Summary: Ella descubre que su novio la traiciona, así que decide también engañarlo, lo que no se imagino es que la situación se enredaría tanto como para terminar engañándolo con la pareja de su amante. Historia subida Completa.
Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de CLAMP
ENGAÑOS
By. Yurika Cullen
Capitulo Cuatro
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Caminamos en silencio hasta el ascensor, cuando estuvimos dentro y solos, tire de su mano temblorosa y pegándola a mí la bese otra vez, ella no puso objeciones, por el contrario me cruzo los brazos al cuello y me correspondió sin problemas, aunque era evidente que todavía estaba nerviosa, cuando llegamos a su piso nos separamos, Tomoyo tomo mi mano y me guio por el pasillo hasta su departamento, abrió la puerta, me hizo pasar, y cuando la cerro de nuevo nos volvimos a besar, luego empezamos a caminar a tientas por el lugar, ella me guio hasta su cuarto sin dejar de besarme y una vez en el nos empezamos a desnudar mientras aun continuábamos besándonos y por fin empezábamos también a acariciarnos.
Tomando un poco el mando de la situación la cargue hasta la cama cuando ambos estábamos solo en ropa interior, la aprisione bajo mi cuerpo y empecé a acariciarla con cuidado, pues no quería apresurarme demasiado y asustarla, como había podido sentir antes, la piel de Tomoyo era increíblemente suave y caliente, tocarla era todo un lujo y más aun cuando podía escuchar los suspiros y jadeos que le ocasionaban mis atenciones.
—Tomoyo— la llame cuando estaba por quitarle el sostén
—Dime— respondió algo agitada
—Enciende la luz—
—¿Eh? ¿Por qué?— pregunto desorientada, pero aun así se giro un poco y prendió la lámpara que tenía en su mesa de noche, luego se sentó con expresión preocupada —¿Pasa algo?—
—No, pero es que quiero que estemos juntos con la luz encendida— ella me miro esperando que continuara y le diera una explicación, yo suspire —quiero que me mires mientras hacemos el amor— dije por fin —quiero que veas que soy yo y no Kinomoto, ya he tenido suficiente al estar con una mujer que lo ha tenido siempre a él en la cabeza y no a mí, por una vez quiero ser yo el que ocupe los pensamientos de la mujer a la que le hago el amor— ella sonrió con gentileza y me dio un beso suave en los labios, luego enredo sus manos en mi cabello
—Yo no soy Kaho, Eriol. Si voy a estar contigo, será solo a ti a quien tenga en la cabeza, hoy no voy a pensar en nadie más que no seas tú, pero también espero que mientras estés conmigo no sea Kaho quien inunde tus pensamientos—
—Serás solo tu Tomoyo— ella volvió a sonreír —cuando te toque— dije tomándola de la cintura y acercándola más a mi —cuando te bese y cuando te este haciendo el amor, vas a ser la única mujer invadiendo mis pensamientos— ella soltó un suspiro, y entonces no pude aguantarlo mas
De nuevo la bese, pero esta vez era un beso cargado de deseo y de pasión, de necesidad, hoy por primera vez en años haría el amor con otra persona diferente a Kaho, hoy sería solo Tomoyo la que habitara mis pensamientos y mis deseos, pues no iba a permitir que el recuerdo de una persona que no valía la pena me asaltara mientras estaba con alguien tan increíble como Tomoyo, esta noche a la única mujer a la que deseaba hacer mía era a ella. Así que animándome a continuar la termine de desnudar y ella hizo lo mismo conmigo, la recosté otra vez en la cama y antes de tocarla de nuevo decidí observarla, mirarla y detallar cada parte de esa mujer tan hermosa y grabarla en mi memoria para siempre, porque podía presentir que este encuentro iba a ser inolvidable. Ella se sonrojo y desvió la mirada avergonzada, yo tome su rostro y la hice mirarme directamente mientras sonreía.
—Sonrojada te vez mucho más hermosa de lo que ya eres— ella se puso aun mas colorada, yo reí —¿Por qué estas tan avergonzada?—
—Porque nunca había estado con otro hombre— dijo nerviosa —siento como si fuera la primera vez y me da algo de vergüenza lo que puedas pensar de mí si llego a ser todo un desastre—
—Te aseguro que nunca podrás ser un desastre, y lo único que puedo pensar es que eres la mujer más hermosa del mundo— ella me miro y en sus ojos vi que no me creía
—¿Incluso más que…?—
—Ni siquiera la menciones— la interrumpí molesto —por supuesto que eres incluso más hermosa que ella Tomoyo, y mírame a los ojos y dime si te estoy mintiendo al decirte que eres la mujer más hermosa que he visto— ella me miro fijamente y al parecer me creyó, después suspiro
—Eriol— dijo casi en un susurro —hazme el amor y hazme sentir la mujer que soy, porque hace mucho tiempo que no me siento una mujer de verdad— dijo con tristeza, de inmediato la bese
La bese y la acaricie con pasión, hoy le demostraría lo muy mujer que ella era, hoy le haría sentir cosas que Kinomoto nunca le había hecho sentir y que nunca más podría, porque nunca volvería a tenerla así, no sé ni cómo ni porque, pero estaba seguro de ello. Hoy Tomoyo seria mía y de algún modo quería que después de esta noche lo continuara siendo.
