Disclaimer: Bakugan no me pertenece.


-D-


El era defectuoso.

Alguien pequeño que tal vez solo crecería dos centímetros mas en su vida, con un cabello rosa y ojos azules totalmente brillantes. Era imperfecto, un carácter soberbio, horrible, lleno de sarcasmo para la corta edad con la que contaba.

Y aun así, con todos sus desperfectos en contra, logro encontrarle sentido al dicho que una vez escucho; "Para todo roto, hay un descocido"

Y ahí se encontraba el, con sus propios desperfectos, gruñón, mal hablado y que en un futuro tal vez le sacaría 10 centímetros mas. Pero eran felices.

Ambos eran desperfectos, pero en sus propios ojos, solo veían su felicidad, su defectuoso amor.


-Defectuoso-