ir…Pero, yo iré contigo-
24 de agosto, año 2005
Imperio de acero, Continente Folder, Mundo Digital
El imperio de acero, era uno de los lugares más desérticos de todo el digimundo. En el los digimons tipo dragón y cibernéticos eran los dominantes y gobernantes. Esta zona caracterizada por producir que los digimons evolucionen de la forma mas acelerada posible; era el lugar perfecto para Bathory A de conseguir su pequeño escuadrón de Digimons Infectes de la forma mas fácil. Lo difícil era conseguirlos, debido a que siempre suelen vivir escondidos bajo oasis artificiales: que a simple vista te pintan un panorama del horizonte desértico y crear un laberinto para hacer perder y morir deshidratado.
El joven de casi 20 años, sentado sobre el lomo de Grizzlymon quien caminaba con tranquilidad, arreando 4 digimons encadenados uno tras otro. Miraba con ahínco a sus presas, y saboreaba la sangre producto de morderse internamente sus labios debido a la ansiedad. Había pasado casi un mes en tiempo real buscando solo lo mejor para su batalla. Abrió suavemente la mano izquierda y observo un pedazo de tela desgarrado, lo acaricio con la yema de los dedos y se sumió en pensamientos. La razón por la cual había sido elegido para regir el nuevo mundo, la forma de su justicia, la razón divina de su poder.
5 de Julio, año 2002
Battery Park, Sur de la isla de Manhattan, New York, Estados Unidos
Grandes aceras, arboles frondosos, con espacios para caminar, montar bicicleta, pescar y con una de las vistas mas hermosas hacia el Rio Hudson. Lugar donde se encontraba un chico de cabellos cortos en color castaño, sentado en el amplio pasto observaba no nada mas el gran y profundo rio sino todas las parejas de la zona y el motivo del cual se encontraba ahí solo, por el cual esos ojos negros tenían una mirada dolida y un ramo de flores ya afectado por la luz y el calor del día. Suspiro, se suponía que hoy se le declararía a la chica que mas le gustaba, pero se acobardo y sintió como su mundo se volvió inmensamente oscuro al observar como aquella se encontraba de la mano de otro chico.
¿Por qué siempre le pasaba lo mismo? Toda chica de la cual le terminaba gustando, terminaba rompiéndole el corazón. Jugando con sus sentimientos, haciéndole creer que lo querían para luego sencillamente correr a brazos de otra persona, amigo o desconocido. Arrugo más las flores que tenia en mano y cerro los ojos. Y esto le hizo reflexionar sobre el mundo. Ese mundo que habitaba siempre lo mismo. Ese mundo se había vuelto corrupto, el respeto ya no existía, la lealtad hacia otra persona es un simple juego sin valor, ya la gente no veía la vida de la misma forma. Les interesaba mas buscar su propio beneficio sin interesarse en la persona que podrían lastimar. Abrió los ojos y observo el rio. Con el, ya las cosas no serian así. Esta seria la ultima vez que alguien le irrespetaba y no sabían su posición. Y si tuviera el poder, enseñaría a todo el mundo como debería vivir, como debería respetar, como deberían tener lealtad. Miro fijamente a una pareja que discutía por quien sabe que tema trivial. Su mirada se endureció.
Les enseñaría y quien no quisiera aprender y se interpusiera a su lógica, no tendría lo necesario para poder vivir en este mundo. No importa si era por las buenas o por las malas. Les enseñaría y así mas nunca, le volverían a romper el corazón.
24 de agosto, año 2005
Imperio de acero, Continente Folder, Mundo Digital
Desde ese día, su corazón se endureció, su alma se hizo de acero y su forma de vida ya no seria dudas y gracias a eso, había recibido el poder de dios. Para poder llevar a cabo su plan, ya hace 3 años que había recibido ese poder. Él era elegido por un dios, el enviado y mensajero de un dios que tenia otra visión de la vida y de como debían vivir los humanos. No era el dios católico, cristiano, budista o cualquier que enseñara el don de la misericordia. Porque con él, nadie tuvo misericordia; este era un dios que le daba a entender quien tenia el poder, que daba a entender que debías respetar o no tendrías la bendición de una segunda oportunidad.
Ese dios se había aparecido frente a él, mediante un aparato digital, que luego conoció y lo llamo Digivice, mostrándole un camino de devoción y educación, donde quien no aprendiera a respetar y ser leal no debería existir. Un dios que entendía la verdadera naturaleza de su pasión, la verdadera naturaleza de su ideal, la verdadera naturaleza que el humano debería poseer. Pero para eso, el humano debía aprender de alguien superior a él, porque si no aprendían de alguien que consideraban igual a él, lo harían con alguien que fuera inmortal para ellos, por eso siendo Bathory y teniendo el poder del mundo digital, mostraría a todos esos seres mortales el verdadero rostro de un dios y de como debería ser todo el mundo. Les mostraría a través de sus ojos, como debería ser el mundo.