Tomoyo jadeaba suavemente con mis caricias, llevaba un rato solo dedicándole mis besos y mis atenciones, solo tocando su cuerpo por todos los lugares que podía, y de la forma que ella me permitía, pero había llegado el momento de hacerle el amor de verdad, de hacerle perder el control, había llegado el momento que tanto estaba esperando, pero cuando estaba a punto de hacerlo me di cuenta de algo.
—Tomoyo— la llame agitado
—¿Mmm?— fue más un jadeo que una respuesta, escuchar lo perdida que estaba me excitaba mas
—No tengo preservativos, como ella insiste en que ambos nos cuidemos siempre llevo uno, pero hoy no tenía intención de nada— logre articular
—Yo tampoco tengo, aunque estoy tomando la píldora… pero nunca lo he hecho sin preservativos, él siempre prefiere que usemos ambas cosas, pero siempre los carga él— yo fruncí el ceño, Kaho y Kinomoto pensaban muy similar ¿O en eso también se habían puesto de acuerdo? ¡A la mierda los dos! En este momento no pensaría en tonterías —¿No crees que sea suficiente?— pregunto nerviosa
—Con la píldora es suficiente, pero solo si tú aceptas— ella asintió
—Siempre he querido hacerlo sin preservativo— dijo jadeando
—Increíblemente yo también— ella sonrió
—Entonces no esperes mas Eriol— me pidió
Sin pensarlo más entre en ella lentamente y ambos gemimos cuando estuvimos unidos por fin, me empecé a mover y Tomoyo me abrazo por la espalda mientras me miraba fijamente, yo sonreí, al parecer ella en verdad quería demostrarme que solo estaba penando en mi en este momento, y la mejor forma de demostrármelo era viéndome a los ojos en todo momento, así que yo también haría lo mismo, mientras le hacía el amor la miraría a los ojos y le mostraría lo increíble que me sentía.
Gemidos, jadeos y suspiros era lo único que salía de nuestros labios, nos besábamos y nos acariciábamos cada vez sintiendo más placer, hacer el amor con ella era fantástico, Tomoyo era muy apasionada y entregada, y aunque no dejaba de ser dulce y cariñosa, en el fondo ella era una mujer intensa y sexy. Sus uñas se enterraron en mi espalda y su cuerpo se tenso, soltó un fuerte gemido y cerró los ojos dejándose llevar por las sensaciones; había llegado al clímax y yo no tardaría en acompañarla, así que apresurando mis movimientos la tome de la cintura y entrando cada vez más profundo en ella me deje ir por fin.
Aun agitados la bese y la abrace mientras giraba con ella y cambiaba de posiciones dejándola a mi lado, después del beso ella apoyo su cabeza en mi pecho y me rodeo con sus brazos, luego me miro fijamente.
—Ha sido increíble, nunca me había sentido tan bien— inevitablemente sonreí
—¿Me creerás y no dudaras si te digo que yo tampoco me había sentido así?— ella sonrió y asintió
—Me has hecho sentir mujer de nuevo— y eso era un punto para levantar un poco mi orgullo
—Te aseguro que fue todo un placer— ambos nos quedamos en silencio por un rato mientras yo acariciaba su cabello y ella hacia círculos en mi abdomen, yo mire el reloj que había en la pared y vi que marcaba las cuatro de la mañana, me sorprendió saber lo tarde que era, pero me encanto saber el motivo por el que me había quedado despierto hasta tan tarde, aun así era prudente que me marchara —Creo que lo mejor es que me vaya— ella me miro y luego al reloj, ambos nos sentamos y cuando estaba a punto de levantarme Tomoyo me tomo del brazo deteniéndome, yo me gire y la vi algo nerviosa
—¿Te tienes que ir?— me pregunto en voz baja y algo dudosa, yo la mire fijo y me sorprendió ver una expresión decepcionada en su rostro
—¿Quieres que me quede?— ella me miro en silencio y luego asintió
—Me encantaría que lo hicieras…— balbuceo —siempre y cuando tú quieras… tampoco quiero que lo hagas por compromiso, yo no pretendo…— la calle con un beso
—A mí también me gustaría quedarme— ella se sonrojo —y no lo hago por compromiso, tu compañía es encantadora— una amplia sonrisa se dibujo en su rostro
—Entonces, sé que es tarde, pero a pesar de la hora ¿Te gustaría tomar algo?— ofreció, yo reí
—Si—
—¿Qué quieres tomar?—
—A ti— y empujándola de nuevo contra la cama la bese, después de hacer el amor por segunda vez nos dormimos
