Los personajes de Paradise Kiss no me pertenecen. Hago esta historia sin fines de lucro y por inconformidad con el final…!
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Capitulo 4
La fresca noche ofrecía un hermoso espectáculo de las estrellas en el cielo japonés. Es por eso que Yukari decidió que no sería mala idea ir hasta su casa caminando. El viento sin duda la ayudaría a pensar, y eso era lo que más necesitaba en esos momentos.
"Se suponía que debía estar ahí, pero en ningún momento lo vi… no tenía forma de saber que yo estaba ahí,… entonces por qué?... por qué no lo vi?"
Flash Back
Desde el momento en que entraron con Miwako, los jóvenes actores se portaron estupendamente con ellas. No paraban de hablar acerca de sus viajes y sus futuras presentaciones.
- Fue muy gracioso aquella vez en la que George casi pierde el avión, no? – Alan, un joven rubio y de ojos celestes fue el que empezó todo.
Cuando menciono ese nombre Yukari se quedó de piedra, intento buscar con la mirada a Isabella, en busca de explicaciones, pero recordó que había salido a buscar algo de beber. Ese fue la primera pieza.
Los muchachos seguían conversando, y poco a poco iban dejando salir cosas que empezaron a consternar a Yukari, hasta que Ana, una bonita castaña habló.
- Estamos muy emocionados, el próximo mes tendremos nuestra primer presentación en Estados Unidos, Brodway, si nos va bien nos quedaremos por unos tres meses y luego ya veremos que sucede.
La compañía de teatro… las entradas a la obra que iría a ver en su luna de miel… el reportaje que escuchó en la mañana… George…todo estaba tan claro. Ese era el musical que iría a ver durante su luna de miel y era donde trabajaba George.
Fin Flash Back
Tan inmersa estaba la modelo en sus pensamientos que no noto que desde hace algún tiempo la venían siguiendo.
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- Pronto nos veremos mi querida Yukari… ya va siendo momento de que nos veamos las caras nuevamente – el hombre sonrió maliciosamente mientras apuraba el paso detrás de la morena.
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- Moshi moshi? … ahh eres tú…sí, hoy estuvimos ahí… mmm… te parece mañana?... sí, por la tarde…ok…ahhh y una cosa, ella esta en camino… sí, cuídate tu también, nos vemos.
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Su respiración se hizo más rápida, la sensación de pánico la estaba dominando y es que no era para menos. Desde hace ya un buen rato sentía que alguien la seguía, pero a esas horas las calles estaba prácticamente desierta y no se veía un alma en metros, pero aún así no podía borrar esa sensación de que la observaban.
La joven modelo se paró por enésima vez y volteó la visita, pero nada. No había ni una persona. Siguió avanzando hasta que lo oyó… eran pasos y se acercaban rápidamente
"Un taxi!!... por qué no hay ni un solo taxi??….qué hago??"
A cada segundo los pasos se oían más fuertes y rápidos. Sin pensarlo dos veces Yukari se echó a correr las dos cuadras que la separaban de la seguridad de su casa.
Llegó a la puerta de su casa echa un manojo de nervios, temblaba incontrolablemente y no encontraba las llaves. Cuando por fin dio con ellas las tiró debido a su incontrolable temblor.
Los pasos se habían dejado de oír y eso la calmó un poco. Con más tranquilidad abrió la puerta y cuando estaba por cerrarla un pie se interpuso evitándolo. Yukari no pudo evitar soltar un grito por el susto, pero rápidamente sus temores se sustituyeron por ira y odio.
Ante su puerta estaba su exprometido, con una sonrisa descarada y la observaba sin una pizca de vergüenza.
- ¿Qué haces aquí? Pensé que había dejado muy claro que no quería verte otra vez en toda mi vida. – sin esperar una respuesta le tiró la puerta en la cara – Lárgate!
- Vamos Yukari, esa no es forma de tratar a la gente, no crees? – una vez más impidió que cerrara la puerta y se adentró en el departamento sin cerrar la puerta.
- Tú no eres más que basura para mí, así que sino quieres que llame a la policía por acoso y allanamiento es mejor que desaparezcas.
- No quiero, además hasta hace solo unos días íbamos a casarnos, no creo que le tomen mucha importancia una pelea entre novios.
- Tú lo has dicho íbamos, y ese hubiera sido el peor error de mi vida. Tú y yo no tenemos nada que decirnos y esta conversación se ha prolongado demasiado.
- Yo no me voy hasta que me escuches… Yukari, por favor entiéndeme estaba nervioso por la boda, pero ella no significó nada. Sabes que solo te quiero a ti y yo sé que tú también me amas…- no siguió hablando por la carcajada que soltó Yukari, era una risa totalmente desprovista de humor y cargada de frialdad.