Bajo la mirada y observo el paño desgarrado en sus manos, quien claramente le recordaban a una joven de cabellos castaños. Esa joven, había sido su enigma preferido. El físico de cabello castaño y ojos color miel, le recordaban a la ultima mujer que le hirió el corazón y eso hizo que su interés creciera sobre ella, pero eso solo era la mínima parte por el cual tenia una atracción hacia esta mujer. Esa chica, que respondía por el nombre de Mimi, había logrado irrespetar su mandato e ir en contra su voluntad y era su deber como enviado de dios enseñarle como comportarse. Si, ese era el inicio de su cometido. Pero termino agarrando mas atracción, una obsesión absoluta hacia la joven, cuando siempre entre cada golpiza, azote o cortada ella siempre lo observaba con ojos de esperanza y pureza, su deseo de luchar contra el mundo chocaba contra el. Así su deseo de herirla se elevaba, su deseo de ver esa alma inquebrantable romperse en mil pedazos frente a él y doblegarse ante su poder divino le hicieron no parar de pensar en la joven ¿Cómo es posible que una chica luche y luche contra la misma fuerza y aunque pierda, tenga los ánimos y el deseo de luchar? Ese era el enigma que siempre rondaba en su cabeza ¿Por qué?
Necesitaba saberlo rápidamente, y pronto; le daría una visita y volvería a verla a los ojos buscando la respuesta, la respuesta que un dios ya debería saber.
24 de agosto, año 2005
Televisora Fuji, Distrito Odaiba, Tokio, Japón
Caminando tímidamente por los pasillos se encontraban una pareja de jóvenes adultos, Mimi que antes había salido con un vestido ligero, se había puesto un cardigán ligero para cubrir las marcas que se asomaban, así como el aro que adornaba su cuello, el cual pasaba mas disimulado gracias a los largos cabellos que poso en sus hombros. Su acompañante, un rubio alto de ojos azules caminaba buscando una cara familiar: Su padre. Realmente no sabía el motivo por el cual Mimi había tenido la idea de visitar a su padre, pero sabia que llevarle galletas, no era la verdadera razón. Volteo su cabeza ligeramente para observar como la castaña solo miraba al frente mientras sostenía suavemente un paquetito en sus manos y fijo su mirada al frente para seguir buscando a su padre.
Un informante les había dicho que se encontraba 5 pisos mas arriba de donde se hallaban actualmente, así que tomaron el ascensor, pero antes de que Matt presionara el botón, observo como su acompañante presionaba el último piso. Matt frunció el ceño levantando una ceja, ahí no se encontraba su padre ¿Qué tramaba? Su pensamiento de saber que estaba pasando por la mente de la joven se vio truncado cuando el ascensor llego al último piso. La castaña salió y el rubio tras ella, el piso estaba casi desértico, y eso le hizo mas curioso su sabor por conocimiento de lo que ocurría, miro a los lados esperando a que alguien llamara su atención, pero todos parecían interesados en sus pantallas, micrófonos, audífonos y teléfonos- Oh, discúlpeme- volteo rápidamente para ver como Mimi tropezaba con un joven, que parecía un pasante y se inclinaba en forma de disculpa mientras este pasante se sentía apenado por la forma tan particular de la chica, y el físico de ella- pensó Matt, algo molesto ante la situación, vio como esta siguió su camino y el pasante la miraba embobado, pero apenas sintió la mirada del rubio; la cual era cortante, cambio dirección y se metió entre los papeles haciendo de cuentas que nada ocurría. El rubio siguió con la mirada al pasante hasta que desapareció para luego buscar a la castaña que estaba parada frente a una puerta que indicaba la azotea, ya abierta. Acelero el paso para alcanzarla pero antes de que pudiera indicarle que para allá no podía acceder, ya la ojimiel había entrado y al orbes azulado no le quedo otra opción mas que seguirla.
