Capitulo 4

El hombre saco su mano vacía del saco, miro a los agentes asustado y dijo: "No voy a hacer nada, solo quiero hablar con él, necesito hablar con él."

A todo esto Jane seguía sentado en su silla, sus manos en la mesa y mirando hacia alfrente. Lisbon lo miro y le dijo: "Jane, conoces a este hombre?"

Jane hizo un leve movimiento hacia el lado derecho, donde se encontraba Lisbon y sin mirar hacia atrás dijo: "No."

Cho: "No te has volteado Jane, no lo has visto."

Jane: "No necesito hacerlo."

El hombre inmediatamente dijo: "Patrick, sabes muy bien quién soy. Necesitamos hablar…"

Jane: "Yo no tengo nada que hablar con usted." Su mirada se hizo dura, y se sintió el coraje en su voz.

El hombre replico: "Si, tenemos mucho de qué hablar. Mírate, el tiempo que ha pasado y donde estas, no es así como se supone que hubiese sido las cosas."

Jane se levanto del asiento lentamente, suspiro profundo y se volteo. El hombre y el quedaron frente a frente, cara a cara. Su padre tenía la mayoría de su cabello blanco y la piel de su rostro arrugada señalando que definitivamente los anos habían pasado, pero había algo que no había cambiado; sus ojos, su mirada. Esa mirada era igual de falsa como siempre, según el punto de vista de Jane por supuesto. Los agentes al ver las miradas que cruzaron los dos hombres bajaron sus armas lentamente y se miraron unos a otros.

Lisbon: "Jane, estas tenso, quien es este hombre?"

Pero Jane no contesto, se limito a ver al hombre que tenía enfrente a los ojos, con un enojo notable en su cara.

El hombre lo miraba seriamente, su rostro se suavizo poco a poco y le dijo. "Hijo…"

Jane: "Yo no tengo padre, mi padre murió hace mucho tiempo." Las palabras lastimaban y la adrenalina corría por sus venas.

Van Pelt: "Oh por Dios…" susurro.

Cho la toco suavemente por el brazo con la intención de que no dijera nada y ella comprendió. Lisbon miro al equipo y dijo: "Vamos chicos. Tienen mucho de qué hablar."

Jane: "No, no me dejen solo con el por favor."

Lisbon lo miro y asintió con la cabeza.

Mr. Jane: "Si tan solo te hubieses quedado conmigo…"

Jane: "Que hubiese ocurrido? Sería igual o peor que usted."

Mr. Jane: "Patrick, eres mi espejo, lo sabes."

Jane: "Se equivoca."

Mr. Jane: "No, no me equivoco. La única diferencia entre tú y yo, es que tu desarrollaste mas tus habilidades, tu don."

Jane: "Usted me exploto. Usted me hizo ver la vida de una manera errónea."

Mr. Jane: "Si todo hubiese seguido como marchaba, ahora fueses uno de los mejores psíquicos Patrick."

Jane: "Yo no soy psíquico."

Mr. Jane: "Ah no? Sabes muy bien que si lo eres Patrick."

Jane sonrió irónicamente, lo miro y le dijo: "Se está usted escuchando?" Dio dos pasos hacia el hombre y miro al equipo sonriente: "Lo están escuchando?" Se volvió hacia él. "No sé que hace aquí. Usted es capítulo cerrado en mi vida y este no es un buen sitio para esto tampoco. Después de todo lo que ocurrió entre nosotros, usted se cree con derecho de aparecerse así, sin previo aviso, a fastidiarme? Está muy equivocado si piensa que voy a caer en sus juegos. Ya estoy bastante adulto para esto."

Mr. Jane: "Definitivamente Patrick, eres mi espejo."

Jane sentía un mar de emociones, estaba luchando para que sus lágrimas no escaparan de sus ojos. El mesero se acerco para tomar la orden y se asusto un poco al ver el cuadro que tenía en frente. Lisbon lo miro y le enseno su placa: "No se preocupe, tenemos esto controlado." Se metió entre los dos hombres y dijo: "Bueno, deberían seguir esta charla en otro lugar."

Jane: "Yo ya termine."

Mr. Jane: "Yo no he terminado, hijo."

Jane dijo entre dientes: "Es que acaso no entiende…" Lisbon coloco sus manos firmemente sobre el pecho del consultor: "Tranquilo Jane, tranquilo."

Mr. Jane: "Patrick, por favor…"

Cho se detuvo al frente del hombre: "Señor, ya escucho a Patrick, no es el mejor momento, así que por favor, retírese."

Mr. Jane: "Pero es que ustedes no comprenden la situación."

Cho: "Retírese o lo arresto por alteración a la paz."

Mr. Jane miro a Jane: "Vamos a hablar luego. Sabes que tenemos que hacerlo." Luego no tuvo otra alternativa que retirarse. Cho se aseguro de que se fuera y luego volvió a la mesa.

Cho: "Se fue."

Lisbon: "Bueno olvidemos lo que ha pasado y vamos a comer."

Luego de lo sucedido, la hora de almuerzo resulto tranquila. Los agentes no se atrevieron a hablar del enfrentamiento de Jane con su padre, así que como si nada hubiese sucedido, hablaron un poco sobre el último caso y Jane no dijo ni una sola palabra. Ni siquiera los miraba a los ojos, se limito a comer y disimular prestar atención a la conversación del equipo. En ocasiones Lisbon lo miraba con disimulo para asegurarse de que estuviese bien, al menos a simple vista. Pagaron y se dirigieron a la camioneta. Sentados ya en la camioneta, sonó el teléfono de Lisbon. Era del CBI, la persona que sustituiría a Minelli estaba en las oficinas del CBI lista para instalarse y conocer al equipo del cual estaría encargado.

El padre de Jane se encontraba en su auto pensando cómo podría acercarse a su hijo de una manera en la que no fuese rechazado. Tenía que demostrarle que había cambiado, que ya no era el hombre aquel sin corazón y que había abandonado completamente sus vicios. Ejecutaría un plan magistral y Jane, seguro caería en su trampa una vez más. Solo necesitaba tiempo para desarrollarlo.