- Pensé que habíamos dejado claro que no te amaba y que si nos íbamos a casar era porque te tenía estima, un gran error, pero no porque te amara. Y no te hagas el dolido, porque tú no me amabas a mí. Ahora lárgate, no lo volveré a repetir.
- No lo haré, estoy aquí por algo y lo voy a conseguir, quieras o no.- Con pasos ágiles la tomó por un brazo y la jaló hacia él, mientras intentaba besarla.
Yukari no era tonta, y por Dios que no permitiría que le hicieran algo que no quería. Sin remordimientos ni miramientos le estampó la mano en la mejilla con toda la fuerza que pudo. Él volteó la cara debido al golpe y la miro con creciente furia mientras gritaba.
- Maldita perra!, no creas que esto cambia las cosas, solo las dificulta… ya te dije no me iría sin tomar lo que vine a buscar- las palabras del hombre solo consiguieron incrementar la sensación de miedo que iba creciendo en el pecho de la joven. Por mucho que ella se intentara defender que podría hacer contra la fuerza de un hombre.
Otra vez se lanzó contra ella y la tomó por los hombros con una mano, mientras que con la otra intentaba tomar sus manos para inmovilizarla.
- Suéltame, desgraciado… esta es la última oportunidad que te doy… sino lo haces gritaré y te a…
- jajajajajaja… grita todo lo que quieras, nadie te escuchara.-la mirada que le dirigió la hizo temblar de la cabeza a los pies- mi pequeña ahora estas a mi merced.
Con horror vio como bajaba la cabeza para besarla y no pudo evitar sentirse perdida y desesperada. Su cuerpo se encontraba inmovilizado por el miedo y no le respondían las piernas ni los brazos, con lo último de control gritó, gritó aunque sabía que nadie la escucharía y que no la ayudarían.
- Suéltala maldito!
La voz los tomó por sorpresa, a ambos. Yukari se sentía más paralizada, si eso era posible y por su mente miles y miles de pensamientos y sentimientos corrían sin descanso
"no… no puede ser… no él…"
- Quién eres y qué te has creído?. Vete ahora mismo, esto no te incumbe…
- Me incumbe todo lo que tenga que ver con Yukari, ahora lárgate sino quieres que te mate – con el rostro sereno y sin perturbar el joven de cabellera azul se acercó y le planto un puñetazo, haciendo que soltara ala morena.
George la tomó antes de cayera al suelo, pues hace ya unos segundos había perdido el conocimiento. Con sumo cuidado la cargó y se giró para encarar al hombre que yacía en el suelo.
- Cuando vuelva espero no verte aquí, porque si no es así, nada me impedirá matarte – le dirigió una mirada terrible, cargada de odio y por primera vez su rostro dejó de tener ese semblante tranquilo e inalterable y se volvió sombrío y amargo – pasó de él y llevo a Yukari a su habitación.
Como si de porcelana se tratase la depositó con el mayor de los cuidados en la cama y se quedó observándola y acariciando su cabello.
"Diez años… diez años, mi querida Yukari. Tanto tiempo para poder tocarte nuevamente y poder estar cerca de ti"
Escuchó el ruido de la puerta al cerrarse y se paró para asegurarse de que ese idiota se hubiese ido. La sala estaba desierta, a excepción de una nota que descansaba en la mesita del pasillo.
"Esto no se quedará así, ya nos volveremos a ver."
George arrugó el papel con fuerza y lo tiró, no tenía porque preocuparse de ese por el momento, ya luego se encargaría de él. Por ahora lo primero era atender a Yukari. Se dirigió a la cocina y al baño por un poco de agua y un trapo limpio para Yukari.
Cuando entró al cuarto la encontró conciente y sentada en la cama. Estaba sin duda muy perturbada y cuando lo vio en la puerta le clavo la mirada.
- ¿Qué haces aquí? – la pregunta salió más suave y lastimera de lo que hubiera querido, pero ahora no podía controlarse muy bien – sin responderle se acercó a la cama y tomó la toalla, la mojó y la empujó hasta dejarla recostada para colocársela en la frente.
Yukari se impacientaba por su silencio, que solo servía para ponerla aún más nerviosa de lo que ya estaba. Sin poder esperar más se colocó de pie de golpe y lo encaró.
- ¿Por qué estas aquí? – esa mirada…. Era tan penetrante, pero se negaban a revelar algo. Furiosa por su actitud le gritó – No puedes aparecer después de diez años y tratarme como si nada hubiese pasado, como si ayer nos hubiésemos dicho hasta mañana… no puedes…
Sus ojos se abrieron al sentir sus finos labios aprisionando los suyos y no pudo evitar soltar gemido. Al principio no reaccionó, y cuando quiso resistirse era muy tarde, pues su cuerpo no estaba de acuerdo y ya había tomado parte de es juego.