Sintió como el calor del atardecer golpeaba su rostro y encerraba sus ojos debido al fuerte sol. Cuando logro aclimatar su vista y sus pupilas terminaron de dilatarse, pudo ver como la castaña estaba parada en un punto especifico del suelo de la azotea, y miraba el suelo en busca de algo- Mimi, aquí no podemos estar… ¿Cómo conseguiste acceder? Si la puerta tiene tarjeta- la piel pálida se volteo y le sonrió mostrando la tarjeta, ahí fue cuando Matt cayo en cuenta, solo había tropezado con el pasante para quitarle la tarjeta, sonrió de vuelta ante el hecho de lo picara que se había vuelta para hacer cosas con tanta agilidad- Bueno, siempre y cuando no nos descubran… Supongo estaremos bien… ¿Qué buscamos?- La castaña se quito el cárdigan y poso guardo las bolsa pequeña dentro de la cartera que tenia posando con suavidad la misma en el suelo- De aquí…- roso el asfalto del tejado-… liberaron a los digimons con los que nos enfrentamos la otra vez y posiblemente quien controle a todos ellos, inclusive los Bathory…- Matt abrió los ojos sorprendido- Gatomon me lo dijo, cuando volvió del digimundo llego a esta puerta… No por la que habíamos salido nosotros-
El rubio se puso al lado de la chica, intrigado con la noticia, ya conocía el verdadero motivo por el cual habían venido para acá- Te costaba tanto decirme ¿eh?- vio como la castaña se apeno y lo miro de apoco mientras sus mejillas se sonrojaban- Es que… No quería que pensaras que te usaba- casi pudo sentir como su mano automáticamente azoto su frente por acto reflejo ante el comentario de su acompañante, era típico de Mimi: nunca le gustaba abusar de los demás. Por eso, quería venir solo para no involucrarlo; camino hasta quedar frente a ella y se agacho, posando una mano en su hombro- Entiende algo Mimi, no dejare ni yo y te apuesto que ninguno de nuestros amigos que cargues con esta batalla tu sola, no es solo tu batalla… -observaba la cara de la castaña mirar el suelo, haciendo pequeños pucheros con su boca- Entiende eso, son nuestros amigos los digimons los que corren peligro y es el mundo donde vivimos el que también esta siendo amenazado… Esta batalla nos incluye a todos… Así que, trata de no ocultarnos mas cosas del asunto- vio como el rostro de la joven casi quería enterrarse en el suelo apenaba y moría de vergüenza, Yamato tenia toda la razón del asunto, pero ella no quería poner en riesgo a sus amigos, cerro los ojos meditando suavemente y pudo acordarse lo duro que había sido perder a su digimon y no quería que sus amigos tuvieran que llegar a ese extremo en la batalla para poder vencer al enemigo, abrió los ojos y subió la mirada, para encontrarse con unos ojos que mostraban un profundo mar, pero eran absolutamente cálidos llenos de confianza y protección, esto la hizo sentir segura y asintió levemente, aun cuando una parte de ella peleaba remotamente por dejarlos incluir en esta batalla.
T-T Bueno debo admitir que hasta yo quede picada en este capitulo pero tuve que cortarlo aquí, debido a que si no no iba a dejar espacio o cosas para el próximo capitulo.
Espero les haya gustado y pronto estare actualizando Luna Azul por igual, ya casi esta listo el otro episodio, solo que este sale mas fácil.
Ashee: Tumbs up por la calificación xD agradezcámosle a Word por ayudarme en donde me equivoco y bueno debido a mi carrera, necesito un lenguaje extenso cuando de vender un proyecto se trata…Pero con la imaginación te agradezco mucho n_n espero no se me esfume D=…
Selene: Oh eres nueva leyéndome, que bien que te hayas unido y espero que te haya gustado. xD creeme T-T entiendo tu situacion de comer uñas al leer una historia y que te dejen picada, asi que es Pay back time!
Anxelin: Aun falta un poco mas para saber lo que pasara con Palmon, solo te dire es una parte primordial para la siguiente etapa de evolución de los digimons y lideres. Y espero que con este capitulo =D hayas entendido un poco mas a Matt T_T y todo lo que pasa el pobre. Si, preferí mantener la misma ropa por darle un toque mas "acorde" a la situacion xP… Claro no le iba dejar el mismo estado debido a toda la roncha que paso.
Anahiihana: Aha! Viste =D tal como comente que sucedería… Realmente, todos han cambiado, no nada mas Matt, por eso duda tanto al actuar, todos están dudando una parte de sus emblemas. Idea qe tome prestada de tu fic cof cof, claro solo en un aspecto hehehe xP... que poco a poco ire revelando. Todos han abandonado cosas que solian ser por naturaleza y es cuestión de esta nueva batalla y tiempo para que las recuperen.
Y saludos a las personas que pusieron esta historia como su favorita, pero no dejan review (entiendo xD yo como leo desde mi celular, es una travesia dejar un review aun asi lo dejo como Taishou sin iniciar sesión): Whiterabbit94 y Dianitha
Hasta el próximo cap. Dejen Reviews me motivan a escribir D=
Taishou