Se sentía muy bien estar entre sus brazos otra vez y sentir esa boca sobre la suya, esa sensación de protección y ese sentimientos que creyó no volver a sentir nuca se presentaban ahora más fuertes que nunca, porque no podía seguir negando que amaba profundamente a George Koizumi, pero no estaba bien y lo sabía.
Con toda la fuerza de voluntad que reunió lo empujó y le dedicó la mirada más fría que pudo.
- ¿por qué has hecho eso? – él la seguía mirando sin decidirse a hablar, esto molesto de sobremanera a la modelo.
- No sé por qué volviste, ni de por qué me besaste, pero no quiero verte, no quiero que me vuelvas a tocar…
George se acercó a ella nuevamente, con ese andar tan perfecto y sensual que tenía y la tomó de la barbilla. Esos dedos fríos y esa sensación de calidez cada vez que la tocaba la invadió nuevamente. Se sentía muy nostálgico recordar todo eso ahora.
Sabía que la volvería a besar y le molestaba mucho sentir que no sería capaz de detenerlo y aún más que esperaba ansiosa ese momento.
El sonrió cuando ella cerró los ojos y se entregó a su merced.
- No te preocupes. – su suave voz la hizo abrir los ojos – respetaré tu decisión y no pasara nada que no quieras, pero he venido para decirte algo.
- Estoy esperando – un color carmín cubría sus mejillas y se sentía tonta por lo que había hecho.
El semblante divertido que parecía tener se tornó serio de pronto y su mirada se intensificó, le dio la espalda y pareció entretenerse con la ligera lluvia que había empezado a caer.
- Diez años… - su tono no intentaba ocultar la tristeza que sus ojos revelaban tan abiertamente.
Esto sorprendió mucho a Yukari -" Desde cuando te muestras tan abiertamente George? Cuando cambiaste tanto?"- no pudo evitar sentirse triste y molesta por no haber estado ahí para vero cambiar ni ser parte de ese cambio.
Ajeno a sus pensamientos George se volteó nuevamente y le dio la cara.
- Diez años, han pasado y solo ahora he sido capaz de volver… - otra vez mostraba esa barrera y se notaba que le era difícil hablar de sus sentimientos – parece que fue ayer cuando me besabas y me veías con amor – sus palabras hicieron que Yukari se sonrojara inevitablemente –pero yo no supe apreciarlo y puse mis problemas, mi soledad, mis caprichos sobre lo que teníamos y aunque me di cuenta de mi error después de que decidimos separamos mi orgullo me impidió volver por ti. Quise convertirme en alguien por mis propios medios y no por el nombre de mi padre. En esos momentos no tenía nada que ofrecerme que fuera verdaderamente mío. Al principio me prometí que apenas tuviese una buena posición y me hiciese famoso volvería por ti, pero… el tiempo pasó y lo fui posponiendo hasta ahora, me di cuenta de que no podía seguir viviendo de ese modo.
Yukari lo miraba con asombro, estaba seguro de que diez años antes George no hubiese sido capaz de decir la mitad de lo que estaba diciendo, pero entre esos cambios pudo reconocer su sinceridad y madurez. Por supuesto que sentía lo mismo que él, pero ahora…no ella ya tenia una vida echa y él no estaba dentro de ella. Admitirlo de nuevo solo sería una mentira para él y para ella, seguramente él pronto se iría y la dejaría con el corazón roto nuevamente… no podría soportarlo una vez más, porque a diferencia de él ella nunca lo había dejado de amar.
La miraba con ese semblante que no dejaba adivinar lo que estuviese pensando, ella lo miraba fríamente; ambos intentando ocultar los sentimientos de confusión y miedo que, en esos momentos los dominaban.
- No entiendo qué esperabas al venir… tú mismo lo dijiste, fueron diez años, en los cuales no te dignaste a llamar, a mandar una carta… NADA!- no lo pudo evitar y dejó salir todo el resentimiento que tenía guardado, pero intentó calmarse, gritarle no era lo que ella quería – no sabes cuantos años esperé a que volvieras, a que siquiera te acordaras que seguía aquí, pero no lo hiciste – le dio la espalda, se sentía incapaz de seguir mirándolo a los ojos y mentirle del modo en el que lo iba a hacer, porque lo que le iba a decir la destrozaría a ella más que a él – Con los años aprendí a olvidarte y a seguir adelante… lo lamento, pero ya no siento nada por ti y en mi vida no hay espacio para una relación ni para juegos – en ningún momento su voz se quebró, pero las lagrimas caían libremente por su rostro y ella no se molestó en cubrirlas.
George la observaba de espaldas, mientras ella le decía todas esas cosas. La escuchaba en silencio desahogarse.
Cuando ella terminó lo escuchó moverse, giró un poco el rostro y lo vio dirigirse a la puerta y no pudo evitar sentir un fuerte golpe en el pecho al pensar que todo lo que le acaba de decir era mentira y que solo buscaba un amorío. Pero lo vio detenerse junto a la puerta y él volteó con una sonrisa.
- No te creo.- sus palabras la dejaron inmóvil – puedes decir todo lo que quieras, pero yo he vuelto por ti y veo que tú aún sientes algo por mi. No puedo cambiar lo que hice o no hice, pero te prometo que no me iré si no es contigo. Esta vez no me alejaré.
Sola en la oscuridad de su casa ya no intentó reprimir los fuertes hoyosos que luchaban por liberarse y se entregó al dolor del pasado y los recuerdos.
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- No, no salió como lo planeé, pasaron mucha cosas… sí, maña te cuento… sí, descansa.
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No pudo dormir en toda la noche. Los pensamientos de lo ocurrido en la última semana la tenían como losa. Cómo era posible que en tan poco tiempo su vida hubiese dado un giro tan repentino. Primero ya no se casaba, luego aparecía Isabella y George… eran demasiadas cosas para asimilar. Apenas amaneció salió de la cama. Se alistó y fue a la casa de Miwako.
Estacionó su deportivo frente ala casa y tocó insistentemente el timbre hasta que oyó la voz de Miwako diciendo -Ahí voy!-
Cuando la pelirrosa abrió la puerta se sorprendió al ver a la modelo ahí.
- Caroline, qué pasa? Estás bien?
- El... él ha vuelto…
Notas de la autora:
Lo sé, no tengo perdón ni excusa por mi demora, pero es que han sucedió muchas cosas. Primero está el colegio que no me deja en paz y nos ha llenado de exámenes sin descanso, y pues es mi último año y debo esforzarme. Luego está el cansancio y la falta de inspiración… de verdad lo lamento mucho y me esforzaré por que no vuelva a suceder.
Quiero agradecerles mucho la espera y los reviews. El otro día que miraba todos los reviews que me mandaron me entró un cargo de conciencia muy grande y me dije : Esto no puede seguir así, tengo que subir el próximo capitulo ya!. Y bueno pues aquí me tienen, gracias nuevamente a todos, también a los que no envían sus mensajes D!, me animan a escribir más rápido.
Ahora los agradecimientos:
Les doy la bienvenida a todos los nuevos lectores y espero que sigan disfrutando de esta historia.
yuky-san02: Muchas gracias por los saludos y pues aquí tienes el tan ansiado encuentro, espero que sea de tu agrado. Lamento la demora. Nos veremos pronto.
Usagui Kou: Gracias por los ánimos. Siento mucho el retrazo. Espero que te guste el capitulo.
Dark Shion: Al contrario gracias a ti por tus ánimos, no sabes cuanto me ayudan a seguir escribiendo. Cuídate.
Koishikawa: Me alegra saber que el capitulo anterior te gusto tanto y que logré engañar a muchas d ustedes..jajaja… bueno aquí esta la aparición definitiva de nuestro querido George, y parece que no se volverá a ir, ya nos veremos. Gracias!
Miki Matsuura: jajajaja me alegra saber que mi pequeño engaño funcionó, pero bueno también fue buena la aparición de Isabella, no creen?...
Nadja-chan: Besos para ti también, espero tu opinión acerca del capitulo. Nos veremos pronto.
Azka de Gosser: bueno aquí traigo el capitulo antes de que te pase algo malo a ti o tus galletas…jajaja… cuídate y disfruta el capitulo… nos vemos
Xris: Bueno compartimos el disgusto por el final de la historia, y estoy segura que ha más de una le hubiese gustado que se quedaran juntos, pero bueno que se le va a hacer.. Espero tus comentarios del capitulo, cuídate.
Noci-chan: jijiji… cuanto gusto de que te agrade la historia, aquí tienes la aparición de mi querido George, pero todavía no está junto con Yukari… espera que ya pronto será. Cuídate.
Les doy la bienvenida a todos los nuevos lectores y espero que sigan disfrutando de esta historia. Y también pido disculpas por si algunas de las palabras usadas en este capitulo las han ofendido.
Ya no parloteo más y espero que hayan disfrutado del capitulo… no saben con cuantas ansias espero sus REVIEWS, si es que aún siguen leyendo la historia….jejeje
Cuídense
Arcueid
